PABLO LANDEO, UN RUNA QUE TEJE CATEGORÍAS PARA EL DISCURSO ANDINO, Gonzalo Espino Relucé

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Hatunyachkanna mayunchikqa!

PABLO LANDEO, UN RUNA QUE TEJE CATEGORÍAS PARA EL DISCURSO ANDINO

Gonzalo Espino Relucé                                                                                                  

Universidad Nacional Mayor de San Marcos

 

Una tarde de octubre nos encontramos con Pablo Landeo en el Patio de Letras, había sido mi alumno de la maestría de Literatura Peruana y Latinoamericana del posgrado de San Marcos. Llegó con voluminoso texto, era una colección de cuentos andinos que había organizado y tenía como eje la representación de los héroes y villanos andinos. Me pidió que escribiera un prólogo. En el pésimo café que expenden en la facultad, comencé a revisar dicho trabajo y le manifesté la inquietud que tenía, a modo de queja: los quechuas no escriben, no sistematizan y no hablan por sí para la comunidad académica. Le comenté que en la compilación había un enorme trabajo y le pregunté cuáles eran las ideas y qué había tenido en cuenta para realizar tal recopilación en su condición de runa. Entonces, comencé a escucharle y al final le dije, por qué no escribe eso que me acaba de decir, mejor aún, por qué no se empeña en hacer su tesis de maestría. Así comenzó esta aventura de discutir categorías quechuas. En mi memoria están las horas de trabajo, discusión y confrontación que hemos tenido, pero al mismo tiempo la gratitud de conversar desde lo quechua, desde lo andino, y postular algunas ideas. Ese me parece es la forma más intensa de este trabajo.

El resultado fue la tesis de maestría, defendida alinicio de la quinta luna del 2010, con el título Categorías andinas para una aproximación al willakuy / umallanchikpikaqkuna(seres imaginarios del mundo andino) (UNMSM) y obtuvo, a su vez, el Primer Puesto en el área de Humanidades en el “IV Concurso Nacional de Tesis de Posgrado de Maestría y Doctorado” convocado por la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) 2010. Asunto que llena de orgullo al Posgrado de Letras de la Universidad de San Marcos y, en lo personal, la satisfacción de seguir alentando trabajos que permitan la reflexión sobre la cultura andina, de manera especial de quienes son procedentes de tales culturas. La tesis, publicada como Categorías andinas para una aproximación al willakuy (2014)[1],por su condición, permite ahora afianzar un conjunto de nociones, que sin duda, posibilitarán el estudio pertinente de la literatura andina, en general, y de manera más específica a la literatura quechua.

Las noticias sobre el autor son relativamente escasas. Poeta, narrador, profesor de Lengua y Literatura. Nacido en Huancavelica (1959), sus dioses tutelares lo acompañan en su travesía y es, claro está, no solo quechua, sino también quechuahablante. Es coautor de la publicación Los textos escolares y la interculturalidad (2008)[2], pesquisa auspiciada por el Vicerrectorado de Investigación de UNMSM. Ha publicado también el poemario Los hijos de Babel (2011)[3]; el libro de relatos Wankawillka (2013)[4] y actualmente dirige Atuqpa Chupan, revista desde cuyas páginas reivindica el runasimi, pues todos los artículos se publican sin traducciones al español. Pablo Landeo es magíster en Literatura Peruana y Latinoamericana, por la San Marcos, “Paqarina mayor de las letras americanas” como dice nuestro autor. Su libroCategorías andinas para una aproximación al willakuy tiene el mérito de indagar sobre epistemes quechuas andinos, pensados y reflexionados de la condición de runa. Es decir, Landeo recoge, indaga, sopesa y reflexiona, las prácticas discursivas desde su cosmovisión quechua. El libro se divide en seis capítulos cuyo centro de análisis son categorías fundamentales para la comprensión del mundo andino en su relación con el willakuy, es decir, las formas de narrar quechua. Trabaja las categorías willakuy, runa, pachakutiy, tinkuy, yanantin y umallanchikpi kaqkuna. El esquema básico que sigue es una indagación sobre los usos de la categoría quechua, explica su complejidad y luego, aplica dicha categoría al análisis de textos quechuas. Siendo así, el programa de lectura de Pablo Landeo Muñoz, contribuye y da pista mucho más precisa para el desarrollo de una etnopoética quechua desde los runas. Como libro se inserta en la mejor tradición crítica quechua, en la que en parte, hemos sido protagonistas. Pero esta vez se trata del runa que pone en primer plano, categorías que bien lo asociamos a los trabajos de Rodrigo Montoya, Julio Noriega Bernuy, Josef Stermann y Zenón de Paz que han contribuido en la creación de una imagen de la cultura quechua en tiempo del desánimo. Y asocio a dos publicaciones, Tradición oral andina y amazónica (1999)[5] y Tradición Oral, Culturas Peruanas (2003)[6].

 

En el primer capítulo (Willakuy), se explora cómo este lexema es comprendido en el mundo andino y su relación con los relatos, Landeo se pregunta si existe una conciencia sobre lo que se narra y si existe una categoría que se asocie a ello. Al hacer sus indagaciones recuerda que la naturaleza de este tipo de relatos exige no solo la presencia de quien narra sino también quien(es) escucha(n) a la par de momentos y espacios para su realización. En su mirada histórica, encuentra que la categoría tiene ascendencia andina y que fueron los evangelizadores los que la utilizaron. Y que en los tiempos actuales willakuy se confunde con el kwinto.

En el segundo capítulo, discute la humanidad andina. La categoría que se revela es la Runa. El humano andino se imagina siempre en colectividad. Revisa el impacto de la predicación en la sensibilidad de los runas. El proyecto discursivo lo identifica como humano por excelencia (runa kay) y explica los responsabilidades, y rituales que definen al runa en un espacio colectivo (ayllu, llaqta). Esta categoría entra en tensión cuando se discute lo no humano (mana kaqkuna): analiza en qué condiciones un runa deja de ser tal (otro humano no-runa) y aquellos seres que no son en esencia, humanos (condenado, por ejemplo, en los relatos de Gregorio Condori Mamani y Urbano Rojas, por lo que –como se verá– esta reflexión la emparenta con los universos narrativos que viene de la tradición oral).

El tercer capítulo nos ofrece una memoria de la utopía, trabaja el concepto Pachakutiy. Concepto que ha sido muy bien utilizado y transculturado por la iglesia católica. De allí la necesidad de diferenciar la identidad de Occidente con la Pacha andina que la explora. En su acercamiento nos invita a revisar el taki unquy como una representación utópica de la resistencia inca. Estas categorías son revisadas en relación con la tradición oral quechua: por eso, recoge no solo la memoria ritual y textos como “Pachakuyuq” y el “Cerro Pirwachu”. Las categorías se explican como parte de un discurso que se ha tejido en el tiempo y cuya pertinencia está inspirada en las formas rituales, las prácticas sociales y difusión mítica que Landeo sabe sabiamente combinar. La categoría Pachakutiy como utopía es revisada desde la experiencia india: taki unkuy, renacimiento inca y mito de Inkarrí.

El cuarto capítulo se empeña en la discusión de la categoría Tinkuy, como encuentro de dos, que puede ser tensional, pero al mismo tiempo en el plano del discurso la oportunidad y la limpieza de la palabra. Por eso la categoría es examinada como parte de la estrategia discursiva y el arte verbal quechua. Escoge varias canciones, “Ichuchamanta”, y vuelve sobre su análisis de los relatos quechuas vinculado con la presencia del toro en los andes y su relación con la Pachamama y runakuna, en especial (“Waka wawamanta”). De ello se desprende una aserto, la categoría funciona y siempre se sucede con la participación –mínimo– de dos, esto supone entonces en tinkusqata rimay y el tinkuy runa/ jirka. Yanantin es la siguiente categoría que ofrece Landeo, que en lo central puede explicarse como “Todo es pareja en el mundo” (Urbano Rojas), que en buena cuenta está relacionado con su par, su otro, complementario y dialéctico, a partir del cual se puede organizar el texto. Se detiene en “Sipasmantawan maqtamanta” y sus observaciones lo lleva a revisar la función del género como ocurre en relatos como “Mama qucha” y “Asunta”.

Tales categorías le permiten, finalmente, proponer un esquema operativo que identifica a los Umallanchikpi kaqkuna, es decir, los seres imaginarios del mundo andino, proposición que resulta un aporte para el trabajo sobre la formas de relatos en los andes quechuas. Todo esto previo a la naturaleza de estos seres, por eso la categoría establece su carácter fronterizo con los humanos, pero a la vez, sopesa lasrelaciones entre runa y ayllu, y comunidad, y a la par, la relación de estos con el espacio centro, el ayllu. Entonces, los “umallachikpi kaqkuna” serán seres que conviven con el (la) runa, pues están presentes y se hacen evidentes en las fronteras de la comunidad o los lugares o actos desautorizado por la colectividad. Estos seres serán caracterizados porque parecen ser, pero no son. Se trata también de la relación de opuestos complementarios maqtasipas (hombre–mujer (jóvenes), bien mal, allin runamana allin. (buen humano–no humano). Revisa relatos de condenados. (“Como no hay que escapar de los condenados”, “Sirinamanta”) y concluye con la propuesta de clasificación.

 

Finalmente, Categorías andinas para una aproximación al willakuy es un libro proteico por lo que resulta un aporte al estudio de la cultura quechua y contribución a la etnopoética andina y a los estudios de la literatura amerindia. Y como se podrá apreciar, las categorías planteadas muestran su fertilidad y su operatividad. La insistencia en la participación de cuando menos dos en el relato, es desde ya un acierto para la dinámica del relato andino; al tiempo de una clasificación sobre las formas del relato oral de los umallanchikpi kaqkuna. Agrego, además, que asistimos, en esta ocasión, al proyecto de los quechuas que hablan en su condición de sujetos de enunciación y desde su espacio desde donde hablan. Estamos ante los resultados de una investigación realizada por un runa, por un quechua Huancavelica, un libro que abre las puertas para trabajar con pertinencia los relatos de tradición oral quechua.

 

[1]Pablo Landeo Muñoz. Categorías andinas para una aproximación al willakuy. Lima, Asamblea Nacional de Rectores. 2014, pp.320

[2] Gonzalo Espino, Mercedes Giesecke, Pablo Landeo, Lilia Llanto. Los Textos Escolares y la Interculturalidad. A propósito de los libros de Comunicación para el Primer año de Secundaria. Lima, Tarea, Asociación de Publicaciones Educativas, Vicerrectorado de Investigación Universidad Nacional Mayor de San Marcos. 2009, pp. 170.

[3] Pablo Landeo. Los hijos de Babel. Lima, Pakarina Ediciones. 2011, pp. 50.

[4] ––––––––––– Wankawillka. Lima, Grupo Pakarina. 2013, pp. 80.

[5] Juan Carlos Godenzzi (Compilador). Tradición oral andina y amazónica. Métodos de análisis e interpretación de textos. Cusco, Centro de Estudios Regionales andinos “Bartolomé de Las Casas”, 1999, pp. 386.

[6] Gonzalo Espino (Compilador). Tradición oral, culturas peruanasuna invitación al debate–. Lima, Fondo Editorial Universidad Nacional Mayor de San Marcos (Facultad de Letras y Ciencias Humanas). 2003, pp. 302.

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