Raíces indígenas en la literatura peruana de los siglos XIX y XX: análisis comparativo sobre la figura del Indio, la lengua quechua y otros aspectos. Rachele Pacini

Desde la Universidad de Florencia, Rachele Pacini comparte la introducción a su tesis sobre la figura del indio en la literatura peruana, a partir de un análisis comparativo entre Clorinda Matto de Turner, José María Arguedas y Gloria Cáceres, cuyo trabajo creativo, aparte de la enseñanza,  traducción, y análisis critico de la literatura quechua, florece en poesía y narrativa quechua. Acertada la decisión de Rachele en  expandir la mirada histórica mas allá de las figuras canónicas, centrándola en creadores que están en plena efervescencia. Un aspecto de esta tesis que esperamos es ver como Rachele desarrolla la figura femenina en la escritura tanto de  Clorinda Matto, como de Gloria, Cáceres, cuyos  relatos de niñez  eligen no vivir del dolor ajeno para llevarnos mas a orillas de Wankamayu en Colta, y a Chosica. En la foto Rachele y Gloria en  Florencia. Gracias Rachele.

Raíces indígenas en la literatura peruana de los siglos XIX y XX: análisis comparativo sobre la figura del Indio, la lengua quechua y otros aspectos

de Rachele Pacini

El camino de la búsqueda de la identidad nacional peruana llama poderosamente la atención al estudio que muchos intelectuales, escritores y poetas han hecho sobre las comunidades indígenas de sus respectivos paises; por esta razón, es importante comprender la historia y los orígenes de dichas comunidades (en este estudio particular, la indígena-quechua) a través de un análisis interpretativo de algunos de los aspectos más significativos que los autores ofrecen en sus obras literarias. Entonces, para dar una definición general sobre la identidad peruana bajo un aspecto literario, ¿cómo han sido representados los indígenas en el mundo de la literatura peruana? ¿Cuáles factores podrían haber influido en el pensamiento de los escritores? Y sobre todo, ¿hay una razón por la cual se sigue contando y escribiendo sobre esta comunidad, cuyo origen se relaciona al antiguo imperio Inca?

Muchos son los escritores que se han dedicado a “pintar” esta realidad: desde autores de diferentes nacionalidades, países y generaciones hasta escritores que sienten cierta necesidad a contar sus orígenes describiendo aquel pueblo al que pertenecían sus antepasados y, por lo tanto, tienen un vínculo aún más fuerte con dicha comunidad. Además, el concepto de identidad se base en particular sobre la imagen del indio, fundamental para reconstruir la historia y la personalidad cultural y literaria de un país latinoamericano.

La Tesis Magistral Raíces indígenas en la literatura peruana de los siglos XIX y XX: análisis comparativo sobre la figura del Indio, la lengua quechua y otros aspecto presenta un análisis comparativo entre tres escritores originarios del Perú, país-cuna del antiguo mundo de la comunidad Inca-quechua, a la cual quieren dar una nueva voz en la época moderna en la que ellos mismos viven. En concreto, el entero trabajo se presenta como un estudio que examina las diferentes tipologías de representaciones del pueblo y de la cultura indígena a través del mundo de la literatura, en el periodo comprendido desde los últimos años del siglo XIX hasta los principios del siglo XXI.

En este espacio de tiempo de aproximadamente cien años surge un amplio espectro de proyectos que fueron desarrollados por los intelectuales peruanos de la época; diferentes han sido las visiones propuestas, que comprenden desde la exclusión total hasta la inclusión armoniosa de la presencia indígena en el país. Por lo tanto, en el trabajo se ha intentado reconstruir la historia de la comunidad indígena y de la figura del “autóctono”, gracias también a los movimientos e ideologías literarias nacidas alrededor de la figura del indio en la literatura latinoamericana.

En este análisis se evidencia como tema principal la representación de los pueblos indígenas comparándolo en relación a la imagen propuesta por parte de las corrientes literarias del indianismo, indigenismo, neoindigenismo y neo-indianismo a las que cada uno de los tres escritores examinados pertenecen.

Los tres autores analizados forman parte de unas generaciones diferentes y son también una figuras muy representativas no solamente en la literatura peruana en general, sino y también de las tres corrientes literarias que se acaban de comentar; por lo tanto, por orden cronológico, el enfoque de este análisis comparativo se pone sobre: la precursora del género indigenista Clorinda Matto de Turner (Cuzco, Perú, 11 de noviembre de 1852 – Buenos Aires, 25 de octubre de 1909); el antropólogo y etnólogo José María Arguedas (Andahuaylas, 18 de enero de 1911 – Lima, 2 de diciembre de 1969) perteneciente a la corriente literaria del neo-indigenismo; y por último la traductora y experta de educación intercultural Gloria Cáceres Vargas (Colta, 2 de mayo de 1947), considerada una de las principales escritoras de la corriente contemporánea del neo-indianismo

He decidido analizar estas figuras porque me parecen tres de los autores más importantes y más característicos que defienden en diferentes circunstancias la presencia de la figura indígena en el Perú, dando a través de sus obras unas representaciones muy significativas aún “lejanas” desde un punto de vista temporal la una de la otra.

El objetivo principal de mi tesis ha sido el de examinar y comparar algunos de los argumentos y temas literarios más significativos de las figuras analizadas, intentando evidenciar las analogías que se pueden encontrar entre los tres autores como también los elementos que los diferencian por pertenecer a diferentes corrientes literarias y épocas. 

Interesantes son los aspectos que han sido comentados al interno del trabajo: para empezar, se presenta la imagen del indio y cómo esta ultima ha sido modificada por varios intelectuales y por diferentes corrientes en el ámbito literario a lo largo de los siglos a los que hago referencia, o sea XIX y XX. En particular, se toma en consideración la posición que cada autor tiene con respecto a la condición subalterna de los pueblos andinos, cómo deciden contarlo y cuál estilo y sobre todo cuál lengua principal adoptan frente a este tema tan delicado.

En segundo lugar se ha tratado sobre un elemento que une los tres autores: la traducción del quechua al castellano y viceversa, aspecto que tiene que ser subrayado por el hecho de que no todos los escritores de origen peruano saben hablar y expresarse sin dificultad alguna a través de las dos lenguas de igual manera, rasgo lingüístico-bilingüe que en cambio fácilmente demuestran Matto, Arguedas y Cáceres. Entonces, se evidencian algunos de los trabajos de traducción hechos por los autores presentando un cuadro general en relación al mundo de la traducción quechua-castellana de hoy en día, para que esta última pueda conseguir su objetivo de difusión y conocimiento lingüístico del idioma quechua en todo el mundo actual.

Como tercera temática tenemos una cuestión muy delicada, o sea la de la figura femenina y del papel que la mujer india tiene en al sociedad indígena, aspecto que tienen especialmente en común los protagonistas femeninos que se pueden encontrar en las obras realizadas por Matto y Cáceres.

Para terminar, el cuarto aspecto mencionado tiene que ver con el vínculo que los autores tienen con la naturaleza, elemento básico, esencial y vital que siempre podemos encontrar en la literatura latinoamericana, sobre todo de herencia indígena. Con respecto a este último punto, es importante poner en evidencia el hecho de que si se habla de la naturaleza en ámbito literario no significa necesariamente hablar sobre algo simple o banal, sino que para los escritores es algo que tiene que ser puesto en evidencia: la naturaleza vive con nosotros, es algo que interacciona directamente o indirectamente con la comunidad ofreciendo riquezas a los hombres, pero necesita también recibir algo en cambio, como por ejemplo a través de la adoración (religiosa también) o de una manifestación de respecto en cualquiera forma como si fuese verdaderamente otro ser viviente. Por lo tanto, ha sido significativo evidenciar la importancia del concepto de antropomorfismo de la naturaleza en el campo literario, sobre todo con la escritora Cáceres y sus poesías.

Otro elemento fundamental que se evidencia en este estudio es el aspecto lingüístico, o sea la lengua de origen que los tres escritores conocen y utilizan, junto al castellano, de manera adecuada: el quechua, la lengua oficial y más hablada del antiguo imperio Inca. A lo largo de todo el trabajo, especialmente en la primera parte, se ofrece una breve representación de este idioma y de los relativos dialectos que se han diferenciado a lo largo de los siglos, principalmente entre los países de Perú, Bolivia, Ecuador, Chile, Colombia y Argentina. Con respecto a este, es cierto que los dialectos que se profundizan en los capítulos siguientes son la variantes peruanas, ya que los tres autores son todos originarios del Perú; particular interés está dedicado también a los diferentes usos que cada autor tiene acerca de la forma lingüística empleada en sus obras correspondientes, especialmente aludiendo al bilingüismo castellano-quechua presente en todos los tres escritores. Este punto, junto al segundo, es esencial para todo el análisis comparativo y para ver las diferentes maneras de ocuparse de la cuestión del idioma utilizado en la escritura como primera lengua literaria en cada autor. Además, se puede afirmar que el problema del idioma quechua en la escritura se destaca notablemente en la figura de Arguedas, autor que ha luchado por toda su vida para encontrar una solución lingüística adecuada a su estilo personal.

Igualmente importante ha sido ver también cómo, frente a la misma temática y voluntad de describir a la comunidad indígena peruana, que cada vez más va perdiendo de importancia y de “digna memoria” en la modernidad, Matto, Arguedas y Cáceres desarrollan esta “recuperación cultural” de manera personal desde varios puntos de vista: que sea en forma narrativa o poética, cuentos o traducciones, lo importante es restaurar un fuerte contacto con la comunidad indígena a la que cada uno está fuertemente relacionado para recordar y dar importancia a los orígenes que tienen.

Como referencias principales para esta tesis se han tomado en consideración las siguientes obras: Aves sin nido (1889) de Clorinda Matto de Turner, reconocida como la novela precursora de la corriente del indigenismo; Los ríos profundos (1958), tercera novela escrita por José María Arguedas donde no solamente se da un retrate del paisaje de los ríos andinos, sino que (y sobre todo) a la vez se refiere a las sólidas y ancestrales raíces de la cultura andina, la que, según el escritor, es la verdadera identidad nacional del Perú. Por último tenemos los cuentos y las poesías de la recopilación Fulgor de mis recuerdos/Yuyaypa k’anchaqnin (2015) de Gloria Cáceres Vargas; esta figura es particular por tener un aspecto peculiar que la diferencia de las otras dos: desde el 2009 ha ejercido el papel de profesora de lengua y literatura castellana y quechua tanto en la Universidad Peruana Unión (Lima, Perú) como en la Universidad la Sorbona, (París, Francia), por lo tanto su intención de recuperar y transmitir la cultura y la lengua andino-quechua a las generaciones actuales sigue teniendo todavía un fuerte impacto “en nuestros tiempos modernos”. Además, si bien no mucho, querría señalar que el material utilizado para la elaboración de la vida y del pensamiento de esta última autora se basa sobre la organización de varias informaciones recogidas contactando directamente ella misma; otras ayudas fundamentales han sido algunas entrevistas disponibles en forma de video y documentos escritos online, consultables a través de los enlaces que he puesto en las notas.

Desde un punto de vista estructural la tesis se compone de tres capítulos principales. El primer capítulo constituye una presentación general sobre la temática que se intenta profundizar, hilo conductor de este trabajo: en particular, se evidencia el papel literario que la figura del indio ha tenido en el mundo de la literatura hispanoamericana, comentando también la etimología del término y cómo su significado ha sido interpretado y modificado a lo largo de los siglos por parte de los conquistadores y, por consecuencia, de muchos escritores años después. Sigue una presentación sobre los primeros documentos escritos para denunciar las malas conductas adoptadas por los mismos conquistadores en relación a los pueblos indígena y, por último, se evidencian las características principales en relación al idioma y a las primeras poblaciones quechua-peruanas. Con respecto al periodo histórico al que se hace referencia, se toma en consideración la última década del siglo XV (más específicamente, a partir del 1492), siguiendo después con un salto temporal a los XIX y XX siglos.

El segundo capitulo define lo que trata la literatura quechua propiamente dicha, a partir de su nacimiento en la antigua época del imperio Inca hasta llegar al desarrollo literario que ha conocido hoy en día; sigue una presentación dedicada a las vidas y obras principales de los tres autores puestos en evidencia, o sea Clorinda Matto, José María Arguedas y Gloria Cáceres, junto a un detallado comentario literario sobre sus respectivas creaciones elegidas para este análisis. En esta parte se ofrece también una panorámica general donde se destacan otros de los autores de origen peruano e indígena más relevantes que han escrito y dedicado sus estudios a la temática india en nuestra época. Entre los mencionados, se destacan nombres como Kilku Warak”a, seudónimo de Andrés Alencastre Gutiérrez (1909–1984), Porfirio Meneses Lazón (1915-2009), Rufino Chuquimamani Valer (1946-) y José Oregón Morales (1949-).

La tercera parte sigue comentando los aspectos temáticos y lingüísticos que los tres autores principales comparten y diferencian a través de cada interpretación que ellos mismos tienen frente a la temática de lo indígena, subrayando de manera detallada el aspecto lingüístico sobre la escritura y la difusión cultural del idioma quechua. En particular, he focalizado mi atención a un estudio lingüístico que evidencia el descubrimiento de dicha lengua, realidad que al comienzo de mi trabajo era totalmente desconocida pero a su vez fascinante; asimismo, subrayo cómo este idioma ha sido y está utilizado hoy en día en el ámbito de la literatura por varios autores peruanos, en particular por los tres que en la tesis están puestos bajo análisis literaria. Por consiguiente, es posible constatar que Matto, Arguedas y Cáceres resultan ser unos de los representantes biculturales-bilingüistas y los portavoces modernos más significativos de la comunidad indígena-quechua, la cual hoy en día necesita cada vez más una fuerte defensa y un digno reconocimiento tanto a nivel lingüístico, social, cultural, político y literario también.

Hablando sobre la literatura quechua contemporánea, resulta evidente la importancia de una difusión ahora mundial del runasimi que actué fuertemente como un rescate cultural de tal idioma, responsabilidad que los escritores como Cáceres han tomado con mucha competencia y destreza. Todo este esfuerzo contemporáneo puede conducir particularmente a un posible cambio para que la lengua quechua pueda reconocerse en su estatus de “lengua independiente” en la literatura nacional como también internacional y, por consiguiente, ya no necesariamente acompañada por una traducción simultánea escrita en la lengua castellana, que por mucho tiempo ha sido denominada como presencia lingüística indispensable y “dominante”.  Con respecto a cuanto dicho, siempre en el ámbito de la escritura quechua contemporánea entre los escritores quechua-peruanos se señala en la tesis a Hugo Carrillo Cavero (Apurímac, 1956-) y a Pablo Landeo (Huancavelica, 1959-); el primer autor es conocido por ser uno de los primeros poetas quechuas que escriben a través de la sola lengua nativa, como podemos aclarar con la creación de los siguientes poemarios: Yaku unupa yuyaynin, publicado en 2009 y Puyupa wayrapa ninapawan musqukusqanmanta, del 2010. Mientras que el segundo escritor publica su novela Aqupampa seis años después, en 2016. La peculiaridad de estas obras que merece particular atención es que están escritas completamente en lengua quechua y, además, todavía no han sido traducidas al español por voluntad de los mismos autores. Esta decisión demuestra un fuerte sentido de independencia lingüística y cultural, que tiene que partir por los mismos escritores que quieren identificarse y hacerse conocer por medio de la escritura en lengua quechua; solamente luego aceptarán ser traducidos a otros idiomas, para permitir a su lengua también de ser (re)conocida por el resto del mundo antes de las “más cómodas” versiones traducidas. Entonces, retomando una afirmación de Cáceres, decimos: «Larga vida al quechua, ¡Haylli runasiminchikman!».

Para terminar esta presentación general del trabajo, sería oportuno añadir también otro aspecto que he presentado durante la discusión del 22 de Febrero del 2019. Con este dicho, quisiera señalar una agradable coincidencia que descubrí durante la elaboración de mi tesis hace unos meses: la fecha del 21 de febrero de 2019 (el día antes de la graduación) fue oficialmente reconocida por la UNESCO como el día internacional de la lengua materna y en 2016 la Asamblea General de Las Naciones Unidas han proclamado el presente año 2019 como el año internacional de las lenguas indígenas, un reconocimiento de importancia fundamental para defender las identidades de los muchos pueblos indígenas fuertemente presentes en cada territorio latinoamericano. Por consiguiente, al comienzo de la exposición oral fue oportuno para mí leer el mensaje de Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO, presentado a la Asociación Universal del Esperanto en ocasión del 103º Congreso Mundial celebrado el 29 de julio del año pasado, cuyo tema central de debate se refería claramente a la preservación de las lenguas indígenas. La directora afirmó a su tiempo:

“Debemos defender los idiomas, especialmente los idiomas raros, los idiomas nativos, que ahora sabemos cómo extinguir al ritmo de uno cada dos semanas. Esta es una pérdida irreparable para el patrimonio de la humanidad. También debemos defender el plurilingüismo en la educación con políticas públicas adecuadas, pero también en el espacio virtual de la Red, de modo que la diversidad lingüística y cultural de todos los grupos humanos sobreviva; para que todos puedan estudiar su propia historia, su identidad, sacándolos de las fuentes simbólicas de su propia comunidad de origen”.

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