HAITÍ EN LA POESÍA ESCRITA POR MUJER, Gloria Mendoza Borda

Gloria Mendoza y Paloma Alvarez
Gloria Mendoza y Paloma Alvarez

HAITÍ EN LA POESÍA ESCRITA POR MUJER

Por Gloria Mendoza Borda

 

Si queremos hablar de la poesía  en Haití tenemos que tener en cuenta que estamos hablando de un país que tiene un 90 por ciento de analfabetos.  Y si queremos hablar de una poesía escrita por mujer es mucho más difícil el panorama. La mayoría de los habitantes de Haití son descendientes de esclavos negros como en toda la historia, se creía que la mujer no estaba capacitada para una realización intelectual sino para las tareas de la casa y para procrear hijos.  Su cultura está absolutamente lacerada por el dolor de siglos que empieza en el momento del descubrimiento de la isla por Cristóbal Colón. Su lengua es diversa, hablan el francés, inglés y finalmente su lengua nacionala es el criollo haitiano, kreyol o creole (una mezcla de lenguas africanas como también las mencionadas extranjeras). Se trata de una cultura que tiene en sus raíces la inceritumbre del tráfico de esclavos en el siglo XVII donde la mercancía de los esclavos estaba en la punta de los explotadores.  Esclavos negros de diferentes puntos de Africa con desiguales culturas por ello se habla de lo criollo al referirse a Haití.

 

Estamos hablando de migraciones, inmigraciones, alzamiento de esclavos, rebeliones, luchas por su independencia, enfrentamientos con distintos países, será por ello que la cultura  y la literatura haitiana son un conglomerado intercultural, propio y no propio. Sus poetas escriben textos de protesta con identidad y al margen.

 Cristóbal Colón en su primer viaje del 5 de diciembre de 1492 a la Isla, dejó toda una guarnición de españoles. Cuando regresó en su segundo viaje, todos habían sido desaparecidos. Luego empezará la colonización de la isla. Se fundarán varios poblados. Los esclavos o nativos serán obligados a trabajar en la explotación de las minas. Hubieron represiones brutales y muchos nativos muertos. La conquista de Perú, México y Chile,  puso la atención en los españoles y la isla entró en decadencia. Los franceses empezaron a colonizar Haití transformándose en su principal fuente minera. La isla seguía siendo el centro de masivas importaciones de esclavos de África. Naturalmente se establece una diferencia racial entre los blancos y los esclavos. Pero también surgieron blancos que no tenían las mismas condiciones que otros blancos, se dedicaron a la artesanía y el comercio. Muchos negros querían imitar la vida y costumbres de los blancos y ya no querían ser negros. Querían sentirse libres. La población de todos modos era mayoritariamente negra. Por ello decimos que habías una mezcla de  cultura y lenguas, de alienación.

Luego de la revolución francesa de 1789  que proclamaba la libertad, igualdad  y democracia no se aplicaba para los esclavos y empezaron con más fuerza las rebeliones en la isla.

La colonia se independizó de Francia tomando el nombre de Haití. Los blancos son expulsados o exterminados.  Haití sufre una larga etapa de aislamiento hasta que se abolió la esclavitud en el mundo. En 1804 Haití se convirtió en el primer Estado independiente de América Latina.  Un esclavo negro Dessalines quedó como Jefe del Estado. El presidente de Estados Unidos Thomas Jefferson se negó a reconocer la independencia de Haití. Se negó el comercio a Haití. Finalmente se produjo la intervención de Estados Unidos.

 

Nos trasladamos al siglo XX y nos preguntamos cómo está la literatura, el arte y la cultura en general en esta sufrida isla caribeña. Qué pasó con la nostalgia, los afanes, la alegría, la mirada distinta de los haitianos.  El arte y la cultura haitiana debe ser el resultado más doloroso del siglo. Haití  soportó además terribles terremotos. Uno de los más importantes poetas de Haití es  Jacques Roumain, nacido en 1907 y  asesinado en 1944, escribe África he guardado tu recuerdo África/ estás en mí / como la astilla en la herida/ como un fetiche tutelar en medio de la aldea/ Haz de mí la piedra de tu honda/ de mi boca los labios de tu llaga/ de mis rodillas las columnas rotas de tu humillación/ sin embargo/ no quiero ser más que de vuestra raza/  obreros  campesinos de todos los países. Estos versos encierran el tremendo dolor del poeta por un estado que no tiene libertad y por una raza no aceptada en nombre de la igualdad.

Una primera poeta haitiana sería Virginia Sampeur (1839-1919)

fue dejada por su amado y escribió precisamente  La bandonada. Sabernos que no dejó libro sino poemas sueltos  Ah si estuvieses muerto con mi alma lastimada/ haría una tumba donde, amada clausura, /  mis lágrimas se derramasen lentas, sin atrición. / Ah, si estuvieses muerto, vuestro eterno silencio/ menos yermo que ahora, tendría su elocuencia. / Pues no sería ya el cruel abandono / (…) / Pero no estás muerto ¡oh dolor sin medida/ pena que hace brotar la sangre de mi herida.

Otra poeta que está presente en la historias de la poesía haitiana es Ida Faubert  nacida en 1882 y muerta en 1969. Ida era una poeta que perteneció a la burguesía, tenía todo, viajes al extranjero, amores furtivos, publicó el primer libro como poeta de Haití en 1939 Corazón de las islas y un libro de cuentos en 1959 Bajo el cielo Caribe. Es escalofriante e intenso su poema dedicado a la temprana muerte de su hija Jacqueline en Para Jacqueline escribe Que se hable despacio; la pequeña ha muerto-/ Sus bellos ojos claros jamás se cerraron;/  Y aquí ya llegan las flores…/ No veré nunca más a la niña que amaba./ No veré más tu linda sonrisa, /Jamás tu mirar me volverá a buscar,/ Tus pequeñas manos de cera/ jamás nunca me tocarán más.

En esta isla caribeña hubo una revista  La voz de las mujeres, las poetas de mediados del siglo pasado colaboraron en la misma. Desde esos años a la fecha seguimos los rastros de Célie Daquoi-Deslandes, Marie-Thérese Colimon-Hall, Mona Guerin-Rouzier, Jamine Tavernier-Louis, Jacqueline Beaugé-Rosier, Rose-Marie Perrier, Michaelle Lafontant-Médard, Marie-Ange Jolicoeur, Marie-Claire Walker y Marie-Soeurette Mathieu.

 

Me referiré a algunos casos en esta literatura. Célie Daquoi-Deslandes  escribe Ese extraño perfume que busqué/ como una loca/ helo floreciendo en mi corazón/ lo hago un nido/ te lo doy/  frescura asentada en la inocencia de los orígenes…

 

El crítico Christophe Charles tenía razón en subrayar que Célie Daquoi-Deslandes es aún desconocida. Merece ocupar uno de los primeros lugares en la poesía femenina de Haití. Pues luego de Ida Faubert, la “gran” poesía parece renacer en su pluma tras múltiples peripecias tanto a nivel de la perfección formal como del dominio de la expresión.

 

Maire-Thérèse Colimon-Hall (1918-1997)  asume una voz mayor, habla por ejemplo de Hatti

 

Si tuviera que presentar mi país al mundo/ Diría su belleza, dulzura y gracia/ De sus montañas cantarinas y sus ocasos de gloria/Diría su cielo puro, diría su aire dulce/ Y los soles sumergiéndose en la mar turquesa/ Diría antorchas rojas al firmamento

 

Jeanine Tavernier-Louis (1935-…)  es una poeta que se siente comprometida con el mundo indígena también escribe al abandono del ser amado

No     quédate/ no te vayas/ sola/ ay estoy sola/ Llevé tyriunfsalmente mi cosecha maravillosa

 

Michaelle Lafontant (1949-), casada con Rassoul Labuchin publicó Brumas de primavera a los quince años.

 

Nuestro amor ese gigante que desafía tormentas/ nuestro amor esa joya tejida de mil luchas/ Nuestro amor ese sueño enorme esa gran locura…/

 

Marie-Claire Walker (1937- ), bisnieta de Oswald Durand, publicó en Francia en 1977 Poemas : tengo esta isla en el corazón/ Soy cálida como su tierra/ Vivaz como su sol/  Profunda como su mar…/

 

Marie-Soeurette Mathieu (1949- ), que ha publicado desde 1971 Resplandores

Confusos recuerdos despiertas en mí/ Lejanos recuerdos que saben/ lo que fui/  que mucho tiempo jugué en el polvo/  ignorando la miseria ignorando el ahogo/

 

A estas alturas luego de  la muerte casi total del este país caribeño por el pasado terremoto, me pregunto qué será del destino de estas nuevas voces, seguirán escribiendo, estarás bajo tierra? ¿Por qué la tragedia tuvo que azotar  estas escrituras, estas vidas,  esta patria empobrecida? Marie-Marcelle Ferjuste, Marie-Laurette Destin, Marie-Claude Guichard, Mercedes Foucard Guignard, Margareth Lizaire, Ludmilla Joseph, Liliane Dartiguenave, Antonine Renaud, Marie-Alice Théard, Marlène Apollon, Marie-Célie Agnant, Farah-Martine Lhérisson, Mozart F. Longuefosse, Carmelle Saint-Gérard Lopez.

 

Mercedes Foucard Guignard (1981), la única poeta de lengua creole.

Farah-Martine Lhérisson (1979-) la más joven publicó Itinerario cero. (Puerto Príncipe, 1979) del que la crítica ha escrito que “en la textura de los más hermosos versos bullen los sollozos que destrozan el sueño” al tiempo que destaca su automatismo colmado de recuerdos, de sueños y de flores con cabeza de golondrina.

Mi historia despojada/ aroma de piñas/ agachada/ a la orilla del Sena/ La calle abre las piernas/  libre curso a la vida/ las mías la savia…/

 

Carmelle Saint-Gérard Lopez, una de las poetas más comprometidas del último decenio.

 

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