“LA QUICHUA” DE INÉS ALBARRACÍN: MANIFIESTO DE RESISTENCIA LINGÜÍSTICA DEL QUECHUA EN ARGENTINA Y UN ADELANTO DECISIVO EN LOS ESTUDIOS QUECHUAS. Por Niel Palomino Gonzales

Conversando sobre la aun precaria comprensión del Kapaq Apo Waman Poma, o Waman poema, Blas Puente  suele recalcar que nos hace falta análisis textual  del discurso, cosa que también se aplica  a los estudios sobre Jose Maria Arguedas, sobre el cual se cree erróneamente que piensa en quechua y escribe en castellano. Niel Palomino,  con el ojo avisor, de wamancha, que le caracteriza nos trae la grata noticia que el análisis  texual y discursivo del quechua ha sido empezado en Tucumán, Argentina por INÉS ALBARRACÍN. Un  acto de resistencia ausente en el Peru, que demuestra entre otras cosas, la fertilidad de las poéticas de la frontera, a decir de Gonzalo Espino. Esperemos que este valioso texto nos ayude no solo en el análisis textual y discursivo, pero también en los estudios estilísticos que los recientes desarrollos de la literatura escrita reclaman a gritos, mas que sea para librarse de las clara interferencias del la sintaxis y el discurso castellano en su composición. Sullpayki Niel, sullpayki iNÉS ALBARRACÍN

 

 

“LA QUICHUA” DE INÉS ALBARRACÍN: MANIFIESTO DE RESISTENCIA LINGÜÍSTICA DEL QUECHUA EN ARGENTINA Y UN ADELANTO DECISIVO EN LOS ESTUDIOS QUECHUAS

 

Por Niel Palomino Gonzales

 

La maestra quechua y quechuóloga argentina, Lelia Inés Albarracín de Alderetes ha escrito sobre el quechua lo que todos los integrantes de la Academia Mayor de la Lengua Quechua no pudieron. Un libro colosal que tampoco ningún crítico de la AMLQ en Cusco ha escrito hasta ahora. Se trata de un texto presentado en tres volúmenes y cada uno de más de 500 páginas. En un acto de desprendimiento, la misma autora me obsequió en el último Congreso de Lingüística organizado por la Escuela Profesional de Lingüística de la San Marcos. Desde esa vez y más aún ahora que acabo de leer, con un rubor me pregunto: ¿Qué hice por el quechua? ¿Qué diferencia hay entre vivir en Qosqo, capital de la civilización incaica, sede de la AMLQ, y  creerse dueño del quechua con  vivir en Tucumán – Argentina, sentir, pensar, hablar, escribir y enseñar quechua? ¿Qué se siente vivir el quechua en Tucumán? ¿Cuánto el gobierno argentino apuesta por el quechua? ¿Hasta cuándo se hablará en Argentina el quechua? ¿Cuántos hablantes del quechua hay en Argentina? ¿Por qué y para qué el quechua en Argentina? Aunque las respuestas precisas las debe tener Inés; siento y creo que se trata de un acto de amor, y,  de amor puro por la lengua general de los incas, bautizado como quichua por los españoles. Mientras que a algunos integrantes de la AMLQ y a los yachachiq del quechua en Cusco para enseñar el quechua son movidos por interesese crematísticos, a los quechuistas y yachachiq de Tucumán les mueve un acto de resistencia cultural, pues allá a  nuestra lengua ancestral les acecha la sombra del exterminio y otros peligros. En cambio Cusco el quechua tiene un respaldo de las autoridades y de la misma población, no hay peligro de glotofagia, en cambio en Tucumán es resistencia de una minoría; por eso tiene más valor lo que Albarracín y todos los integrantes del de la Tecnicatura Superior Universitaria en Educación Intercultural Bilingüe y de Ciencias Sociales y de la Salud de la Facultad de Humanidades de  la Universidad Nacional de Santiago del Estero.

Empiezo pues con este extenso preámbulo, porque este libro me ha convencido también de que en temas de lingüística quechua, Tucumán van a la vanguardia; pues mientras que en Cusco la AMLQ sigue con su caprichoso y acientífico pentavocalismo y se ha estancado allí, en Santiago del Estero – Argentina, la lingüística quechua va en lingüística textual, lo último de esta ciencia.

El libro en mención, La Quichua, gramática, ejercicios y selección de textos, va con el aval de dos insignes sabios de la lingüística quechua: Rodolfo Cerrón – Palomino y Julio Calvo Pérez, quienes firman los textos inaugurales del libro. Sin ahorrar palabras el sabio Cerrón – Palomino glosa: “Y es que el libro que ahora nos place presentar constituye la culminación de una dedicación permanente por poner en nuestras manos un valioso instrumento que permita desarrollar  los hábitos de lecto-escritura de los hablantes de la variedad de una lengua que en el país sobrevive milagrosamente gracias a la lealtad idiomática puesta a toda prueba por sus usuarios en medio de un contexto de total indiferencia, cuando no de hostilidad, de parte de los miembros de la sociedad nacional argentina castellano – hablante”.

Y según la reseña que hace el quechuista español, Julio Calvo, autor del libro Gramática y pragmática quechua, el primer volumen expone la situación del quechua en Argentina, de los lugares en que se habla, el grado de deterioro por el contacto asimétrico frente al castellano, sus hablantes y el peligro que sobre ella se cierne. Calvo dice, asimismo, que el volumen inaugural consta de 16 lecciones sobre asuntos de didáctica y principalmente sobre la fonología y morfología quechuas, para finalmente consignar un glosario.

El segundo volumen, para Calvo, consta también de 16 lecciones sobre el quechua. Además de continuar al primer volumen, la autora con criterios de la pragmalingüística se centra el verbo y los casos e incorpora temas pragmáticos como deixis y termina también con un glosario.

Este tercer volumen, el que tengo a la mano y comento, consta de 12 lecciones y un holgado apéndice. En el primer capítulo continúa con la derivación verbal y nominal, del cual nos informa que es la tercera parte. Del segundo capítulo al octavo, Inés Albarracín nos expone, con profundo dominio del tema, todo lo referente a la oración compuesta (yuxtaposición, coordinación y subordinación). De esto puedo decir que pocos libros, por no decir ninguno, (ni siquiera de Cusihuamán, Clodoaldo Soto, Julio Calvo) se constituyen en  un tratado completo  sobre sintaxis quechua, específicamente la oración compuesta, como este de Albarracín. Estos capítulos sirven también de antesala a los capítulos 9 y 10; pues, en estos capítulos la quechuista argentina se centra en la lingüística textual del quechua. Con una vasta teoría y citando a los más descollantes lingüistas textuales,  la autora se sumerge en los textos quechuas. Los estudia, los caracteriza y los clasifica por su contenido, por su género, por su estructura, por su contenido y por su función, para finalmente analizarlos e interpretarlos empleando los métodos del ACD y otros propios de la lingüística textual. Como se trata de un texto manual, la autora proporciona ejercicios.

 

Los dos capítulos que continúan versan sobre  lenguas en contacto y el benefactivo  -pu. Y la sección apéndice contiene las respuestas o solucionario de los ejercicios y una crestomatía de los textos escritos en quechua en Argentina: obras de teatro, poemas, cuentos y hasta la Declaración de la Independencia de Argentina en quechua; pues, debemos recordar que a diferencia de la proclamación de la “independencia” peruana, la de Argentina se escribió en quechua, aimara y castellano.

 

Por todo lo expuesto considero que este libro es muy valioso. Asimismo, el valor está también en los capítulos dedicados a la lingüística textual; pues nadie, ni los más conspicuos lingüistas quechuas, ha incursionado en este fresco terreno de la lingüística textual. Con esto, Inés y la Universidad de Santiago del Estero – Argentina, todos los integrantes de la tecnicatura y la Asociación de Investigadores de Lengua Quechua, dan un salto cualitativo contundente como jalándonos las orejotas a los cusqueños y diciéndonos, salgan de la caverna del pentavocalismo que en nada beneficia al quechua y hagan libros sobre lingüística textual quechua, lingüística cognitiva quechua, pragmática quechua; atrévanse a estudiar al quechua según la GGT de Chomsky.

 

Como reflexión final, digo que llegaremos a lo hecho por la quechuóloga argentina Albarracín solo por la vía de la ciencia, del rigor científico. Es inamisible y nocivo para el quechua que en Cusco, gente sin estudios de lingüística  se entrometa en temas que únicamente pueden y deben hacerlo los lingüistas. Ese día los estudios de lingüística quechua en Cusco, hecho por cusqueños serán científicamente aceptados. Asimismo, considero, que así tan fragmentado como está nuestro runasimi a nivel de escritura y la literacidad, solo iremos al  exterminio. Es decir, solo la estandarización a nivel de la escritura hará al quechua sólido, fuerte e indestructible para resistir los embates más drásticos que contra el quechua trae la globalización. Pero, no con ideologías y actitudes chauvinistas y regionalistas, con eso solo desintegraremos más nuestro runasimi ya dividido para beneplácito de los colonizadores.

 

Lelia Inés Albarracín, hatun hamawt’allay, panachay, ancha tusushaq sunquywaymi Qosqo llaqatamanta napayukuyki. Napayukunitaqmi libruykita, chay qhiswa siminchis rayku hamut’asqaykita llank’asqaykitawan.  Qosqopi llapa runasimi rimaqkunaq sutinpi kallpachackuyta apachimuyki. Llapanchis huñunakuspallan qhiswanchista huñusun aswantataq t’ikarichisum.

 

Añay, panachallay!

 

Kaypipas maypipas, kunanpas paqarinpas, Kacchanchisraqmi!

 

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