Runasimipa kuyuriynin / El Quechua y los Manuales de Enseñanza . Pablo Landeo Muñoz

Como parte del conversatorio virtual sobre el quechua y los manuales de ensenanza, Pablo Landeo kaynata  Hans Enciso nisqanta kutichin (nota del edit.)

Runasimipa kuyuriynin / El Quechua y los Manuales de Enseñanza

Pablo Landeo Muñoz[1]

Respecto a los cuestionamientos planteados por el señor Hans Enciso Choquehuanca a la reseña publicada por mi persona en Hawansuyo[2]:

  1. Lamento que haya generado en su alta sensibilidad «cierta desazón», el uso de «palabras» como «abórigen», «marginal» «subalterna» durante mi exposición. Esto, según Enciso, es en mi persona «una posible falta de autoestima lingüística en su condición de quechua-hablante». Al respecto manifiesto que mi condición andina, runa y quechuahablante (desde mis primeros balbuceos), se hallan sólidamente constituidas; condiciones que establecen, sin hesitaciones, mi paqarina, marka o llaqta (espacio de enunciación).
  1. Creo estar contribuyendo, modestamente, a una reorientación del runasimi a traves de mis distintos artículos escritos y publicados, con mi nombre y apellidos, donde puede apreciarse mi preocupación constante por construir discursos metalingüísticos (adjunto una parte de las referencias bibliográficas, para el conocimiento de los lectores).

LANDEO, Pablo. “Los ríos  profundos hatun willakuypi  wañuymanta,  runakunapa

               willakuyninwan tinkusqanmanta (Imagen de la muerte y tradición oral andina

en Los ríos profundos de José María Arguedas)”. En Ínsula Barataria, revista

de literatura y cultura. Lima, Año 9, No.12. Setiembre del 2011, pp. 129-164.

–––––    “Los ríos profundos hatun willakuypi wañuymanta, runakunapa willakuyninwan

               tinkusqanmanta (Imagen de la muerte y tradición oral andina en Los ríos

               profundos  de José  María Arguedas)”. En Crónicas Urbanas, análisis y

perspectiva urbano –  regionales.  Centro de  Educación y Comunicación

“Guamán Poma de Ayala”, Año XV. Número 16. Cusco, noviembre del 2011,

  1. 19-34.

–––––    “José María  Arguedaspa iskay   willakuyninpi  runakuna qullusqanmanta,

              ayllukunapa iñiyninkumantawan”. En Atuqpa Chupan Riwista, wata 1, yupay 1.

Lima, ayamarqay killa, 2011-12, pp. 33-53.

–––––    Runasimipi Qillqaqmasiykunata Qayakuy / Llamado a mis hermanos que hablan

y escriben en runasimi. Lima, 2012.

–––––    “¡Soi Indio! [indiyum kani], Efraín Mirandapa poyesiyanmanta hamutay”. En

Atuqpa Chupan Riwista, wata 2, yupa 2. Lima, 2012-13, pp. 35-40.

–––––   “Quyllurkuna sunquykipi ritichkan / kiraw takikuna” (poesía última en

runasimi). En Ínsula Barataria, revista de literatura y cultura. Lima, Año 11,

No.14. Julio, del 2013, pp. 177–185.

–––––    “Memoria de Huatiacuri y poética del wakcha en Yaku–UnupaYuyaynin”. En

Ínsula Barataria,  revista de literatura y cultura. Lima, Año 11, No. 15.

Noviembre del 2013, pp. 11– 40.

–––––    “Hawansuyo  ukunwordsmantawan  ayllunchikkunapi posmodernidadmanta”

(Prólogo). En Fredy Amílcar Roncalla, Hawansuyoukunwords. Lima, Pakarina

ediciones, 2014, pp.13–31.

–––––     Runa takikunapi Estado Uyachay  / Bicentenario de Nuestra Independenciapa-

chapaq kallpachakuninchik (Ensayo a publicarse próximamente)[3].

         Runasimiypi qillqaytaqa chayraqchuqaya qallarini. Runasimiyqa runakayniypim, chilinaypipunim. Mayman riptiypas ñuqawanmi rin. Runasimiypiqa kachkantaqmi llaqtaypa imaymana yachayninkuna, ñawpa runakunapa yachayninpas. Kayna kaq runachu mana yupaychanman waqaychanmanpas mama siminta? (Llaqtamasiykunahinapas «Ama hud…», niymanmi, kon perdoncito de la akadimya y los llaqta lectores).

  1. En los párrafos restantes, la lectura del señor Enciso, no halla nada rescatable ni de importancia en la reseña que publico; es decir, todo le parece adverso (si esto es así, sus observaciones son las autorizadas?).

Por mi parte sigo sosteniendo que el runasimi es riquísimo no solo para expresar las emociones más profundas del hombre andino, si no que con él se puede argumentar y construir reflexiones metalingüísticas (claro, entre el cuestionamiento y el acto de la escritura existe mucha distancia), y contribuir al desarrollo de nuevos conocimientos lo que tampoco descalifica ni desconoce los existentes.

         Imapas manam kasqanpihinallachu. Imaynam pacha kuyurin  chaynallam imapas kuyurichkan, paykunawan kuskallam ñuqanchikpas kuyurichkanchik, tikrakuchkanchik. Musuq yachaykunapas ñawpa yachaykunapi hapipakuspanmi qispichkan, chaychu ñuqahina andino runakuna, yachayniykupas, simiykupas mana kuyurinman? Chaychu musuq yachaykunata simiykupi hamutaspa mana qispichiymankuchu may pachapi tiyaspaykupas?

  1. Re-conquista de la lengua materna. No todos los hijos de migrantes andinos –que tienen como lugar de residencia la periferia de Lima–, tienen la posibilidad de logarla. En mi opinión, la clave es el sistema educativo peruano. La universidad desempeña un papel imporante porque es allí donde el estudiante reflexiona, descubre su pertenencia, se identifica con sus raíces culturales, entre ellas la importancia de conocer su lengua materna. Pero no todos los jóvenes que terminan la secundaria, en los espacios indicados, continuan una carrera universitaria; por consiguiente, no experimentan las mismas emociones y necesidades que los estudiantes universitarios, respecto al tema en discusión porque la estructura curricular de la Educacion Superior no Universitaria prioriza el desarrollo de capacidades más inmediatas: las laborales. Es aquí donde se percibe la ausencia no solo de los manuales de enseñaza del quechua sino de toda bibliografia relativa al aprendizaje de esta lengua.

 

Para concluir : al igual que muchos migrantes andinos, descubrí la importancia de la escritura en quechua, en la universidad. En tanto era estudiante de la secundaria y de educación técnica superior (Escuela Superior de Educacion Profesional), no tuve la oportunidad de sopesar la importancia de mi lengua materna, porque estos aspectos, no se hallan en la Programación Curricular de la Educacion Superior no Universitaria ni conté con un manual de enseñanza del runasimi. Hasta entonces desconocía que mi lengua materna estaba felizmente atrapada por la escritura. Por otra parte, los problemas que se discuten aquí, evidencian que los textos indicados tienen sus limitaciones, que su elaboración debe ser replanteada de acuerdo a las necesidades y las exigencias actuales que permitirían, además, el surgimiento de nuevos lectores (estudiantes de Educación Superior Técnica y, por que no, los de la Secundaria).

         Nirqanchikñam, llapa imapas kuyurichkanmi. Andino runakunapas kuyurichkanchikmi, chiqirichkanchikmi, mayta rispapas sapinchikta, kullunchikta, mana qunqarispa. Rimaq llaqtapi tiyaspanchikpas runasimitaqa rimachkanchikmi, rayminchikkunatapas, apunchikkunatapas yuyaristin chaymi runasimi kallpachakunanta munaspaqa paqarichina musuq qillqakunata, mitmaspanchik imaymana ñakarisqanchikmanta, llamkasqanchikmanta, ñawpa yachayninchikkunamanta, allin kawsaykunawan muspasqanchikmantapas. Kaykunamanta hamutaykuspam musuq yachaykunatapas qispichina, paykunawan kuskalla qispinanchikpaq.

[1]A la fecha dirijo Atuqpa Chupan, revista de crítica literaria cuyos artículos se publican íntegramente en runasimi, sin traducción al castellano.

[2]https://hawansuyo.com/2014/12/29/el-quechua-y-los-manuales-de-ensenanza-pablo-landeo-munoz/

[3]Kay llamkaytaqa apachirqani Concurso de ensayos Narra la independencia desde tu pueblo, tu distrito o tu ciudad /Qillqa akllaypaq qayakuy España matiwasqanchikmanta imayna qispisqanchikta llaqtaymantapacha willaymanmi. Kay qillqa akllaykunata yanaparqaku: Instituto Francés de Estudios Andinos IFEA; Instituto de Estudios Peruanos IEP, Departamento de Historia de la Universidad de California en Santa Bárbara; Centre de Recherches sur I’ Amérique Espagnole Coloniale (CRAEC), Universidad de Paris III- Sorbonne-Nouvelle, Ministerio de Educación, Ministerio de Cultura. Lima, 2014.

6 Comentarios

  1. El documento de P. Landeo da buenas sugerencias. Estoy de acuerdo con P. Landeo. La mayoría de los quechuas viven en las ciudades peruanas y extranjeras. Los textos de enseñanza de lengua y cultura quechuas deben registrar este hecho. Manuales que insisten en el estereotipo que los quechuas son rurales y visten ponchos, monteras, ojotas y polleras desaniman a la gente de origen quechua que quiere aprender la lengua de sus ancestros. Del mismo modo, junto a películas, programas de televisión perpetúanun esterotipo nocivo que justifica políticas de exclusión contra los quechuas.

  2. Efectivamente hay una suerte de reflexión en el uso y devenir del runasimi, desde su habla en el ámbito rural hasta el uso en las urbes migrantes. En primera persona, altoandino de nacimiento hube de ser desarraigado hacia Lima, no sin antes ser parte sujeto de prohibición de hablar la lengua de los gentilares, del pueblo. Lo aprendí en esta urbe escuchando diálogos domésticos de mis padres y preguntando el significado de los vocablos. La instrucción primaria y secundaria, sin ton ni son, sólo siguiendo la tradición vernacular a usanza de todos los migrantes y admirando a nuestros Amautas, los dos José (Mariátegui y Arguedas). Así, sólo la vivencia universitaria me abrió horizontes en defensa de los sectores desposeídos, en especial los altoandinos. Eramos tres hermanos, los dos mayores sí fueron escoleros en la “santa tierra”, mi edad no permitía acceder aún al sistema educativo de entonces, pero, me constituí en “alumno libre” de la Escuela polivalente pues ingresaba y salía a libre albedrío, con preferencia por el recreo donde alternando con los escoleros gozaba del runasimi. Mi hermana mayor lo “habla como metralleta”, el que sigue lo entendía pero jamás esbozó palabra alguna. Muchos años después de la Universidad me interesé por escribir en runasimi, sin seguir precepto convencional alguno, lo que varió con el tiempo al relacionarme con paisanos y familiares que sí escribían bien. Mi oralidad es lenta en la construcción discursiva pero me defiendo, en la escritura sí desarrollé capacidades y habilidades dormidas que en relación a mi entorno de migrantes tengo al menos una posición, digamos académica, ya que los demás sólo lo hablan. Cierto, nuestras generaciones posteriores ya no lo utilizan ni tienen mayor interés, y hoy asumimos responsabilidad por no haberlo difundido a nuestros hijos, ya es muy tarde; sin embargo, no desaprovecho ocasión alguna de reuniones, cual fuera su tipo, para “discursear” en runasimi con la traducción inmediata, e inclusive en las redes de cuando en cuando suelto nuestra lengua materna para hacerla presente. Nos duele aquello de la extinción, más nos alegra cuando vemos niños y jóvenes que lo siguen utilizando, las estadísticas prueban que hay más quechuahablantes que antes en su relación a los espacios de uso, pero es cierto que en comparación a la población total hay un estancamiento o descenso inquietante. También es cierto que el despertar hacia el runasimi se observa en ámbitos academicistas o por simple inflexión individual que alcanza hasta europeos y algunos connacionales, con eruditas explicaciones de linguística y semántica que el quechuahablante promedio no las entiende. Saludo a los que están en esta lucha por hacer pervivir el runasimi y a quienes al calor del hogar sí han iniciado una caminata haciendo docencia con sus hijos. Dispensen el espacio tomado.

    1. Digamos que hasta ahra el aprendizaje en los medios urbanos se dio sin manuales de ensenanza y fue una autoensenanza. Aunque desde 1977 se enseno quechua en la Catolica, la Academia de la Lengua Quechua data del timepo del Gobierno del general Velasco, y tengo entendido el primer centro de ensenaza es San Marcos, casi desde su fundacion El asunto es que al auoaprendizaje del quechua en los medios urbanos vale la pena ser estdiado. Menras tanto esperemosque Nivardo Cordova nos cuente de sus aventuras de aprediz del quechua en Huamanga y los barrios marginales de Lima.

      1. Coincidencias de la vida, soy sanmarquino pero no atisbé por los cursos de quechua allí ni en la PUCP o cualquier otra institución dado que, observaba, la metodología priorizaba la gramática y demás precisiones academicistas. Hoy ha cambiado, hasta en TV se ven nuevos vientos, qué bueno. Gracias por la gentileza de vuestra atención.

  3. Al parecer, “Ama hud…” es la elucubración más elaborada, alturada y graciosa que ha podido desarrollar en su última respuesta Pablo Landeo, quien además, fiel a su personalísima tradición arguediana, no duda en apelar a la victimización al achacarme injustamente no ver nada bueno en su reseña.

    Desgraciadamente Pablo Landeo prefiere salvaguardar su propia honra de imaginarias acechanzas y dedicarle indirectamente unas cuantas líneas al tema que está en discusión (la elaboración de manuales de enseñanza del quechua). Para el caso sólo bastaría decir que de repente él prefiere ir lento y de a pocos como tras un empacho.

    ¿Y cuáles son las limitaciones de los manuales de enseñanza a las que ahora se refiere? Todas se reducirían a la inclusión de la experiencia citadina del quechua. En mi respuesta anterior expliqué con argumentos que dicha problemática ya había sido desarrollada más que embrionariamente por los manuales a los que tanto critica. Él, no obstante, dijo haber revisado todos los manuales existentes. Yo le pediría que en un acto de sinceridad sobrepase el evidente estado de desinformación en el que se encuentra y evalúe críticamente de qué manera los manuales ya existentes asimilan “la experiencia urbana” de Lima y de las ciudades de provincias. Tomar el señero libro de Clodoaldo para hacer generalizaciones que resultan sin asidero debe ser un proceder tomado a reconsideración.

    La sola aparición de un “nuevo manual” no basta para que aparezcan “nuevos lectores”. Si enfocamos el tópico de la elaboración de los manuales de enseñanza desde una óptica global nos topamos con el problema de la falta de profesores de quechua. No los encontramos ni preparados correctamente en lo pedagógico y lo lingüístico ni tampoco, si quiera en las más mínimas cantidades. En otras palabras, no falta manuales, lo que falta son profesores de quechua y no simples repetidores irreflexivos que ya ni siquiera están en la capacidad de enseñar a su propia prole a balbucear palabras en runasimi.

    Sobre todo lo demás diremos que la confianza que Pablo Landeo deposita en el sistema educativo peruano es contradictoria dado que, estando éste estructurado para la subsunción de la cultura quechua, asimila a los quechuahablantes despojándolos paulatinamente de su lengua. Y esto en todos los niveles educativos incluidos los de la educación intercultural bilingüe.

    Pero Pablo Landeo insiste en hablar sobre sí mismo. Para los desprevenidos en quechua él agrega, en quechua, que su incursión en la escritura en runasimi no es reciente, pero sólo basta ver las fechas de aparición de sus textos referidos para darnos cuenta que el más antiguo es del año 2011. Quien al parecer se haya atrapado en la escritura con el libro como fetiche es Pablo Landeo y que lo suyo en la “reorientación” del quechua es todavía, tras estos cuatros años, no más que una moda.

    1. Dado lo intersante del tema les pido a Pablo y Hans dejar de lado los comentarios de tipo personal. De todos modos creo que el debate da para otra ronda de respuestas. De contener estas el mismo tono caustico, dare por cerrada la conversacion. Es nuestra responsabildad empezar a andar el largo camino del respeto a las ideas y trabajo de nuestro yguales, mas si son del propio ayllu. Por mi parte esto seguro qe me equivoco a cada rato. Abrazi a los dos y al maestro Clodoaldo Soto

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