PRÉSTAMOS LINGÜÍSTICOS. Niel Agripino Palomino

Manas sapallanchu tukuy ima simikunaqa kasqa. Mayqinas waqninpas mañaylla mañakunkus

 

PRÉSTAMOS LINGÜÍSTICOS

El objetivo de este texto es abordar sistemáticamente el fenómeno lingüístico denominado préstamo; sus conceptos, características, causas y consecuencias. Todo ello, con una profusa bibliografía de los más descollantes especialistas en este tema.

  • Conceptos del préstamo lingüístico

El préstamo es un fenómeno sociolingüístico en el cual los hablantes de una lengua utilizan palabras de otra lengua. Durante ese proceso de transferencia, la palabra prestada sufre un proceso de adaptación fonético -fonológica, morfológica y sintáctica. Al respecto, David Crystal en su monumental Diccionario de Lingüística y Fonética define al préstamo como una “Unidad lingüística (habitualmente un ítem léxico) que se usa en una lengua o dialecto distinto de aquel en el que se originó”. (Crystal; 2000; 444)

El líder de la Escuela de Copenhague, Hjemslev, citado por Theodor Lewandowski en Diccionario de Lingüística dice del préstamo:

“Transferencia de un signo de una lengua a otra. Conservándose en general las funciones de los elementos; enriquecimiento del repertorio / vocabulario de una lengua, de un dialecto o dialecto a base del dialecto de otra lengua, de otro dialecto o idiolecto”. (Lewandowski; 1982; 271)

 

Para Hjemslev, el préstamo tiene una factura positiva por cuanto es una transferencia que enriquece el repertorio léxico de una lengua o de un dialecto.

En su clásico Diccionario de términos filológicos don Fernando Lázaro Carreter conceptúa al préstamo de la siguiente manera: “Elemente lingüístico (léxico, de ordinario) que una lengua toma de otra, bien adaptándolo en su forma primitiva, bien imitándolo y transformándolo más o menos”. (Lázaro Carreter; 1971; 333)

Lázaro Carreter advierte que durante el proceso de la transferencia lingüística el vocablo prestado puede ser adaptado en su forma primitiva (sin variar), puede ser imitado o ser transformado más o menos.

Por su parte, el lingüista madrileño Enrique Bernárdez en su libro ¿Qué son las lenguas? observa y elucida que “´Préstamo´ es un término curioso, porque las lenguas nunca devuelven lo que toman prestado” (Bernárdez; 2012; 224), y, que mejor se llamaría adopción; empero, para no generar controversia, él mismo sigue usando el vocablo préstamo. En efecto, préstamo implica dar algo a alguien para que después de un tiempo quien se prestó devuelva lo prestado. En cambio, adopción significa hacerlo tuyo para siempre. Eso ocurre realmente con el tema en cuestión; es decir, el signo que toma una lengua de la otra ya no es devuelta. Entonces, “préstamo lingüístico” es una denominación arbitraria y como en lingüística, la arbitrariedad es un rasgo esencial, no hay por qué complicarnos, ni intentar corregir. Lo mejor será usarlos como sinónimos.

Las lingüistas mexicanas, Elizabeth Luna Trail y otras, en Diccionario Básico de Lingüística conceptúan al préstamo como: “Elemento de una lengua que, mediante un proceso de adaptación fonológica y morfológica se integra a otra lengua. También se le denomina, extranjerismo, neologismo o calco”. (Luna y otras; 2005; 180).

Elizabeth Luna Trail y sus colegas ratifican que el vocablo prestado sufre un proceso de adaptación fonológica y morfológica. Asimismo, ellas consideran como sinónimos de préstamo al extranjerismo, al neologismo y al calco. Nosotros consideramos que si existe sinonimia entre las palabras mencionadas, dicha similitud semántica es relativa. Calco es una copia literal en la cual la palabra no sufre ninguna adaptación o modificación; empero, como en las ideas antes expuestas, durante el préstamo hay siempre adaptación por mínima que sea. Según Louis Deroy, “la primera valla a superar o la primera prueba de fuego que debe superar el extranjerismo es la adaptación y acomodo fonético.  Pocas veces impone su pronunciación original, generalmente pierde y se somete a las reglas fonética de la lengua receptora”. (Deroy; 1956; 46). Por otra parte, el neologismo no únicamente surge a partir del préstamo, principalmente se da en la misma lengua. Finalmente, el extranjerismo da origen al préstamo.

 

  • CARACTERÍSTICAS DEL PRÉSTAMO LINGÜÍSTICO. Este fenómeno lingüístico llamado préstamo, presenta los siguientes rasgos esenciales:
  • Es universal. “Afecta” a todas las lenguas. Según Enrique Bernárdez “ha existido siempre en todas las lenguas y seguirá existiendo…”. (Bernárdez; 2012; 224). Porque, como dice Bloomfield “cada comunidad lingüística aprende de sus vecinos”. (Bloomfield; 1964; 539).
  • Es inevitable. David Crystal asevera con agudeza: “El cambio de las lenguas es inevitable, continuo, universal y multidireccional. (…) Ninguna comunidad lingüística ha conseguido detener el proceso una vez puesto en marcha”. (Crystal; 2000; 62). Por su parte Charles F. Hocket en su Curso de Lingüística Moderna dice: “En la vida de toda lengua que se habla, el cambio gradual de su sistema es inevitable”. (Hocket; 1972; 356).
  • La palabra adoptada se somete al sistema morfosintáctico de la lengua que adopta, y no que la palabra somete a la lengua. Leonard Bloomfield en su libro Lenguaje esclarece: “Gramaticalmente el préstamo está sometido al sistema de la lengua que la toma, tanto en cuanto a la sintaxis, en cuanto a las inflexiones indispensables…”. (Bloomfield;1964; 549)
  • La adopción y adaptación lingüísticas constituyen un proceso normal. David Crystal dice: “la transformación de las lenguas es un proceso normal, que no supone un deterioro o decadencia (…) Las lenguas no mejoran o empeoran cuando cambian, simplemente se transforman”. (Crystal; 2000; 62).

Edward Sapir en el capítulo IX de su libro El lenguaje introducción al estudio del habla, reflexiona sobre la mutua influencia de las lenguas y afirma:

“Las lenguas, como las culturas, rara vez se bastan a sí mismas. Las necesidades del intercambio establecen un contacto directo o indirecto entre los individuos que hablan una lengua y los que hablan lenguas geográficamente vecinas o culturalmente dominantes. El intercambio puede ser amistoso u hostil. Puede realizarse en el monótono plano de los negocios y de las relaciones comerciales, o puede consistir en un préstamo o intercambio de bienes espirituales (arte, ciencia, religión). Sería difícil encontrar un idioma o dialecto totalmente aislado, y más difícil aún sería encontrar ese idioma o dialecto entre los pueblos primitivos”. (Sapir; 1971; 2019).

 

  • La palabra adoptada, generalmente, sufre un proceso de adaptación o reacomodo morfofonético. Dice Crystal: “Cuando una lengua adopta palabras -y sonidos o construcciones gramaticales-, lo hace adaptándolas. (…) De modo análogo, las palabras inglesas cambian su pronunciación y finalmente su carácter cuando son pronunciadas en otras Un caso muy estudiado es el de las que han penetrado en el japonés: algunas son ahora ininteligibles para el oyente inglés nativo”. (Crystal; 2000; 62).

Edward Sapir en su clásico libro El lenguaje introducción al estudio del habla dice:

“El préstamo de palabras extranjeras trae siempre consigo su alteración fonética. Hay invariablemente sonidos extraños o peculiaridades de acentuación que no concuerdan con los hábitos de la lengua que adopta las palabras; es preciso cambiarlas para que hagan la menor violencia posible a tales hábitos. Son frecuentes las transacciones fonéticas”. (Sapir; 1971; 224).

 

  • Los préstamos incrementan y enriquecen el repertorio léxico – semántico de la lengua adoptante.
  • Las palabras adaptadas añaden un valor semántico a la lengua; en la voz de David Crystal, “permitiendo expresar los pensamientos de manera mucho más matizada”. (Crystal; 2000; 61).
  • En su mayor parte, es la lengua de menor poder o prestigio la que se ve obligada a adoptar voces. Al respecto Bloomfield refiere: “En todos los casos, sin embargo, es la lengua inferior la que predominantemente pide prestado a la superior”. (…) Por otra parte, si la lengua inferior sobrevive presenta las huellas de la lucha en forma de abundantes préstamos. Para el caso el inglés y su enorme vocabulario latino-francés, en sus orígenes”. (Bloomfield; 1964; 561 – 562).
  • El préstamo o adopción lingüística es directamente proporcional al poder político, económico, tecnológico y científico de los que hablan una lengua. David Crystal en su libro La revolución del lenguaje dice: “Los idiomas internacionales (…) son las que más influencia ejercen, y la lengua global, por su propia naturaleza, es la que tiene más influencia de todas”. (Crystal; 2000; 59).
  • Los que generan los préstamos son los usuarios o los hablantes y no las academias.  Así pues, el préstamo a una lengua no depende de una academia ni de los lingüistas, sino del hablante, es el usuario quien tiene la última palabra.

 

  • Surge en el plano individual y se convencionaliza a nivel social. Paloma Tejada Cuéllar manifiesta: “La acción individual de hablantes singularizados se proyecta telescópicamente a una colectividad en la que dicha innovación puede llegar a convencionalizarse. Es decir, el cambio se produce a partir de la innovación individual y a través de sucesivos actos creativos e individuales”. (Tejada; 1999; 17).
  • Es determinado por el principio de optimización o economía lingüística. Paloma Tejada Cuéllar, en su libro El cambio lingüístico manifiesta:  “En cualquier ámbito y, por tanto, también en el del lenguaje, el principio de economía puede resumirse como la tendencia a conseguir el máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo […] Para lograr el máximo rendimiento con el mínimo esfuerzo la lengua tenderá a la máxima naturalidad, definida comúnmente en términos de mínima complejidad estructural y de máxima simplicidad de correspondencia entre significados y formas expresivas”. (Tejada; 1999; 31 – 32).
  • En muchos casos el préstamo entre las lenguas no es proporcional. Xabier Iturria en su libro Hacia una gramática unificada del runashimi sostiene: “Dos lenguas en contacto en situación bilingüe se interfieren e inciden una sobre la otra. Pero la incidencia no es proporcional. De las dos lenguas en contacto una es la más fuerte, la prestamista; y la otra, la que está en situación de subordinación es la que recibe, normalmente. El kichwa habrá intervenido de alguna forma en el castellano, interfiriéndolo, pero la interferencia del castellano sobre el kichwa ha supuesto una inundación de préstamos a todos los niveles de la lengua”. (Iturria; 2014; 25).

 

  • CAUSAS DEL PRÉSTAMO LINGÜÍSTICO
  • Los préstamos lingüísticos se originaron porque no existe lengua alguna que tenga un vocabulario tan extenso y completo que pueda cubrir todas las necesidades expresivas de sus hablantes. Tal vez la primera. Los extranjerismos satisfacen la necesidad para nuevos vocablos y ayudan a hacer la lengua más expresiva y rica.

Al respecto, Edward Sapir en el capítulo IX de su libro El lenguaje introducción al estudio del habla, reflexiona sobre la mutua influencia de las lenguas y afirma:

“Las lenguas, como las culturas, rara vez se bastan a sí mismas. Las necesidades del intercambio establecen un contacto directo o indirecto entre los individuos que hablan una lengua y los que hablan lenguas geográficamente vecinas o culturalmente dominantes. El intercambio puede ser amistosos u hostil. Puede realizarse en el monótono plano de los negocios y de las relaciones comerciales, o puede consistir en un préstamo o intercambio de bienes espirituales (arte, ciencia, religión). Sería difícil encontrar un idioma o dialecto totalmente aislado, y más difícil aún sería encontrar ese idioma o dialecto entre los pueblos primitivos”. (Sapir; 1971; 219).

 

  • Las lenguas son naturalmente dinámicas. Von Humboldt afirma: “La lengua no es un ensamblaje, ni yuxtaposición de palabras, sino un organismo, una creación”. Este filósofo alemán al calificar a la lengua como un organismo está expresando que la lengua tiene vida. Y, efectivamente, las lenguas tienen vida, porque sus hablantes son seres vivos, los muertos ya no hablan. Y por otra parte, la lengua es creación porque nunca ningún hablante vuelve a reproducir exactamente lo que ha hablado. Eugenio Coseriu da razón a Humboldt al decir que “la lengua no es dinámica porque cambia, sino que cambia porque su naturaleza es dinámica: porque el lenguaje es actividad libre, es decir, creadora”. (Coseriu; 1973; 270).
  • Novedad, moda y prestigio del término prestado. El ser humano quiere siempre algo nuevo, algo que esté de moda y deshecha lo viejo. Lo mismo ocurre con las palabras hay otras arcaicas (arcaísmos) que el mismo hablante las reemplaza por nuevas (neologismos). Muchas veces esos neologismos provienen de otra lengua y el emplearlos le hacen sentir moderno o prestigioso al hablante.
  • Aparición de nuevos bienes o acciones. Bernárdez explica: “Las palabras se toman de otras lenguas porque representan objetos, acciones, etcétera, antes desconocidos: al incorporar el objeto incorporamos también la palabra”. (2012; 224). Similar opinión tiene David Crystal cuando manifiesta:

“La aparición de nuevos bienes de consumo trae consigo la de nuevas designaciones; los progresos en la división del trabajo han tenido como consecuencia la creación de nuevos términos correspondientes a las nuevas funciones y a las nuevas técnicas”. (Crystal; 2000; 216).

Rabanales citado por Natalia Castillo en el número 7 de la revista OMAZEIN, dice: “[…] los extranjerismos vienen adheridos al objeto que importamos: los extranjeros nos envían sus productos con sus nombres”. (2002; 472).

Radford citado por María Elizabeth Tavera Peña, dice: “Si unas culturas determinadas están asociadas con actividades específicas y prestigiosas, es común que las palabras asociadas con estas actividades vengan de la lengua de esta cultura”. (Tavera; 2006; 50).

  • Como todo ser, las lenguas cambian con el tiempo. André Martinet en Elementos de Lingüística General dice: “Un francés no necesita más que hojear la Chanson de Roland o, sin ir tan lejos, leer a Rabelais o Montaigne en el texto original, para convencerse de que las lenguas cambian en el curso del tiempo. (…) “Aparecen fonemas nuevos, palabras nuevas, construcciones nuevas, mientras que unidades antiguas y giros antiguos pierden su frecuencia y caen en el olvido”. (Martinet; 1974; 214 – 215). Por su cuenta Crystal ratifica esta idea: “Un examen del Oxford English Dictionary nos muestra que el inglés ha tomado, a lo largo de los siglos, palabras de más de 350 lenguas. Esto ha trasformado espectacularmente su carácter. Originariamente una lengua germánica, el inglés actual no se parece al de los tiempos anglosajones: cuatro quintas partes de su vocabulario no son de procedencia germánica, sino romance, latín o griego”. (Crystal; 2000; 60).
  • Existen agentes que favorecen los préstamos. David Crystal fundamenta de la siguiente manera: “El proceso de integración se ve facilitado por poetas, novelistas, dramaturgos, escritores satíricos, humoristas, publicistas y periodistas, que utilizan creativamente estos matices”. (Crystal; 2000; 61).
  • Presencia de los medios de comunicación masiva como la televisión, celular e internet, en las comunidades quechuahablantes.

 

Según el lingüista norteamericano Uriel Weinreich (1968; 247) las razones por las que se puede llegar a presentar el préstamo son las siguientes:

  1. por la influencia cultural;
  2. por la presencia de palabras raras o extrañas que se pierden y se sustituyen por extranjerismos;
  3. por homofonía, es decir, existen dos palabras nativas que suenan de forma similar y el préstamo propicia la sustitución de una de ellas por una palabra extranjera para resolver posibles ambigüedades;
  4. por la necesidad constante de tener sinónimos disponibles sobre todo porque ciertas palabras afectivas pierden su fuerza expresiva; porque los préstamos permiten establecer nuevas distinciones semánticas;
  5. por necesidad de acudir a alguna palabra de otra lengua que comunique una noción que sirva para su empleo peyorativo; por razones del bilingüismo intenso que propician la transferencia de términos de la otra lengua de manera inconsciente.

 

  • CONSECUENCIAS DEL PRÉSTAMO LINGÜÍSTICO
  • Con los préstamos, la lengua se mantiene viva y enriquecida en su léxico. Además de Hejemslev, quien considera que los préstamos enriquecen a una lengua, el maestro Lázaro Carreter manifiesta los préstamos traen modernidad y ganancia.
  • Oposición y protesta infructuosa por parte de los defensores “puristas” de la lengua. David Crystal refiere:

“Se han creado organizaciones para combatirlo, (…) observamos a individuos, asociaciones, academias e incluso parlamentarios intentando detener el flujo de palabras tomadas de cualquier otra lengua. Nunca lo consiguieron en el pasado, y no lo conseguirán en el futuro. (…) Merece la pena repetirlo: el lenguaje humano no puede controlarse”. (Crystal; 2000; 63).

 

Por su parte Charles F. Hocket en su Curso de lingüística moderna asegura: “Una cosa es segura: los esfuerzos conscientes por impedir que el cambio de hábitos lingüísticos se produzca, con su ritmo lento natural, siempre han fracasado”. (Hocket; 1972; 355).

  • Genera cambios o modificaciones en el sistema léxico de la lengua prestante. Natalia Castillo dice: “El contacto lingüístico genera modificaciones tanto en la distribución del vocabulario de la lengua receptora, como en el inventario léxico de la misma.”. (473). Empero, como dice Paloma Tejada Cuéllar: “Se sabe igualmente que el ritmo y la probabilidad de los cambios varían según el nivel de que se trate: el léxico y la fonología cambian más rápidamente que la morfología y la sintaxis…”. (Tejada; 1999; 32).

 

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