UNA APROXIMACIÓN AL ÚLTIMO ENSAYO DE ZEIN ZORRILLA. Por Feliciano Padilla

Este ensayo que nos presenta el prestigioso escritor Zein Zorrilla ha sido editado por Esteban Quiroz y Lluvia Editores, con fecha noviembre del 2020 El autor no necesita mayor presentación; Durante su carrera literaria ha publicado varias novelas y una veintena de libros de cuentos y opúsculos. Con la novela Carretera al Purgatorio fue acreedor del Premio Internacional “La Ciudad y los Perros del Instituto Iberoamericano Mario Vargas Llosa, Lo leí, también, en los Premios Copé de Cuento.La obra contiene dos ensayos: Guerra con Chile: La Lección y CÁCERES y Cáceres. Se advierte al lector que los dos ensayos son parte de una obra mucho más extensa, en la que está, también, El Mestizo de los Andes y su Destino. Este ensayo histórico está escrito con un lenguaje narrativo impresionante que atrapará al lector desde las primeras líneas. Se trata de un ensayo que llama a la conciencia y al debate sobre aspectos que han dejado huella desgarradora en el alma peruana. No explicaré todo el todo el texto y solo puntualizaré los aspectos más controversiales, a fin de llamar la atención del lector. Las grandes desgracias, casi siempre, sacan a flote la putrefacción de la estructura social, económica y política de la sociedad. La guerra con Chile nos tiró a la cara la clase de Republiqueta que éramos: desmembrada, desorganizada y empobrecida por la oligarquía de entonces, que echó mano sobre el dinero fiscal, que sacó provecho de los contratos de exportación del guano de isla y el salitre, de las transacciones mineras y agropecuarios, principalmente con Inglaterra, Francia y USA.. El Perú enfrentó la guerra con una flota naval disminuida y un ejército casi sin armamentos. Por esta razón, Chile, después de las batallas de Tarapacá y Arica invadió y tomó por asalto la ciudad de Lima donde se enseñorearon durante cuatro años, violando a nuestras damas e hijas, asaltando centros comerciales, bancos y destruyendo la Biblioteca Nacional y los ferrocarriles que se habían construido en el centro del país. En plena guerra el presidente Mariano Ignacio Prado, luego de reunir fondos suficientes, viajó a Inglaterra con el pretexto de conseguir empréstitos y comprar armas. Nunca retornó. No teníamos presidente. Patricio Lynch, chileno de origen británico se adueñó del Palacio de Gobierno y salió de Lima después del Tratado de Paz y Amistad de Ancón firmado por los embajadores de ambas Repúblicas dirigidas por Patricio Lynch y Miguel Iglesias, presidente del Perú nombrado y protegido por el gobierno de Chile.Hundida la República por causa de la oligarquía peruana se levanta en la Sierra, Andrés Avelino Cáceres desde 1881, quien pasa a la resistencia armada, movilizando a su ejército disminuido y a los mestizos y campesinos del país, que intervinieron en su condición de guerrilleros y montoneros. Combate ferozmente contra el ejército chileno y dirige la gloriosa Campaña de la Breña, venciendo a los chilenos en varias escaramuzas y alcanzando la victoria en la batalla de La Concepción. El Perú no está rendido. Cáceres se resiste a reconocer a Linch en el Palacio de Gobierno y, más tarde, al hacendado Miguel Iglesias, nombrado presidente del Perú por el protectorado chileno; tampoco reconoce el Tratado de Ancón, por el cual, Iglesias entrega a Chile en posesión definitiva las tierras salitreras de Tarapacá.y como concesión por diez años los departamentos de Arica y Tacna .y otras prerrogativas como el pago de todo el dinero que Chile había gastado para afrontar la guerra, la misma que se convirtió en la deuda a Chile que se pagó en varias décadas.Por estas causas, Andrés Avelino Cáceres fue reconocido por todos los peruanos como el héroe de la guerra con Chile, como Padre de la Patria, a pesar de la derrota de Huamachuco. Él mismo fue mestizo, por eso fue capaz de movilizar a todos los mestizos e indios del país como guerrilleros y montoneros. Fueron miles de campesinos guerrilleros que se organizaron y atacaron fuerzas chilenas, saquearon haciendas y se posesionaron de muchas de ellas explicando que estas se habían formado con el despojo de las tierras comunales. Los más grandes dirigentes de las guerrillas fueron Atusparia y Uchcu Pedro. El segundo más radical que Atusparia. Uchcu Pedro no solamente recuperaba tierras de los hacendados norteños, sino que se salieron de todo control y asesinaban a los chilenistas que eran hacendados, comerciantes y cualquier gente de piel blanqueada. El hacendado Andrés Avelino Cáceres, se puso en contra de estos actos anarquistas que protagonizaron sus aliados, cuyos líderes, Atusparia y Uchcu Pedro fueron apresados y ejecutados por orden del Gobierno, en diferentes circunstancias. . Cáceres tenía influencia en los prefectos y sub prefectos de toda la zona serrana de Ancash, pero, así se dieron los hechos.El general Cáceres gobernó en dos períodos, coactó todos los derechos humanos, persiguió y asesinó a los dirigentes y campesinos revoltosos, antes sus aliados. Reestructuró las haciendas y los campesinos volvieron a ocupar las tierras comunales. El general Cáceres llegó al Palacio de Gobierno, en una época en que no había ejército peruano, el mismo que había sido destruido por el ejército chileno, la economía estaba quebrada al extremo, la oligarquía se encontraba desmoralizada porque sabían que ellos eran culpables de todas las consecuencias de la guerra. Todo estaba a favor del Presidente Cáceres, pero en lugar de aprovechar aquellas condiciones objetivas y subjetivas para fundar una República diferente, un Perú más justo, se olvidó de sus antiguos aliados los montoneros y guerrilleros y promovió la reconstrucción de la oligarquía peruana para darle el privilegio de ser la clase política dominante que pervive hasta la fecha.En marzo del 2020, el gobierno informó del primer peruano infectado con el coronavirus. Desde entonces la epidemia siguió subiendo de manera exponencial. Al día de hoy las estadísticas indican que estamos cerca del millón de infectados y 37,000 compatriotas fallecidos. Durante estos nueve meses hemos sufrido lo indecible, luchando contra el hambre y haciendo colas para merecer una cama UCI. Los peruanos se morían en las calles, en la puerta de los hospitales por falta de oxígeno. La epidemia nos mostró las miserias, la hediondez de la estructura política, económica y social. Se enraizó una corrupción vergonzosa e insoportable que impidió que tuviéramos hospitales, camas UCI y oxígeno necesario. Ni el mismo gobierno puede negar que no teníamos médicos, enfermeras, técnicos ni medicamentos para enfrentar la pandemia. La llamada clase política había llevado al país a esta catástrofe porque las condiciones sanitarias y de educación estaban en crisis desde hace mucho tiempo, Se creó un mercado negro propiciado por los empresarios, donde un balón de oxígeno costaba ocho mil o diez mil soles, que el pueblo no podía adquirir. Así murió tanta gente en las calles y los pasillos de los Centros de Salud, cuyos cadáveres eran amontonados en lugares inapropiados de los hospitales. Ahora mismo está muriendo la gente a falta de asistencia médica. No hay medicamentos, no hay vacunas que podían haber llegado este mes de diciembre, pero, no. Se prefirió otorgar 30,000 millones a los Bancos y no se pagó los 20 millones de soles que se necesitaba para pagar la cuota inicial a las empresas fabricantes de esta medicina y asegurar la llegada de las vacunas. La epidemia del Covid 19, nos ha mostrado que la CONFIEP y todas sus subsidiarias son rufianes, una mafia de corruptos que controla el poder político, que propicia la corrupción voraz que nos carcome y alcanza todos los niveles, salvo algunas instituciones del pueblo. La CONFIEP compra partidos políticos y financia sus campañas electorales. No olvidemos que los ex presidentes Fijimori, Toledo, PPK están en la cárcel, Alan García se suicidó porque sabía que aquella audiencia a la que iba a asistir, le aplicaría 24 meses de prisión preventiva, Ollanta estuvo preso, los presidentes Vizcarra y Merino esperan la sentencia y probablemente vayan a la cárcel.¿Hay alguna diferencia con lo que nos pasó antes y después de la guerra con Chile? No. Solo que ahora no son las haciendas las que mandan, sino los empresarios que se han adueñado del Perú; es decir, conglomerados de capitales peruanos: Romero, Brecia, Credicorp, Intercorp, Graña y Montero, Gloria y Belcorp y, cientos de subsidiarias. Los restantes son de capitales extranjeros: Repsol, Telefónica, Cencosud, Falabella, BBVA, Southern Perú, Scotianbank, Ripley Votorantim, etc..A ellos se debe el desempleo y subempleo, la economía informal, la desnutrición y anemia, casi generalizada; la transgresión de los derechos humanos, la crisis económica, política y social que vive el país. La solución no vendrá de ellos. Ya tenemos experiencia con la guerra del Pacífico. Vendrá de los obreros y campesinos desempleados y comprometerá a los mestizos de la Costa y, principalmente, a los mestizos de la Sierra y la Amazonía

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s