FROM KANESAHTAKE TO ELSIPOGTOG: RESISTANCE AND INSISTENCE

Tomado del blog hermano Foro Indigena Sobre el agua y la Paz, en donde nos enteramos, entre otras cosas que el 70 potcinto del territorio peruano esta consecionado a las mierias. Pensando en este dia en las mujeres  peruanas y de mundo que son guarianas de las lagunas, del  agua, la tierra y la vida.

FROM KANESAHTAKE TO ELSIPOGTOG: RESISTANCE AND INSISTENCE

Aboriginal People’s Television Network reporter Ossie Michelin's iconic photo of Amanda Polchies in Elsipogtog, October 2013.

Aboriginal People’s Television Network reporter Ossie Michelin’s iconic photo of Amanda Polchies in Elsipogtog, October 2013

(LEA LA VERSION EN ESPAÑOL ABAJO)

In Imperial Canada Inc (2012), Alain Deneault and William Sacher, professors at the University of Montreal and McGill University respectively, explain how Canada has emerged as a paradise for transnational mining companies due to five main factors. First, the permissiveness of the law toward the mining industry and its role in the Toronto Stock Exchange, which speculates mainly on the extraction of “natural resources”. Second, the complicity of Canadian banks; by creating tax havens in Caribbean branches, the profits of the industry never reach Canada but are multiplied in Antillean countries where the mining business has derisory taxes. Third, many Canadians unconsciously invest in mining, on the Toronto Stock Market, through their savings, investments and pension system. Fourth, the colonial imprint of the British Empire on Canadian history, which was built upon the expropriation of indigenous lands and mining in the Northwest Territories and in the Athabasca area. And, fifth, the complicity of the media, which refuses to talk openly about it.

            Recently, the Idle No More movement has reminded us that Canadian mining not only affects other countries but the ancestral lands of Turtle Island itself. Between May and October 2013, the Mikmak nation resisted the aggressive advance of the gas shell extraction projects (fracking) in Elsipogtog (New Brunswick). Civil disobedience, the songs of women, and the beat of drums called the attention of activists and independent journalists, and made the front pages of national newspaper. In an episode reminiscent of the Oka crisis of 1990—when the residents of Kanesahtake wanted to build a golf course on a traditional Mohawk cemetery—the Mikmak confronted the Texas Southwestern Energy Co. (or SWN, based in Houston), forcing the company to stop its project of tearing up the land and polluting the aquifer and deep water fields where moose and black bear have lived forever.

            According to the statistics of MiningWatch (http://www.miningwatch.ca/), 30% of Mexican territory, 40% of Colombian territory and 70% of Peruvian territory are now under mining concessions and under titles owned by companies such as Goldcorp, Barrick Gold, HudBay Minerals, Pacific Rim, Oceana Gold, Infinito Gold, Gold Marlin, Tahoe Resources. Companies that are, in turn, being sued for multiple human rights violations (Tahoe Resources in El Escobal, Guatemala, with cases of Angelica Choc and Cris Santos Perez and Lot 8 with HudBay Minerals, Guatemala, are some examples).

            To exacerbate the issue, some of these companies are now suing the nation-states of Mexico and El Salvador for huge sums of money because they have been unable to carry out their contracts. Today, the model that Canadian mining companies are exporting to the world, according to Jennifer Moore, director of MiningWatch Latin America, can be summarized in the following points: to change the policies of the host countries; to privatize their land; to create lower taxes and expand royalties for the mining sector; and to criminalize public protest.

            This week we recommend two videos on indigenous resistance and insistence: the first is the classic “Kanehsatake: 270 Years of Resistance” by Alanis Obomsawin (1993)https://www.youtube.com/watch?v=7yP3srFvhKs; the second is “Elsipotog: The fire over water – Fault Lines” (2015), a journalistic documentary by Aljazeera on Mikmak resistance, the Idle No More movement, indigenous sovereignty, and the inconsistencies of the extractivism: https: // www.youtube.com/watch?v=9fleh95UWGo

            Until next week!

***

 

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 De Kanesahtake a Elsipogtog: resistencia e insistencia

            Alain Deneault y William Sacher – profesores de la Universidad de Montreal y de la Universidad de McGill respectivamente – han demostrado en Imperial Canada Inc. (2012)cómo Canadá se ha erigido hoy como el paraíso de la transnacionales mineras debido a cinco grandes factores. Primero, la permisividad de las leyes que regulan la industria extractiva y su protagonismo en la bolsa de Toronto, la cual especula principalmente sobre la extracción de “recursos naturales”. Segundo, la complicidad de los bancos canadienses al crear paraísos fiscales en sus sucursales caribeñas, de tal forma que las ganacias de la “criatura” nunca llegan a Canadá sino que se reproducen en países antillanos en los que el negocio minero goza de impuestos irrisorios. Tercero, el desconocimiento de quienes viven en ese país y que, sin saber, permiten que sus ahorros, inversiones y sistema de pensiones inviertan en la bolsa de Toronto. Cuarto, la huella colonial del Imperio Británico sobre la historia de la nación, construida sobre la expropiación de los territorios indígenas y la extracción minera en los territorios del Noroeste (Northern Territories) así como en el gran hoyo de Athabasca en la provincia de Alberta. Quinto, la complicidad de los medios de comunicación al rehusarse a hablar abiertamente del tema.

            Recientemente el movimiento Idle No More nos ha recordado que la extracción canadiense no solo afecta a otros países en el mundo, sino a los propios territorios ancestrales de la Isla Tortuga. Entre mayo y octubre de 2013, la nación mikmak resistió pacíficamente la agresiva avanzada de los proyectos de extracción de gas shell (fracking) en Elsipogtog (Nuevo Brunswick). La desobediencia civil, el canto de las mujeres, el sonido del tambor convocaron activistas y periodistas independientes, generando una alerta nacional. En un episodio que recordó a la crisis de Oka en 1990, cuando los vecinos de Kanesahtake quisieron construir un campo de golf sobre un cementerio tradicional mohawk, esta vez la “criatura” Texas Southwestern Energy Co. (SWN, con base en Houston) tuvo que detener su proyecto de desgarrar la tierra y contaminar el agua profunda del acuífero y los campos en que el alce y el oso negro han vivido desde siempre. Estos testimonios de resistencia y estas historias de insistencia protegiendo la tierra y la naturaleza son también voces del subsuelo y los yacimientos.

            Según las cifras de MiningWatch (http://www.miningwatch.ca/), el 30% del territorio mexicano, el 40% del territorio colombiano y el 70% del territorio peruano están hoy bajo consesiones mineras y bajo títulos de propiedad a nombre de empresas como Gold Corp, Barrick Gold, Hudbay Minerals, Pacific Rim, Oceana Gold, Infinito Gold, Marlin Gold, Tahoe Resources, entre muchas otras; compañías que tienen a su vez múltiples demandas por violación a los derechos humanos (Tahoe Resources en El Escobal, Guatemala, con los casos de Angélica Choc y Cris Santos Pérez; y Lote 8 con Hudbay Minerals, Guatemala, son algunos ejemplos).

            Con un cinismo sin precedentes, algunas de estas mismas empresas están demandando hoy a los mismos estados-nacionales como México y El Salvador por sumas descomunales ante la imposibilidad de llevar a cabo sus contratos. El modelo que ha exportado la minería canadiense – según Jennifer Moore, directora para Latinoamérica de MiningWatch – se puede resumir en los siguentes puntos: hay que cambiar las políticas de los países anfitriones, hay que privatizar su tierra, hay que bajar los impuestos y las regalías para el sector minero en dichos países, y hay que criminalizar la protesta pública

            Por toso esto, esta semana queremos recomendarles dos videos sobre resistencia e insistencia indígena: el primero es el clásico “Kanehsatake: 270 Years of Resistance” de Alanis Obomsawin (1993) https://www.youtube.com/watch?v=7yP3srFvhKs; el segundo es “Elsipotog: The fire over water – Fault Lines” (2015), un documental de Aljazeera sobre la resistencia en Nuevo Brunswick, el movimiento Idle No More, la soberanía indígena y las incosistencias del proyecto minero: https://www.youtube.com/watch?v=9fleh95UWGo

            Hasta la próxima semana!

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