La situación de nosotros, en la Parada / Edwin Chillcce Canales

Edwin Chillcce Canales, que es tambien un contribuyente de gran nivel teorico en la revita  quechua Atuqpa Chupan, comparte con nosotros, una reflexion en primera persona, sobre la situacion de la Parada. Sin duda un problema complejo que no merece  para sus trabajadores la estigmatizacion y la utilizacion -por la izquierda oficial- como chivo expiatorio.  Algo que tambien sucede con los microbuseros.

La situación de nosotros, en la Parada, digo nosotros porque he sido y soy parte de ese espacio y su gente, nos lleva reflexionar sobre la condición de los migrantes provincianos en la ciudad de Lima y el PERÚ: cuando llegue de Huancapi (Ayacucho) a Lima, viví tres años en el Cerro San Cosme y dos en Cerro el Pino; trabajé parte de mi primaria y toda la secundaria en el mercado Mayorista de la Parada; el trabajo, sin duda, para los que vienen a Lima sin tener familia (o ayllu) es sacrificado. Sin embargo, el único espacio en donde se recibe al provinciano, de manera similar a su pueblo, era y es aún la Parada. Aquí, ere suficiente con tener ganas de trabajar, ya que los que venían, sobre todo de la década del 80 no tenían estudios superiores, al contrario salieron de su pueblo sin terminar la secundaria y en algunos casos la primaria, mis padres son ejemplo de ello. Trabajé desde pequeño para comprar mis útiles escolares y poder estudiar (evidentemente mis padres me dieron todo lo que estaba a su alcance). Más adelante, la Parada también me ayudó para ingresar y estudiar en la Universidad. Hasta ahora, que realizo los estudios de post-grado, sigo teniendo un fuerte vínculo con los trabajadores de la Parada. Me identifico con la causa de los mayoristas (y no con los delincuentes), con los carretilleros, los estibadores, los pasadores, los que venden chicle, los lustra botas, con todo aquellos que no duermen por tratar de ganar unos sencillo; con todos mis hermanos, con quienes sufrí y lloré al contemplar un mundo ajeno que no nos quiere en su proyecto. La modernización tiene que tener como base la inclusión y la forma andina-chicha que la Parada construyo en el comercio. Entiendo que estamos en el siglo XXI, pero eso no es pretexto para desemplear a miles de provincianos que buscan su propia inclusión como es la cruda realidad!!!!!. Mis hermanos carretilleros, pasadores y estibadores, mucho de ellos no terminaron la secundaria porque vienen de las oleadas de migración por la violencia interna: son ellos producto de la ineficiencia del Estado en esos tiempos y que nunca han recibido apoyo de la Empresa privada ni del Estado, qué sucederá con ellos….; la modernización no los quiere y por lo tanto moriran…Me duele la condición de ellos porque les considero mis hermanos y porque sé que sus ganas de trabajar es legitima y justa. Cómo es posible que se mencione el libre comercio, cuando en realida este libre comercio es atropellado frente a las narices de las personas: el mercado de Santa Anita ya está y tiene que funcionar, pero creo que no debe ser la única que contenga el monopolio de los productos básicos, sino que a la par la Parada puede funcionar, competir con éste mercado, por qué se empecinan tanto en cerrar la Parada y negar el alimento a varios si Lima es grande, dejemos el monopolio y compitamos. Los mayorista de la Parada y de aquellos que ahora están en Santa Anita quieren modernizarse, sobre la base de la inclusión y de la cultura andina-chicha, es una modernización transcultural, propio de aquellos que construyen en el negocio otra forma de relación; el cacero o la cacerita, en donde se despacha en quechua, incluso se celebra con los compradores la musica quechua…LA PARADA NO ES SOLAMENTE NEGOCIO, SINO UN SÍMBOLO DE LA CULTURA ANDINA-CHICHA QUE QUIERE UNA MODERNIZACIÓN TRANSCULTURAL. Edwin Chillcce canales

14 Comentarios

  1. ¿Cuál es la izquierda oficial? La habría si se mantuviera en apoyo a Humala, pero no es así. Sobre el asunto no se ha pronunciado. Si se considera a FS como izquierda sí y secundariamente a PR que tiene concejales pero son los denunciados por corrupción.

    El problema es que la medida era necesaria e impostergable, alguien la tenía que emprender, ante tanta postergación y cobardia ¿O queríamos seguir con comercialización insalubre y mala formación de precios, con mafias encima? La medida traería problemas como los ha traído, particularmente porque enfrenta el desborde popular expresado en informalidad, delincuencia, etc. Debió ser coordinado con el gobierno para alternativas a los no beneficiarios del traslado, pero éste nunca quiere conversar ni hacer nada.

    Más bien, SL con sus métodos estrictamente maquiavélicos son los únicos que apoyaron a los “defensores” de La Parada. Para ellos el desborde popular a que se refiere Matos Mar es propicio para avanzar en la intención de lucha armada, la cual no explican porqué debe emprenderse y menos explicaron en su oportunidad bajo qué programa. Otros propiciamos proponer soluciones a los problemas, mejor desde la organización popular y explicando políticamente el porqué de las cosas, por ejemplo que el “desborde” oculta la verdadera situación de desempleo y sub empleo que el sistema es incapaz de solucionar.

    PP

    1. Jose gracias pro los comantarios. Notese que lo de la izquierda oficial lo puse yo y no Edwin. Y lo puse para no usar un termino degradante que es muy usual no solo en la derecha y el poder mediatico. Se que el dialogo es importante y por eso pido si podrias abrir lo sigueinte

      “que el “desborde” oculta la verdadera situación de desempleo y sub empleo que el sistema es incapaz de solucionar”

      creo tambien que ya es hora de darle una mirada mas cercana a la informalidad y la formalidad, terminos que se han usado de una forma muy abstracta y fetichista desde el primer gob ierno del partido de la avenida alfonso ugarte, creo

      saludos
      F

      1. Si estimado Freddy: tú pusiste “izquierda oficial”, no Edwin.   Preciso un poco con cargo a ampliar otro día: hay que en efefcto leer y discutir más, sociológica y económicamente, aunque también culturalmente, el fenómeno del “desborde popular”, como lo llamaba el importante antropólogo peruano José Matos Mar del IEP, que en su momento fue confundido o aprovechado por SL para indicar que ello por sí constituía “situación revolucionaria”, lo cual también fue usado por ellos en una lucha interna con una corriente interna a la que llamaron “sindicalera” pues proponía trabajo sindical previo al ILA y donde pretendían aplicar una tesis maoísta de “botar una ewnorme cantidad de basura” que implicaba ya no perder el tiempo en reivindicaciones y de frente hablar de política en las escuelas populares y de ahí enrolar a la LA.

        En primer lugar en el desborde se verifica el cumplimiento de la ley económica de Marx sobre que en el capitalismo se da el desarrollo desigual, que se explica en la creciente concentración y crecimiento de ciertas regiones en detrimento de otras (en nuestro país: de Lima y las principales ciudades sobre todo costeras, palideciendo el campo y otros sectores de menor nivel cada día más de desarrollo), ley a la que Mandel desde el p. de v. trostskista añadió el término y combinado, para significar que siempre priman las relaciones capitalistas de producción así se entremezclen con otras feudales o esclavistas y así no diferenciando no llegar a plantear aunque sea en parte la lucha y tareas democráticas si no llanamente socialistas. En otros términos se expresa en la inmensa migración dada en los últimos 60 años, pero sobre todo en los últimos 30.   Con ello no se ha dado crecimiento económico, particularmente industrial, a la manera como se cumplió la migración en otras partes, especialmente Europa, Japón y USA y como se induce actualmente en China, sino mera terciarización, salvo la excepción de confecciones y algunas más; terciarización donde todo el mundo se dedivca al comercio y al transporte. Ha servido sólo como válvula de escape al sistema tal como se estructura en el Perú, esencialmente extractivista (minería, pesquería), ocultando el desempleo (lumpen en general y juvenil en particular) y el sub empleo que aquí lo es por bajo ingreso y no por pocas horas trabajadas o trabajar menos que la jormnada laboral normal. Los gobiernos que impulsan el extractivismo no han hecho nada por cambiar esa informalidad en la terciarización, porque no les interesa pues significaría necesariamente cambiar de eje económico e industrializar. Pero esa informalidad asfixia y supone el dominio ya de la ciudad por la delincuencia y las mafias de todo orden, especialmente en el comercio y ytransporte, lo cual no es alternativa de cambio y por lo que como reivindicación no sólo para sectores burgueses sino para pequeño burgueses y hasta proletarios había y hay que luchar. Para ello se ganó (relativamente hablando, porque la izquierda apoyó masivamente a FS y a SV).   Al actuar SV y FS, en primer lugar cumpliendo lo ofrecido – a diferencia de todos los farsantes, terminando con Humala, que ha sido el más grande estafador del pueblo – por la imposibilidad de absorber mediante sólo la acción municipal a todod los comerciantes y transportistas en las alternativas planteadas, habiendo sido siempre renuente el ejecutivo a discutir siquiera el punto y menos a concretar acciones, se puso en evidencia los graves problemas especialmente de desempleo y sub empleo que ocultaba el desborde en la forma abierta como funcionaba y se había dado.   Ese es básicamente mi sustento a lo que acoté. Mi diferencia es que hay que luchar por alternativas hasta el mismo día de la toma del poder, enseñarle a la gente que somos capaces y los únicos realmente interesados en el cambio de su y nuestra condición, con explicación política claro acompañada. Al hacerlo no hay que temer chocar con algunos sectores del pueblo y menos con el lumpen, que finalmente es enemigo, no amigo ni aliado en el proceso; como Marx no temió llamarlos así “lumpen” (sarnosos) como al simple estallido popular sin dirección revolucionaria y a las creencias vulgares como “vulgo”. Allá los que siguen el camino del aventurerismo y ven en el lumpen un aliado para su lucha de la que insisto nunca hemos conocido su programa (cuando les reclamábamos nos decían que de éso no se trataba sino de simplemente bajasrse toches, que se acabó la época de discutir, con el autoritarismo que los caracterizaba y caracteriza, cuando la discusión nunca acaba por ser en principio dialéctica y para el avance, claro que con acompañamiento de la acción, pues conforme a la XI Tesis de Marx sobre Feuerbach no sólo se trata de interpretar el mundo sino de transformarlo), cuando en realidad refuerzan sin saberlo el “capitalismo popular” que proponen se desarrolla De Soto y De Althaus.   Después podremos profundizar más. Un abrazo.   PP

  2. Si estimado Freddy: tú pusiste “izquierda oficial”, no Edwin.

    Preciso un poco con cargo a ampliar otro día: hay que en efefcto leer y discutir más, sociológica y económicamente, aunque también culturalmente, el fenómeno del “desborde popular”, como lo llamaba el importante antropólogo peruano José Matos Mar del IEP, que en su momento fue confundido o aprovechado por SL para indicar que ello por sí constituía “situación revolucionaria”, lo cual también fue usado por ellos en una lucha interna con una corriente interna a la que llamaron “sindicalera” pues proponía trabajo sindical previo al ILA y donde pretendían aplicar una tesis maoísta de “botar una ewnorme cantidad de basura” que implicaba ya no perder el tiempo en reivindicaciones y de frente hablar de política en las escuelas populares y de ahí enrolar a la LA.

    En primer lugar en el desborde se verifica el cumplimiento de la ley económica de Marx sobre que en el capitalismo se da el desarrollo desigual, que se explica en la creciente concentración y crecimiento de ciertas regiones en detrimento de otras (en nuestro país: de Lima y las principales ciudades sobre todo costeras, palideciendo el campo y otros sectores de menor nivel cada día más de desarrollo), ley a la que Mandel desde el p. de v. trostskista añadió el término y combinado, para significar que siempre priman las relaciones capitalistas de producción así se entremezclen con otras feudales o esclavistas y así no diferenciando no llegar a plantear aunque sea en parte la lucha y tareas democráticas si no llanamente socialistas. En otros términos se expresa en la inmensa migración dada en los últimos 60 años, pero sobre todo en los últimos 30.

    Con ello no se ha dado crecimiento económico, particularmente industrial, a la manera como se cumplió la migración en otras partes, especialmente Europa, Japón y USA y como se induce actualmente en China, sino mera terciarización, salvo la excepción de confecciones y algunas más; terciarización donde todo el mundo se dedivca al comercio y al transporte. Ha servido sólo como válvula de escape al sistema tal como se estructura en el Perú, esencialmente extractivista (minería, pesquería), ocultando el desempleo (lumpen en general y juvenil en particular) y el sub empleo que aquí lo es por bajo ingreso y no por pocas horas trabajadas o trabajar menos que la jormnada laboral normal. Los gobiernos que impulsan el extractivismo no han hecho nada por cambiar esa informalidad en la terciarización, porque no les interesa pues significaría necesariamente cambiar de eje económico e industrializar. Pero esa informalidad asfixia y supone el dominio ya de la ciudad por la delincuencia y las mafias de todo orden, especialmente en el comercio y ytransporte, lo cual no es alternativa de cambio y por lo que como reivindicación no sólo para sectores burgueses sino para pequeño burgueses y hasta proletarios había y hay que luchar. Para ello se ganó (relativamente hablando, porque la izquierda apoyó masivamente a FS y a SV).

    Al actuar SV y FS, en primer lugar cumpliendo lo ofrecido – a diferencia de todos los farsantes, terminando con Humala, que ha sido el más grande estafador del pueblo – por la imposibilidad de absorber mediante sólo la acción municipal a todod los comerciantes y transportistas en las alternativas planteadas, habiendo sido siempre renuente el ejecutivo a discutir siquiera el punto y menos a concretar acciones, se puso en evidencia los graves problemas especialmente de desempleo y sub empleo que ocultaba el desborde en la forma abierta como funcionaba y se había dado.

    Ese es básicamente mi sustento a lo que acoté. Mi diferencia es que hay que luchar por alternativas hasta el mismo día de la toma del poder, enseñarle a la gente que somos capaces y los únicos realmente interesados en el cambio de su y nuestra condición, con explicación política claro acompañada. Al hacerlo no hay que temer chocar con algunos sectores del pueblo y menos con el lumpen, que finalmente es enemigo, no amigo ni aliado en el proceso; como Marx no temió llamarlos así “lumpen” (sarnosos) como al simple estallido popular sin dirección revolucionaria y a las creencias vulgares como “vulgo”. Allá los que siguen el camino del aventurerismo y ven en el lumpen un aliado para su lucha de la que insisto nunca hemos conocido su programa (cuando les reclamábamos nos decían que de éso no se trataba sino de simplemente bajasrse toches, que se acabó la época de discutir, con el autoritarismo que los caracterizaba y caracteriza, cuando la discusión nunca acaba por ser en principio dialéctica y para el avance, claro que con acompañamiento de la acción, pues conforme a la XI Tesis de Marx sobre Feuerbach no sólo se trata de interpretar el mundo sino de transformarlo), cuando en realidad refuerzan sin saberlo el “capitalismo popular” que proponen se desarrolla De Soto y De Althaus.

    Después podremos profundizar más. Un abrazo.

    PP

    1. Yo enuncio desde mi condición de runa (indígena) migrante; el espacio de Huancapi (Fajardo- Ayacucho) y el espacio de la Parada construyeron mí una forma de ser y hacer, que fue reafirmado en el campo académico de la Universidad. En Fajardo, provincia de donde soy, la violencia política fue muy cruda. Mi presencia en Lima corresponde a la condición natural de sobrevivir, y al mito del progreso. Además, mi línea de investigación se orienta en potencializar el espesor simbólico de las categorías andinas, representados en las literaturas (y las sociedades quechuas y aymaras). Esta línea permite generar un espacio de enunciación con bases teóricas-andinas, pero siempre en diálogo con las teorías modernas y posmodernas, para una reflexión criticas de nuestra condición en el Perú y Latinoamérica.
      Después de los acontecimientos de la Parada, surge una retórica no reciente sino conocida en otros ámbitos urbanos: la retórica de de la decencia dentro de la política pública. Según Marisol de la Cadena, en Cuzco, la elite indigenista construyó una retórica de la decencia que estigmatiza la suciedad y la inmoralidad desde una visión occidental, con el propósito de deslegitimar a los indígenas mestizos (mujeres y varones), que no correspondían a la imagen de la decencia, ya que ellos trabajaban justamente en la comercialización de alimentos básicos: “Las mestizas que trabajaban en el mercado transgredían las imágenes de la decencia femenina y, de manera similar, los indígenas urbanos no se ajustaban a la definición de la moralidad, ya que su espacio cultural había sido el campo” (:88). Esto al parecer sigue vigente en el discurso de la prensa y otros, puesto que creen que la papa, la cebolla, el camote, el zapallo, etc., se venden solos. Sin embargo, asumiendo la retórica de la decencia parece curioso no preguntarse: ¿quién es el responsable de la insalubridad en la Parada? Recordemos que la Empresa de Mercados (EMSA) tenía la administración y la gerencia del Mercado Mayorista de la Parada durante 68 años. De modo que, ella es responsable de la limpieza y el orden, ya que los comerciantes pagaban para que se dé los servicios adecuados. No entiendo por qué los mayoristas son responsables de que existan roedores en la Parada, ¿esto no sería una estrategia más para deslegitimar la lucha de los comerciantes? De igual forma, los ambulantes que se encuentran fuera de la Parada (28, San Pablo, Manzanilla, etc.) tienen un pacto implícito con la municipalidad de La Victoria: ellos pagan un derecho por el espacio que ocupan en la vía pública, el pago tiene como finalidad también la limpieza y la seguridad. Derecho que es obviado por la municipalidad de La Victoria. En este caso específico, la informalidad es permitida por la misma municipalidad, ya que cobra y permite inflar la caja fiscal. En el caso de los mayoristas la informalidad es inexistente, ellos pagan impuestos porque la Empresa del Mercado los controla. Ahora me pregunto ¿se puede regular los precios, o es que la oferta y la demanda las regulan por sí mismas? o ¿es que acaso no estamos en un libre comercio…?
      La invasión española desestructuró a las culturas existentes; esto quiere decir, que la forma económica, social, política y religiosa fue desplazada, y al serlo entraron en crisis las formas andinas de la reciprocidad y redistribución. María Rostworowski demuestra que las culturas andinas antes de la invasión alcanzaron un nivel de desarrollo adecuado para la subsistencia de los indígenas: la identidad cultural y la forma económica estuvieron vinculados a través del ayllu y su forma de relacionarse. La desestructuración implicó una condición de subalternidad y negación de los indígenas por parte de los criollos, mistis y europeizados. Considerando lo mencionado, es insuficiente hacer una lectura estrictamente económico de la situación en la Parada, puesto que son migrantes andinos. Raymond Williams, de la escuela de Frankfurt, propone una lectura interesante sobre los conceptos de base (modo económico) y la superestructura (las ideologías, las culturas, la clase; las conciencias, etc.), mencionando que estas no se deben considerarse componentes consecutivos, sino interrelacionados de manera decisiva en el campo productivo; es decir, la forma de relación en la producción tienen el impacto de la superestructura y la base. “Estas dos resultan de una mediación” (:100). Por lo que, una lectura solamente económica es insuficiente, si no se considera el campo cultural de los migrantes en la Parada; es decir, el imaginario andino se encuentra presente en este nuevo chawpi (centro), Lima. Desde esta coordenada se representan las categorías mentales del hombre endino en los runakuna migrantes de la Parada, cuya forma de comercialización implica una particularidad distinta en relación a la “modernizada comercialización” en los supermercados.
      La categoría de desborde está planteada para entender las olas de migración indígena hacia la capital, o centro, representativo del poder. La metáfora del desborde señala al remanente, aquello que rebalsa o sobra en el sistema y se ubican en la informalidad. Aplicando esta categoría, los mayoristas (los carretilleros y estibadores) no estarían en el desborde, ellos son formales, puesto que trabajaron de manera formal para la empresa (EMSA), y se movían adecuadamente en campo de la comercialización a gran escala y en lo andino (la música andina-chicha). Es más, en mi caso, yo me muevo bien en el campo académico y tengo un vínculo muy estrecho con el espacio de la Parada. La informalidad si lo vemos desde la metáfora-concepto del desborde es insuficiente y anacrónica para el caso específico de la Parada. Sin embargo, creo que la informalidad se encuentra en los ambulantes, alrededor de la Parada, cuya informalidad es permitida (como pacto implícito) por la institución estatal (la municipalidad de La Victoria), a costa de una caja fiscal rebosante de dinero y corrupción.
      Es interesante la tesis que propone Néstor García Canclini sobre la modernización en América Latina. Parafraseando, la Parada, según su lectura, sería y es otro modo de concebir la modernización: más que como una fuerza ajena y dominante, que operaría por la sustitución de lo tradicional y lo propio, es como la lucha y los intentos de los mayoristas por la renovación, para que se inserte los patrones culturales de los indígenas andinos; hipótesis que sugiere una heterogeneidad multitemporal de las culturas autóctonas (quechua, aymara, etc.). Esta propuesta le permite afirmar a Canclini que existen en América Latina formas hibridas de modernización: y una de ellas era y es la Parada. Ahora la pregunta: ¿Por qué los mayoristas no se industrializaron? La respuesta es muy fácil: haciendo una salvedad, gran parte de ellos tienen empresa en relación al comercio mayorista . Sin embargo, sus proyectos de modernización hibrida fue y es desestimada por la Empresa (Emsa) y la municipalidad de Lima; ya que ellos buscaron décadas anteriores una justa privatización del mercado con el objetivo de que ellos (los mayoristas) administraran el mercado. Recordemos que el poder sobre la Parada la tenía la Empresa (EMSA). Entonces, cómo se puede industrializar o modernizar, si los que gobiernan no entienden las formas de relación y comercialización hibridas de los comerciantes indígenas migrantes, ni en sus proyectos. Es posible establecer un diálogo si se les dice que sus “creencias son vulgares” y poco coherentes “con la dirección revolucionaria”. Esto es un ejemplo más de post-colonización de nuestra forma heterogénea de ser y comprender la realidad…que el Estado y la Municipalidad no pretende entender.
      ¿Por qué seguimos copiando los modelos occidentales en las formas sociales básicas de nuestra Nación? Lo importamos al igual que los artefactos sin un ejercicio crítico del consumo. Aníbal Quijano, un gran maestro, postula la colonialidad del poder, esto implica de cómo el saber se construye en relación a los “otros” (estos otros “somos nosotros, los subdesarrollados”) desde Europa y EEUU, para el ejercicio del poder en la heterogeneidad de América Latina.
      Es interesante el atipanakuy. Saludos wawqimasikuna.

      1. Comprendo el porqué de los conceptos de Edwin. Sólo que, modestia aparte, cada vez debemos instruirnos más, de modo que tomemos distancia de nosotros mismos, con juicios críticos lo más profundos. Yo soy un pequeño burgués pero no por ello dejo de reconocer mis sesgos que se reflejan de vez en cuando en exceso de espíritu conciliador cristiano, sin apreciar debidamente las contradicciones en la sociedad; de la misma manera, Edwin podría reconocer que no porque él ha progresado en medio del desborde quiere decir que ese desborde esté bien, sin apreciar que el capitalismo popular en general no es la salida.

      2. Waykis, Agradezco a ambos la discuion alturada e instructiva. De eso se trata. Quiero proponer, luego de la posible respuesta de Edwin, sacar estos comentarios como un post independiente, para hacer ello yo planteria una ultima pregunta sobre que hacer, en este momento con los ambulantes que siguen alrededor de la parada, y como ven el futuro del mercado de Santa Anita. Con eso concretizamos la conversacion. Que les parece?

      3. La Municipalidad estuvo empadronando a esos ambulantes, para ubicarlos en un espacio al lado de la parte que ocupan los mayoristas, para que vendan al minoreo. Si aún, sobran no hay más alternativa que exigir al gobierno el cambio de políitica económica que en lugar del mero extractivismo facilite la reindustrialización junto a la investigación en ciencia y tecnología, todo ello para fomentar el empleo..
        No porque se prevea que producto del ordenamiento de la ciudad se evidencien problemas, se evidencie la desocupación, se va a dejar de adoptar las medidas, que afectan a unos pocos en beneficio de millones de personas. Se debe adoptarlas y hacer complementariamente lo que se pueda y si no está al alcance exigírselo a quien coresponda.
        Si abres nuevo espacio sugiero sea para discutir de economía, sociedad y política, no para qu yo me siga confrontando (en ideas) con Edwin. Saludos.

      4. Pepe, precisamente la idea era no proseguir el intercambio con Edwin ad infinutum, como suele suceder. La idea de poner el dialogo en primera plana era ver el contarste enntre una vision de clase y cambio social y una de identidad en torno a la Parada. Pero tambien podemos dejar los comentarios donde estan y retomar el dialogo sobre econimia sociedad y politica en persona o cuando un post se preste a ello. Personalmente he aprendido mucho de ambos y vuestro dialogo me dado bastante que reflexionar. Abrazo
        Fredy

  3. Propuesta sobre la parada
    Como he mencionado, La Parada no es solamente un negoción sino que representa en Lima la cultura andina-chicha, formal, aunque sigan diciendo lo contrario (nosotros en la Parada pagábamos impuestos y no nos encontrábamos en las vías públicas). Por ello, es necesario hacer una reflexión sobre su devenir en relación al Mercado Mayorista de Santa Anita, el nuevo mercado. Para proponer una solución tanto en el ámbito comercial como social.
    El nuevo Mercado Mayorista de Santa Anita, no tiene en su totalidad a los mayoristas del anterior mercado; es decir, los concesionario de los puestos no están presentes en su totalidad en Santa Anita, sino que se ha esparcido en diferentes partes con el propósito de seguir vendiendo (y sobreviviendo); es el caso de los mayoristas de Jicamarca, Unicachi sur y norte. Sobre todo el segundo (Unicachi sur), el cual acoge gran parte de los mayoristas de la Parada. Esto quiere decir que no se les ha respetado su derecho al puesto de trabajo, ya que los puestos en el Mercado Mayorista de Sanita Anita, no acogieron a todos por dos factores: primero, porque no tiene la cantidad de puestos que tenía la Parada; segundo, mientras los mayoristas de la Parada resistían al traslado improvisado, otros que no ostentaban la condición de mayoristas aprovecharon la situación y se metieron siendo minoristas. Esto se observa al transitar por el Mercado Mayorista de Santa Anita; algunos puestos cerrados con mercaderías, otros que tienen vendedores tipo minorista (venden papa, cebolla, granos, no venden más que 100 o 200 kilos diario en un solo puesto). A pesar de todo ello, pienso que Santa Anita debe funcionar y debe ser el nuevo mayorista, siempre que incorporé a todos los mayoristas y se reorganice con los migrantes comerciantes.
    Con lo relativo a la Parada, ese espacio no debe ser un parque, es irónico; se le brinda un parque al migrante cuando éste no tiene para vivir y mantenerse en Lima. Pienso que la Parada no debe morir porque es un símbolo de la presencia andina en Lima: de allí surgieron los primeros capitales de los provincianos que ahora están situados en los conos, de allí surgió la chicha, de allí surgió Gamarra, y así se puede enumerar más. La propuesta más adecuada es de que la Parada sino puede ser un mercado mayorista (que sería excelente para la competencia) puede ser un mercado minorista con la modernización que nosotros proponemos en la infraestructura y el comercio; esto permitiría elevar la competencia en los productos con el Mercado Mayorista de Santa Anita y el beneficiado es el consumidor; y en el ámbito social, la Parada volvería a ser el espacio de identidad de los migrantes que vieron allí su comunidad, su ayllu.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s