“Y ANTES NIEGUES SUS LUCES EL SOL” DE BETHOVEN MEDINA: EL HIMNO – POEMA DECOLONIAL DEL BICENTENARIO. Niel Agripino Palomino

Hawansuyo saluda por su santo al poeta Bethoven Medina con una reseña (robada olímpicamente de Niel Palomino) de su libro Y antes niegue sus luces el sol.

“Y ANTES NIEGUES SUS LUCES EL SOL” DE BETHOVEN MEDINA: EL HIMNO – POEMA DECOLONIAL DEL BICENTENARIO 

En noviembre del año 2020, en la clausura del Festival de Literatura en homenaje al glorioso vate piurano Carlos Augusto Salaverry organizado por el poeta piurano Houdini Guerrero y ceremonia conducida por la bella Ana Seminario, el poeta piurano Armando Arteaga expresó: 

Ahora leo cada vez menos. Por ejemplo, a veces leo algunos poetas de mi generación [70]. Ya no leo al que viene atrás porque es mala. He tratado de entender a la poesía joven, pero es muy mala, mal escrita. Ya nadie estudia, no son nada profesionales (…). La poesía del 60 que abre al 70 tiene su referente en el 50, la generación del 50, que es una gran generación de poetas peruanas que yo admiro, pero también el 70 dio buenas herramientas muchos instrumentos para seguir escribiendo. 

Con esto dio a entender que la poesía peruana fue buena solo hasta la Generación 70 y de las siguientes son malas. El otro invitado, el poeta liberteño Bethoven Medina, con caballerosidad y asertividad, aclaró que lo afirmado por Arteaga no era verdad y que no se podía generalizar. Citó a algunos vates de los 80, 90 y 2000:  Boris Espezúa, Alfredo Herrera, Odi Gonzales, Roger Santivañez, José Antonio Mazotti, Miguel Idelfonso, Christian Zegarra, etc. Armando retrucó: 

Sin comentarios, no, el tiempo lo dirá. Yo me arriesgo al tiempo. […] Yo leo a todos, jóvenes, pero no veo poetas en el Perú. […]. Creo que tengo más autoridad moral que los que has citado por haberme arriesgado. Me he ensuciado los zapatos por este país por tener compromiso social como escritor.  Creo que hasta el 70 vi que había continuum y después hay una decadencia. Creo que la gente estudia menos, son tan malos. La generación del 50 el 70 leyó muchas generaciones, los siguientes no leen, son malos. 

No estoy de acuerdo con el poeta Armando Arteaga y todavía sigo sorprendido con sus declaraciones. Negar la calidad poética de los mencionado por Bethoven y, en general descalificar la buena poesía después de los 70 es tapar el sol con un solo dedo.  Y considerar que la calidad poética se explica desde el acto de ensuciarse los zapatos por el país, creo que no define al poeta, de ninguna manera. 

Valga esta introducción extensa y esta anécdota para exponer algunas ideas sobre la innegable calidad poética de Bethoven Medina dentro de las últimas cuatro décadas de la poesía peruana.  Se trata de un poeta mayor, así lo ratifican los críticos literarios, las antologías serias del país e Hispanoamérica y los premios prestigiosos dentro y fuera del país que ha venido cosechando como buen agrónomo que es. “El poeta es un pequeño Dios”, dijo Huidobro. En efecto es así, en el sentido de creador, de buscador de nuevas formas poéticas. Desde mi experiencia lectora y como poeta quechua, vengo sosteniendo que es más fácil hacer poemas sueltos que emprender un proyecto poético y concluirlo con éxito. Son proyectos poéticos, por ejemplo: Piedra de solde Octavio Paz, Trilcede Vallejo, Altazorde Huidobro, Canto generalde Neruda, 5 metrosde poemas de Oquendo, Los diosesde Aramayo, Cementerio generalde Tulio Mora, Cántico cósmico de Cardenal, La palabra de los muertos o Ayacucho hora nonade Marcial Molina, Máscaras en el aire: Candelaria fe y fuegode Boris Espezúa, entre otros, solo para hacer referencia a la poesía hispanoamericana. Lo interesante de los proyectos poéticos se sustentan en la originalidad, crean y contienen algo nuevo y, por eso mismo, muchos se constituyen en hitos dentro de la tradición poética. Bethoven es poeta y sabe eso, lo sabe incluso desde su primer libro de poemas. Su condición de poeta se justifica también cuando siendo ingeniero agrónomo haya buscado y conquistado un nuevo estilo para la poesía peruana. No es fácil detectar la influencias directas e indirectas en la poesía de Bethoven. Su singularidad de poeta está, por ejemplo en su poemario fabuloso que lleva por título Éxodo de las siete estaciones. Su capacidad de creador está definitivamente en el poemario El arriero y la montaña bajo el alba, que ya me hubiera gustado escribir. En este poemario mencionado, el vate desde sus conocimientos de ingeniero agrónomo, poetiza las plantas y las frutas y entre los versos surcos aparece el concepto de la Pachamama dentro de la cosmovisión andina. El resultado es un poema bellísimo, una originalísima agropoética que solo un auténtico poeta puede cultivar y ofrecernos para nuestro deleite. Aquí los versos exquisitos como las frutas: 

Oda a la manzana que nos recuerda el pecado, 

homenaje a la papaya que limpia el hígado 

saludo a la toronja que nos guarece del resfrío.

(…)

Las frutas nos recuerdan la alegría 

a un paso del pensar. 

¿Quién no piensa comiendo una fruta?

Ellas, otorgan vitamínico sonreír. 

Confieren salud al cuerpo, 

y reflexión al alma; 

así como estas palabras 

a las cuales saboreo como naranjas, 

y se me ocurre: 

– La ciruela tiene el rojo de labios femeninos. 

– La palta inmemorial guarda su pulpa seductora. 

– Los nísperos son lágrimas del sol 

– La sandía partida está avergonzada pero sonriendo, y, 

– Los duraznos invertidos parecen corazones alegres.

Volviendo a las declaraciones del poeta piurano Armando Arteaga, dijo él: “Para mí la poesía es ya  forma de conocimiento que me lleva a tener una propia una visión del mundo. Cuando un poeta ya llega a nivel de que puede decir cosas que le interesan a la gente.. ya creo que el poeta está  tocando las puertas de la verdadera poesía. […] Si el poeta  me emociona ya es un gran poeta, si el poeta es un provocador como una piedra sobre un vidrio esto es un poeta que resuena a gran nivel”. Considero que todo lo que dice Arteaga, es Bethoven Medina, palabra por palabra. Con Y antes niegue sus luces el sol, Medina muestra una propia visión del país; sus versos dicen lo que interesa a los peruanos; las alusiones que hace a los próceres y héroes de nuestra historia emociona. Todo el poemario es provocador, por cuanto el poeta hace una revisión de la historia peruana cuestionando la excluyente historia oficial y proponiendo otra más inclusiva, sin caer en el panfleto, sin perder en ningún verso y estrofa la poeticidad.  Para ello recurre a la paráfrasis, la intertextualidad, la polifonía, el palimpsesto y la decolonialidad.  

Poetizar a este Perú complejo y abigarrado, un país que como el aleph de Borges contiene todos los mundos y todas las historias, es realmente dificultoso, casi imposible, que ni ningún escritor pudo lograrlo. Por esa esa tentación de lo imposible, para decirlo vargasllosianamente, atrajo  también al poeta Bethoven Medina. Para ello se encaminó en un proyecto que poetizara la lucha del peruano por la  independencia del yugo español. Lo hizo y consiguió a través de lo más emblemático de los símbolos de la República criolla que este 2021 cumple 200 años de falsa independencia, una república que como dice Mariátegui: “Se fundó sin el indio y contra el indio”. El texto, que el mismo poeta consigna en el epígrafe refiriéndose al Himno Nacional, es una evidencia de la postura decolonial que asume Medina. Leamos:

Los peruanos lo cantamos de memoria, nos enseñaron en la escuela desde niños, sus autores son José de la Torre Ugarte (letra) y José Bernardo Alcedo (música). Sin embargo, muy pocos conocemos que la primera estrofa tiene un origen apócrifo, es decir, no fue compuesta por su autor. Además, han existido varios intentos de modificar su letra. He aquí el orden original y poética recreación del Himno Nacional del Perú.  

Del epígrafe citado se desprende que, así como la primer estrofa es apócrifa, la historia de la República y ella mismatambién lo es.  Por otro lado, se infiere que, frente a lo apócrifo, hay la necesidad de volver a la verdadera historia a los hechos verdaderos, a los héroes olvidados. Está pues claro que el himno y la historia es una tarea pendiente de su revisión y ajuste. El discurso decolonial está en estos versos: “Independencia/ hasta cuándo serás ave en calma/  luego de haber sido cóndor en cumbres libres”. Y también en estos: “Descubro broncas cadenas y no el Estado de Derecho/ – discusión de alas –/ desesperado momento de rasgar mis dedos y desbordarme en/ Amazonas”. 

Externamente, el poemario está estructurado en el formato del Himno Nacional: tiene su coro y sus estrofas. Cada verso del himno patrio sirve de título a los poemas. Así se trata de un poema himno con un coro y seis estrofas, constituyendo un poemario himno de siete bloques poéticos. 

Empero, este himno poema, Bethoven ya no rinde homenaje al Dios de Jacob, sino a los precursores de una independencia aún no lograda, es una ofrende épica a los que, desde la invasión española, nunca han dejado de resistir, por eso dice: 

Tomás Catary adjunta tus pasos imaginados por la tierra

 y viaja en llama

 por Caminos del Inca

 tus brazos de plomo invierten cápsulas tónicas

 para aliviarme esta tos y desesperación

 bronca en su cadena. 

Como se constata, más que una recreación se trata de una reescritura poética decolonial de la historia republicana. Por eso, nos advierte: “El Perú es más que mapita de cuaderno escolar/ determinado por crayolas en costa sierra y selva/ y labios- violetas- guirnaldas/ es la luz misma que alumbra mi vida”. 

Bethoven Medina en su poemario referido establece un polílogo en cual la poesía es también apelación. En el poema Que la patria al eterno elevóhace un llamado. Acuden entonces a su convocatoria: Manco Inca, Juan Santos Atahuallpa, Túpac Amaru II, Vizcardo y Guzmán y, principalmente, los libertadores. El poeta se dirige a ellos con estos versos: “Simón – José/ apóstoles de la Independencia/ ríos de velas encendidas/ aquí queda/ La patria que al eterno elevó y el neoliberalismo deleznable doméstica situación de/ alarde de ranas”. Y cuando la voz del poeta se acaba, habla el referente poético y dice: “Antonio de Sucre me llamé y nací en Cumaná junto al naufragio/ un día cualquiera de 1795 y en primavera/deambulo entre venados”.

En el polílogo son convocados no solo nuestros héroes, sino también Rosa Merino, Jorge Basadre, Humbolt, Raimondi y muchos otros. La posibilidad polilógica en el poemario Y antes niegues sus luces el sol, traspasa los tiempos, el pasado se encuentra con el futuro en un  presente vivo y aún lacerante. Estos versos ilustrar mejor que mis palabras: “Sol hermano… no me niegues en lista de precios en Mercado de valores / en mi Perú / para construir esta obra en arcilla llamada Mundo / de circulación constante en el infinito”.  “La indolencia de esclavos sacude en Cerro de Pasco/ en sangre de mineros como barca que iza vela de esperanza”. Como observamos, según los versos de Medina Sánchez, la colonialidad no ha terminado, no fuimos ni somos independientes, si antes dependimos de España, ahora somos vasallos del FMI. Dice el bardo: “maíz chancado/ lágrimas granuladas/  así son los días bajo el Fondo Monetario Internacional/.

Como adelantamos, el poeta recurre a la intertextualidad tácita o expresa. Dentro de las expresas temos los siguientes ejemplos: “Choquehuanca tú lo has dicho/ los cuatro siglos han pasado/ “como crece la sombra cuando el sol declina”. Tenemos también las siguientes evidencias: “y me sumerjo esta tarde/ 2 de agosto de 1824 en llanura de Rancas/ ‘Soldados – dice Bolívar – vais a completar la obra más grande que/ el cielo ha podido encargar a los/ hombres de salvar un mundo entero de la esclavitud”.  Y entre la paráfrasis y la citación tenemos, los ejemplos siguientes: “La cenicienta sentada en el tronco de alcanfor/ (pasa su mano por la boca y se acomoda los aretes)/con zapatito de seda en su banco piensa su óxido/ semejante al ciego descrito por Humboldt en camino de campiña/ ‘El Perú es un mendigo sentado en un banco de oro’/ (Raymondi popularizó la frase)/.  

Con todo, Y antes niegues sus luces el solviene a ser el extenso poema épico de la historia peruana, la ópera de los héroes independentistas relegados, el mural que el Perú necesita para ver su cara de falsa independencia, para sacarse la mascareta y mostrar la verdadera y así enfrentar el futuro con auténtico rostro. Pues, de las sinuosidades de los versos que cuestionan la historia, refulge cual flama potente la luz de la esperanza de un futuro mejor para el país. Sale esa declaratoria de amor a la patria como el único sentimiento capaz de regenerarnos. “Desde el fuego/ enardecido entre sombras te amo Perú”. Sucede que mientras haya amor, hay esperanza. Por otro lado, la idea central del poemario es que podremos caminar bien hacia el futuro, solo mientras retomemos la soga perdida del pasado y la atemos con el presente y lo extendamos con el futuro. Mientras haya unidad en nuestra diversidad, mientras nada ni nadie sea excluido en esta nación de naciones, el futuro es nuestro. El poeta se dirige al tribuno:

José Faustino 

Nos queda

 tu Abeja Republicana tu voz que rompe candados

 y tus pasos 

tu mirada de alumbre frente a la lluvia 

estirándose para besar 

puertalta de la Igualdad – Libertad – Fraternidad.

Por todo lo aquí manifestado y por lo que me falta decir, el poemario Y antes niegues sus luces el soldel poeta trujillano Bethoven Medina, es el poemario de este Bicentenario, un canto épico de estos tiempos que nos invita a celebrar el bicentenario desde la reflexión, el cuestionamiento y la propuesta para descolizarnos y refundar este país de y para todas las sangres antes que niegues sus luces el sol. 

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