La obra de Felipe Pinglo Alva, como Patrimonio Cultural de la Nación. Mario Cerrón Fetta

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Con resolución ministerial Nº 108-2006-VMPCIC-MC del 19 de Agosto del 2016, 80 años después de su muerte, el Ministerio de Cultura del Perú declaró la obra de Felipe Pinglo Alva, como Patrimonio Cultural de la Nación. Queremos acotar que esta declaratoria es un largo anhelo de millones de peruanos que siguen y reviven en cada interpretación de sus temas la trascendencia de nuestro Bardo Inmortal. Celeste Acosta Román, fue quien presentó el expediente respectivo ante el Ministerio de Cultura. Felizmente en nuestro país tenemos grandes recopiladores, e investigadores y cultores y defensores de la memoria y obra de Pinglo. Sobre Pinglo se ha escrito mucho; verdades y falsedades se entremezclan en lo que forma parte de la leyenda urbana. Se han escrito muchos libros sobre él, la mayoría con datos errados, pues se ha venido repitiendo lo escrito sin consultar fuentes originales. Se sabe que algunas composiciones se le atribuyen sin ser de su autoría. Pinglo Alva siempre fue un defensor del criollismo peruano. En 1936 en una entrevista publicada por la revista “Cascabel” se quejaba de la invasión de los ritmos extranjeros, 82 años después seguimos con el mismo embate de música foránea. El maestro creó obras de gran contenido social, también alegres, y de homenaje a algunos personajes. A continuación una reseña biográfica de Pinglo. Felipe Pinglo Alva, nació en Lima, el 18 de julio de 1899, en la casa que ocupaban sus padres, cita en la antigua calle El Prado N° 589 (actual cuadra 14 del Jirón Junín de los Barrios Altos). Su padre, don Felipe Pinglo Meneses, nacido en Lima, fue hijo de don Felipe Pinglo Panta, natural de Sechura, Piura y de doña María de los Santos Meneses, nacida también en Piura. Su madre, doña María Florinda Alva, nacida en Lunahuaná (Cañete, Lima) fue hija de don Liberato Alva y de doña Victoria Casas. Su madre falleció a la semana del parto, el 25 de julio. El recién nacido tuvo que ser criado por sus tías maternas Ventura y Gregoria Pinglo. El pequeño huérfano fue bautizado el 3 de setiembre de ese año en la parroquia de Santiago del Cercado como Julio Felipe Federico Pinglo Alva según consta en su partida de bautizo. Su infancia transcurrió en los barrios altos. Sus estudios primarios los realizó entre 1905 y 1911. Sus estudios los habría iniciado en la escuelita de su tío Alejandro, luego en el colegio del señor Barrós, también en la escuelita de la señorita Campos que estaba en la calle Barbones; después en la escuela de Los Naranjos, que dirigía el señor Celso Mena. Felipe termina su educación primaria en el Colegio Sancho Dávila, cuyo local está ubicado en la calle del Carmen Bajo (bajada del Carmen). Estos datos que no han podido ser comprobados documentalmente. El 15 de agosto de 1910, recibe la primera comunión en la iglesia de San Francisco y en 1911, termina sus estudios primarios. En 1912 comienza sus estudios secundarios en el Colegio Guadalupe, pero, no concluyó el año escolar. Volvió a matricularse en el primer año de secundaria en 1913, siendo promovido al segundo año, a pesar de que, según las actas no rindió exámenes en todos los cursos en los que estuvo inscrito. Abandonó el Colegio Guadalupe en 1914 y no se ha podido determinar si continuó estudiando en algún otro colegio.Ya en esa época Felipe Pinglo había demostrado tener facultades para la música, tocaba el rondín y la flauta y según declaraciones del compositor Víctor Correa Márquez, en 1914 abandonó su hogar y fue acogido por la madre de dicho compositor. Correa Márquez había nacido en 1894, era apenas 5 años mayor pero afirmó “haber sido como su padre”. Felipe Pinglo acompañaba a Correa a las fiestas donde éste debía tocar y fue alimentando su musicalidad en esas reuniones. Correa afirmaba que en esa época tocaba muy bien el rondín y también la guitarra pero su voz no era buena para cantar. Según su descripción “era un muchacho tímido y bueno, que no tomaba”. Su primera composición es el vals “Amelia”, lo habría compuesto en 1916 según algunos o en 1917 según otros.   Se afirma que en 1916 ingresó a trabajar como operario en la imprenta El Gráfico, también en alguna casa comercial del centro de Lima y que laboró como cobrador la antigua Fábrica de Gas, afirmaciones que no han podido ser documentadas. También se afirma que en esa época jugó fútbol por el “Club Uruguay”y por el “Deportivo Lusitania” de los Barrios Altos. El período entre 1915 y 1925 es uno de los menos documentados en la vida de Pinglo.En 1919 habría compuesto su vals “Porfiria” e ingresado a al club de fútbol “Alfonso Ugarte”. Es probable que ese mismo años haya compuesto para Leónidas Yerovi, un vals en honor al poeta asesinado en 1917. Aurelio Collantes afirma que Pinglo, en 1921 deja los barrios altos y se va a vivir a La Victoria hasta 1923. Según otros esto recién ocurre en 1928, después de casado y como consecuencia de una disputa con su esposa Hermelinda Rivera, con quien, según versión del Periodista Juan Rasilla Moreno, contrajo matrimonio el 10 de mayo de 1922.   Según Ernesto Toledo Bruckman, en 1923 se habría encontrado con José Carlos Mariátegui, quien en la época habría vivido en la Calle Huari Nº 271. El mismo autor afirma que sus encuentros continuaron en la casa de Mariátegui en el jirón Washington. Toledo no cita fuentes. Por esa época habría formado parte del “Trío Sudamericano” con los hermanos Eugenio y José Díaz.   Sobre la fecha de su matrimonio, Hermelinda Rivera, en 1939 afirmó que se casaron al terminar la gran guerra (se refería a la primera guerra mundial). Pero existen otras fechas: el 11 de mayo de 1922 y también el 11 de mayo de 1926. En la RENIEC hay una partida que indica que contrajo matrimonio el 11 de mayo (no indica ni fecha ni mes) a las 27 años de edad. A fines de la década de 1920 se fue haciendo conocido como compositor. El “Cancionero de Lima” comienza a publicar algunas de sus composiciones.     Entre 1932 y 1935 parece haber compuesto sus temas más logrados: “El Huerto de mi amada”, “La oración del labriego”, “El Plebeyo”, “Jacobo el leñador”, entre otros. Algunas de sus composiciones fueron interpretadas por los conjuntos de la época en las emisoras radiales. En 1935 con el “Trío Mercedarias” actúa en el cine teatro “Cinelandia”, ubicado en la calle Viterbo, actual tercera cuadra del jirón Amazonas.   Es internado en el Hospital “2 de mayo” entre el 15 de abril y el 27 de abril 1936. No se ha podido precisar la enfermedad que padecía y que lo llevó a la muerte el 13 de mayo de ese año. En “El comercio” del día 14 se publicaron dos esquelas mortuorias. Fue llevado en hombros de sus amigos al cementerio “Presbítero maestro”. El “Cancionero de Lima” anunció su muerte y le dedicó los números 1096 y 1097 y, para perennizar su memoria, se creó el Centro Musical Felipe Pinglo.

 

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