LA PANDEMIA DESDE LA LITERATURA. Niel Agripino Palomino

Hace unos años atrás, me ganaba la vida como profesor preuniversitario de Literatura, una experiencia hermosa por cierto. En todo ese tiempo, me tocó dictar dos libros directamente vinculados con la peste. El famoso Decamerón de Giovani Boccaccio, relatos de 10 jóvenes (7 varones y tres mujeres) que como para olvidarse de una peste que azota Florencia, deciden contarse 10 historias, entretenidas, eróticas y conmovedoras, cada uno. Pero, el tema de la peste negra es apenas una alusión. En cambio, La peste de Camus y El ensayo sobre la ceguera nos llevan directamente a la pandemia. En la primera Orán – Argelia es invadido por unas ratas que diezman vidas. Como ocurre en la realidad, la gente es víctima de su propia desesperación. Los que tienen dinero logran comprar provisiones por demás y no comparten con los que menos tienen. Pero, la muerte no respeta ni a los que comen. Entonces, hay dos maneras de posible cura: la religión (representada por el cura Panelux) y la ciencia (representada por el Dr. Rieux). Ninguna logra disminuir. El cura, en su incapacidad por afrontar el mal, se arroja a la fosa donde están millones de ratas muertas unidos con cadáveres de personas. Rieux resiste. Frente a esta imposibilidad por parar la muerte, el hombre, ese hombre narcisista y materialista hasta la estupidez, inconsciente o espontáneamente empieza a pensar en su semejante, hacen ollas comunes, todos se ayudan, hasta el mismo ladrón Cotard, se ve sorprendido cargando a los enfermos hasta el hospital. Todos se disciplinan, todos se ayudan, hay dinero en los bancos a la vista y al alcance, pero se dan cuenta que el dinero no sirve en una situación tan dramática. De pronto, en tales circunstancias la muerte por la peste desaparece. Todos unidos, sin ninguna diferencia, y sin desesperación logran derrotar a la muerte. La peste les cambia la manera de ver la vida. Como en el poema Masa de Vallejo, solo la solidaridad humana nos va a salvar, parece decir Camus. Nunca olvidaré estas dos frases del médico Rieux: “El hábito de la desesperación es peor que la desesperación misma”. “En el hombre hay más cosas dignas de admiración que de desprecio”.

Por su parte, Ensayo sobre la ceguera, una novela del genio Saramago, narra los estragos y la mortandad de una epidemia de ceguera blanca que por contagio deja sin vista a todo los seres humanos del planeta. Todos quedan ciegos, hasta las autoridades y los médicos, menos una persona: la esposa del oftalmólogo. Ella como acto de amor a su esposo, finge estar ciega y el llevada en cuarentena a un lugar. Allí no hay agua, no hay comida. Ella, gracias a su vista, logra ver cómo casos como la epidemia nos lleva a los más profundo del instinto por sobrevivir. Logra ver, también, cómo uno grupo de ciegos, solo por tener armas, hacen negocio con la necesidad por la vida. Estos comenten una infinidad de abusos, incluso sexuales. Pero, la mujer del oculista logra enfrentarlo como una manera de asumir la responsabilidad frente a los que no tienen ojos. Se incendia el lugar. Salen de este. Las escenas en la calle son más atroz: muchos muertos, una turba de personas come carne humana peleando con los perros. Todos los centros de abastos han sido saqueados. Nada hay para comer. Pasan por una calle en el cual hay bancos. La mujer ve cómo el viento arrastra billetes de dinero por las calles. Esos no sirven, ni los perros, ni las moscas no lo quieren. Como en la primera novela, solo la solidaridad y la humanidad derrotan a esa peste.

Aunque la realidad siempre supera a la ficción, espero que estas dos novelas nos haga entender lo importante de mantener la calma, de pensar en el otro, porque no es verdad que uno puede todo, todos juntos podemos todo. Y ojalá que nunca lleguemos a decir: “Creo que no nos quedamos ciegos, creo que estamos ciegos. Ciegos que viendo no ven”, el peligro del individualismo al cual nos ha llevado este maldito sistema capitalista que pudo acabar con muchas vidas de gente inocente, pero no puede acabar con la pobreza, el virus más letal de la humanidad.

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s