Presentación de “Humos de ironía: La novelística de Julio Ramón Ribeyro” Giancarla Di Laura

Giancarla  comparte su texto leido en la presentacion, el pasado 25, de su libro de sobre el querido Julio Ramon Ribeyro en el marco de la  Feria del Libro. Participaron, además de la autora, Jorge Coaguila (editor y especialista en Ribeyro), Juan Carlos Galdo (crítico literario) y Rubén Quiroz Ávila (poeta y filósofo). 

Agradezco a mi editor, Jorge Coaguila, a mis presentadores, profesor Quiroz y profesor Galdo, asi como también a la distribuidora Heraldos negros.

 

Desde la primera vez que me topé con un texto de Ribeyro sentí al finalizar la lectura un tipo de confabulación, esa que solamente se siente al finalizar la conversa con un buen amigo, desde ahí me puse a investigar y me di cuenta que lo que realmente me había cautivado era el humor, ese humor que se volvía ironía en el texto.

 

El uso de la ironía en la narrativa contemporánea ocupa un papel fundamental en la configuración discursiva al buscar proyectar una visión escéptica del mundo narrado. Al haber perdido las esperanzas en el medio en que viven y haber sido testigos del periodo de la posguerra, muchos autores de esta generación intentan representar en sus relatos las sociedades fragmentadas en las que habitan. Por tal razón, muchos de ellos recurren al uso de la ironía para demostrar su disconformidad con el sistema dominante. De ese modo, la ironía es utilizada para enmascarar el discurso y poder aludir o criticar, algún asunto específico sin ser explícito. Las innovaciones en la narrativa de los escritores hispanoamericanos que pertenecen a la Generación del 50 (Miguel Gutiérrez) se encuentran en el nivel enunciativo. Las grandes transformaciones suceden en el modo de relatar, por lo tanto, recaen en la voz narrativa, en el lenguaje propiamente tal, y en el efecto que se produce en el lector. Consecuentemente, el uso de la ironía en el discurso produce un relato lúdico y enigmático, puesto que el receptor será quien deba decodificar el mensaje y entenderlo en sus diferentes niveles de significación. La ironía, además de crear o entablar una relación dinámica con el lector, es una manera innovadora de crear un discurso ambiguo y lúdico. Por lo tanto, la ironía se observa a través del filtro por el que los autores contemplan el mundo narrado. Al utilizar la ironía como una estrategia narrativa se proyecta una agonía existencial, donde el fracaso y la caída se evidencian como características predominantes en los textos de los escritores de esta generación, pero disfrazados de comedia.

 

El propósito de este libro es demostrar cómo la presencia de la ironía en la configuración discursiva de las novelas de Ribeyro produce un cuestionamiento de presupuestos establecidos, desplazando la atención de ellos mediante su ridiculización para finalmente hacer evidente el pesimismo existencial que se desarrolla en la prosa hispanoamericana contemporánea. En el primer capítulo, sobre la ironía propiamente dicha, se hace un repaso histórico de sus conceptualizaciones en las diferentes épocas. Se mencionarán las distintas funciones que se le han otorgado a través del tiempo. Para ello, se indicarán los diversos tipos de ironía existentes en un texto literario. Luego, se aplica el estudio de Lauro Zavala, quien propone tres niveles diferentes de análisis para estudiar la presencia de la ironía en un texto literario.

 

En cada una de las tres novelas estudiadas, se propone un método de análisis que se centra en la retórica propiamente tal. Se conjugan los estudios hechos por Peter Roster y Lauro Zavala para analizar la presencia de la ironía y el tipo predominante que se destaca. Por lo tanto, se examina el primer nivel llamado propositivo o funcional, que corresponde a la intención implícita del autor, específicamente, la visión de mundo que surge del empleo de la ironía. Se mencionan e identifican las características de la voz narrativa en cuanto a voz, grado de información, representación, actitud, punto de vista y perspectiva. El segundo nivel es el casuístico o formal, el cual comprende el estudio de los recursos lingüísticos y estilísticos de la ironía. Específicamente, se analiza en detalle el discurso, sus características, la presencia de figuras literarias y recursos lingüísticos, que producen un efecto irónico. El tercer nivel es el dialógico y estudia la función del lector. Es decir, se destaca la competencia de esta entidad para identificar discursos previos y determinar la ruptura que el uso de la ironía establece con ciertas formas textuales e intertextuales.

 

Luego se hace un análisis para determinar qué tipo de ironía prevalece en el texto literario. Según Roster, en un texto pueden existir cinco formas diferentes de ironía: ironía verbal, ironía dramática, ironía del sino, ironía de manera o carácter e ironía metafísica. Se identificará la presencia de los distintos tipos de ironía y se reconocerá la forma de ironía predominante en el texto.

 

En el segundo capítulo, se estudia en detalle la vida y obra de Julio Ramón Ribeyro (1929-1994). Este escritor peruano fue muy prolífico y publicó obras en diversos géneros literarios: cuento, novela, ensayo, diarios, cartas y dramas. Si bien sus cuentos son los más conocidos internacionalmente, considero que sus novelas son textos valiosos que calzan perfectamente con las características esenciales de su generación.

 

Además, los tres textos novelísticos sirven como ejemplos paradigmáticos de la generación que el crítico chileno Cedomil Goic llama irrealista, porque se caracteriza por representar mundos narrados significativos donde tanto los narradores como los personajes se encuentran sin poder de identificación y rumbo hacia la derrota porque la agonía existencial es la que predomina en el texto. Según Miguel Gutiérrez, la obra de Ribeyro se caracteriza por “su preocupación [que] más que de orden social es de carácter existencial, interesándose por revelar formas de conducta o conflictos sociológicos y morales” (122-123).

 

Por lo tanto, el uso de la ironía en la narrativa ribeyriana cumple una función lúdico-pragmática al tratar de formar e instruir al lector sobre los conflictos de índole moral que el ser humano enfrenta en la época actual. En los capítulos 3, 4 y 5 se analizan las tres novelas ribeyrianas, respectivamente: Crónica de San Gabriel (1960), Los geniecillos dominicales (1965) y Cambio de Guardia (1976). Las historias que se encuentran en ellas desarrollan el motivo de la «caída» y la «nostalgia del paraíso perdido»1 , por lo que tanto los personajes como los narradores vivencian mundos agobiantes de los cuales no pueden salir y experimentan espacios sofocantes de los que no pueden librarse. Las novelas de Ribeyro poseen las características narrativas propias de la generación irrealista. Por esa razón, deseo destacar su novelística y darle el lugar que le corresponde.

 

 

Giancarla Di Laura

Lima, 25 de agosto del 2020

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