Acerca de Literatura y cultura en el sur andino. Puno – Cusco de Ulises Juan Zevallos Aguilar [1]. Alex Hurtado Lazo

 

Acerca de Literatura y cultura en el sur andino. Puno – Cusco de Ulises Juan Zevallos Aguilar [1]

Alex Hurtado Lazo

La aparición de este libro implica una doble celebración en el ámbito de los estudios literarios. Por un lado, representa la extensión y vigencia de la producción cultural que surge y se desarrolla en la macrorregión del sur peruano, específicamente Puno y Cusco. Por otro lado, reúne las investigaciones que acerca de este espacio ha realizado Zevallos Aguilar en las dos últimas décadas, a manera de reconocimiento de su trayectoria como lector y productor de importantes libros que abordan a la literatura peruana. Además de esta faceta celebratoria, el libro que nos reúne se constituye como un artefacto que nos plantea nuevamente, aunque desde una perspectiva distinta, el conflicto entre el espacio andino y la cultura letrada. En este caso, entre el académico universitario migrante y los intelectuales de la periferia interna, como los denomina.

Literatura y cultura en el sur andino ofrece un conjunto de lecturas en las que Zevallos Aguilar se aproxima teórica e interpretativamente a las manifestaciones artísticas de los intelectuales regionales a partir de los estudios culturales. La ubicación geográfica, pero también cultural, de su objeto de análisis le sirve para expresar una máxima que guiará su trabajo: “Y es que todo conocimiento, aun partiendo desde un territorio específico, cuando profundiza cuestiones esenciales suele volverse universal y llega a ser aplicable en otros ámbitos” (p. 19). El interés que delinea su libro, por tanto, no tiene la intención de retraerse en un provincialismo ni teórico ni cultural. Esta sentencia anuncia, entonces, la versatilidad expansionista que alcanzan las producciones generadas en estas regiones específicas. Además, la decisión de optar por un marco teórico caracterizado por su amplio repertorio multidisciplinario se fundamenta en esta misma intencionalidad. Sobre todo porque aquellos sujetos que son parte de su investigación aparecen en una época signada por la ruptura y beligerancia estética y política, lo que les permite expresarse desde no solo una, sino de diversas tribunas que conforman la palestra intelectual de inicios del siglo XX. Me refiero a la generación de intelectuales de la vanguardia andina que surge entre los años de 1920 y 1930. Si bien estos sujetos no conforman la totalidad del panorama que aborda Zevallos Aguilar en esta publicación, pues el límite temporal alcanza hasta el presente siglo, me interesa centrarme en este periodo por la importancia de las observaciones que realiza y que resultan pertinentes para orientar las crecientes investigaciones de la vanguardia y por el interés que, como lector, me suscita esta etapa.

La producción del vanguardismo encuentra en el sur una “floración multiforme”, como la define el arequipeño Antero Peralta Vásquez[2], es decir, una multiplicidad de orientaciones estéticas y políticas que constituyen un corpus que poco a poco está descubriendo sus caminos, en un momento silenciados por la represión, para que los investigadores realicen su labor. El trabajo de Zevallos Aguilar al abordar este fenómeno artístico y colectivo se decanta por dos caminos: el teórico y el arqueológico. La primera de estas dos perspectivas se concentra en el artículo “Culturas de las periferias internas en la región andina”, el capítulo con el que abre el libro y en el cual hace uso de las herramientas que le ofrecen los estudios culturales. En este texto va a proponer una categoría que funciona como alternativa a la denominación “vanguardia andina” tan usada por el medio crítico. La noción planteada se nutre básicamente del concepto de colonialismo interno, tomado de la sociología, en la que se entiende un doble proceso colonial que remarca su posición también doblemente periférica: la región del sur ubicada en las periferias del país, el cual se ubica en las periferias de un sistema capitalista mundial. Es a partir de ella que se encarga de abordar las relaciones gestadas entre los intelectuales que surgen allí y los grupos hegemónicos e imperialistas que la vanguardia combatía. Esta estrategia de análisis se verá fortalecida por las herramientas de análisis que provee el feminismo y los estudios geográficos, de manera que estos vínculos de ataque y resistencia son estudiados como testimonio de la constitución heterogénea de este polémico campo. La propuesta surge a partir de la observación realizada en un colectivo paradigmático del sur peruano: el grupo Orkopata, una formación intelectual constituida no solo por miembros y artistas sumamente beligerantes, sino por proyectos particulares que encuentran un eco productivo en esta composición. El análisis desarrollado por Zevallos Aguilar permite observar las estrategias de autorrepresentación que ellos producen para superar así esta colonización interna y constituir una alternativa válida a los procesos de modernización que afectan a la mencionada periferia.

El segundo camino por el que transita la investigación del vanguardismo por parte de Zevallos Aguilar se relaciona con el de la arqueología literaria. Desde luego, el interés por este fenómeno epocal se da a través del “descubrimiento” de libros que habían sido silenciados o excluidos del corpus peruano por su carácter revolucionario. El investigador, sin embargo, tornará su mirada hacia otro de los componentes, cuantitativamente mayores, del movimiento mencionado: las revistas culturales. Estas producciones, generalmente compuestas por pocas hojas de papel, permiten observar con mayor detenimiento, a pesar de lo paradójico, la fugacidad de este fenómeno. Sin embargo, Zevallos Aguilar se concentra en este tipo de publicaciones para, en primer lugar, rescatar aquellas revistas en riesgo de desaparecer por el pasar del tiempo y la descuidada organización bibliotecaria de estas periferias internas, y, en segundo lugar, para recalibrar el impacto de los estudios literarios: “A diferencia de la geografía, arqueología y geología, –señala el investigador– que tratan inductivamente con la mayor cantidad de estudios de caso para darle mayor validez a sus teorías, los estudios literarios siguen operando de manera deductiva” (p. 44). Las investigaciones de nuestro campo, en ese sentido, se siguen llenando de interpretaciones acerca de los mismos autores canónicos, sin dar posibilidad a un viraje en el discurso que determinadas escuelas críticas continúan realizando. La mirada que presenta Zevallos Aguilar a través de esta perspectiva llama la atención hacia los miembros de esta comunidad y marca la pauta para un necesario cambio de perspectiva en la manera de abordar dichos procesos. Incentiva, así, el trabajo editorial a partir de ediciones facsimilares, las que han ido apareciendo, aunque muy lentamente. Sin embargo, los que existen permiten la aproximación casi completa a este periodo tan diverso en sus aspectos visuales, estéticos y letrados.

Estas dos perspectivas analizadas por Zevallos Aguilar a nivel generacional encuentran un aterrizaje en el estudio de las producciones de tres autores en mayor o menor medida estudiados por la crítica. Me refiero a Gamaliel Churata, Alejandro Peralta y Carlos Oquendo de Amat. Más allá de mencionar las interesantes lecturas que realiza acerca de sus obras y las relaciones entre ellas y la representación indígena o las tensiones con la modernidad, me interesa destacar cómo estas se conectan con el trabajo arqueológico que reclamaba en sus escritos. Esto porque la obra de Churata está constantemente actualizándose con el descubrimiento de obras inéditas y las reediciones facsimilares de la obra inicial de Peralta y Oquendo de Amat. Sin embargo, la invitación a continuar en la indagación acerca de este fenómeno no se cancela con los análisis desarrollados por Zevallos Aguilar, sino que permiten aproximarnos desde nuevas perspectivas y con matices distintos.

De esta manera, la lectura del libro Literatura y cultura en el sur andino reúne una variedad de reflexiones que, en el caso específico de las vanguardias, nos ofrece un giro interesante para las investigaciones que vendrán a partir de los llamados realizados en él. Los estudios insertados en este libro ayudan a fortalecer, en este sentido, el campo cada vez más expandido del periodo de los años veinte peruanos.

[1] Presentación del libro de Ulises Juan Zevallos Aguilar. Literatura y cultura en el sur andino Cusco Puno (Siglos XX y XXI). Cusco: Ministerio de Cultura del Perú, 2018, 281 pp., leída el 19 de junio del 2020. También fueron parte de la presentación Andrea Cabel y Christian Elguera. La pueden ver haciendo un click en el siguiente enlace https://www.facebook.com/watch/?v=279012466633858

 

 

[2] En Chirapu 1, enero 1928, p. 2.

Los interersados en un ejemplar de Indigenismo y nacion, lo pueden conseguir en este enlace  de Librera Hawansuyo

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