UN SUEÑO PONGUIANO: PARA EL BUEN RECUERDO Y EL BUEN OLVIDO Creación Cooperativa. Poetica andina de espacio. Nicole Cuglievan

Por su importancia y actualidad relanzamos un texto de Nicole Cuglievan publicado 11750738_10153438386296445_8756492428657212726_ninicialmente en 2013. Vale la alegría leerlo  más de una vez ya que es una propuesta integral para entender las artes, y el activismo a partir de las prácticas descoloniales y despatriarcales, en el Peru marcado por la verticalidad del poder, del saber y del ser. Este texto seminal, cuyas propuestas ojala sean comentadas por nuestro amigos lectores, tambien se puede leer y bajar via PDF (Nota del editor 2016)

UN SUEÑO PONGUIANO

UN SUEÑO PONGUIANO: PARA EL BUEN RECUERDO Y EL BUEN OLVIDO Creación Cooperativa. Del 30 de abril al 28 de mayo

 

Inicio de reuniones (2 de febrero, 18h) Inicio de trabajo en el sitio (6 de abril) Apertura al público (30 de abril)

Organizado por:
LA INTERPROVINCIAL: Descentralizado para las artes y las ciencias

UN SUENO PONGUIANO: PARA EL BUEN RECUERDO Y EL BUEN OLVIDO convoca a abrir una vertiente alternativa a las corrientes que predominan en el arte contemporáneo actual desde las élites establecidas, buscando aproximar las voces de distintos actores de las artes y ciencias, provenientes de diversos territorios, para sentir-pensar sobre el reto de la interculturalidad y del estar en común, en el Perú. Concentra su reflexión y producción desde una visión integradora: intercultural e interdisciplinaria, proponiendo tanto un encuentro como un análisis en torno a los paradigmas de vida que coexisten desencontrados en los territorios reunidos bajo el nombre Perú. Para resolver las distancias construidas desde nuestra sociedad exclusiva y excluyente podemos intentar acercarnos desde un nosotros deseable, como punto de partida para sentir – pensar – obrar. Para resolver el desencuentro se apuesta por el paradigma de la inter-culturalidad. Los participantes de este Sueño conforman una comunidad temporal, porque es la aspiración de la convocatoria y por lo tanto será también la de aquellos que acepten participar. En ella se abrirá un proceso de diálogos e inter- cambios, tanto teóricos como prácticos, hacia las poéticas del espacio como dispositivo acogedor de esta visión integradora en la que iremos hilvanando y acercándonos a los principios poéticos y espirituales de las cosmovisiones ancestrales inspirados por estas fuentes en las que arte y vida son indesligables y en las que el arte mismo se manifiesta en todas sus formas de expresión en una espiritualidad festiva de trabajo recíproco o aynin, como en las festividades de trabajo de las comunidades andinas. El sueño nos invita a renovarnos para propiciar el enfocarnos, no sólo en las múltiples problemáticas históricas y actuales que nos han marcado profundamente, sino tan bien y sobre todo, para afirmar que aquí estamos convocando el Buen Vivir, es decir convocando a la vida.

Comparando inicialmente las diferencias en las relaciones que se establecen entre distintas racionalidades económicas, entre los medios y los fines, tanto en la creación artística como en la estructura social y política, y en la aplicación de tecnologías y lógicas de trabajo en diversos campos de cultura, es que se expresan abiertamente desde y en la creación artística los potenciales de complementación de estas distintas lógicas. El sueño es enrumbarnos hacia una ecología social cuya concreción será sostenible en el tiempo gracias a la participación activa de sus actores. Sólo es posible realizarlo inspirándonos en un modelo de comunidad que nutra nuestros imaginarios sociales y el mundo interno de cada uno, permitiéndonos también establecer vínculos efectivos y receptivos con las cosmovisiones ancestrales, que vayan ampliando nuestras perspectivas de vida actuales en relación a la coyuntura nacional y global. Acogiendo las experiencias y reflexiones de todos, dinamizando nuestros intercambios, conociéndonos más y mejor, se busca ir visibilizando las diferencias entre las ideas de progreso y bien estar, y el devenir histórico de estos paradigmas y sus fricciones en un inventario vivo del contexto actual, imaginando-nos desde la capacidad que tenemos para propiciar una sociedad más justa y a la altura de nuestros potenciales en un sentido amplio.

EL PERÚ COMO LUGAR DE PUGNAS EN CONSTANTE DEVENIR

Esta introducción no pretende describir la inmensa complejidad de las relaciones entre conocimiento, poder e identidad que están activas en el Perú, lo que si se propone es por lo pronto dibujar un

marco, poniendo sobre la mesa algunos de los aspectos que conciernen estas relaciones y enfocar las miradas también en la escena del arte contemporáneo: simbólica y concreta síntesis de la realidad que se vive en nuestra nación de naciones.

En el Perú, vivimos marcados por un desencuentro histórico. En los últimos años los conflictos socio- ambientales han revelado con más claridad al ciudadano común, que seguimos viviendo en un país conformado por una gran diversidad cultural, y que esta diversidad cultural no se limita a variedad en las vestimentas, en la cocina, o en lo que erróneamente se conoce como folklor. Esa diversidad está no solo en las costumbres y las 47 lenguas originarias que se hablan, las cuales están menguando. La diversidad de la que tanto se ufana el Perú turístico, alberga cosmovisiones milenarias, cuyos paradigmas de vida son el mayor desafío para una República que siempre se ha querido moderna, sin saber a ciencia cierta a qué se refiere con ello, ni a dónde quiere llegar con la modernidad. A costa de esta idea confusa se ha causado mucho daño y se seguirá atropellando al ejercicio soberano de las distintas culturas como naciones presentes en nuestro país, sin que con ello se cuestione la plena garantía de los derechos para todos. Ese es el gran reto y el horizonte que deseamos alcanzar: el derecho a la salvaguarda de quienes eligen mantener sus formas tradicionales de vida y el derecho a imaginar una alternativa para los procesos de modernización, tomando realmente en cuenta las cualidades y características propias de nuestras geografías y de los eco-sistemas culturales y naturales peruanos. El derecho a la diversidad y el derecho a una inter-culturalidad para todos. Aprendamos a mirar las diversas formas y contenidos gestados en estas tierras, permitiendo también una escena inter-cultural y democrática real para el arte contemporáneo, pues vivimos en un país que sufre de una extraña limitación que se juega en la visibilidad e invisibilidad selectiva al interior de la cual los rezagos colonialistas producen situaciones, por lo menos decir, perplejas. Salvo en contadas excepciones, la educación que se recibe en colegios, escuelas y universidades públicas y privadas a obviado la tarea de plantear un visión educativa acorde con las realidades y riquezas de estos territorios y de las culturas que los habitan, para que todos, costeños, andinos y amazónicos, en los espacios urbanos y rurales, podamos beneficiarnos de la savia nutriente de estos eco sistemas culturales y naturales y valorar lo que tenemos. El propósito de este Sueño es encontrar una complementariedad a partir de estas preguntas:

¿Podemos hacer un país en el que tradición y modernidad generen algo mejor que sus partes desencontradas?

¿Cómo podríamos ser como personas y ciudadanos si lo tradicional y lo moderno cohabitaran en nuestro interior en buena relación?

¿Somos nosotros mismos o es alguien más el agente de cambio para iniciar esa transformación en nuestros medios de vida?

Se trata entonces de tender puentes, de desaprender en justa medida para reaprender desde otras bases de sensibilidad y pensamiento. Decantándonos con suavidad hacia el pensamiento-afectivo, que activa la empatía para jugar en serio en la cancha del estar en común. Es incluso desde la manera en que nombramos las cosas del mundo que vamos recreando el mundo en tiempo real. ¿A que energías nos sumamos y de qué energías nos restamos? La comunidad reúne en una red de singularidades a un grupo heterogéneo de pobladores de estas tierras, propiciando un espacio para la gestación imaginativa de un paisaje peruano posible, amable y enriquecedor para todos. Según los términos que se suelen utilizar, algunos de nosotros somos llamados artesanos, otros artistas populares, otros artistas urbanos, otros artistas contemporáneos, otros artistas escénicos o según nuestras especialidades, pero a fin de cuentas, todos somos contemporáneos y todos tenemos algo que aprender de todos, ahí reside tal vez la diferencia clave entre los conceptos de inclusión e inter- culturalidad que nos interpelarán durante este proyecto.

Aquí queremos despojarnos por un momento de las etiquetas para encontrarnos como personas creativas, que en muchos casos practicamos más de una sola disciplina, y disfrutar de la ocasión para mirarnos hacia adentro, recordar nuestras historias y preparar una celebración que nos encuentre renovados al abrir las puertas a los demás a ver y sentir y seguir complementando lo que hemos reflexionado e imaginado, lo que compartiremos con la sociedad civil como actores sociales organizados.

El deseo en este encuentro es enunciar desde otros ritmos, espacios, sensibilidades y vocabularios que siguen estando marginados, o disueltos, pues las motivaciones de las instituciones públicas y privadas que controlan y alimentan una dirección para la imagen de lo que es el buen Arte en el Perú, son aun muy influenciadas por la academia occidental y sobre todo por una maquinaria bastante elaborada de un arte internacional cosmopolita en crisis, que inserta en el oficio del artista, los procedimientos a seguir para acceder a ella, con sus ritmos, marcos referenciales, marcos sociales y de producción. El problema no es en sí el que debamos asumir las bases occidentales que han fundado esta República, somos el fruto de una pluralidad de elementos pero tras siglos de convivencia la descendencia peruana vive en un estado de desencuentro complejo que es esencial resolver tanto en lo individual como en lo social y político. El problema tampoco está en reconocer muchas virtudes de la herencia occidental en el arte. El problema es que nuestras élites carecen de visión propia, y son ellas las que ejercen desde su cerrazón y ánimo de poder una dictadura cultural insostenible. También es importante mencionar que tenemos un cuadro local bastante particular y anacrónico, para un mundo contemporáneo más abierto, en el que aún permanece un pensamiento modernista y extemporáneo que trae consigo rasgos coloniales muy marcados, tanto en Lima como en las grandes ciudades de la Costa, del Ande y de la Amazonía. También que muchas iniciativas a pesar de que parezcan ofrecer algo distinto siguen estando inscritas en el mismo paradigma colonial, aunque sea en sus periferias. Cuanto más parezca que se está cerca de algo sin estarlo es que la situación se vuelve más peligrosa para los factores en juego en términos de dobles discursos, porque actúan como retardadores del cambio real. En cuanto a la educación en arte, las más de las pocas escuelas con las que contamos aplican una pedagogía moderna que sigue separando y marginando. De estas canteras se gradúan jóvenes artistas que buscan acercarse a hacer algo “más contemporáneo” sin las herramientas necesarias para desenvolverse en esta búsqueda en un medio que es además carente de espacios en el que se generen dinámicas y procesos de trabajo colectivos que permitan intercambiar miradas e ideas alternativas y a la vez críticas a los medios locales e internacionales, para que el arte resultante, no sea una copia ni un producto que se guie de esos canones como si fueran los únicos a seguir. La academia local tampoco cumple con su tarea de renovación y generación de diálogo y estudio crítico de la historia local e internacional. Se limitan a repasar lo que ha sucedido según lo contado por la historia oficial, y establecen una relación de referentes de cada período importante del siglo xx, procurando ahora último traer a Lima a los representantes de lo que ellos consideran no debemos perdernos. Es básicamente lo mismo que es ofrecido en las escuelas limeñas que han adoptado una pedagogía contemporánea. Y es que no se trata de desmerecer ninguna de los movimientos, ni criterios históricos de creación en el arte, ni tampoco aprender de memoria o depender de un referente para sustentar una obra. Ofrecer un verdadero material y herramientas que permitan gestar obras contundentes capaces de abrazar la contemporaneidad peruana o mundial en su complejidad, implica esforzarse mucho más por plantear espacios pedagógicos actualizados y dispuestos a revisar los criterios bajo los cuales se sigue educando, produciendo y escribiendo en arte en el siglo XXI, como un motor de creatividad plural que respire y aporte frescas visiones desde la actualización de lo cambios ecológicos sociales, atentos a las transformaciones que se van dando en tiempo real en los entornos efervescentes que son nuestros territorios peruanos. De la misma manera es esencial tomar consciencia de las relaciones inherentes que se establecen entre política y arte, pensar que el arte es una actividad accesoria de la sociedad contemporánea sería pecar de inocencia, siendo el mercado del arte uno de los más fuertes y especulativos de la economía mundial. Lo cierto es que los mayores estragos sufridos en el Perú no han sido causados por foráneos sino más bien por peruanos que han ejercido una violencia colonial interna con asociados internacionales muy precisos. Durante siglos se le ha dado la espalda a saberes de una sutileza valiosa, se ha insultado y menos preciado a la sensibilidad de unas culturas que pueden ayudar mucho al mal encaminado proceso de modernización peruano que tanto se anhela. Esa ha sido nuestra historia, peruanos explotando y ninguneando a otros peruanos, en la Vida y en el Arte.

El resultado de este contexto es que muchas personas creativas y valiosas al no sentirse identificadas ni motivadas por participar de un medio tan entrampado, optan por mantenerse al margen. En otros casos las distancias establecidas son tan grandes que todo el discurso y la parafernalia del mundo elitista del arte son percibidas como ajenas y contrarias al arte sagrado que muchos cultivan en estas tierras. Las élites han optado por tomar direcciones muy claras para hacer brillar internacionalmente al arte contemporáneo peruano, y en esa postura han optado por sacrificar el potencial creativo más arriesgado y más potente para el cual es necesario además generar escuelas y espacios alternativos a

aquellos con los que debemos conformarnos hasta ahora. Lejos de presentar este encuentro como dirigido exclusivamente a tratar asuntos relevantes dentro del contexto peruano para los peruanos, estas reflexiones que conciernen la crisis del arte contemporáneo como reflejo de la coyuntura global, proponen que no hay ninguna razón por la cual no sea posible hacer una critica constructiva de esta coyuntura desde el Perú y para el mundo. De esta coyuntura se desprende una pregunta sencilla: ¿Existen canales que permitan diversidades estructurales, de forma y de fondo en la escena del arte contemporáneo? ¿Hacia dónde están mirando las instituciones y actores del arte en el Perú cuando planean las estrategias de desarrollo para nuestra escena del arte y qué es lo que no están atendiendo a pesar de estar compartiendo los mismos territorios con diversos paradigmas creativos? ¿No existen acaso en estas tierras suficientes recursos como para impulsar creativamente una escena del arte renovada, que respire y aporte a la escena internacional frescas visiones ganándose el reconocimiento histórico que tanto anhelan nuestras instituciones? Siendo el arte el corazón de nuestras sociedades, aunque en unas haya pasado a tener funciones muy distintas, pareciera que el núcleo mas amargo y más dulce de la memoria y el olvido en el Perú fuera el arte mismo, pues en las comunidades ancestrales andinas, por ejemplo, la vida es un arte y el arte está en esa vida acompañando las tareas cotidianas. El arte allí es interdisciplinario, conceptual, abstracto, concreto, simbólico, figurativo, performático y místico. Es un arte total, una poética de vida, con una filosofía práctica: simple y compleja, a la vez, minimalista y barroca. Aquí en el año 2013 todavía existen comuneros, comuneros, no campesinos. Hace 50 años, José María Arguedas fue tildado de anacrónico por haber escrito sobre las realidades andinas de los comuneros de su época. Muchas preguntas más se pueden enunciar, mucho es el pan por rebanar, pero harían de este texto de presentación un documento demasiado largo, que sospecho ya lo es. Sin embargo, quienes participamos de esta convocatoria, tendremos tiempo de extendernos sobre estos y otros puntos que deberían formar parte esencial en los que haceres de una escena artística despierta.

Pidamos disculpas y digamos gracias cuando al fin hayamos abierto los ojos. Cuando se deje de explotar y considerar que hay peruanos con menos derechos que otros. Cuando los mismos artistas dejen de explotar historias y personas con la idea absurda de ser portavoces conceptuales para la élite cosmopolita del arte cuando no guardan relación alguna con los contextos abordados. Practicar lo que se predica, apartándonos de dobles discursos, siempre será una feliz posibilidad. En tanto hablemos de derechos, corresponde consecuentemente pensar en las responsabilidades de cada quien hacia la resolución en el mundo real de aquello que criticamos. Por ello es también la ambición de este encuentro convocar a la gestación de obras que resuelvan sus problemáticas internas, que vayan más allá de la denuncia y del comentario irónico profundizando en lo que cada una quiere vehicular, que equilibren pensamiento y afecto, que enuncien quizás con la ternura de quien apuesta por la vida, la renovación y el florecimiento, ampliando nuestros radios relacionales entre el arte y la sociedad con el respeto que estas realidades se merecen. La memoria y el olvido, la salud y la enfermedad no son entendidas de igual manera en la ciudad y en la comunidad, por el intelectual y el comunero. Busquemos una complementariedad, abiertos al enriquecimiento de la identidad de cada quien, como potencial real en el Perú. Seamos participes de esa fiesta con visión, principalmente dando voz a quienes practican en sus vidas, en sus diversas formas, una interculturalidad real, pero también acercando a quienes están trabajando y reflexionando sobre estos temas tan importantes para la construcción de unas ciudadanías más abiertas y generosas para todos y hacia los saberes no occidentales. Este es el propósito de convocar a la participación de un Sueño ponguiano: para el buen recuerdo y el buen olvido.

Ojalá la inclusión sea a la fiesta de vida que se renueva todos los años. Agradezco el que se hayan detenido a leer estás palabras que espero no hayan sido tan largas ni tan densas.

Reciban mis cordiales saludos, ¡los espero en la Interprovincial! Nicole Cuglievan
25 de enero de 2013, San Francisco de Yarinacocha, Ucallaly, Perú

A continuación unas ideas generales, para todos, sobre los aspectos más prácticos del proyecto, retomando algunos puntos y las líneas de trabajo por las que se ha optado para el proceso grupal.

UN PROCESO ABIERTO

En una dinámica de procesos abiertos, se habitarán los espacios de una casa en su totalidad a través del empleo de una diversidad de materiales, técnicas y actos para ofrecer una obra de arte integral, cooperativa y resonante. La casa que habitaremos será demolida después del encuentro lo que nos dará mucha libertad para la acción y la transformación del espacio. Así mismo se organizarán intervenciones en el espacio público.

Habitando el espacio- Desde el lenguaje académico del arte contemporáneo, al trabajo polivalente que se despliega en un espacio determinado se le llama arte de la instalación. El arte de la instalación puede generar ambientes en los cuales las obras allí expuestas tienen el potencial de ir más allá de su cualidad de objeto artístico individualizado al estar más bien expuesto a relacionarse con los demás objetos, por decirlo así, como en una comunidad dialogante, dispuestos a conversar. El arte de la instalación permite una gran libertad en cuanto a modos de hacer, técnicas, soportes y dimensiones. Es en suma un dispositivo que a todas luces aparece como ideal para gestar una creación cooperativa e inter-cultural, en la que los participantes entremos dispuestos a dejarnos afectar por aquellos con quienes estaremos compartiendo este proceso de trabajo creativo. En un potencial de polinización, aquello que traigamos, nuestras experiencias y nuestra obra personal, tiene la oportunidad de transformarse o de generar algo que germine nacido de este espacio de encuentro. El arte de la instalación en proceso abierto, también puede ofrecer al visitante un acercamiento creativo, en el que se es parte del proceso mismo. Desde la poética del espacio que se plantea aquí, el ánimo con que se despliegan las obras-cuerpos-actos las disponen a vibrar en su vitalidad e invitan al visitante/conviviente a completarlas como parte indesligable de un momento ético y estético

Una comunidad temporal- El proceso de trabajo se propone de tal modo que recreemos una comunidad momentánea, basada en el trabajo cooperativo y recíproco, y en los aportes de cada participante, con el fin de acercarnos a las lógicas relaciónales de una comunidad tradicional que irá dándole forma a su vez al proceso creativo y al ánimo general de la disposición de las obras en el espacio.

¿Qué contenidos vehiculamos, cuales son las relaciones que mantenemos con ellos y qué relaciones generamos a su vez a través de ellos? Como experiencia interna para los participantes y por coherencia general para una obra inter-cultural compartida, adentrarse en un proceso creativo para habitar un espacio resonante entre su estructura y sus ideas partiendo del desapego de lo académico, nos permitirá dejar que sea y dejarnos estar. ¿De cuantas maneras distintas se puede disponer a una misma obra en el espacio? Es una oportunidad para repensar las bases desde las cuales cada quien elabora sus ideas, especialmente en cuanto a los paradigmas del artista contemporáneo académico y los del artista tradicional o artesano, pero también dentro de una variada gama de contextos que desde las historias personales de cada integrante implican flujos que circulan entre lo rural y lo urbano y que están relacionados a procesos de conocimiento, de cuerpo y de identidad. ¿Cómo se ha habituado a trabajar a quienes han recibido una educación específica en escuelas de arte y en qué medida este marco referencial condiciona nuestra mirada? ¿Qué transformaciones implica para el artista contemporáneo acercarse al arte tradicional o ancestral? ¿Qué transformaciones implica para el artista tradicional acercarse al medio del arte contemporáneo?¿Cuando fué que surgió el término artesano?¿Qué podemos entender sobre nuestras prácticas desde los lenguajes de nuestros conceptos, afectos, técnicas y espacialidades con respecto a los paradigmas que nos enmarcan? ¿En qué medida nuestras prácticas nos inscriben en un engranaje particular idiosincrático, económico, social y político o en más de uno? ¿A quien le estamos hablando o quienes son los inter-locutores de nuestra obra?¿Desde dónde estamos enunciando?

Se invita a colaborar en tres grupos inter-disciplinarios e inter-culturales, según las temáticas planteadas por las que cada quien habrá optado, según su propia sensibilidad y trabajo personal.

El proyecto aborda las lógicas espirituales ancestrales que aún persisten en los territorios peruanos, como esencialmente inscritas dentro de lo político y poético. Considerando que es pertinente

cuestionar constructivamente las dinámicas entre poder, conocimiento e identidad que se tienen dentro y durante un período histórico que promueve la inclusión es que se agrupan estas a ́reas tématicas:

Grupo 1: Cosmovisión y Cotidianeidad (micro)
Grupo 2: Políticas, Territorios y Espiritualidad (macro) Grupo 3: Educación e Inter-culturalidad

Estas esferas de reflexión y creación están ligadas las unas con las otras y tienen como base 3 ejes transversales:

Memoria y Olvido – Salud y Enfermedad – Inclusión, Identidad, Blanqueo cultural
Durante las reuniones grupales se profundizará sobre estas áreas y ejes propiciando debates y

recibiendo a invitados a compartir sus visiones y experiencias.

Poéticas, Cuerpos y Espacialidad En el planteamiento espacial, las esferas y los ejes conformarán unos ambientes ecológicos resonantes por las correspondencias entre sus partes. La geografía de la casa habitada de manera poética, busca reflexionar sobre el formato museográfico y expositivo en general ideando al compartir, lo integrador, como alternativa para el cuerpo de la obra y el del visitante/conviviente.

Se propone habitar el espacio en su complejidad espacial y temporal, explorando los campos del arte en su sentido más amplio con relaciones diversas a la cultura y a la naturaleza, relaciones inscritas en contextos sociales-económicos e históricos diversos y en interacción. Se irá constituyendo abiertamente un paisaje a ser recorrido libremente como geografías, permitiendo entre sus cambios de escala, y de corporalidades, una lectura libre en la que los elementos son re-semantizados y en los que los vínculos van abriendo mundos dentro de los mundos.

Cada sala otorgada para una temática, contará con un plano en el que figuren los nombres de los participantes, pero no habrán nombres propios en las paredes, entre las obras. Esto no implica que todas las obras sean el resultado de una colaboración, como punto de partida cada participante puede optar por aportar una obra personal que hará las veces de catalizador de otras intervenciones y obras realizadas durante el proceso en el sitio.

Todas las técnicas y materiales y sus inter-relaciones pueden ser acogidas y cohabitar en variadas maneras de abordar el espacio. Se pondrán a disposición materiales de uso común, y se invita a aportar materiales que puedan a su vez ofrecer para el trabajo común en vista del proceso en el sitio y entre las obras personales.

Tengamos en consideración que somos un grupo heterogéneo con integrantes de edad, formación y experiencia diversas.

CALENDARIO PREPARATIVO

En un primer momento se realizarán reuniones grupales en la inter-provincial, los meses de febrero y marzo. La intención de estas reuniones es facilitar el intercambio de ideas, conocer un poco de la prácticas de cada participante, y del planteamiento espacial-arquitectónico de la casa misma en su simbolismo poético.

La primera reunión tendrá lugar el 2 de febrero desde las 18h.
Se dará una presentación general y se invitará a los presentes que quieran a compartir su trabajo, ideas o sentimientos oralmente y/o con apoyo de visuales o materiales.

Algunas de las reuniones grupales previstas:

Sábado 2 de febrero desde las 18h JORNADA PONGUIANA
Lunes 18 de febrero 18h (Poéticas del espacio y creación cooperativa, lluvias de ideas)
Jueves 21 de febrero desde las 18h (conversatorio cosmovisión ancestral, territorio, salud y educación y dinámica de cuerpos con Yuyachkani.)

Lunes 4 de marzo desde las 18

*Como parte de estas reuniones, se plantearán conversatorios en la Interprovincial, sobre temáticas mencionadas en este texto de presentación, que giran entorno a problemáticas sobre arte e inter- culturalidad, desde diversas aproximaciones históricas y de colonialidad y des-colonización.

Luego en el mes de abril empezará el trabajo en el espacio mismo, durante cuatro semanas. Este espacio de tiempo será propicio para abordar los trabajos distendidamente y disfrutar del proceso. Como ya se ha dicho, el proceso continuará a lo largo del mes de mayo, una vez abiertas las puertas al público. Si bien las participación a las reuniones y al proceso en general está abierto a las disponibilidades de cada quien, se recomienda un mínimo de presencia dentro del mismo. Algunos participantes están limitados porque no viven en Lima, en estos casos la Interprovincial prevé dinámicas alternativas.

Inicio de trabajo en el sitio: 6 de abril

Luego de la apertura prevista para el 30 de abril, se propondrán conversatorios-mesas redondas, proyecciones e intervenciones en el espacio público.

Este encuentro es una continuidad de Katatay: poética andina del espacio, homenaje a José María Arguedas y a los saberes-prácticas ancestrales, que tuvo lugar en la Estación de los Desamparados entre junio de 2011 y febrero de 2012.

A propósito de la Interprovincial

Un Sueño Ponguiano: para el buen recuerdo y el buen olvido, es presentado por el descentralizado cultural La Interprovincial, un lugar-(en) -movimiento integrativo de investigaciones, prácticas e intercambios para las artes y la ciencias. La Interprovincial desde su enfoque inter-cultural se suma a los esfuerzos por tender puentes entre las culturas, ensanchando la comprensión y sensibilidad hacia los saberes-prácticos llamados ancestrales, conscientes del enriquecimiento que estas cosmovisiones aportan en el trabajo de forjar una sociedad más sana y más justa, realmente abierta a la diversidad. Principalmente en los territorios peruanos, pero también a nivel regional y mundial. El deseo de la Interprovincial es el de gestar un arte integrativo y medicinal, renovando y actualizando nuestros saberes y sentires en el estar en común para cultivar el reencantamiento de la vida y del arte, obrando con el compromiso de aportar a una mejora real de nuestros contextos de vida. Creemos que sí es posibe apostar por este sueño en el Perú, un país cuya riqueza reside en su diversidad natural y cultural, cuya fuerza está en la resiliencia de sus pobladores y cuyas potencialidades nos exigen ser agentes activos en el movimiento hacia su florecimiento que es también el nuestro.

La Interprovincial también abre sus puertas a la reflexión sobre las problemáticas del arte contemporáneo y los retos que este medio deberá enfrentar en cuanto a sus marcos y criterios de educación, producción y difusión para ofrecer un trabajo coherente y consecuente con las responsabilidades que demanda un mundo marcado por la urgencia democrática, y en pos de una meritocracia real frente a la desigualdad, los desafíos de la globalización y la economía neo liberal capitalista. La Interprovincial impulsa desde una vocación pedagógica alternativa la consecución de una escena del arte democrática que cese de cometer los mismos errores que la historia política y social de nuestro país viene reiterando a pesar de las malas experiencias que ya deberían habernos ayudado a abrir esos candados que nos atan al destierro de nosotros mismos. La inter-provincial otorga becas de estudio para jóvenes artistas procedentes de naciones originarias que estén viviendo en Lima y colabora activamente con comunidades ancestrales en diversos puntos del país.

Infraestructura de la Interprovincial: Talleres personales. Dos espacios polivalentes para presentaciones, exposiciones, conversatorios y talleres diversos. Una biblioteca para cosultación en el espacio, que va creciendo y acepta donaciones originales y fotocopias. Jardín y patio conviviales.

La Interprovincial Descentralizado para las artes y las ciencias, Dirección en Lima: José de la Torre Ugarte, 386, Santa Cruz, Miraflores.

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