ORLANDO GRANDA, DONDE MI CALLE ACABA… PRINCIPIA LA MAR. Pablo Landeo

Donde mi calle acaba[1] anuncia, desde su portada minimalista, culto y celebración de la poesía. El libro es breve (33 poemas, número pleno, cabalístico), la edición pulcra, cuidadosa. Admirador de Cernuda, de los imagesBeatles, Pessoa, Matsuo Basho y (no sé si también de The Smiths, de Raymond Radiguet y de Frida Kahlo). Orlando Granda, además de poeta, es lector acusioso, conocedor de la historia de Lima y su paisaje urbano. Poco habituado al vino, canta a su «Morada de Barranco», no en cantos báquicos, sí, en modulaciones propias de un «territorio azul», donde la palabra provista de belleza y significación inusual nos conmueve hasta las médulas. Luego, todo es retorno hacia la realidad, hacia las calles y los parques donde se agitan los ficus, envueltos en niebla de mar.

La estructura del libro es única. Sin embargo, los poemas son suceptibles de agruparse en dos secciones. Una primera, con 6 poemas que destacan por las dedicatorias, entregados con afecto, a personas del entorno familiar donde el padre, es uno de los ausentes; es decir, alguien que todavía no ha sido visibilizado por la palabra. Los poemas de esta sección también nos remiten a personas distantes del hogar paterno, que images-1para el poeta fueron o siguen siendo significativas. Estos poemas, a excepción de uno, desarrollan tópicos propios de Tánatos. Las dedicatorias, ubicadas al finalizar cada poema, denuncian por otro lado un espíritu inconforme pero también puede leerse como recursos para conservar el equilibrio del texto sobre el espacio en blanco. De esta manera, los paratextos (epígrafes y dedicatorias) no recargan el encabezado. Pero no olvidemos, Donde mi calle acaba[2] es, en principio, una ofrenda a Rita, su musa, su «cuerito» y compañera de caminos: «Para Rita, my love», son las primeras palabras del poeta, y «my love» significa, al mismo tiempo, pasión por los Beatles, soledad, caminos distantes, etc. Por cierto,  también está la madre, particular, vital, en el  poema 3 ESTRELLAS FUGACES 3. Aclaro, los poemas con dedicatorias se hallan en el libro como dispuestos al azar o, acaso, resultado de una decisión prevista para demostrar que las personas a quienes honramos son también seres del territorio común, de la unidad umbilical, propios también de los sueños y afanes con que nos perturban cada personaje.

El segundo grupo, con número mayor de poemas, que inclusive admite los indicados en el párrafo anterior, tienen al «viejo mar de Barranco» y sus diversas semánticas por elementos discursivos: 25 poemas en mi lectura. En tal sentido, la poética de Orlando Granda, es un devenir constante entre el mar, sus referentes, y la ciudad, allí donde la calle –que significa desplazamiento horizontal– es el vínculo entre el mar siempre soñado, el de la poesía, y Barranco, de a pie, hasta su síntesis en:

 

hogar – calle – mar / mar – calle – hogar …

 

Igual que las olas, el sueño, la poesía y el mundo real donde mamá es un personaje oscuro como The Smiths. Los poemas dejan también trascender un desplazamiento temporal: fascinación desde el pasado hasta la actualidad, espacio donde la voz de los poetas muertos, que irradian una belleza tanática, se encuentran impulsadas por una misma ola y fluyen incesantes, hasta acariciar rumurosos la orilla del tiempo: el ahora.

Las referencias al mar son numerosas, desde situaciones directas hasta aquellas imágenes en las que se utilizan la sinécdoque o la simple insinuación. Veamos algunas:

 

Caracterización directa Caracterización desde la sinécdoque
-los mares y su azul pensar (7)

-Y una escultura del mar (7)

-para ubicarte más ligero que la espuma del mar (9)

-la mar está cuajada de verdes brazos (11)

-nuevas aguas para este mar (15)

-desde el mar (21)

-En el combado mar rastros de café (26)

-Mientras los plácidos mares (32)

-Que no sea esa brisa o el mar (33),

y en su dimensión más universal:

-de un océano de marfil (10)

-para tu boca y el océano (16)

-si es posible fuera un mástil para tus ojos (10)

-en esta barca tachonada de agujeros (12)

-las aguas incineren las barcas (14)

-los bellos barcos que copulan en la rada (14)

-escabullirme con una melodía de sirenas (15)

-o entre archipiélagos (18)

-Es así como las quietas embarcaciones (19)

-Esa es la balsa (21)

-recordar la brevedad de las islas (24)

-de nuestro cielo antártico (26)

-y no hubo mástil aunque sí ruiseñor (29)

indicios
-que no dice nada / y nada (10)

-sino desde donde rielan las alas de los pájaros (11)

-los espacios de arena / donde bebes estrellas (17)

-… niebla / … luz azul / … ondula (20)

-cuya estirpe es lejana a Troya (25)

CAMPO DE TROYA (27), como el verso anterior, el título nos remite a La Odisea (Poseidón, las playas de Troya donde Héctor y Aquiles sostuvieron el mítico combate).

-y zarpe ya la primavera (27).

Otros destacan desde el título como los poemas NAVE OSCURA (9) y EN LA RADA (14), o como aquella metáfora contundente: «a quien deslizó la rosa / su iracundo abismo / de caminos» (36), que puede presentar más de una interpretación.

 

Donde mi calle acaba es un libro fértil en la construcción de imágenes quiméricas, de paisajes inusuales, por ello sorprendente. La voz poética discurre sin atisbos de angustia ni desesperación, característica de una etapa de madurez y la experiencia de un libro anterior (En el barranco, 2002). Los poemas que acoge el libro Donde mi calle acaba, son exquisitos pero sin hallarse investidos por un cultismo atosigante y la ausencia de todo signo de puntuación contribuye a las distintas lecturas, al diálogo entre poema y poema y crea la sensación de un universo único. Orlando Granda, como cualquier otro poeta, también acude al uso de la coprolalia, cuando siente que es imprescindible, tampoco renuncia al coloquialismo, incluso deja escapar algunos ripios, pienso, de forma deliberada: «Que no sea esa brisa o el mar» (32), «fue una tarde en que el sol» (31), «en el aleteo de las calles y las aguas» (31), por ejemplo. Pero… no nos distraigamos, Granda siempre tuvo en el humor, en la ironía, un recurso característico de su estilo como lo demuestra en el poema TERRITORIO AZUL (12); inclusive, tratándose de seres próximos a él, esgrime una ironía que corroe las entrañas: «Mi madre no escucha a The Smiths / sin embargo es tan oscura como ellos (20). Claro, más de un lector podrá decir: «que bonita manera de festejar a mamá»; pero no es todo: el poema 3 ESTRELLAS FUGACES PARA MI MADRE 3, de donde proviene la cita anterior, nos recuerda a los carteles que publicitan una tarde taurina (3 TOROS A MUERTE 3, por ejemplo). Otras características del poema son la intensidad afectiva, la riqueza de las imágenes y su brevedad (7 versos divididos en 3 estrellas fugaces semejantes al haiku). Presiento que 3 ESTRELLAS FUGACES PARA MI MADRE 3 será consagrado como el poema «Madre» de Carlos Oquendo de Amat. Otras muestras del humor en la poesía de Granda las podemos apreciar en los siguientes versos: «De ello ha pasado tanto / tanto que incluso la puta Parca / te halló en evidencia / y no pudiste correr / agazaparte siquiera / como la noche aquella» / (DESPEDIDA: 31). Ante estos versos, uno queda estupefacto y siente que el dolor se transforma en una suerte de humor negro y se disfruta del poema aunque la muerte arremeta a dentelladas. El puntillazo final lo hallamos en las dedicatorias: la primera, en el poema JUEVES SERÁ / 14. 04. 94, dice: «Para Josemari Recalde a quien apenas conocí » (30); la segunda, en DESPEDIDA, cito: «Para Miguel Ángel, a quien algo conocí» (32). La ironía se halla establecida por la intensidad de conocimiento o desconocimiento que se tiene de los poetas muertos: apenas conocido  / algo nocido. La ubicación de los paratextos al final de cada poema, es otro gran acierto porque atenúa el dolor, el desgarramiento interior por la partida prematura de Josemari y Miguel Angel, hermanos nuestros que experimentaron el «… duro oficio de arrojarse al vacío», como escribiera Armando Artega. Así, el poeta de Barranco, el incorregible admirador de John Lennon, desarrolla un discurso, una estrategia que permite exorcisar las muertes más difíciles, desde el humor, con cierto aire de carnavalización. Insisto, «la puta Parca» constituye un aullido de vida pues, paradójicamente, las dos dedicatorias dicen unísonos: no es aquí, donde la calle acaba; por el contrario, es donde comienza el tránsito hacia la poesía, hacia esos espacios extraños y extrañados, donde el autor a habitado «desde siempre».

Llegado el momento, es imposible no manifestar las preferencias, siempre sucede esto. 33 poemas para un libro es bastante parco y suficiente a su vez, y resulta agradable darse con un libro como el de Granda porque las lecturas se tornan ágiles, sin dejar de ser sustanciosas, estremecedoras, catárticas. Uno de mis poemas preferidos ha sido ya anunciado: 3 ESTRELLAS FUGACES PARA MI MADRE 3 (por qué la madre, nos duele tanto?), EL VUELO DE LOS PÁJAROS, DESPEDIDA, luego A UN POETA CHINO, BREVE PAISAJE y algunos más, sin desmerecer los otros poemas. Una lectura es personal y puede estar asociada a una serie de circunstancias, a eventos, influencias de otros libros o sencillamente a un estado emotivo, al momento mismo en que se aborda el libro. Dispuesto a mi manera tengo también OFRENDA (13), otra joya:

«Esta es mi ofrenda:

el vacío de una puerta calcinada por el crepúsculo»

 

poema contundente que me recuerda un verso de El libro de barro, de Blanca Varela:

 

«… poesía, silenciosa algarabía del corazón».

 

Donde mi calle acaba es la consolidación de En el barranco, libro con que Orlando Granda Paucar dejó de soñarse poeta para devenir Poeta.

 

Pablo Landeo. P. 21 de noviembre, 2015

[1] Granda Orlando. Donde mi calle acaba. Paracaídas Editores, Lima, 2014.

[2] DONDE MI CALLE ACABA, título de un poema que le da nombre al libro.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s