El Jucumari y la selva de los Saimiris. Nakai Mirtembaum Kattinger

El año 2004 me fracturé el tobillo haciendo gimnasia olímpica, fui un niño abocado a moverse por la intransigencia de un cuerpo inquieto: corriendo, saltando y pateando tropecé sobre huesos fracturados, no una sino muchas veces, hasta encontrar algo de equilibrio en el movimiento. En mi kínesis circulé en atracción gravitacional un cuerpo más pesado que acompañó mis carreras hacia el mismo lugar. Este cuerpo soleado y velludo visitaba muchos más lugares que yo, un explorador del cual pude ser un viajero a la vez. Cuando viajaba y en la ensoñada niñez, era mi vecino Totoro, o un Jucumari de Guaman Poma a quién veía en condición de guerrero y también de tejedora. Ese año con mi pierna izquierda cubierta en yeso, en mi condición de viajero asistente, visitamos un lugar llamado Villa Tunari, una enorme y boscosa selva resguardada por monitos capuccinos y Saimiris, quienes registraban tus bolsillos para obtener el tributo por tu visita.

A partir de ese canon caminamos más atentos hacia un cúmulo de casas, donde desde el centro de un conglomerado de personas caminaba hacia mí otro personaje quien se ofreció a dejarme su signatura en mi yeso, ya no como tributo, pero como ofrenda de un señalamiento de algo que habría de ocurrir. El Jucumari me dijo, él será el próximo Presidente. Ah, esos hombres que están en los postes de luz, me dije. Meses después, yo guardé ese yeso debajo de mi ropero.

Pasó un año y el Jucumari entraba y salía de mi cuarto muchas veces para decirme cosas, yo ya no me movía tanto como lo hacía antes, de otro modo, comencé a ver el movimiento en las cosas, como las cosas que el Jucumari decía. Todo se movía ahora, menos el yeso, el yeso estaba ahí postrado en mi ropero. Oso, ¿qué hago con ese yeso? Botálo, me dijo.

Nunca volvimos a Villa Tunari, el tributo ya no es para los Saimiris entendí, se lo guardan otros seres más parecidos a mí o a los hombres en los postes , ¿por qué me lo quedaría yo? Los Saimiris se fueron.

Nakai Mirtenbaum Kattinger, nacido en Santa Cruz, Bolivia – 1993. Estudió Derecho, Sociología y Actuación. Su madre (alemana) fue parte del movimiento punk-anarquista Hausbesetzung en Berlín. Su padre fue un profesor del pensamiento crítico en Bolivia, consultor de movimientos políticos y sociales, entre ellos el partido de Quiroga Santa Cruz por el cual fue “enlistado” por las dictaduras militares de los 80’s en Bolivia, también tomó parte activa en la fundación del Movimiento al Socialismo. Nakai es co-fundador del movimiento no-violento Ríos de Pie abocado a la lucha por los derechos civiles en Bolivia.


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