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  1. A LA POESIA INDÍGENA Y AL PÚBLICO LECTOR.
    PRESENTES:

    México, D.F. a 30 de diciembre de 2013.

    Por medio de la presente envío a Ustedes un cordial saludo:

    Asimismo, aprovecho la ocasión para remitir a Ustedes algunos poemas de mi autoría, que son de corte indígena mexicana, intitulados: “LA GRAN ANTORCHA VIVIENTE” y “MUJER DE PIEL MORENA”, los que tienen por objeto resaltar la riqueza cultural del México prehispánico, de la madre tierra y de la belleza de la mujer de todas las edades y de todos los tiempos que sienten orgullo del suelo que pisan (con independencia de su ascendencia y color de piel); los cuales cuentan con derechos de autor y antes han sido publicados en otros medios, como es el libro intitulado “ANTOLOGIA, LOS PROFESORES POETAS DE LA FACULTAD DE DERECHO”, Facultad de Derecho, Universidad Nacional Autónoma de México, México 1998, páginas 204 a 207 y recitados en diversos foros como es el programa de radio “EL CAMPO Y LA CIUDAD” en 1994; los que comparto con Ustedes.

    De antemano agradezco a Ustedes la lectura que realicen a estos pensamientos, que espero sean de su completo agrado, pues en gran medida los pueblos tradicionales de América, como es el caso del mexicano tienen una misma naturaleza, como es la veneración a la madre naturaleza; por lo que el poema intitulado “LA GRAN ANTORCHA VIVIENTE”, puede extrapolarse a todas las culturas que mantuvieron devoción al SOL, como en el caso de la cultura INCA, lo que se explica en notas al pie de página. GRACIAS.

    Sin más por el momento quedo de Ustedes, sabedor de la consideración que tendrá respecto de este material.

    ATENTAMENTE:
    Lázaro Raúl Rojas Cárdenas.
    (POEMAS EN PÁGINAS SIGUIENTES)

    LA GRAN ANTORCHA VIVIENTE .

    Luz ilustre,
    “De mi raza azteca” ,
    De la sangre ardiente,
    De hermosas doncellas,
    Eres luz naciente,
    Eres el alma viva,
    De blanco resplandecer,
    Eres el fiel suspiro de la mañana,
    Que enciende y apaga,
    “La gran antorcha viviente”,
    De mi celestial,
    “cultura azteca”.

    Eres luz inocua,
    De belleza clara,
    Eres luz,
    Que ilumina toda,
    Toda, “la gran Tenochtitlan”,
    Ciudad de mi amado calpulli,
    Y cuna de mí adorada nacionalidad.

    Eres luz,
    Cual bello “penacho real” ,
    De radiantes plumas de quetzal,
    Y brillantes pétalos,
    De perfumado cempasúchil;
    De aquella,
    La preciosa flor,
    De aquella,
    Que es digna de Moctezuma Xocoyotzin,
    De la flor de mi tierra,
    De aquella,
    De las húmedas chinampas,
    Del real “Valle de Anáhuac”.

    Eres luz,
    El eterno deseo,
    De mí siempre despertar,
    Eres llamas lucidas de copal,
    Que día,
    Y día ciñen,
    El centellante resplandecer,
    De mis volcanes.

    Eres tú,
    Mi quinto sol,
    Eres tú mi dios,
    Por siempre tú,
    Mi señor de la guerra,
    Mi dios,

    “Tonatiuh” ….

    Lázaro Raúl Roja Cárdenas
    Marzo de 1988
    (Ciudad Universitaria UNAM).

    (En siguiente página otro poema).

    MUJER DE PIEL MORENA .

    Joya de turquesas y esmeraldas,
    Plumas de cenzontle y verde colibrí,
    Cantar de divinos cantares,
    Amor de fieles amores,
    Fragancia de exóticas flores,
    Suspiro de sabios poetas,
    Musa de viejos escribas,
    Poemas que en mi mente vibran,
    Que a la mente invaden,
    Con la tersura de su tez obscura,
    Poemas que en blancos pétalos dibujan,
    El bello rostro,
    “De la Mujer Morena” .

    Deseos de acariciar tus cabellos lacios,
    Deseos que se filtran en mi alma,
    Eres nicho de azaleas,
    Perfume de azahares,
    Que al mirarte,
    Mis plegarias quedan extasiadas,
    Y en mis pensamientos inquietos,
    Tu alma,
    Tu vida,
    Se vienen a posar,
    Y necesito mirarte,
    Y necesito escucharte,
    Y necesito hablarte,
    “Y necesito besarte”,
    Para que el cantar,
    Y el trino revoloteante,
    Y el bello rostro de la mujer morena,
    Y mi inquieto pensar,
    Tengan un bonito lugar,
    Donde las tiernas miradas,
    De sus negros ojos,
    Se puedan eternamente contemplar.

    Jades, turquesas y esmeraldas,
    Plumas de cenzontle y verde colibrí,
    Que al sentir los deseos de quererte,
    Y decirte que te adoro,
    Y en el verso de mis sentimientos,
    “Mi Hermosa Damita”,
    La de hermosa tez obscura,
    Nunca las miradas,
    De tus negros ojos,
    De mi ser le apartes,
    Y en verdad,
    Fresco ramillete de orquídeas,
    “Bendita”,
    “Bendita la Piel Morena”,
    De la siempre bella mujer,
    De ésta,

    “Preciosa Tierra”

    “La madre Tierra”. …

    “La tierra de Anáhuac”.

    Lázaro Raúl Roja Cárdenas
    .
    Noviembre de 1990

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