XIII Encuentro Virtual de Literaturas Apurimenas dedicado a Hernan Hurtado

Con la Participacion de Julio NOriega Bernuy, Katherin  Yurema Mamani y Jerver Perez Orozco

manana a las sieto 7  hora del Peru, via Zoom y Facebook live

 

 

“El lenguaje de los ríos liwruta likaykuspanchikqa ayllunchikkunapa sunqunmanta paqarimuq kasqantam qawaykunchik”.
Pablo Landeo

“En Hernán Hurtado la metáfora del río cobra un cariz distinto, revela el sentido dinámico del imaginario andino, es decir, las ideas de los efímero y transitorio están vinculadas a la idea de renovación”.
Guissela Gonzales

“La poesía de Hernán Hurtado tiene la virtud de volvernos a religar a la naturaleza palpitante, sabía, fuente de toda inspiración imperecedera y dentro de ese contexto el ser humano dueño y abandonado de sus sentimientos y sus pasiones”.
Omar Aramayo

“Matar la muerte es la salvación plena del hombre a través de la poesía. Sus versos son oraciones para fortalecer el alma contra el miedo, turcos para jugar al escondite con la muerte y cantos para defender la vida, el amor, la libertad y la esperanza”.
Julio Noriega

“La poesía de Hernán Hurtado, desde sus primeros poemarios, tiene la limpidez de la palabra como piedras de calicanto de río arriba, posee el fuego acezante del amante y los resabios siempre desbordantes del amor encendido en la cumbre de los atardeceres”.
Boris Espezúa Salmón

“Ni paisaje bucólico ni visión de laboratorio, la poética de Hurtado expresa el asombro y la aventura del creador audaz ante la realidad”.
Jorge Luis Roncal

“Recientemente en la ciudad del Cuzco, en la penumbra de un auditorio, tuve ocasión de escuchar la poesía de Hernán Hurtado Trujillo. No es frecuente que un poeta de cierta experiencia se conmueva con los versos de alguien que comienza. Pero eso fue lo que ocurrió… La pregunta que queda flotando es, cómo aprendió en Abancay Hernán a escribir poesía”.
Marco Martos

“La poesía de Hernán Hurtado asimila las fragancias de la vida andina […] Así, el canto de un río parece trasladar sus sonidos al poema, mediante la mano hacedora del poeta”.
Mauro Mamani Macedo

“Y si hay algo que distingue a la poesía de Hernán Hurtado es la comunicación nítida y plena que a partir de los principios recién mencionados nos habla desde la infancia”.
Frey Roncalla

No se pierda el XIII Encuentro Virtual de Literatura Apurimeña este domingo 12 de julio a las 7. 00 p. m.

Estás invitad@!

Celebracion de Sumaq Sunqu de Lucanas. Fredy Amilcar Roncalla

Este es un fragmento de un  diario mas largo sobre la musica en tiempos de covid, que dada de genoridad de Sumaq Sonqu de  compartir su trabajo se publica de antemano. Agradezco a Edwin Ramos y  Hugo Carrillo por los diálogos que llevan a este semblante, teniendo en cuenta que nada de lo escrito alcanza siquiera la superficie de una canción profunda.. Chaynam

 

Pero he aquí que el Youtube regresaba de rato en rato Sumaq Sunqu de Lucanas.

Su primera entrega es un video grabado por el canal “Costumbres andinas” y se llama “Triste despedida” (214, 000 entradas en ocho meses).  Esta ambientada  al frente de la esquina azul de algún pueblo joven y al costado de un jardín de geranios y automóviles estacionados.  No hay indicio de que haya alguna fiesta. Una arpista y un violinista acompañan a una joven vestida para la ocasión. Al momento que  Sumaq Sunqu entona  “Runapa llaqtanpi sapay puriptichu mana  mamayuqmi nispa niwachkani…” en el tono alto, de adentro, la música se impone en todo el ambiente, e invita a regresar a ella los cientos de veces que lo he hecho desde inicios de marzo. Ese momento es de una poesía y belleza infinitas. Hay algo en esta canción que eleva y abre las puertas a un mundo musical hanan –en el sentido de Juan Ramirez Ruiz-  del que tenía vagas noticias.  Quitándole el timón al algoritmo y buscando mas videos de Sumaq Sonqo la descubrí en varias fiestas   de Cabana Sur y en  eventos en Lima. También se presenta en algún restaurante o fiesta familiar, ejecutando lo que parece ser un repertorio para esas ocasiones, que  en realidad no ayudan apreciar su voz. Donde ella florece es en la fiesta masiva, ya sea como solista o acompañado a una mujer mayor, tal vez por ser guiadora juvenil.  Hay una Caramusa en  Cabana Sur en la que  controla el recorrido con su canto y leves gestos. El mundo gira sobre su eje acústico. En cada esquina la comparsa se detiene para  entonar canciones de un repertorio que todo el mundo conoce, y parece haber incluido algunas canciones de Juan Caccha de Sondondo. En aquellos últimos recorridos de la celebración los músicos son rodeados de  bailarines y público embriagados por la tonada vibrante que acompañan desentonados  mientras todo el mundo filma celular en mano. Tanto músicos como cantantes no pierden el tono, como tampoco cuando,  en otro momento, un danzante sigue la música  sonando las tijeras con una mano y mirando su celular con la otra, o cuando dos borrachos  “ayudan” a la canción cajoneando a la vez.  Es de notar que pese a la cercanía,  la euforia y las toneladas de borrachos, nadie trasgrede el circulo central de la celebración para acosar a la joven cantante. Porque acaso la poética de la cultura requiere  complementariedad de la entropía y el caos de borrachos y desorejados con la clara melodía de los músicos y la cantante. Manam takiyllachu chaykunaqa.

La videoteca de Sumaq Sunqo es  pequeña. Pero no su presencia y  anclaje. Buscando material  suyo hurgué en las varias entregas del canal “Costumbres Andinas” y el de “Reynaldo Huaracca” que empieza sus  clips con una competencia de danzantes  de tijeras al ritmo de espagueti western -tal vez de Morricone-  y tiene unos excelentes videos. Preguntando a varios amigos si tenían información sobre ella, recibí de parte de José Carlos Vilcapoma su nombre, Yenny Marleny Espinoza Pumayauri, y la indicación que  contactar  Ulices Medina, el arpista de aquella ocasión. José Carlos Vilcapoma es autor de uno de los mas valiosos estudios sobre la  Danza de Tijeras en Parinacochas y acaba de  organizar la “Resistencia Cultural”, un mega evento nacional con la participación de un variado grupo de artistas  por doce horas seguidas. Es además  anterior viceministro de interculturalidad y ha participado en la puesta en valor de la casa de Wamán Poma en Sondondo. Ulices Medina  contestó diciendo que el violinista de esa tarde era Carlos Caccha Arango, “Caputo de Sondondo”, miembro de un clan de músicos  conformado por varios hermanos y sobrinos provenientes de Sondondo, cuna de la literatura peruana.

Agradezco a Sumaq Sonqu de Lucanans, Ulices Medina, Caputo de Sondondo y  Costumbres Andinas haber grabado lo que para mí es  -sin ofender a todos los artistas mas que meritorios y muy queridos   a lo largo de la gama musical del Perú- una de las entregas artísticas más significativas y profundas que he escuchado en los últimos tiempos.

La primera vez que escuché ese estilo fue a la señora Isabel Asto, esposa de don Máximo Damián, que contaba que para lograr ese timbre y fraseo había recibido entrenamiento especial del maestro. Pero ahora no sabia ni de que genero se trataba, hasta que Carlos Wamán, escuchando conjuntamente vía messanger, me aseguró que se trataba de un wayno. Waynos hay tantos como flores del campo en temporada de lluvia. Tenía que indagar más. Acudí a Edwin Ramos, joven novelista y danzante de waylia de la zona, que me informó de la existencia de un fluida dinámica musical y dancística en al sur de Ayacucho que va de la Huaylia, a la Jarana con Arpa y Violín, pasando por las danzas de tijeras y otro tipo de celebraciones. Contó también que en Lima, casa semana hay atipanakuys entre varios grupos y pueblos en los que se destacan los más innovadores. Y en una conversación recientísima,  cuenta que jóvenes como Sumaq Sonqo, son parte esencial de las fiestas “costumbristas”[1]que son -a diferencia del huayno para escuchar- hechos para bailar y gozar  masivamente. Sin las cantantes  jóvenes  no hay jarana con arpa y violin. Esta es una de las reglas estéticas mas importantes del país. Queda por saber mas de cómo se entiende innovación en un contexto como este, que es  diferente a la angustia por el desarrollo melódico lineal de ciertos arreglos “modernos” que muchas veces llegan a la caricatura, sobre todo cuando el bajo y la batería están fuera de lugar.  En este sentido habría que pensar que la innovación se da mas bien en  la temporalidad ritual del taki (en el sentido de Wamán Poma) donde una sintaxis establecida  se actualiza en varios escenarios circulares que se renuevan a cada instante.   En todo caso,  mas acá del gesto rockero y el fraseo yanqa jazz, una de las áreas de innovación de la música andina en el sur es la jarana  con arpa y violín –género con ciertos desniveles en la lírica, pero de una innovación melodica y rítmica admirables- ejecutada por músicos y cantantes que, en el mismo espacio festivo, suelen alternar con registros mas “tradicionales” (ie. caramusa, walia, chimaycha,  danza de tijeras, etc).  Como guiadora juvenil, que ha tenido que pasar  por varios rituales iniciáticos, Sumaq Sunqu es parte de este circuito, como lo son varias jóvenes de entrañables nombre artísticos: Naranjita de Sucre, Alcanforcita de Huayana, Sumaq Huayta de Huayana, Florcita de Cabana, Chinita de Aymaraes,  Mariposita de Colta, etc. Esperemos que cuando  Edwin Ramos  termine la novela sobre la  danza de tijeras que esta escribiendo podamos saber mas de esto.

Desde hace un buen tiempo parte de la cirulacion de  música andina en el You tube es el compartir videos.  Hemos compartido bastante con Gloria Caceres, Oscar Huaman Aguila y Hugo Carrillo. A parte de ser cantante, poeta, novelista, heredero de Huambar y un largo etc. Hugo Carrillo acaba de  publicar Takiyninchik, una muy completa antologia sel wayno, y un estudio sobre el puqllay en Andahuaylas. Compartí con Hugo  la música de Sumaq Sonqo  y nos quedamos fascinados por su voz,  por todos los espacios en los que se presenta, por su manejo escénico y  rango de estilos en el canto,  sin contar su trabajo como bailarina de Waylia, que es todo un mundo.  En algún momento pensamos que al ser  residente en Lima su trabajo podría ser visto como  de recopilación o incluso etnografia. Pero pensándolo bien ella y sus jóvenes compañeras de arte llevan y mantienen viva la cultura al momento que esta se enciende en la fiesta. Esa presencia poderosa es necesario entenderla como poética de la cultura arte vivo, e incluso poesia integral sobre todo ahora que el ministerio de incultura esta dejando abandonando a nuestros cantantes y artistas. Pero sin ir lejos,  mejor escuchar sus palabras:

 

“Yo nací en Challhualla, un anexo muy cercano de Lucanas. Pero crecí y radiqué mas en Lucanas. Me siento neta lucanina. Ya llevo cantando tres a cuatro años así saliendo a diferentes pueblos. El arte me gusta desde pequeña pero por falta de apoyo no lo ejercí.  No tengo una maestra o alguien que me guie o que me de consejos en mi campo de ser cantante. Pero en mi campo de bailar tengo una de las grandes maestras, ella es Chunka Chakicha de Morcolla. Soy guiadora juvenil de pastores y huaylias, que es un arte muy bonito también. Vivo en Lima y estoy estudiando cosmetología en la academia Selene”

 

Gracias Sumaq Sunqu y compañeros del arte musical el Perú, de ustedes es el presente y el futuro. Tomo las palabras de Edwin Ramos:  “Sumaq Sunqu, sigue deleitándonos con tu encantadora voz. Que nuestros corazones lloren de alegría con tus canciones, hasta la multitud baila y zapatea al compás de tu melodía. Ayrichallaykim, sayachallaykim nawillaytapas panchirichin. Takichallaykiqa miskichatam tusuykachiwan”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[1]Por ser muy cercano al termino folklore,  a cuyo uso me opongo, el  término costumbrismo me es difícil , pero respeto la terminología de Edwin Ramos.

LA AGONÍA DEL VIOLÍN. Edwin Ramos Flores

El escritor y danzante Edwin Ramos comparte una despedida al maestro Juan Caccha de Sondondo, gran violinista cantante y compositor, cuya despedida, con gente cantando toda la noche en su velorio ha sido uno de los eventos culturales mas profundos y conmovedores del pais. Hawansuyo se une al duelo nacional por su partida y la de  otros grandes mestros de la musica: El Cholo Victor, Eusebio Chato Grados, Wilfredo Quintana, y el gran Pichinkucha Manuel Silva. Nuestras sentidas condolencias a las respectivas familias y haciendo un voto para la pronta mejoria de Sila y Julia Illanez. Ministerio de incultura maypim kanki.

LA AGONÍA DEL VIOLÍN

 

Uno de los grandes intérpretes del violín andino ayacuchano hoy está partiendo hacia el más infinito: el maestro Juan Caccha.

Amawta Juan, todavía estoy escuchando la melodía de tu violín. Los cambios de tonada que ejecutabas los estoy sintiendo aún. Sí, pervive y resuena tu melodía en mi esencia. Todavía que no se apague el hermoso ritmo que encantaba a nuestros corazones. A veces nos hacía alegrar y otros momentos llorábamos cantando y bailando con tu música.

Al compás de la tonada de tu violín estoy llorando, maestro Juan, recordando los bailes jaraneros y fiestas costumbristas. El corazón se me desagarra cuando escucho la música de la danza de las tijeras que tocabas con gran habilidad y maestría. Tu figura incomparable en cada esquina haciendo bailar a los danzantes, mayzus y acompañantes quienes disfrutábamos la música inconfundible de tu violín y que trascendía hasta el más profundo de nuestro ser. Ya sea danzante, pastor, huaylía, negrito con cintas multicolores, los chimaycheros, o el que gozaba en el qaira de Andamarca o el ayla en Puquio, incluso el toril en los pueblos profundos y andinos, en este momento estamos rememorando los días maravillosos.

Todos sentimos que tu violín era la nota perfecta para bailar y gozar hasta que la fuerza nos alcance. También nos hacías emocionar con tu voz inigualable en las caramuzas en cada esquina. En los despachos, tus mayzus y familiares se despedían hasta watankama.

Pero hoy te despides con la mejor tonada de tu violín. El sonido estridente de tu violín está agonizando. Amaraqyá upallachunchu, waqaykachimuyraq hukchatawan, qawachantawan, tayta Juan.

Maestro Juan, tu legado quedará en la eternidad. Así como fuiste el maestro para tus propios hermanos, la Dinastía Caccha, también las futuras generaciones de violinistas continuarán las formas de ejecutar las tonadas. Hoy quizá las cuerdas de tu violín se quieren apagar, pero el ritmo de tu violín ayacuchano continuará vibrando en nuestros corazones. Tu estilo, makichaykipa tukasqanta, imitaremos porque tu legado será eterno.

En cada celebración, sean patronales o sociales, tu huaynito estaremos bailando. Los diferentes artistas y cantantes de los diversos géneros mencionados líneas arriba gozaremos de tu melodía. Tu violín no ha muerto, está más vivo que nunca.

Cada interpretación de tu melodía es incomparable. Hasta las piedras se alegraban con tu melodía. Tu violín chillaba hasta el frente del río Sondondo. Manam mayupas, wayrapas tonadachaykitaqa apanmanchu. Miskichatam waqachkan.

La música andina pierde unos de sus mejores intérpretes del violín. Gracias, amawta Juan, por dejarnos tu herencia. Valoramos tu gran aporte, tu talento y capacidad interpretativa. Fuiste el pionero en las diferentes tonadas. Nos dejas un sello indeleble.

Descansa en paz, wawqicha. Hanaq pachamantam biwlinchaykita waqaykachimunki, wawqichayki Cholo Víctor, Máximo Damián nisqawan; Chuspicha, Cirilo Inca danzaqkuna tusuykunankupaq.

Chaynachiki ñuqaykupas llakisqa tusuchkasaqku. Sunqullaykupas katkatastincha takillasqaku, tusullasqaku tonadallaykita yuyarispaku, tayta Juan.

 

 

Santiago Manuin Valera: El BIKUT AWAJÚN. Róger Rumrrill

Aprender y honrar de uno de los mas importantes pensadores y dirigentes nacionales en tiempos de covid, cuando el estado y la sociedad navegan en una perfida deriva

Por Róger Rumrrill

(Tomado de Fuerzaciudadana.Pe)

El Perú es una nación multilingüe, multicultural y multiétnica con un estado neocolonial donde los pueblos indígenas andino-amazónicos están invisibilizados y víctimas ahora de la pandemia del coronavirus y de una cuarentena histórica por parte de  ese estado insomne que los ha puesto al borde de una catástrofe humanitaria.

Por eso resulta sorprendente que la muerte por el coronavirus, el primer día de este mes, del Apu Awajún Santiago Manuin Valera, esté generando expresiones de solidaridad, reconocimiento y la atención de los medios de comunicación y, por su puesto, congoja y tristeza entre los pueblos indígenas amazónicos. Héctor Requejo, Alcalde  de la provincia de Santa María de Nieva, Región Amazonas, donde nació el Apu Santiago Manuin en 1957, hace 63 años, en la quebrada de Dominguza, un pequeño afluente del río Marañón, ha decretado dos días de duelo.

Santiago Manuin Valera, el Bikut Awajún

Pero quienes conocimos de cerca a Santiago Manuin Valera, seguramente miles de peruanos y mucha gente del exterior sabemos que en su intensa y fructífera vida hizo los méritos suficientes para recibir múltiples premios nacionales e internacionales, detentar cargos y funciones de gran responsabilidad social y política y para merecer la valoración y respeto de su pueblo que lo eligió Apu y también Bikut, un maestro,  un guía espiritual y sabio, entre las jerarquías y deidades de las cosmologías y cosmovisiones de los Jíbaro-Jíbaro.

Uno de los capítulos y acontecimientos más recordados y también más dramáticos de la vida del Bikut Santiago Manuin Valera fue el “Baguazo”, la tragedia de la “Curva del diablo”, ocurrida el 5 de junio del año 2009 que, tal como él mismo recordaba, costó la vida a 36 personas, produjo 100 heridos y 200 personas en su mayoría indígenas que fueron detenidos y encarcelados y hasta condenados a cadena perpetua acusados de la tragedia, mientras que  los responsables políticos, Alan García Pérez, Mercedes Cabanillas, Mercedes Aráoz y el ejecutor de la operación, el general Luis Elías Muguruza, jamás fueron ni siquiera citados por  el Poder Judicial. El estado neocolonial peruano, jamás perdonó a los indígenas su atrevimiento de poner en cuestión sus órdenes, sus políticas y sus intereses.

Porque como bien conoce la opinión pública nacional e internacional el origen y la causa de las grandes movilizaciones indígenas era la demanda de derogatoria de un paquete de decretos legislativos en su mayoría inconstitucionales promulgados por el Ejecutivo para la implementación del Tratado de Libre Comercio (TLC) o Acuerdo Comercial con Estados Unidos, firmado en marzo de 2003, ratificado por el Congreso del Perú en junio del 2006 y por Washington en diciembre de 2007. Una decena de estos decretos legislativos atentaban contra las tierras y territorios indígenas.

Las protestas, marchas y demandas indígenas, que habían empezado en abril del 2009, en un proceso de acumulación de fuerzas, pusieron en cuestión  el modelo neoliberal extractivista blindado con el acuerdo asimétrico y con la Constitución fujimorista de de 1993 y enfrentó, desde posiciones democráticas, pacíficas y legítimas, las políticas del “perro del hortelano” y el proceso de transnacionalización de la Amazonía Peruana en el que estaba empeñado el gobierno de Alan García.

Pero además, el “Baguazo”, donde Santiago Manuin tuvo un protagonismo y liderazgo estratégico de guía y pacificador que casi le cuesta la vida (recibió 8 balas de metralleta en el cuerpo), fue y sigue siendo una de las más poderosas inflexiones en la política peruana en la primera década del siglo XXI. Porque visibilizó a los pueblos indígenas amazónicos históricamente invisibilizados y excluidos política, social y culturalmente en el Perú.

La lucha hizo de los pueblos indígenas amazónicos actores sociales protagónicos en un  período en que, en especial en la región de la Amazonía, los partidos políticos apenas sobrevivían en una crisis terminal.

El Pachacuty y el Ipámamu andino-amazónico

En decenas de entrevistas en la prensa, en sus discursos de recepción de los premios “Reina Sofía” (1994) y de Derechos Humanos (2014), por su defensa de la Amazonía y los derechos de los pueblos indígenas, en sus funciones como presidente del Consejo Aguaruna-Huambisa (CAH) y otros cargos, el Bikut Santiago Manuin Valera  revela  una visión lúcida y estratégica del  presente y el futuro de los pueblos indígenas.

A diferencia de la mayoría los líderes políticos tradicionales no indígenas que han convertido a los partidos políticos en clubes electorales y que tiene como producto y resultado  la débil democracia peruana, ahora castigada por tres pandemias, el corona virus, la pobreza y la corrupción, el Bikut Manuin propone y plantea la formación, capacitación, unidad y organización del pueblo Awajún y de todos los pueblos indígenas; coloca como una prioridad tan importante como la formación, la seguridad jurídica y social de la tierra y territorio que, en el Perú y en América Latina, es un objetivo estratégico porque sin tierra y territorio no hay pueblos indígenas, ni identidades, ni cultura, ni lengua, ni interculturalidades, remarca con firmeza.

Frente a un estado ausente y capturado por los poderes fácticos que no atiende las demandas y necesidades vitales de los pueblos indígenas (con una población de 10 millones que las encuestas reducen a la mitad en un proceso de invisibilización por razones políticas y económicas), el líder Awajún coloca en la agenda indígena la necesidad urgente de construir gobiernos territoriales autónomos, como el Gobierno Territorial Autónomo Wampís y otros en proceso de formación, teniendo como base jurídica el Convenio 169 y la propia Constitución de 1993.

Todo este proceso de construcción social, económica, cultural y política debe llevar a los pueblos indígenas a un Ipámamu, es decir, a una transformación para lograr y alcanzar el Tajimat Pujut (el Buen Vivir) y a los pueblos indígenas andinos a unPachacuty, a un cambio de vida.

En la familia etnolingüística Jíbaro-Jíbaro, formada por los Awajún, Wampís, Achual, Achuar, Candoshi, los dioses juegan un rol primordial en el destino humano: entre ellos el Pamuk, la más alta autoridad; el Ajutap, el héroe mítico y visionario; el Waymaku, el dios de las decisiones estratégicas y, por supuesto, Bikut, el maestro, el pacificador, y la diosa de la cultura, Nugkui.

El Bikut Santiago Manuin Valera,que era muy espiritual, tenía un  profundo respeto a estos seres míticos y creía en la interreligiosidad entre las creencias cristianas y la cultura ancestral con el uso de las plantas maestras de la cultura Awajún, el toé, el tabaco y el ayahuasca.

En el contexto de la crisis sistémica y el colapso civilizatorio ocasionado por el coronavirus, las visiones, las prácticas, los ejemplos y las enseñanzas de Santiago Manuin Valera, el Bikut Awajún, contribuirán a las construcción y creación de nuevas utopías y paradigmas entre los pueblos indígenas andino-amazónicos y todo el pueblo peruano, desde una economía eco-comunitaria y una visión y concepción cosmocéntrica y espiritual con la Madre Naturaleza, a contracorriente del capitalismo, el colonialismo y el patriarcalismo eurocéntrico.

04/07/2020

Yanqa poemas. Fredy Roncalla

 

Chisin tutan tukuy imata mana chaninta musquykuspa ikutaylla qellqasqa internitpi chaylla churasqay yanqa poemachakuna. Chaychus mosoq poesía kanchannin kachkanpas. Dibujo: Trazos Chinos, FR.

 

octubre 2, 2017

 

Killan killan kutipakuq sipas

 

 

 

 

Si pues sipas

 

Patibamba urayninpi

Huambarqa chutarayachkan

Mana Adelaininta

Aqawasipi aypayta atispa

Imarayku si pues sipas

Siminta

Maski tinaja qayllanpi harawiq kananta

Chakichinki

Wayra umalla rumi patanpi

Llunlullaña

Loqlollana rimaykustin

Mana uma poesia

Mana runa

Unay uno

Iskay yaku

Qakuchi niñacha

Chicharunniykita munachkani

Chay chaykita

Wankarani kachichayoq

Kachi kachicha

Gustupaqa aswan katillanoman tiqraykusun

ima simipipas

Upallalla

Llullu llullucha

Wayqokunapi takipakuq

Takierto nispalla

Awer niway

Aysariway

Wakachuta

Pikichaki

Tunas qayta

Leche timpu

Waytapallana

hanay orqupi ruwachanki

si pues sipas

 

 

 

diciembre 5, 2017

Ni huqninpas ni wakinpas.

 

Llapan dukturchakuna

opakuna

lonlokuna

tukuy laya hanllakukuna:

 

 

ni wakinpas

ni huqninpas

 

 

ñoqaykuqa

ñoqanchikllam

kayku

 

 

 

 

febrero 19, 2020

 

Carnavales:

quienes piensan que la música del ande

wayno why not es triste bla bla bla

no han entendido los sonidos
nidos de Hanan
ni el presente profundo
undo
hondo

ergo:

no manam niet
es necesario decir que somos alegres:

yanqapunim chayqa

tienen champas en los oídos ciegos

y son brutos ranra rumi mastaraq

qansi perdichiwanki guitarista kanayta
cuerdata aspipakustin

vida gananayta

mayo 16, 2019

 

Del troll su poesía
Quiero ser

Campeón
Subcampeón

Aguacero
Aguatero

Suplente
Y paracaidista

Del troll su concurso

Chayta munani

 

enero 30, 2016

 

Oscar number iskay

El tio Oscar mirando su isla Kurankuni

Arrasada por el rio

 

Cuando será que los peruanos tengan

El gobierno que se merecen

 

Pichanaki

Chalhuahuacho

 

Sr. Máximo Damián

Sra. Máxima Acuña

 

Etc.

 

febrero 10, 2020

 

 

Oscar number kinsa y arte poéticas. Fredy Roncalla

 

 

 

I

Varios sonidos anunciaban la llegada de Los Altos alazanes de Kurankuni a Waraqo

 

Y un día galopé de Warkisa a los manantiales de Molino Wayqo

 

En un caballo del tío Óscar

 

Esa película es eterna

 

II

 

Artepoeticas:

Patan patan puripakuq

Mana riqsisqa

Tuytuq

Mayuman asuykuspa

Asiykuspa

Urmaykaykamuq

Ranra rumi

 

 

 

 

 

 

 

enero 18, 2018 por hawansuyo

 

 

1/18/18 iskay.

 

 

I

 

Santuyqmi nisuptinku

Tankar kichkachallay

 

Tayta Arguedasllay

 

Aswan qan yuyariwayku

 

II

 

papapas riqcharimunqana

papapas tukuramunqana

 

noviembre 19, 2019

 

Puriq payachamanta yanqa poema paltayoq. Fredy Roncalla

Puriq payachamanta

 

Huaraqo llaqtaqa uchuychallam. Chaypi awlitaypa wasin kara. Achka killam warma kaspa paywan tiyarqani, vacacionispi. Huaraqo chinpanpi Huarquisa kachkan, chaypim milagroso taytacha kachkan, agostopi fiestayoq. Huq kuti Harquisapa ladunpi supayta qaqaparusqa, cuchillo kuchusqan hina. Hinaspa awlitay  “Mamacha Marias chay llaqtabta pasachkaptin mana pipas mikuchirqachu, chaysi qaqa qaqaparun” nispa nin.

Chaymi huq tuta ñan Chalhuancapiña kachkaptiy Chuquingamanta puente colganteta chinpanay karqa.  Manaraq chinpayta qallarichkaptiy huq payacha rikuramun, chakata chinpaykachiway nispa. Tunpata mancharini. Chinpachinitaq. Makinqa chirillaña kachkara. Chikachallata riman.

Chalhuancaman chayaptiyku  maypiraq payachaqa. Maynintaraq chinkarun, ikutaylla. Manam rikuranichu. Chayta yuyarispa kunankama llunpayta manchakuni.

Icha chay payachaqa kikin wañuychu karqa. Icha payqa kikin Mamacha karqa,  llaqtan llaqtan mikunata maskakustin.

Ima llaqtakunarpiraq astawan qaqarun mamakucha purichaluchkaptin.

Circa 2010

 

Yanqa poema paltachan

1

Puente colgante de Chalhuanca

Iskay kuti chinkarqun:

Hoy que busco una foto

Y antes cuando una alcaldesa
De esas lo tumbó por gusto

Wayra uma

Solíamos pasar
Con Mamá Teresa

y Mama Felico

Camino a Chuquinga
Pincahuacho
Y Waraqo

Icha Galancito del Sur
Takillanpi

Rikuriyman

2

Huqnin chinpapi

tia Marina

hugninpitaq

Olguita Zegarra

3

Chayninta chinparqun

las primeras mitas de Aymaraes a Castrovirreyna

pintores de tejas

el cineasta Waman Poema

a filmar la batalla de Chuquinga

chayraq riqchariq

Justo Apo Sahuraura

muyu muyuykustin

Lunarejo

Aledaida y Huambar

de Payraca a Yerba Yerba (Cora cora)

Arrieros de Pampachiri

 

Cholos chalhuanquinos como cancha

4

Chay asnovil Martin Muruataqa

que hacia tejer a las mujeres jalandoles el pelo

muru pacha sinchi yayala hinalla

mayulla apachun kara

 

 

 

 

 

“Pensar no cuesta nada”: Los aforismos de César Cantoni. Luis Benítez

 

“Pensar no cuesta nada”, del poeta argentino César Cantoni (1ra. ed.,

2020, 98 páginas; 12 x 19 cm, ISBN 978-987-86-3665-8) es un reciente lanzamiento de Proyecto Hybris Ediciones, sello de La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina (proyectohybrisediciones@gmail.com).

Se divide en dos secciones principales: la que da título al volumen y la nombrada como “Satíricas”, que a su vez ofrece dos subsecciones: “Del hombre y la mujer” y “De esto y aquello”.

La máxima aforística, que en su dilatada historia desde los antiguos griegos hasta la actualidad ha brindado oraciones breves y hasta brevísimas para definir principios de manera sentenciosa y definitiva, es una opinión en extracto, una quintaesencia del sentido que abre una puerta a la imago mundi de sus autores.

En el caso de un poeta de una trayectoria como la de Cantoni, bien conocida dentro y fuera de su país, resulta “Pensar no cuesta nada” una experiencia distinta para el lector: la ocasión de comprobar de qué manera tan exacta logra condensar significados e hilarlos coherentemente, para que en su conjunto se proyecten como una polifonía que, aun abarcando definiciones tan diferentes sentencia tras sentencia, la suma resulte todavía mayor que las partes, cuando estas se interpelan mutuamente. Este efecto de unidad es cosa de destacar, ya que no consiste en una coincidencia feliz tratándose de un autor como César Cantoni, una de cuyas características es justamente la precisión formal y de sentido, tal como lo resalta la evolución de su poesía a lo largo de más de una decena de títulos ya publicados.

En “Pensar no cuesta nada”, aunque metamorfoseados para la frase breve, hallamos elementos ya constitutivos de su poética, como la ironía que accede a los filos del sarcasmo; el humor casi siempre teñido de un desencanto lúcido; la presencia de lo social en sus facetas más descarnadas; el objetivismo bien entendido, capaz de penetrar hasta el hueso de la realidad y exponerlo al lector; el lenguaje muchas veces coloquial y engañosamente directo, que no se priva de mostrarnos el sospechoso indicio de un sentido más amplio, obligando a una segunda lectura reveladora y contundente.

El repetido fenómeno de la identificación con muchas de las definiciones que nos brindan las páginas de “Pensar no cuesta nada” transforma a estas en una sucesión de cajas de sorpresa, donde la originalidad del pensamiento del autor se conjuga con una familiaridad que se nos ofrece inesperadamente. Es que en muchas ocasiones Cantoni completa aquellas apreciaciones que nosotros mismos alguna vez intuimos y dejamos a medio bordar, para encontrarlas ahora en “Pensar no cuesta nada” resueltas del modo más preciso y exacto, gracias a lo que acertadamente se da en llamar la inteligencia poética.

El sentido del añejo dicho de que lo bueno, si breve, resulta dos veces bueno, es multiplicado por este volumen gracias, precisamente, a la inteligencia poética de la que hace gala el autor, aforismo tras aforismo.

 

El autor

César Cantoni nació en La Plata en 1951. Publicó once libros de poemas: Confluencias (1978), Los días habitados (1982), Linaje humano (1984), La experiencia concreta (1990), Continuidad de la noche (1993), Cuaderno de fin de siglo (1996), Triunfo de lo real (2001), La salud de los condenados (2004), Diario de paso (2008), El fin ya tuvo lugar (2012) y Un arte invisible (2016).

Su obra publicada incluye, además, dos cuadernillos: Intemperie y otros poemas (2006) y Latencia: poesía y dictadura (crónica literaria, 2013).

Figura en numerosas antologías poéticas argentinas e hispanoamericanas. Algunos de sus poemas fueron traducidos al inglés, francés, italiano, portugués, catalán, griego, ruso y albanés. Administra el blog de poesía platense “Los poetas no van al cielo”. Reside en su ciudad natal.

 

Así escribe César Cantoni

 

Cuando los dioses no tienen nada que hacer, crean mundos.

(…)

Podrán perdonarte que nades contra la corriente, siempre que no tengas éxito.

(…)

Siempre habrá gente que, en presencia de un escuerzo, se empeñe en creer que ve un faisán.

(…)

Había una vez un paraíso terrenal. Y Adán y Eva se comieron a la serpiente.

(…)

La fama siempre termina siendo insoportable. Sobre todo, la de los otros.

(…)

La opinión que tenemos de nuestros enemigos es exactamente la misma que nuestros enemigos tienen de nosotros.

(…)

Si Dios no mueve un dedo para mejorar el mundo es porque, a esta altura, ya no puede hacer nada.

(…)

La fe tranquiliza más que la filosofía. Y, además, demanda menos esfuerzo. De ahí que haya más creyentes que filósofos.

(…)

No te preocupes por los que se fueron siguiendo al viento; cuando éste cambie, estarán de vuelta.

(…)

Era un hombre de principios: nunca terminaba nada.

(…)

En cuanto a su poesía, debo reconocer que usted maneja muy bien los silencios y, sobre todo, los espacios en blanco.

 

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El Sueño del Pongo y Arankaykanmanta ( El lagarto) en quechua. Yenni Lu Pariona Pillaca

La profesora Yeni Lu Pariona, que se inicio en la literatura al escuchar a su profesor hablar de Huambar hace mas de una decada, comparte una version en quechua, preparada para sus alumnos, del Sueño del pongo de Jose  Maria Arguedas, abriendo la entrega con el Carnaval de Tambobamba. Esto es parte de programa de Cuenta Cuentos en quechua recopilados del escritor Jose Maria Arguedas.
producido por: prof. YENNI PARIONA PILLACA
#AprendoEnCasa
#QuedateEnCasa.

Que en las poeticas orginarias la musica  es el motor  de la palabra y la imagen, es algo que no hay que olvidar. Aprovechamos esta oportunidad para desear pronta recuperacion a  Julia Illanez, gan cantante y mejor persona. Ministerio de cultura, senor gobierno maypim kanki.

 

Se cumplen 90 años de la primera grabación de “Adiós pueblo de Ayacucho”… Mario Cerrón Fetta

Mario Cerrón Fetta actualiza una nota anterior sbre el insigne musico Tani Medina

A continuación una nota que escribí hace algún tiempo:Uno de los huaynos más reconocidos y cantados en el sur del Perú es “Adiós pueblo de Ayacucho”, (1) de autor anónimo (aunque últimamente han aparecido “autores” de este clásico ayacuchano). Existen varias versiones sobre su origen

  1. Florencio Coronado afirmó que fue dedicada a los vencedores de la batalla de Ayacucho en 1824
  2. Raúl García Zárate señaló que escuchó a sus mayores decir que se compuso cuando Andrés Avelino Cáceres partió a la campaña de la Breña en 1882
  3. Se compuso cuando Cáceres, después de ser derrotado por Nicolás de Piérola, en 1895, regresó a vivir a Huamanga. No fue bien recibido y abandonó el lugar. Un paisano suyo compuso entonces el huayno.

4.- El párroco de la iglesia La Magdalena José Medina Gálvez, huancavelicano sostenía amores prohibidos con Rosa María Perlacios, joven y viuda a quien los huamanguinos llamaban “Perlita”. Cuando fueron descubiertos el cura tuvo que abandonar Huamanga y compuso el huayno.

5.-Luis Uchurri .Isaac Huamán, lierato y docente huancavelicano tiene otra versión sobre la autoría del huayno “Adiós pueblo de Ayacucho” que figura en su libro “Literatura de Huancavelica. La voz del trueno y el arco iris”. 2da. ed. Lima, Pachakuti Editores, 2012. p. 46.

“El autor sería Luis Uchurri huacavelicano enamorado de una bella huamanguina de nombre Perla, según figura en el libro de Bruno Castellares publicado entre 1925 y 1933 y citado en el libro de Federcio Salas (Salas 2008).”

Como hemos observado hay diversas versiones sobre la autoría de este tema.

Según la versión que me contó el maestro Raúl García Zárate como ya escribí, éste tema se compuso en honor al Mariscal ayacuchano Andrés Avelino Cáceres cuando partió a la campaña de La Breña, en la guerra que sostuvimos contra el invasor chileno. Es necesario recordar que las guerras de independencia peruanas fueron ganadas por los desposeídos, gente andina, negra, mestiza, que luchó cuerpo a cuerpo contra el enemigo, pero que fue traicionada y olvidada por la cúpula dirigente al firmar vergonzosas capitulaciones (precisamente la de Ayacucho es terrible, pues se le dio a los vencidos pasajes de regreso a España, tierras, indemnizaciones, puestos públicos etc.) . Estanislao Medina Gonzáles, nació a inicios del siglo XX en el barrio de Soquiacato-Huamanga-Ayacucho y se convirtió en la figura más importante del arpa nacional. La estrechez económica de su hogar obligó a sus padres a encomendar su crianza a don Juan de Dios Fernández, un reconocido profesor de arpa.”Istacha”, como llamaban a Estanislao, con tan solo 6 años de edad, escuchaba asombrado las lecciones que impartía a sus alumnos su tío, Juan de Dios. La voz del arpa fue envolviéndolo y capturándolo. La aprendió a tocar –según sus palabras– solo observando. Hasta ese entonces, el más reconocido arpista del lugar era don Daniel Morales, quien había venido a Lima en 1928 para concursar en la Fiesta de las Pampas de Amancaes, integrando la Estudiantina Típica Ayacucho. “Istacha” se presenta al año siguiente resultando vencedor en una reñida competencia. Este triunfo hace que grabe dos huainos: “Adiós pueblo de Ayacucho” y “Al fin todo se acabara” como solista y ocho obras más con la Estudiantina(*).Esto generó que se le atribuya la autoría del primero, pero hay que subrayar que “Tany” –apelativo adquirido en Chile– nunca dijo que lo fuera. Pocos años después, la revista semanal Variedades publicó un artículo sobre la Típica con puros halagos para sus músicos. Su fama no fue causal para ganar el dinero necesario. Eso lo llevo a viajar a Chile, Bolivia, Argentina, Paraguay, entre otros, hasta llegar a Venezuela, donde se queda a radicar. Después de 25 años, vuelve al Perú, siendo el mismo “artista” –no es fácil serlo–, con alma de niño, aquel que tocaba el huaino “Manzanilla”. Antes de retornar, reveló en una entrevista: “Mucho he extrañado a mi patria y mis paisanos. Dios me ha regalado la dicha de volver, que para mí es un milagro. Ahora ya puedo morir tranquilo. Muchas gracias”. Nuestro primer arpista internacional falleció el 24 de febrero de 1979 .El maestro Raúl García Zárate en aquel entonces (1977) trabajaba como Director Artístico en la Disquera Sono Radio le propuso grabar un LP (disco de vinilo), el cual vio la luz con el nombre “Tany Medina…y su arpa legendaria”, ésta fue la segunda grabación de este tema”. Estas son las letras más conocidas del famoso tema, aunque con el tiempo ha sufrido algunas variaciones:

Adios pueblo de Ayacucho

Adios pueblo de Ayacucho, perlaschallay,

donde he padecido tanto, perlaschallay,

ciertas malas voluntades, perlaschallay,

hacen que yo me retire, perlaschallay.

Paqarinmi ripuchkani, perlaschallay,

mana pitaq despidispa, perlaschallay,

kausaspaycha kutimusaq, perlaschallay,

wanuqpayqa mananacha, perlaschallay.

Adios pueblo de Ayacucho, perlaschallay,

ripuqtana qawariway, perlaschallay,

por más lejos que me vaya, perlaschallay,

no creas que te olvide, perlaschallay…

(*)Como ya escribí Estanislao “Tany” Medina, llegó a Lima el año 1930 como integrante de la “Estudiantina Típica Ayacucho”, dirigida por el maestro don Máximo Pariona e integrado por él mismo como arpista, don Francisco Rivera (quenista), don Oswaldo Mendieta (quenista y violinista), don Manuel A. Ugarte (guitarrista y bailarín), don Tiburcio Balboa (guitarrista y cantor), don Marcelino Córdova (bandurrista y bailarín), doña Florentina Rojas (bailarina y cantora), doña Andrea Juzcamayta (bailarina y cantora), don Crisóstomo Pillpo (bailarín y cantor), don Andrés Alcántara (bailarín y cantor) y don Mariano Valer (bailarín y cantor). Participaron en la Fiesta de Amanacaes donde ganaron el 4º Premio en la categoría: “Conjuntos de Música Canto y Bailes Andinos”,premio que incluía grabaciones y que les permitió grabar 10 temas.

La relación de temas grabados y editados por la disquera Victor son las sgtes:

Fecha: 21/6/1930. Disco 30149. Lado A-“Sonccuiman” (Yaraví). Lado B-“Huaichaucha” (Huayño).Estudiantina Típica Ayacucho.

Fecha: 21/6/1930.Disco 30150. Lado A.”Peras Perascha”(Huaiño). Estudiantina Típica Ayacucho. Lado B- “Adiós pueblo de Ayacucho” (Huaiño). Estanislao Medina.(2)

Fecha: 28/6/1930.Disco 30257. Lado A. “Huaino Victor” (Huayño). Estudiantina Típica Ayacucho. Lado B-“Al fin todo se acabará” (Huayño). Estanislao Medina.

Fecha: 28/6/1930.Disco 30332. Lado A. “Yana Nahui” (Huayño). Lado B “Condorcunca” (Marinera Ayacuchana).

Fecha: 28/6/1930. Disco 30047. Lado A- “Achachau” (Huayño). Lado B-“Arza Huamanguina”(Marinera Ayacuchana). Estudiantina Típica Ayacucho.

Los títulos están escritos conforme aparecen en las etiquetas de estos discos de carbón de 10” y se encuentran en el catálogo de la disquera Victor,

Agradecimiento al musicólogo Luis Alberto Salazar Mejía y al maestro Dario Mejia.

(1)…Enlace en Youtube del tema en mención…https://www.youtube.com/watch?v=LxiVa11SrpE

(2)…Enlace de la grabación por la EDVR Victor…https://adp.library.ucsb.edu/…/XVE-58858-Adis_pueblo_de_Aya…

Lima 1 de Marzo del 2017.

Mario Cerrón Fetta.

El petróleo y la pandemia. Pedro Favaron

Por si aun no sabemos que el petroleo, o el gas no significa ningun beneficio a ls comunidades nativas, como tampoco lo hacen las “romatizadas vacaciones etnograficas y sicotropicas” amen de la complacencia y complicidad de algunos dirigente, el presente articulo de Pedro Favaron es bastante esclarecedor.(N del E)

Según denuncian los comuneros de una comunidad nativa de Yarinacocha, una empresa del Estado (de cuyo nombre, por motivos legales, no quiero acordarme) le entregó en efectivo el monto de 700 soles al jefe de dicha comunidad. La escueta suma fue dada con el “altruista propósito” de paliar las necesidades de los comuneros durante la inmovilización social decretada por el gobierno. El jefe en cuestión, sin embargo, tras recibir el dinero, no convocó a la comunidad para anunciar la donación y repartirla de forma equitativa u organizar una olla común, sino que la dio a sus familiares. Lamentablemente, algunos dirigentes indígenas y autoridades comunales se han vuelto proclives a capturar la ayuda recibida (incluso en este agitado contexto) para distribuirla entre sus propias redes de parentesco y de afinidad. No voy a decir de qué comunidad se trata ni voy a dar el nombre del jefe, ya que esto se debe resolver de forma interna. Sin embargo, siento necesario poner en evidencia que los pueblos indígenas no siempre están a salvo de la corrupción transversal de la sociedad. Entiendo que estas palabras pueden no resultar agradables a todos, sobre todo a los que quieren ver a los pueblos indígenas como eternas víctimas de un sistema opresor. Quienes viven en la ciudad y vienen a las comunidades de vacaciones etnográficas o psicotrópicas, pueden continuar romantizando. Pero si vivimos acá permanentemente y creemos en la capacidad que tiene todo ser humano de tomar decisiones éticas, no tenemos espacio para tales ensueños.

El propio jefe en cuestión ha terminado confesando su acción, pero la justifica diciendo que entregó el dinero a sus familiares porque ellos no habían recibido el bono del gobierno. No podemos pensar que éste es un evento aislado. Tampoco, que la empresa realizó la donación de buena fe y que ellos no tienen responsabilidad de lo que sucedió después con el dinero. Es evidente que si una empresa del Estado gestiona plata para una comunidad particular, por más ínfima que sea la suma, lo hace para ganarse la confianza de la población y tratar de imponer su agenda (y son muchos los intereses que están en juego en este momento en las comunidades de Yarinacocha, que forman parte del Lote 200 de explotación de hidrocarburos). Por lo general, cuando los Estados modernos negocian posibles concesiones extractivas en territorios indígenas no se comportan como árbitros imparciales, sino que más parecen abogados (e incluso promotores) de las corporaciones. Esto, por supuesto, no es ni siquiera liberalismo, en un sentido clásico del término económico, sino mercantilismo. ¿Es correcto utilizar la plata de los impuestos para financiar negocios que favorecerán a empresas particulares? Cada quien ha de llegar a su propia conclusión; y lo hará, entiendo, según su ideología y conveniencia. Pero es inadmisible darle plata de manera privada al jefe de una comunidad. Una donación debe ser hecha en presencia de la asamblea comunal.

Una parte del problema en las relaciones entre el Estado y las comunidades indígenas viene de la mala comprensión de la figura del jefe comunal. El jefe de una comunidad es un vocero, que no puede negociar ni tomar ninguna decisión al margen de la asamblea comunal. Por ejemplo, en la Comunidad Nativa de Santa Clara, de la que soy comunero, el cargo de jefe dura solo dos años. Y muchas veces se escoge al jefe por descarte, ya sea porque ninguna otra persona se quiso postular o para evitar que un candidato, del que la población desconfía por acusaciones precedentes, ocupe la jefatura. Quienes postulan al cargo de jefe algunas veces lo hacen para beneficiarse en nombre de la comunidad y son muchas las denuncias internas por corrupción. El cargo de jefe no tiene ninguna remuneración, demanda tiempo y gasto del propio presupuesto para realizar los trámites; por eso no resulta atractivo para quienes quieren mantener a su familia honestamente. Y dado el paternalismo vigente y la pobreza en la que viven la mayoría de comuneros, las pequeñas tentaciones resultan luego muy grandes.

Es para evitar estos problemas que en el documento enviado al Estado dentro del marco del proceso de Consulta Previa por el Lote 200, los firmantes propusimos que las negociaciones deben darse, de principio a fin, en las propias comunidades nativas (no en hoteles de la ciudad de Pucallpa con unos cuantos representantes); y que todos los comuneros que así lo deseen deben participar, de forma pública y convocante. También se ha exigido que el proyecto de explotación de recursos cuente con el consentimiento previo de la comunidad. Cualquier Estado respetuoso lo haría así. Pero sabemos que la educación democrática en el Perú no es muy profunda, sobre todo cuando se trata de incluir a los menospreciados pueblos indígenas. Debemos aceptar que los únicos que pueden decidir si el Lote va o no va, son los propios comuneros, ya que son ellos los que sufrirán las consecuencias de un derrame o las molestias generadas por la explotación y la presencia de la empresa en sus territorios ancestrales. Las organizaciones indígenas tienen la responsabilidad de acompañar a las comunidades en el proceso, de brindar asesoría y de elevar los reclamos de las comunidades. Pero la decisión final es solo de las comunidades afectadas; no es una decisión de los dirigentes de las federaciones y de las organizaciones, ni de las ONG, ni de los aliados políticos de los pueblos indígenas. Los comuneros deben elegir de forma libre e informada; y su decisión debe ser respetada, se ajuste o no se ajuste a nuestra agenda política o a nuestros intereses económicos.

El caso de este jefe comunal me hace pensar sobre los modos en los que suelen llegar las ayudas económicas a los pueblos indígenas, especialmente ahora que la epidemia del Covid ha despertado tanto interés. Son muchos los que, durante esta epidemia y apelando a la vulnerabilidad, han recibido dinero nacional e internacional en nombre de las comunidades. No solo han recibido donaciones los dirigentes y las organizaciones, sino que muchos neo-chamanes indígenas, dedicados a proveer ayawaska a los turistas psicoactivos, han realizado sus propias campañas de recolección de fondos entre sus clientes apelando a las muertes en sus comunidades. Luego publican fotos en Facebook repartiendo alimentos como prueba para los donantes. Sin embargo, la transparencia demanda que las organizaciones y las personas que han recibido donaciones en nombre de las comunidades, hagan públicas sus cuentas, señalando cuánto dinero han recibido y de quién, presentando boletas de gasto, estados de cuenta y todo lo necesario, para que no quede duda. Algunos han hecho esto, pero son los menos. Y estas aclaraciones las deben hacer ante sus donantes, pero primeramente han de hacerlas en las propias asambleas comunitarias, al frente del pueblo. No se trata de acusar a las personas de corrupción sin prueba alguna, sobre todo cuando han existido muchos que han contribuido con generoso desinterés y sincera preocupación, sino de acostumbrarnos a la transparencia.

Entiendo claramente que los pueblos indígenas han sufrido una embestida terrible sobre sus territorios y un proceso histórico que los ha debilitado culturalmente y espiritualmente. Sin embargo, pensarlos como víctimas perpetuas no contribuye a fortalecer la autonomía y dignidad de los pueblos. Si queremos que nuestras familias, nuestras comunidades, que la salud de nuestros territorios y que la herencia que hemos recibido de los antiguos, persistan ante las múltiples amenazas que nos circundan, mi sugerencia, como comunero empadronado, es que en primer lugar nosotros debemos actuar con solvencia ética. Y sería muy bueno que todas las familias de las comunidades nativas y ligadas a los pueblos indígenas, dejemos de lado las malas prácticas políticas de la sociedad nacional, las mezquinas costumbres de los burócratas populistas y mentirosos, ese criollismo imperante y tan nocivo. Conviene actuar con honestidad, transparencia y justicia, para así fomentar la unidad entre las familias y ser un buen ejemplo para los demás. Y pienso necesario hacerlo con discreción. Nadie tiene por qué enterarse de lo bueno que hacemos por nuestros semejantes, del servicio que brindamos a otro ser humano (sea indígena o no, ya que la solidaridad debe ser universal). Aunque cierta actividad en las redes sociales y en los medios es necesaria para conseguir fondos, no es bueno sobre-promocionarnos en Facebook y personalizar mesiánicamente nuestra participación, siguiendo las lógicas alienadas del espectáculo y satisfaciendo nuestro propio narcicismo. El ayudar al prójimo brinda, en sí mismo, una insondable satisfacción; la vida se dignifica en el servicio a los demás. Pero si ayudamos con segundas intenciones, buscando un beneficio egoísta, la acción se desvirtúa. Pretender conseguir un rédito personal de la enfermedad, ya sea político, social, académico o económico, es una inmoralidad severa. Y creo que la ética es hoy un bien escaso. Como también lo es la capacidad de dialogar y de discernir de manera alturada con quienes piensan diferente a nosotros en algún punto.

Pedro Favaron,
San José de Yarinaocha, junio 2020

XI Encuentro Virtual de Lieraturas Apurimenas deicado a Feliciano Mejia y Guillermo Viladegut

El encuentro sera manana a las 7 Pm hora del Peru. Estan todos invitados.

“Es neblina de mi aliento

este mi grito. Joorr.

Ellos no sienten ni saben

que yo bailo,

canto

y sufro hmillado desde la Conquista

por los espanoles. Jooorr.

Pero yo sigo danzandp. Para mi danza

Neceito de tu canto. Si.

Canta y que resuenen tus poros…”

 

Fragmento de Jooorr de Feliciano Mejia

The Case Worker. Robert Roth, con traduccion al espanol

El brother Robert Roth director de And Then, que acostumbra una prosa breve, irónica y con  un aguda observación de los juegos de poder en la vida cotidiana, comparte  un breve relato sobre un personaje burocrático donde el lector reconocerá no solo lo que sucede en  USA, sino también la  lacerante deshumanización de  los servicios sociales en el Perú. Desde hace tiempo he sentido que muchas de las observaciones  de Robert se podrían leer en el contexto peruano y que  traducir sus relatos o sus libros Health Proxy o Book of Pieces sería una gran cosa, acaso para saber que hay un horizonte as allá de las referencia acostumbradas a la literatura  norteamericana. Haciendo una tracción phawaychalla cumplo con el deseo que el brother Robert sea accesible al lector peruano. Chayqa aynichalla, ya que el brother Robert ha publicado varios textos en quechua en And Then e incluso termina una relato en nuestro querido idioma.

Respecto a las bancas…. ellas  recuerdan la vileza de los comerciantes de artesania de una galeria aledana a la municipalidad qeu han eliminado bancas publics, para que los vendedores Ashaninka no puedan ganarse la vida

 

The Case Worker

Robert Roth

George Theodore has the ability to make people who are in desperate need of help feel respected and appreciated. In his presence they almost always attempt to put their best foot forward and present themselves in such a way that he can accurately report that they
appear to be able to manage on their own. As a result their benefits get severely reduced or eliminated altogether. He would tell someone how young they looked so they would first feel flattered then too embarrassed to ask for senior travel vouchers. He prides
himself on this ability. It is nasty and effective. Something he has spent a long time perfecting.
George has ideas, fantasies on how to make a significant contribution to dismantling the spirit-deadening, freedom-killing structures of an over-tolerant society. He has long admired those hard-working, anonymous problem solvers who for example figured out
how to make benches in parks and public waiting areas impossible for homeless people to sleep on. He has recently come up with an idea—the Heroes Division– that will match that idea ten thousand times over.
The Heroes Division would be part of the Federal Government. It would service many different agencies. The idea is an exciting one. Each time someone does something heroic, let’s say saves a group of children from a burning building, their name will
immediately be put through a computer to see if they are delinquent on their taxes, have not paid parking tickets, are a fugitive from justice or most importantly are here illegally. The Heroes Division will scour local newspapers, regional tv shows, all the major news
outlets, social media and the internet. He is certain, since everyone has something to hide, and many people exist under the radar, what better chance to catch someone than when the spotlight is on them however briefly.The rewards for the department will be constant and its power will grow and grow. He dreams of being the person to head up
the Heroes Division. He has spent long hours thinking through the practical nitty gritty details for this to work. He does not know yet who to approach. He has to be careful. Ideas such as his are often stolen. And some high profile parasite will very likely try to present the idea as their own.

 

El Asistente Social

Robert Roth . Traduccion de Fredy Roncalla

George Theodore tiene la habilidad de hacer que la gente que está en una situación desesperada se sienta bien y tomada en cuenta. Frente suyo hacen lo posible para presentarse de la mejor forma, de tal modo que puede reportar que  son capaces de valerse por sí mismos. El resultado es que su beneficios sociales son reducidos o eliminados por completo. Es capas de decirle a alguien lo joven que se ve para que se sienta halagado y luego avergonzado de pedir algún servicio social. Es orgulloso de esta  cruel y efectiva habilidad.

George tiene algunas idea de como contribuir al desmantelamiento de las estructuras demasiado tolerantes de un sociedad  que entorpece  el espíritu y mata  la libertad. Por mucho tiempo ha admirado a los dedicados y anónimos  trabajadores de los parque públicos y los salones de espera que han ideado bancas en las que los desamparados  no puedan dormir. La idea es atractiva. Cada vez que alguien hace algo heroico, como salvar a un grupo de niños en un edificio en llamas, su nombre será inmediatamente puesto en una base de datos para ver si  si no ha pagado sus impuestos, no ha pagado sus tickets de transito, es fugitivo o, lo mas importante, está aquí como ilegal. La Secretaria de Héroes  peinara los diarios locales, los canales de televisión, todos los noticieros, y el internet. Está seguro que, dado que todo el mundo tiene algo que esconder y muchos viven con perfil bajo, esta es la mejor oportunidad para ponerles la lupa aunque sea por un momento. Los beneficios para secretaria serian constantes y su poder crecería. Suena con ser el jefe le la Secretaría de Héroes. Ha pasado incontables horas pensando en los detalles de como funcionaría todo esto. Pero no esta seguro cual es la estrategia correcta y tiene que ser cuidadoso. Estrategias como estas suelen ser robadas.  Y algún parasito de alto vuelo puede presentar la idea como suya.

X Encuentro Virtual de Literaturas apurimenas dedicado a Juan Chancahuaña, mas conocido como Juan Espinoza Medrano, “El Lunajero”

X Encuentro Virtual de Literaturas apurimenas ddiado a Juan Chancahuaña, mas conocido como Juan Espi8noza Medranoa, “El Lunajero”Quedan cordialmente invitados a asistir al homenaje y exploracion de la obra del escritor indigena Juan Chancahuaña o Juan Espinoza Medrano que fue un maestro del sermon, y la palabra escrita en quechua,  espanol y  latin. Contaremos  con un panel de lujo compuesto por Elia Armacanqui, Oscar Paredes Pando  y Christian Fernandez. La cita es a las siete pm hora del Peru, Quienes quieran  la llave zoon favor avisar.

Las huajterías desconocidas de Arequipa descubiertas por Huambar. Hugo Carrillo

 

Las huajterías desconocidas de Arequipa descubiertas por Huambar

y los más exóticos tragos que se puedan degustar

 

Estudio científico geográfico de las tragotecas del estribo.

Especialidades casa por casa:

Huajtería: “la vida no vale nada”

De lunes a jueves.-

Chivato (Kola Real con aguardiente selecto de Quillabamba).
Emponchado (trago camuflado en jugo de naranja).

Martini cholo (aguardiente selecto, licor de naranja 10 ml, chocolate de Quillabamba mas canela clavo de olor y mango verde rallado).

Wariflay (aguardiente especial, monli y laku-laku).
Ron entripado (reforzado con alcohol al 70% y ají del mono).

Huajaspata (vino tinto hervido con jugo de naranja, una pizca de azúcar y canela y clavo de olor).

También se despacha Aguardiente moqueguano, Siete raíces, Chuchuhuasi y Rompe calzón para llevar.

 

 

De viernes a domingo.-

Solo macerados y escabechados espirituales de siete raíces y clavo de olor con yapa de culebra manceba.

 

Huajtería y picantería “ElMuro de los Lamentos Characato”

De domingo a viernes.-

Emoliente mañanero (trago doble –50%–, mas granos tostados de siete semillas y extractos de plantas medicinales).

Sopa challaska, Adobo reforzado, Sudado de criadilla en salsa de vino y aguardiente (especialidad de la casa), Americano reforzado con “prende y apaga”.

Mate, jaque mate (té de coca con aguardiente macerado con culebra pitón o víbora).

Cremolada con submarino (jugo de fruta variada con pisco moqueguano y ron Cartavio).

Agua Bendita o Pituquita (purito aguardiente camuflado en agua mineral Jesús).
Salta Patrás o La Resbalosa (es deber nuestro anunciar que se trata de licor de guinda reforzado con alcohol industrial).
Socotroco o Sopa de Ángel (es almidón hervido con trago selecto y anís de Curahuasi).
Anís de mono (es anís trampa con guinda chinchana).
Etiqueta azul (aguardiente mezclado con pisco y chancaca importada).
Roncador o Rompe Pecho (puro jugo de limón con trago macerado en grasa de culebra).
Amaretto Camanejo (guinda con kola Escocesa y aguardiente).
Brandy cinco esquinas o Tónico (es maca, quiwicha, leche evaporada y alcohol especial de 70 grados).
Rasca buche o Pura paja (alcohol envasado en botella de whisky en Juliaca).

 

Cada Sábado de Gloria.-

Ofrecemos enjuagues espirituosos de cabra en celo, huanarpo macho y raíz de orozuz preparados por el mismísimo Packo Monje. También se atienden achaques y males carnales como el incesto, la poligamia, la arrechura terciana, la paja brava, el todos contra todos y la incontinencia de polvo espermatozoo.

 

«Asilo Bar El Pecado» de Sabandía.

Atiende todos los días sin descanso, no promueve el ocio.

Despacha:

Wariflay (aguardiente de chacra –doble–, monli y laku-laku).

Cokoroko Arequipeño con papaya (papaya arequipeña entera licuada, 50 ml de challaska, 50 ml de pisco caravileño, 15 ml de licor de café, 50 ml de aguardiente y canela en polvo al gusto).

Green o Amaranto Characato (jugo de alfalfa con pisco de Caravelí).

Algarronbina Camaneja (pisco y ron con cóctel de algarrobina de huarango o molle –según la estación–. La algarrobina tiene más minerales que la miel. La crema de algarrobina es preparada en casa como un ponche a base de huevo con pisco, suave y delicioso).

Inkakola verídica (muña silvestre hervida con aguardiente selecto).

Ofrecemos sesiones para ralear y curar las desventuras por vicio de arrechamiento y males del alma diversos.

También se vende maíz y huiñapo del Valle de los Volcanes.

 

«Un Paso Al Cementerio». Antigua huajtería, la más famosa de La Apacheta,

Aquí está la verdadera indulgencia. “Apenas nacido el día nos conviene ya beber; bebamos con gallardía, volvamos luego a beber. Quien cofrade quiera ser, que beba hasta cuatro veces; beba una vez y otra vez, hasta que apure las heces”.

Los tormentos del infierno pueden ser aligerados aquí con ron quemadito de pitón o víbora (especialidad de la casa).

También se despacha:

Cuba libre (refresco kola, ron dorado, rodajas y jugo de lima).

Perú libre (pisco puro, jugo y rodajas de limón y Escocesa).

Rusia libre (vodka, rodajas y jugo de toronja y koka kola).

Characato libre (aguardiente, challaska de Callalli y rodajas y jugo de sankayo).

Silvina sour (pisco puro quebranta, jarabe de goma, socosani y lechecita cristiana en reemplazo la clara de huevo).

Green o Amaranto Characato (jugo de alfalfa con pisco de Caravelí).

Chicha Cariñosa (chicha de q’ora caymeña y chicha morada con 50% de pisco de chacra).

«La Parroquia Del Tocachín Abundio» de Yanahuara,

 

Llamado también “La Casa del Gañán”. Atiende de preferencia a los chacareros, dependiendo, claro está, de la categoría que exhiben; si se trata de un gañán u honorable dueño de toro de pelea, ofrecemos piscacho del Viejo Tonel matinal y como desayuno hasta las cuatro de la mañana a más tardar. Pero igualmente atendemos a los artistas malditos y sus émulos que huyen cuando el sol rezume felicidad, a ellos les llenamos el quicio con aguardiente y challaska de apresto como almuerzo y en calidad de remedio para deslizar las llagas que arrugan sus sombras desde tiempos ya olvidados.

Otros servicios:

Emoliente mañanero (trago doble –50%–, mas granos tostados de siete semillas y extractos de plantas medicinales).

Ron entripado (reforzado con alcohol y rocoto picante).
Acevichado (contiene cerveza negra con chicha y aguardiente).
Trago selvático (Para-Para cuando el muñeco está débil y Piri-Piri cuando el clítoris es amnésico).

Martini cholo (aguardiente selecto, licor de naranja, 10 ml de chocolate de Quillabamba; mas canela, clavo de olor y mango verde rallado).

 

«El Café Fafú De La Mona» o «Pura Vida»

Nuestra máxima es: “Mis ojos no verán la luz pues he perdido la Cruz”.

Corporación trifásica. Ofrecemos servicios varios, como: cantina, farmacia y funeraria; pero tenemos además una oferta especial de frotamientos con leche de cabra y grasa de pericote para aliviar el alma.

Preparados:

Pisco Pendeivis (este trago está hecho con purito pisco peruano, lleva jarabe de papaya arequipeña, limón, goma arábica, agua Socosani y trozos de papaya o guinda para decorar).

El Montonero Arequipeño (preparado bandera de la casa que recuerda a las épocas de lucha de los forjadores de Arequipa: lleva pisco selecto, vino de chacra y unas gotas de amargo de Angostura).
Fortachón (jugo de maca con pisco, ron y aguardiente).
Pica diente (Kola Escocesa con cerveza negra).

 

Otros servicios:

Venta de cerveza nacional e importada, y preparados de Uvachado, Levántate Lázaro, Piri-Piri, Huitochado, Masato de yuca salvaje y SVSS o Siete Veces Sin Sacar.

 

«La Leal Niebla De Cruz Verde»

Nuestra plegaria de bienvenida dice: “Por san Dado mi vida se gobierna. Quien al anochecer me busque en la taberna, mañana podrá salir ya madre, de ella”.

En este señorío de Villalba no se oye ni se siente; las sombras comparten curativas expiaciones de amor en confidencia total, sin el riesgo de venenosos ojeos.

 

Servicios:

Enjuagues espirituosos de huanarpo macho con masato de nabo siete olvidos, macerados de leche de lagartija en celo y uvachado de calzón de doncella y ají pincho de mono.

Ofertas varias:

Martini cholo (aguardiente selecto, licor de naranja 10 ml, 50 gramos de chocolate de Quillabamba, mas canela, clavo de olor y mango verde rallado).

Endulzado (eso es vino de chacra con aguardiente).
Enchuchado (eso es aguardiente con huevo batido).
Caspiroleta de suegra (eso es ron al 30%, pisco al 30% y aguardiente al 40%, hervidos con grasa de culebra silvestre).
Markachancho amable (contiene 50% de chicha de cebada, 20% de kola con miel de abeja y 30% de aguardiente).

Emoliente mañanero (trago doble –50%–, mas granos tostados de siete semillas y extractos de plantas medicinales).

 

«El otro infierno De La Dolores»

 

Se recibe en esta casa a pecadores y a justos, a enfermos y a los lisiados, a los sanos y robustos, a la edad adolescente como a los viejos vetustos, a quien es reacio a Venus y al que se abrasa en sus gustos; a guerreros y a pacíficos, a los grandes y pequeños, a los chacareros, pero también a los vagos”…

Atendemos en tres idiomas, y ofrecemos:

Verdadero Mate, jaque mate o Etiqueta negra (té de coca con cañazo, pisco acholado, bigoteado siete olvidos).

Jampi o Curadito (preparado con hierbas diversas: muña, manzanilla, diente de león, yerba buena y cáscara de naranja y uña de gato con chuchuhuasi).
Vino caliente (contiene tres tipos de vino que se hierbe con canela, anís y cáscara de naranja que ayuda a mejorar resfríos).

Chacarero Loncco: (lleva’cerveza rubia y vino blanco, chicha de q’ora especial, anís y unas gotas de cañazo. Una delicadeza).

Panzoncita (melón o sandía inyectada con un preparado a base de aguardiente, mas pisco).

Cuba libre (refresco kola, ron dorado, rodajas y jugo de lima).

Perú libre (pisco puro, jugo y rodajas de limón y escocesa).

Rusia libre (vodka, rodajas y jugo de toronja y koka kola).

Characato libre (aguardiente, challaska de Callalli y rodajas y jugo de sankayo).

 

Otros servicios:

Ofrecemos sesiones para ralear y curar las desventuras por vicio de arrechamiento y males del alma diversos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los extraños. Esteban Leon

Esteban Leon, cuyas Memorias de lo Prohibido representa, segun Niel Palonimo, la primera novela erotica apurimena, comarte un relato en que la realidad y la ficcion se confunden. Abrazo…

 

La casa de campo, estaba rodeada de algunos árboles frutales, además de un huerto donde crecían verduras, y una extensión considerable de maizal. En aquel entonces, era junio, el frío desde las cumbres descendía hacia las quebradas, dejando tras de sí trozos de cristal de hielo en las alturas, o el suelo húmedo alfombrado de rocíos blancuzcos.

Una noche cualquiera de esas, ya cuando estaba a punto de oscurecer, llegó a casa una pareja de viajantes o forasteros, me escondí apenas al verlos, desde el interior de la casa, por unas ventanillas que se dejan cerca al techo para que filtre la luz los seguí mirando, seguían en el camino como indecisos si llamar al dueño de la casa o pasar de largo, el perro blanco ladró desde donde estaba atado, era suficiente para que los míos buscaran con más de un sentido para ver qué merodeaba por los alrededores, lo primero a donde se dirigían los ojos era al camino.

«Mami», oí decir a mi hermana menor; «alguien está en el camino».

Mi padre salió a ver, ya aquellos se veían como siluetas negras, al ver a mi padre lo saludaron en voz alta, el perro ladró con más ahínco. Escuché decir a aquellos:

«Nos dirigimos a Huanipaca, sabemos que este es el camino, estamos en lo correcto, pero nos ha hecho tarde, noche, quizá podría alojarnos por el amor de Dios».

«¡Qué horrible dejo!», dije para mí.

Mi padre, hospitalario, como lo vi hacer en algunas ocasiones anteriores, no pensó más de una vez para aceptar.

Aquellos llegaron al patio de la casa, saludaron a mi madre y mis dos hermanas con reverencia exagerada.

«Estas mierdas, un poco más se ponen de rodillas y besan las manos», me dije.

Los seguí mirando por las ventanillas que dan al oriente, a la luz artificial, los vi sentarse sobre pellejos de oveja puesto sobre ese viejo tronco de eucalipto, se miraron cuando creyeron estar a solas.

«Me late que son unos hippies vagabundos», pensé.

Unas mochilas grandes repletas de no sé qué estaban al lado de cada uno, el hombre tenía algunos tatuajes inidentificables en el cuello, una gorra protegía su cabellera; la mujer, llevaba una argolla en la nariz, era delgada y alta, rizos de pelos que parecían desaseados por varios días cubría su cabeza. En eso, mi madre me llamó en voz bajísima entrando en la casa, de inmediato bajé, también en voz muy baja le dije que ya no cenaría, y la recomendé si aquella pareja preguntaba si solo cuatro vivían en la casa (o sea mis padres y mis dos hermanas), dijera que sí, no deseaba que los extraños se enteraran de mi presencia.

Y así fue, un par de anfibios empezaron a croar en el monte de arbustos que hacían su patria al frente de la casa, en el pisonay que está al occidente cantó un gorrión, la noche se hizo más espesa, los cerros de enfrente se ennegrecieron, y en lo alto las estrellas empezaron a cobrar brillo; mientras los forasteros, después de un guiso preparado por mi madre y mis hermanas, degustaban quizá un rico café, hablaban en voz baja que no pude oír, y efectivamente, cuando mi hermana menor se acercó para recoger los platos y las tazas, el hombre preguntó:

«¿Sólo ustedes cuatro viven aquí?»

«Sí», respondió mi hermana sin mirarlo.

«Ya», dijo el hombre, al tiempo de dirigir la mirada a su pareja.

Yo estuve en la marca (se llama marca a una especie de segundo piso que tienen las casas de campo y sirven para guardar los productos entre otras cosas), debajo de mí había tres camas, en una dormían mis dos hermanas, en la otra mi madre, la tercera siempre estaba libre, mientras mi padre dormía en otra habitación, y yo dormía en la marca. Cuando llegó la hora de dormir (a eso de las 8:30), pensé que mi madre iba sacar la cama que sobraba a la habitación que estaba libre, pero no, dijo a los extraños que durmieran allí nomás, aquellos no dejaban de repetir en todo momento: «Gracias, gracias, gracias…».

Controlaba en lo posible el sonido de mi respiración, debía quedarme como una estatua, como una roca firme en un precipicio; oraba para que un estornudo no me sobrecogiera, la quietud era una de mis virtudes, al punto de quedarme como una efigie en alguna avenida concurrida para que los transeúntes pusieran monedas en un vasito que tenía estampada una sonrisita. Mientras transcurrían los minutos y las horas, sin apartar la vista de la cama donde dormían los extraños, fui invadido y acorralado por ideas macabras, quizá aquellos a quienes miraba con ojos de búho, eran asesinos; muchas veces ideé que, las drogas podrían deteriorar y alterar el sentido de existencia del hombre, quizá convertirlos en algo peor que cuadrúpedos, al extremo que matar a sus semejantes resultaría siendo placentero, tal fue mi hipótesis irrenunciable de que aquellos extraños eran dependientes de drogas; y pensé en muchas cosas más, como en la pistola que sostenía con mi mano izquierda mientras mi dedo índice jugueteaba con el gatillo, aquel arma de metal frío estaba diseñado para matar sólo a los hombres; en eso, empecé a sentir la expansión de mi vejiga, había llegado lo que tanto temía, lo había temido desde el principio, incluso cuando los foráneos ya estaban en el patio quise bajar a orinar a la fuerza, pero me desobedecí, y en aquellos momentos estaba empezando a ser mi tortura, transcurrido más de una hora la necesidad fisiológica se hizo urgente, controlar el esfínter dolía, era doloroso, no tuve otra opción que mearme en la ropa, solté el esfínter como se abre un caño por completo, la salida de la orina fue de tremendo alivio; qué importaba, aquella noche quería gozar de ser una estatua, como un muerto con los ojos abiertos, mirando sólo a ellos. Quizá era como dos de la madrugada, se movieron como dos bultos, se descubrieron las caras (olvidé contar que mi madre había decidido dormir con la luz encendida), ambos, al mismo tiempo, miraron la cama donde dormían mis hermanas, luego donde dormía mi madre, se sentaron como sobresaltados, sus mochilas no estaban al lado de ellos ni de la cama, se miraron y movieron la cabeza en aceptación mutua, de pronto, el hombre hizo surgir una cuchilla que por instantes (gracias al movimiento), irradió chispas de luz, lo mismo consiguió relucir la mujer; tras mirarse entre sí, cada quien dio pasos a la cama que pienso se sortearon, tuve que activar la pistola enseguida emitir: «¡Alto». Se quedaron quietos, al parecer sin siquiera respirar; entonces repetí: «¡No se muevan!». Apenas me moví y aquellos salieron corriendo de la habitación, disparé ya cuando estaban bajo el umbral (disparé más por entretenimiento que porque estaban huyendo), creo que logré darle a él en una de las piernas, con el sonido del disparo saltaron asustadas mi madre y mis hermanas, les alerté que aquellos dos eran asesinos, que lograron huir, ya había bajado por la escalera, y ya estuve afuera; mi padre salió de su habitación con silbato en mano, empezó a soplarlo desesperadamente (que un comunero sople silbato de noche era señal de que era víctima de algo, generalmente robo), los moradores que vivían cerca no tardaron a hacerse presentes con machetes en mano, preguntando al unísono qué pasaba, mi padre mientras se distribuían las distintas direcciones les contaba lo que pasó, aparte de los múltiples caminos el campo era abierto, el que desease podía girar en cada grado de los 360 para enrumbarse; así fue, hasta el amanecer caminaron en distintas direcciones pero no lograron dar con los extraños, ya el sol había bordeado la cumbre que se situaba al frente de la casa cuando se reunieron otra vez en el patio de la casa, los extraños no habían dejado ninguna señal de que habían estado ahí, aparte de sus imágenes en la memoria.

 

 

La Resistencia Cultural: docientos artistas en maraton. Sabado trece de Junio

 

Doscientos artistas de diversas partes del Perú se unirán en una maratón de danza, música y arte, desde las 20:00 horas, este sábado 13 de junio.

La actividad cultural se dará inicio con un pago a la tierra en Sacsayhuamán, en el Cusco, el cual se iniciará con Jony Abregú, bailarín del grupo Condemayta de Acomayo seguido por Qori Sisicha, en Ayacucho, con sus danzantes de tijeras.
Luego la transmisión se trasladará a Ucayali, donde el grupo Arte Shipibo, danzará lo que han denominado el baile de la “Resistencia”. Concluirá esta propuesta los danzantes de Cajamarca en Cumbemayo, los Atencia y la guitarra de Pepe Torres, artista que también será parte de esta manifestación cultural.
Como artistas invitados actuarán Lalo Izquierdo, exintegrante de Perú Negro, Margot Palomino,  Deisi Fuentes, entre otros.
Entre los artesanos que participarán en esta maratón de arte y cultura se encuentran Oscar Rojas La Torre, quien desde Huancayo mostrará su museo de vestuarios típicos de danzas, como la del huaylas de la época de la guerra con Chile, al lado de máscaras de chinchilpos y gamonales.
De igual manera, el maestro Emiliano Enríquez demostrará la construcción de las máscaras de huacones desde la localidad de Mito del Valle del Mantaro. 
También participará Jorlin “Chino” Parana, indígena Tikuna, mostrará su pintura ritual y cósmica, danzando, forma típica de su expresión artística; entre otros.
Junto a ellos se presentarán Yawar Chicchi, Yawar Llaqta de Huancavelica, la Asociación de Danzantes de Tijeras de Ayacucho, el Taller folclórico Todas las Sangres; Perú Multicolor; Así es mi Perú; así como los centros culturales de las universidades Cayetano Heredia, San Cristóbal de Huamanga, Jorge Basdre Grobhman de Tacna,  Universidad Privada de Tacna, así como representantes deArequipa, Ayacucho, Huánuco, Huaraz, Trujillo, Piura, Huancayo, Iquitos, entre otros.
 
La finalidad de esta manifestación ininterrumpida, por más de doce horas, también tiene la intención de recaudar fondos que serán distribuidos entre todos los participantes de manera equitativa. La transmisión será en vivo y en directo, vía redes, en especial en  Youtube.
Esta organización, para tal fin ha abierto una cuenta para recibir los aportes voluntarios. La cuenta en el 
Banco Scotiabank 740-7814453 o al código de cuenta Interbancaria. CCI 00941720740781445375.
En la transmisión en vivo se dará a conocer los aportes. Han asegurado además su participación los distintos grupos, integrantes de CIOFF-PERU-Consejo Internacional de Organizaciones de Festivales de Folklore y de las Artes Tradicionales- y expresarán manifestaciones culturales de costa sierra y selva.

Noveno Encuentro Virtual de Literatura Apurimena dedicado a Nilo Tomaylla

Si en Crónicas del  Silencio el narrador central, refiriéndose al camino que une las ciudades gemelas de Huancavelica  y Potosí, sostiene que los incas habían eliminado el principio y el fin,  se podría parafrasear que al poner la música y el relato oral como motores de su narrativa, Nilo Tomaylla ha resuelto el (falso/yanqapuni/bogus) problema de la centralidad y periferia, sin hacer ninguna referencia ni al utopismo ni a la gastada oposición entre modernidad  tradición,  respondiendo la vieja pregunta de Pichinkucha Silva “maytaq chay quyakuychayki”, y cantando “Chinka Chinka” y otros sonidos esenciales a la cosmopoetica  peruana. De Crónicas del Silencio, el mejor libro de narrativa peruana del 2005, y mucho mas hablaremos el domingo a la  1 de la tarde (hora del Perú) vía Zoom y Facebook. Los que quieren la llave favorcha willaykuwaychik

 

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LA NOSTALGIA COMO PIEDRA ANGULAR EN EL CANTAR DEL WAKACHUTA. Indalecio Santisteban Flores*

Saludamos la reedicion por de decimo aniversario de EL CANTAR DEL WAKACHUTA a publiarse proximamente en Lluvia Editores con este comentario de Indalecio Santisteban Flores. La imagen es de la presentacion  hecha qayna wata en el Cusco.

(Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco)

 

El hombre adquiere su naturaleza peculiar gracias a la dimensión afectiva – volitiva, dimensión que lo transporta a lo sublime, al deseo de querer y ser querido. Tiene la facultad de evocación, de mirar lo recorrido y el gran deseo de volver sobre sus pasos ya marcados e imborrables en el tiempo y el espacio. No le queda sino, que reconstruirlos arrancando colores al recuerdo y matices a la memoria.

 

Otro aspecto digno de mención es la facultad del hombre de ficcionar, herencia que se pierde en los albores de la humanidad y, haciendo eco a lo manifestado por Mario Vargas Llosa, el arte de narrar es patrimonio de los pueblos, por muy primitivos que se les considere, al hombre le fascina narrar y escuchar narraciones, refiriéndose al protagonista de su novela El hablador.

 

Otro punto, relacionado con la apreciación de El cantar del Wakachuta, es la nostalgia, definida como tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida, producto de un espíritu que ha sabido vivir la vida, todo en su tiempo y en su momento. La nostalgia se constituye como el soplo divino en el arte de narrar para que pueda tener encanto, atracción y hurgando en el corazón del lector hasta ocasionarle una sensación tristemente dulce.

 

Así tenemos en Cien años de soledad, según Bryce Echenique, el pueblo de Macondo empedrado de nostalgia, en medio de árboles que despiden aromas de nostalgia, hombres y mujeres que a diario transpiran nostalgia, ese ambiente nostálgico emana de las páginas de la obra de García Márquez y embriagan y dopan hasta la médula al lector para convertirlo en protagonista de los sucesos y hechos increíbles.

 

Guardando distancias, al leer las páginas de la obra narrativa Cantar del Wakachuta, hay pinceladas por doquier de nostalgia, aroma a tierra bravía, notándose la presencia de la fuerza telúrica de la tierra grauina influyendo poderosamente en la idiosincrasia de sus pobladores desde los primeros años de vida.

 

La nostalgia está presente en los nombres toponímicos, que demuestran que están grabados en la memoria a fuerza de vivencias y coraje. Así están presentes los pajonales, cumbres, quebradas, lugares con nombre propio como Siusa, Pucuta, Paccayura, T’aqata, Phaqllaq’asa; seguramente lugares marcados por la fatiga y los recuerdos desparramados en cada trecho de esos lugares. Lugares que para el peruano común y corriente están en el costal del anonimato, salvo que en uno de esos lugares haya ocurrido un hecho trágico como volcaduras, sismos, o crímenes masivos que afectan la vida nacional o, en el mejor de los casos, el descubrimiento de una gran mina, tal es el caso del poblado de Chalhuahuacho.

 

En sus páginas está presente la nostalgia del franciscanismo andino, donde los pobladores de los pueblos de Grau, al igual que los de las llamadas provincias altas, están identificados y familiarizados con los animales, sean estos potros, yeguas, ovejas y vacunos. Canciones, poemas, narraciones siempre reservarán un espacio considerable para incluir como personajes imprescindibles y casi humanos, tal es el caso del Yanagallucha, toretes como el Aguacero, que ya forman parte de la familia, identificados con sus dueños y que muchas veces arriesgan, sin mediar compromiso alguno, la vida en aras de sus amos. El alma andina está presente y ejemplo de ello es la frase: Entre la mujer y el caballo, más me quiero a mi caballo.

 

La nostalgia envuelve a muchos personajes con la chalina del recuerdo para ser protegidos contra el viento del olvido. Hay nombres que tal vez oculten a seres que tuvieron mucho que ver en pasajes trascendentes del autor y que están incrustados a fuerza de tristezas y gratos recuerdos y que afloran y se hacen presentes en las líneas del relato, así desfilarán con la mirada desafiante al tiempo y espacio: Octavia, Yaguno, Ceferino Delgado, Paula.

 

Hay nostalgia en la mención de los seres tutelares andinos. Dioses más poderosos, efectivos y cumplidores en los favores solicitados. Dioses presentes. Protectores celosos de poblaciones y comunidades de los Andes. Dioses identificados con cada uno de los pobladores, sean pobres y ricos. Dioses nacidos en esta tierra, comprometidos con su gente hasta el fin de los tiempos, que jamás anuncian el fin del mundo y tampoco amenazan con mandar al infierno a sus fieles. Dioses que se contentan con frutos de la tierra, chicha, coca, flores, plantas aromáticas y, sobretodo, lealtad y fe; dioses que jamás exigirán diezmos exorbitantes, estos apus tutelares son Waqutu, Mallmanya y Yuringa. Asimismo, se menciona a la coca como hoja sagrada y benefactora y no como un producto satánico que hay que eliminar de raíz recurriendo a medios prohibidos y devastadores.

 

Se respira aroma de nostalgia en las costumbres narradas como el turupukllay, en donde los mugidos de los toros matreros se conjuncionan con el wakawaqra, los cuales se pueden escuchar a través de las palabras sentidas del narrador. El rascar del suelo de los toros, el aleteo huracanado de los cóndores, el olor de sangre producto de la lucha entre los íconos representativos de lo hispánico y lo andino que enervarán el espíritu reprimido del poblador grauino, que para el Wakachuta es su gran oportunidad de demostrar su valentía y además le servirá para demostrar que no es un cualquiera y que es capaz de realizar actos heroicos que le cubrirán de gloria en los parajes que conforman su patria chica.

 

Nostalgia con aroma femenino están en el recuerdo de amores, cuyos nombres son cofres que guardan suspiros, angustias, latidos acelerados de corazones, sonrisas grabadas con el fuego de la pasión en almas tiernas y frescas, todo ello envueltos en notas musicales arrancados de charangos, mandolinas y guitarras; infaltables e infalibles para ablandar cualquier corazón duro y engreído de las mujeres lindas y sensuales como son las Paulas y las Merys.

 

Igualmente, transpira nostalgia las remembranzas de la vida infantil y sobretodo la vida escolar, la vida de la escuela, el recuerdo del maestro de primaria que enseñó las primeras letras y víctima de mataperradas, travesuras, acciones con dosis de perversidad. Los primeros brotes amorosos y los castigos punitivos de la escuela tradicional.

 

Aparte de ello, el Cantar del Wakachuta pretende ser, desde el nombre, una épica; mostrando al wakachuta como un héroe singular, que a más de luchar en esas tierras agrestes y de ser aplastado por la geografía imponente y dura, toma como una acción de lo más rutinario el robo, la doma de potros, el capeo del toro y la seducción de mujeres como muestras de hombría. El desafío a la muerte en el turupukllay está en el cuento La última corrida de Cefero. Este relato es una muestra de cómo el wakachuta grauino juega con la muerte en las astas del bravo y vuelve triunfante de ella.

 

La disculpa de estas acciones contrarias a los valores citadinos, es la ya tradicional mención al Bandido providencia, o sea aquel que roba a los ricos para dárselos a los pobres, o sea un Robin Hood andino. Esta forma de actuar del Wakachuta nos trae a la memoria al famoso y legendario Luis Pardo, al mexicano Pancho Villa; bandidos enviados por Dios para ayudar a los pobres y que estos los esperaban como la venida del espíritu santo y los protegían.

 

Leyendo ciertos pasajes del Cantar del Wakachuta se puede avizorar cierto estilo rulfesco al tratar de dialogar e ingresar al mundo de los muertos. Igualmente, trae cierto recuerdo a Fabio Cáceres, personaje narrador de Don Segundo Sombra, obra de la literatura gauchesca, quien recibirá la educación de resero, de domar caballos, arrear manadas de ganados, carnear y conquistar chinas, con la gran diferencia de que el robo no forma parte del gaucho argentino.

 

Hay también fuerte influencia de la narrativa arguediana en cuanto al enfrentamiento de lenguas y costumbres ancestrales frente al centralismo y oficialismo de una lengua hegemónica en el arte de narrar, cuya producción literaria está destinada solo para lectores de habla castellana estandarizada.

 

Esta obra se constituye como un desafío para los que pretenden ignorar o soslayar a las denominadas literaturas de reclusión, literaturas populares y etnoliteraturas producidas por grupos sociales más o menos marginales; para muchos atentatorias contra la cultura oficial por lo cual se las ubica dentro de las literatura marginales, o sea de los peruanos de adentro o eufemísticamente llamados provincianos.

 

Asimismo, en sus líneas se expone el conflicto lingüístico, símbolo de la fractura cultural que separa y enfrenta a nuestros estamentos y etnias sociales, inevitable en el Perú por su naturaleza plurilingüe y pluricultural. Esto se nota en los diálogos de muchos de los personajes.

 

Ya no es dable tratar sobre la constante de la muerte, porque Hernán Hurtado Trujillo lo trata en su comentario, incluido como colofón en la obra tratada, como un tema recurrente del autor.

 

Pero sí, el suscrito se atreve a cuestionar el tema recurrente del trato al niño, a los hijos menores donde se les forma y educa con fuertes castigos corporales y psicológicos, incluso dándoles responsabilidades riesgosas muy a pesar de tener corta edad, considerando al juego como una actividad nociva para el niño. Inculcando acciones negativas como es el robo, el machismo a ultranza, el de matar a sangre fría; que a mi parecer ya debería estar cambiando esos viejos paradigmas, porque no me parece digno de un cantar un bandolero, ladrón, fugitivo de la ley y que hace sus propias leyes; encubierto con el cuento de robar para los pobres.

 

Una advertencia para Niel, que no difunda mucho lo que uno de sus personajes que se fue “al más allá” manifiesta que “la misa a las almas no salva. Las almas se salvan pagando sus pecados.” Esto podría traerle una persecución y excomunión ejemplar y quien sabe una quema gratuita de sus libros por parte del credo hegemónico, y todo por atentar contra una de las fuentes de ingreso seguro para sus insaciables arcas.

 

Por lo demás, parabienes para Niel Palomino por su heroísmo de sacar a luz una obra literaria que puede ser señera para otras, porque sus armas son su juventud y gran voluntad obsesiva de ser protagonista en el difícil e incomprendido mundo de la literatura.

 

 

*Universidad Nacional de San Antonio Abad del Cusco

Jakonma niwe isin: Las respuestas del pueblo shipibo-konibo frente a la pandemia del coronavirus. Chonon Bensho y Pedro Favaron

 

 

 

 

 

Yo me llamo Chonon Bensho, que significa golondrina de los campos medicinales. Soy una legítima heredera del saber de mis ancestros, los antiguos sabios Meraya del pueblo shipibo-konibo. Escribo este testimonio reflexivo junto a mi esposo, Pedro Favaron, complementándonos, como deben siempre hacer el marido y la mujer cuando piensan de forma saludable y actúan según las antiguas enseñanzas. Pedro ya es parte de mi familia: él llama papá a mi papá, mamá a mi mamá, abuelos a mis abuelos. Aunque escribimos juntos, es mi voz, como mujer shipiba, la que mi prima en la escritura; con esto no pretendo dar a entender que yo sé más que mi esposo sobre la cultura shipibo-konibo o que yo tenga una prevalencia por el mero hecho de ser mujer e indígena. Ninguno de los miembros de la pareja es de mayor importancia. Lo que queremos es dar cuenta de que escribimos desde adentro de la cultura shipiba y desde un compromiso ineludible con una red de relaciones afectivas y comunitarias que vienen de mis ancestros. En última instancia, esta red de relaciones conecta a todos los seres vivos a una misma fuente espiritual, a una misma matriz de vida que todo lo sustenta.

Para nosotros, la nación indígena shipibo-konibo no es un objeto de estudios; somos parte del pueblo, y compartimos un pasado, un presente y un futuro. No podemos escribir fingiendo una distancia objetiva, propia de las metodologías modernas e ilustradas, que en nada se corresponde con nuestra manera de sentir la existencia y de entender el conocimiento. Desde la perspectiva indígena, la objetividad es algo demasiado artificial; es imposible concebir al individuo de forma autónoma, desligado de sus relaciones de afecto, de sus sentimientos, de su pertenencia al territorio y a la cultura. Escribimos este texto desde nuestra casa, en el Centro Poblado de San José de Yarinacocha, a orillas del Mapo Tea, que en shipibo significa pie de barro. Mapo Tae es un caño que la laguna de Yarinacocha inunda estacionalmente, con la llegada de las lluvias; cuando el agua se retira, podemos sembrar maíz, yuca, frejoles, en el terreno fecundado por el lago. Antiguamente, mis abuelas venían acá a extraer el barro para realizar sus cerámicas. Vivimos en el territorio ancestral del pueblo shipibo y dialogamos con él desde la intimidad del ser.

La epidemia del coronavirus ha afectado nuestro territorio y a nuestro pueblo. Casi todos hemos tenido o tenemos los síntomas de la enfermedad. Algunos de nuestros parientes han enfermado gravemente o han fallecido. Al principio, el Gobierno Regional decía que no había ningún caso en Ucayali, pero nosotros intuíamos que las autoridades mentían y no estaban tomando las medidas de contingencia adecuadas. Estamos acostumbrados a la desidia, la corrupción y la incompetencia de las autoridades; en Ucayali la población vive en una suerte de desamparo, y cada quien queda librado a su suerte. Somos las redes de parientes y afines quienes podemos ayudarnos los unos a los otros, al margen de cualquier intervención estatal. Cuando el Presidente del Perú decretó la cuarentena total, el 16 de marzo del 2020, la población de la región, en un principio, no entendió qué significaba la ley promulgada. La policía y la marina impusieron las nuevas restricciones, pero las personas no hicieron demasiado caso. Sin embargo, el temor y la tensión se hicieron cada vez más evidente en las calles. Nosotros decidimos aislarnos, ya que estamos acostumbrados a la soledad y al silencio; tenemos un espacio amplio en casa, con árboles y plantas medicinales. Es más, ya desde antes de la cuarentena mi esposo y yo cada vez íbamos menos a Pucallpa. Pero no nos aislamos por temor al contagio, sino para preservarnos de las personas afectadas por la paranoia mediática.

Desde el comienzo de la cuarentena, mi esposo solo ha salido dos veces a la ciudad a comprar alimentos. En su segunda salida pasó por el mercado Bellavista, en Pucallpa. Cuando regresó, me dijo: “Esto va a ser peor que Wuhan”, ya que veía que en el mercado no habían medidas de seguridad e higiene, y que las personas se aglomeraban sin ningún cuidado. Al poco tiempo se multiplicaron las noticias de contagiados y muertos en Pucallpa, de hospitales desbordados y sin ninguna capacidad para atender a los enfermos adecuadamente, así como de farmacias desabastecidas y sobreprecios de las medicinas. Primero supimos de algunos amigos mestizos contagiados; luego escuchamos de cada vez más shipibos enfermos, en el asentamiento urbano de Cantagallo y en las comunidades. Algunos de nuestros parientes cayeron con síntomas agudos. Al tiempo que estas noticias llegaban, mi esposo empezó a leer un libro que hacía mucho tenía pendiente: Soy Sontone. Memorias de una vida en aislamiento, que es el testimonio de Antonio Sueyo, escrito junto a su hijo Héctor. Ellos son miembros de la nación arakbut y en este libro cuentan como Antonio vivió sus primeros años de vida sin contacto con la sociedad nacional. Y luego narran las primeras relaciones que establecieron con los curas, los buscadores de oro y los comerciantes mestizos. Mi esposo me leyó un fragmento que me estremeció el corazón:

 

El tiempo que estuvimos en Wadakwe fue la última etapa de nuestro pueblo como lo habíamos conocido. Fue durante ese periodo que llegó el wawie´, que significa algo así como aire contaminado. De un momento a otro la gente empezó a morir muy seguido, como nunca antes había ocurrido. Eso nos desesperó porque nosotros estábamos acostumbrados a morir de vejez o por accidentes en el monte pero no por enfermedades […] Fue un momento de caos y desesperación. Creíamos que todos íbamos a desaparecer […] Los cuerpos de los fallecidos no tenían heridas. Murieron principalmente las personas adultas mientras la mayoría de jóvenes sobrevivimos […] Tiempo después construimos una sola casa comunal con hojas de crizneja o bodnba parecida a nuestra antigua casa principal, pero donde ya no practicábamos los ritos por la muerte de los sabios y la preocupación por nuestro futuro (2018: 107-108).

 

Este testimonio conmovedor trajo a mi memoria las historias de nuestros abuelos, ya que también los antiguos shipibo-konibo sufrieron de plagas mortales tras el encuentro con los extranjeros. Según nos ha contado nuestro tío Pakan Meni (profesor Elí Sánchez Rodríguez), los antiguos shipibos solían asesinar a los primeros sacerdotes misioneros que llegaron al río Ucayali por temor a las enfermedades que traían. Por eso muchos franciscanos del Convento de Ocopa nos describían como violentos y peligrosos. Pero la agresividad de los antiguos no pretendía otra cosa que salvar su forma de vida, la libertad que amaban y la salud de sus familias. La violencia guerrera era una expresión de la insumisión de nuestros antepasados frente a fuerzas extrañas que querían forzarlos a vivir de una manera que a ellos les parecía extraña y carente de libertad. Las misiones pretendían disciplinar los movimientos de las personas, delimitar el territorio, acotar los desplazamientos, para que seamos más fáciles de gobernar. ¿Acaso para entender el amor predicado por Cristo hay que vestirse con ropa europea y vivir en un solo lugar, como ronsocos amarrados? Nuestros ancestros no eran despiadados, pero querían ser libres y vivir según las costumbres y enseñanzas de los mayores. Hasta que un día, cansados de darles muerte, los antiguos decidieron dejar pasar a los curas sin hacerles nada. Y entonces las enfermedades diezmaron a la población.

Para nuestros antiguos, la viruela era un ser espiritual, un demonio yoshin que los azotaba y daba muerte. Se decía que la viruela se presentaba con la forma de un hombre blanco que perseguía a sus víctimas con enormes perros que ladraban. Y es que las enfermedades tienen un Dueño espiritual que se alimenta de la vida humana. Algunas familias huían a lo profundo del bosque, para irse a vivir cada vez más lejos de los sacerdotes y de los demonios de la viruela. También nos ha contado nuestro tío Pakan Meni que hubo un antiguo médico que contempló en una visión que la viruela entraba en el cuerpo de sus parientes convertida en sebe, que es un mosquito minúsculo que siempre anda en grandes grupos y que los mestizos conocen con el nombre de manta blanca. Para proteger a sus familiares, el Meraya cantó el ikaro del mono shipi y los convirtió en monos, ya que los monos son inmunes a esta enfermedad. Según nuestro tío, el nombre shipibo proviene de esta transformación. Hasta nuestros días algunos médicos curan a los niños con este canto del shipi para que no se enfermen, como si fuera una vacuna que los inmuniza.

Las historias sobre naciones indígenas diezmadas por las enfermedades traídas por extranjeros se repiten en todo el continente americano, desde Patagonia hasta Canadá. Tal vez por eso la enfermedad despierta en nosotros una suerte de temor genético y reminiscente, heredado de generación en generación. Por ejemplo, cuando yo era niña, mis abuelas me decían que los sacerdotes católicos eran peligrosos, onsa jonibo, porque transmitían enfermedades: por eso hasta el día de hoy yo siento cierta aprensión cuando me cruzo con un cura. Muchas veces, los especialistas académicos han presentado estas enfermedades desde la perspectiva del darwinismo social, dando a entender que la biología de nuestros antepasados no fue capaz de adaptarse a las nuevas condiciones de vida y que por eso fueron diezmados por selección natural. Pero lo cierto es que estas muertes fueron la consecuencia ineludible del imperialismo europeo y de su violenta intrusión en nuestros territorios. Hemos escuchado a indígenas norteamericanos afirmar que el gobierno de Estados Unidos mandaba a las reservaciones mantas y otros productos infectados con viruela para enfermarlos de forma sistemática. En el caso de nuestros ancestros, la vida en las misiones católicas, aglomerando a las familias alrededor de una iglesia, expandió los contagios y las muertes. Por eso, la gran mayoría de los supervivientes fueron quienes no aceptaron la invitación de los curas y se aislaron en el monte. Nosotros somos hijos de los que se internaron en el bosque para sobrevivir.

Muchos sabios del pasado, algunos de los grandes Meraya de nuestro pueblo, murieron por las enfermedades traídas por los misioneros, los comerciantes y por el Estado, en nombre de la religión y del progreso. Esto no solo significó un gran dolor entre sus familiares, sino también una pérdida insondable de los saberes ancestrales para las siguientes generaciones. Los ancianos no son seres desechables ni improductivos, sino que son el corazón mismo de nuestra cultura, aquellos que salvaguardan los conocimientos y la lengua. Cuando mueren los viejos, nosotros mismos empezamos a desfallecer. Las implicancias psíquicas, físicas, emotivas, culturales y espirituales de la actual epidemia de coronavirus, entonces, para nosotros son múltiples y ponen en riesgo nuestra misma continuidad como pueblo. Las enfermedades del pasado, junto con la expansión de los modos de producción mercantilistas y una relación desequilibrada con la tierra, han transformado por completo a las naciones indígenas. Los jóvenes están cada vez más desvinculados de la herencia de nuestros antiguos, de sus saberes y caminos iniciáticos, de la medicina ancestral y del territorio. A pesar de que la nación shipibo-konibo se vuelve cada vez más famosa y reconocida, tanto en Lima como en el extranjero, la mayoría de jóvenes no aprenden los conocimientos antiguos de todo corazón. Muchos fingen ser “chamanes”, como dicen ahora, solo para hacer negocio con los turistas incautos. Y nuestros dirigentes, en la mayoría de casos, se visten con cushmas cuando viajan al extranjero, pero cuando vuelven con plata a Yarinacocha son los primeros en emborracharse con cerveza, escuchando la música de los mestizos a todo volumen. Incluso algunos de los shipibos universitarios desprecian a sus paisanos que no han estudiado. Contemplar estas desviaciones es para nosotros motivo de tristeza y desesperanza.

Cuando la epidemia de coronavirus empezó, muchas comunidades nativas afirmaron que cerrarían sus fronteras para que nadie pueda ingresar. Pero lo cierto es que los mismos comuneros, mayoritariamente, salían una y otra vez de las comunidades para ir a la ciudad. Y es que las comunidades, incluso las alejadas, son cada vez más dependientes de los productos de la ciudad. Debido a la excesiva depredación de los espacios ecológicos, la alimentación de la nación shipibo-konibo ha ido empobreciéndose en los últimos años. El consumo de productos procesados, enlatados y envasados, con altas grasas saturadas y azúcar refinada, ha provocado un aumento en los índices de anemia y de otras enfermedades, como el cáncer y la diabetes. El alcoholismo es también un factor preponderante para la deteriorada salud de los hombres indígenas. Al mismo tiempo, somos cada vez más dependientes de la industria farmacéutica, ya que muchas familias han dejado de lado nuestras medicinas ancestrales, non rao. Nosotros, desde el principio de la cuarentena, hemos procurado alimentarnos con productos naturales y consumir medicinas tradicionales, como jarabes con cortezas y miel de monte, para fortalecer nuestro sistema inmunológico, de tal manera que la enfermedad nos encontrara fuertes y en salud. Creemos que esta enfermedad podría hacer pensar a las comunidades indígenas acerca de la importancia de conseguir cierta soberanía alimentaria. Deberíamos usar los territorios de la comunidad para volver a hacer chacras y otros proyectos de producción, como granjas de peces. Si el pueblo mejora su alimentación, los cuerpos estarán más preparados para soportar las enfermedades. Aunque nosotros, por nuestras ocupaciones académicas y artísticas, no podemos dedicarnos de lleno a la chacra, sí trabajamos los terrenos que hemos heredado de mi madre y de mi abuelo: reforestamos, sembramos frutales y cuidamos de nuestro jardín etnobotánico, en el que hay diversas medicinas vegetales. Sin embargo, nosotros percibimos que a nuestros paisanos cada vez les gusta menos trabajar en la chacra, y muchos quieren vivir en las ciudades.

Cuando se hicieron públicas las primeras muertes de shipibos, muchos de los aliados de los pueblos indígenas, académicos y artistas, empezaron a cuestionar en las redes sociales la desidia del Estado peruano. Pero a nosotros, esta actitud, nos parece un tanto ingenua. ¿Acaso esperaban que el Estado actuara de manera diferente? Aunque los colegios shipibos celebran cada 28 de julio la Independencia del Perú y los profesores enseñan a los alumnos acerca de los héroes de la emancipación, lo cierto es que nosotros nunca nos liberamos del dominio español, ya que los españoles no nos conquistaron. A nosotros nos conquistó el Perú. Fue el propio Estado peruano quien arrebató nuestro territorio y promocionó la inmigración de colonos. Según afirma Thomas Hobbes, todo Estado se funda con la espada; y la espada del Estado peruano cayó sobre los pueblos indígenas para reducirlos y marginarlos. La élite criolla legitimó su derecho a gobernar asegurando que los pueblos indígenas éramos como niños y, por lo tanto, incapaces de decidir sobre nuestro propio destino. La totalidad de los Estados del continente americano se ha constituido sobre las tierras expropiadas a los pueblos indígenas. La base de la identidad misma de los Estados es la violencia conquistadora. ¿Por qué ahora actuarían diferente, si su paradigma fundacional está signado por el robo, el desprecio y el asesinato? Todos los Estados, en el mundo, por la propia naturaleza de la centralización del poder, son fuente de corrupción; por regla general, mientras más abarcador y omnipresente es el Estado, más abusos sufren los ciudadanos y más tentados a delinquir se hallan los gobernantes. Pero en el Perú la situación es aún peor, porque se trata de un Estado absolutamente fallido y heredero de estructuras y dinámicas virreinales.

Nosotros hemos visto, con indignación, a alguno que otro miembro del pueblo shipibo-konibo teatralizando ante las cámaras su propia enfermedad para buscar un beneficio personal. Hacer esto, mientras el pueblo se halla en un estado tan precario, es una patología mental y un veneno del alma. Lamentablemente, muchos de nuestros supuestos aliados políticos han enseñado a los pueblos indígenas a victimizarse y a depender de las migajas del Estado. Confiar en las democracias modernas, y en puestos de autoridad reservados para una élite letrada y tecnócrata que no convive con nosotros, resulta un despropósito. Además, el poder político y burocrático en el Perú, desde hace varias décadas al menos, ya ni siquiera lo ostenta una supuesta élite, sino una banda de delincuentes sin cultura, que odian su propio mestizaje y desconocen a sus antepasados indígenas. ¿Para qué gastar el tiempo quejándose del Estado? Para nosotros son mucho más interesantes las iniciativas de colectivos apolíticos que han tratado de hacer llegar su ayuda a las comunidades por una profunda empatía. No es necesario andar promocionando en las redes sociales y en los medios de comunicación nuestra solidaridad con las naciones indígenas y haciendo gala de nuestro ánimo filántropo: no se debe ayudar al prójimo para hacernos famosos y buscar reconocimiento social, sino que debemos hacerlo de forma desinteresada y sin aspavientos.

Los pueblos indígenas no somos ni de izquierda ni de derecha, ya que esa es una dialéctica moderna que no nos incumbe; lo que nosotros tratamos es de sobrevivir en este tiempo, adaptándonos a las antinomias y peligros de la modernidad, sin perder nuestras raíces culturales y espirituales. Tal vez algunos de los dirigentes, que ya no viven en las comunidades, se han ideologizado un poco, pero lo hacen solo para satisfacer las expectativas ideológicas de sus aliados políticos y de los académicos. Pero el pueblo tiene sus propias respuestas y sus formas particulares de organización. En medio de esta crisis de salud, algunos colectivos shipibo-konibo han alentado una vuelta a las medicinas tradicionales para luchar contra la infección. Un grupo de jóvenes de los asentamientos periféricos de Yarinacocha, por ejemplo, empezaron a promover las hojas del matico; incluso plantearon la posibilidad de mandar matico a la comunidad urbana de Cantagallo. Pero esta propuesta, aunque es la más conocida por el despliegue mediático que tuvo a su alcance, no ha sido única: muchas familias y médicos tradicionales han empezado a usar las plantas medicinales para curarse y tratar a sus pacientes, sobre todo en las comunidades alejadas de las ciudades. El poco apoyo conseguido por parte del Estado y la acción de los colectivos civiles, se ha centrado sobre todo en Cantagallo y en la Comunidad Nativa de San Francisco de Yarinacocha, que son las más conocidas y politizadas. Se trata de dos poblaciones que están profundamente divididas. Las ayudas sociales suelen ser capturadas por distintos grupos que no las reparten de forma justa. En cambio, las comunidades del río Ucayali, sabiendo que ningún apoyo les llegaría, han confiado en las plantas de los antiguos. Esas comunidades no pueden tener esperanza en la ciencia, demasiado lejana, ni en el Estado, indiferente; las personas más humildes, aquellas que no figuran en las redes sociales ni son famosos entre los extranjeros, no tienen más opción que depositar su fe en el Gran Espíritu y en la naturaleza. Tal vez por eso nuestro abuelo Ranin Bima, un médico Meraya de gran sabiduría, nos enseñaba que la compasión de Dios y la virtud de nuestra medicina son solo para las personas de corazón sincero y sin soberbia. A nosotros nuestros mayores nos advirtieron que los tiempos venideros serían muy inciertos y peligrosos para los pueblos indígenas; y que debíamos mantenernos con fe en Dios, en nuestras plantas y en los conocimientos que hemos heredado. Un cantante del pueblo Cofán, de Colombia, llamado Euclides Criollo, publicó una canción en Youtube que se expresa en términos similares, evidenciando las cercanas experiencias que vivimos los distintos pueblos indígenas de la Amazonía y del continente americano:

 

Nuestros ancianos tomaban yagé y aprendían que pasaría en el futuro.

Así nuestros ancianos tomaban yagé y sabían cómo prevenir las enfermedades.

Subían al cielo, hablaban con Dios, y aprendían a prevenir esta enfermedad mala.

Pero ahora nuestros antepasados han desaparecido y lo que nos dijeron ha llegado.

Ahora no hay nadie que pueda prevenir las enfermedades, solo Dios.

 

Nosotros no podemos perder la confianza en nuestra medicina, en nuestra visión, en nuestros sueños y en nuestra raíz espiritual. Desde que mi esposo y yo sentimos los primeros síntomas del coronavirus, empezamos a utilizar nuestras plantas y los conocimientos que hemos heredado. Primero se nos congestionó la nariz, luego la garganta y nos dolía la cabeza. La enfermedad nos provocó mareos y náuseas. Nos faltaba el aire. Era como estar con mal de altura. Se nos bajó un poco el ánimo y sentíamos dolor en la espalda. Hicimos preparados con kion, limón y miel de monte. También vaporizaciones con matico, ajo sacha, ajoskiro, mucura, eucalipto, cebolla, kion, ajos y limón cidra. E infusiones con diversas plantas y gárgaras. Ya sea por nuestro estado inmunológico, por la carga viral o por las medicinas que usamos desde un primer momento, no llegamos a caer con fiebre ni perdimos el apetito. Algunos de nuestros parientes, en cambio, pasaron varios días sin comer. Sin embargo, cada vez son más las familias que están usando las plantas desde los primeros síntomas; muchos evitan así que los síntomas sean graves. Creemos que este virus puede dejar secuelas a largo plazo, por lo que vamos a continuar usando plantas. Nosotros confiamos en las medicinas vegetales como profilaxis, para tratar los primeros síntomas y para reducir las secuelas; entendemos, sin embargo, que cuando hay situaciones más complicadas, ya las plantas no son tan eficaces, y pueden incluso ser contraproducentes en algunos casos. No conviene ni una soberbia positivista, que niegue las propiedades y posibilidades de la medicina tradicional, ni tampoco una cerrazón etnocéntrica, que desconozca los innegables avances de la medicina moderna, sobre todo para las intervenciones de urgencia. Lo más conveniente, a nuestros entender, es una actitud intercultural, que pueda establecer un diálogo respetuoso entre el saber científico y el conocimiento ancestral; buscamos reconocer las virtudes de ambas tradiciones, aquello que una puede aportar a la otra, y saber cuál conocimiento aplicar en cada momento de la enfermedad.

El Estado peruano ha respondido a esta epidemia siguiendo las directrices de organismos internacionales con intereses poco claros. Sabemos, además, con certeza, que existe una élite mundial con ideas maltusianas y eugenésicas, que desprecia a los pueblos indígenas, que nos considera un rezago primitivo opuesto al progreso. Ellos no lamentan las muertes, ya que sostienen que el planeta está sobrepoblado y que algo debe hacerse; el fallecimiento de los pobres y de los ancianos es considerado necesario para imponer nuevas formas de gobernanza. Los medios de comunicación se han encargo de expandir el temor y la necesidad de ejercer un control biopolítico de la población. Muchos de nuestros paisanos, cuando sienten la enfermedad, por temor se arrepienten de sus malas costumbres y de su pensamiento negativo, y empiezan a orar a Dios; pero si se recuperan, se olvidan y vuelven a los mismos comportamientos errados. Nosotros no sabemos aún cuáles serán las consecuencias futuras de este confinamiento, pero en nuestros sueños se nos han pronosticado tiempos oscuros. Pensamos que las necesidades económicas de las familias pobres del Perú, incapaces de ganar el sustento diario, pueden desbordarse. Sabemos también que muchos shipibos están retornando a sus comunidades desde Lima e Ica, trayendo con ellos la enfermedad, por lo que intuimos que esta crisis sanitaria está lejos de acabar. Estamos seguros de que si fortalecemos el sistema inmunológico de la población y usamos las plantas medicinales, los índices de mortandad no serán tan altos y no tendríamos que estar tan asustados. Nosotros, en lo personal, preferimos mantenernos lo más alejados que no sea posible de las estructuras de poder y de las formas de vida consumistas y artificiales. Nuestra mayor riqueza son los saberes que hemos heredado de los antiguos y nuestra gran fe en la protección del Espíritu. No abandonaremos la humildad y la sencillez, ni a los árboles y a las plantas de nuestro territorio ancestral.

 

 

 

San José de Yarinacocha,

mayo 2020

 

 

Bibliografía:

 

Criollo, Euclides. 2020. Curagandeccu Ttu’fa’cho Paqque’suma (Cofán song about COVID-19)

https://www.youtube.com/watch?v=kCr0rBWd6qA

 

Sueyo Irangua, Antonio y Hector Sueyo Yumbuyo. 2018. Soy Sontone. Memorias de una vida en aislamiento. Instituto de Estudios Peruno y Ministerio de Cultura (Cusco). Lima, Perú.

Katatay de Jose Maria Arguedas en edicion digital de descarga gratuita

El día de ayer La Casa de la Literatura Peruana presento la edición digital  de Katatay del maestro José María Arguedas con prologo de Julio Noriega  e ilustración de Josué Sánchez. Esta edición fue publicada en impreso por el Diario la Republica y la Casa de la Literatura recientemente. La edición digital se puede bajar libremente golpeando el  Portal de la Casa de la Literatura Peruana/Katatay

La presentación de anoche estuvo a cargo de Juan Cristóbal Albornoz y  Diana Amaya Aldana quienes enfatizaron la relevancia de la poesía quechua de José María Arguedas en  tiempos de pandemia. Que la poesía del maestro vuelva a su cause y sea disponible al publico en  general es algo a celebrar. Vaya el reconocimiento a iniciativa de Carolina Teillier, al cuidado editorial  de Dante González  Rosales y  a todos los que hicieron posible este retorno al origen de la poesía del maestro.

El poemario también se puede descargar directamente via noqayku

Katatay

Acompañamos  el prólogo de Julio Noriega Bernuy, un fragmento de Tupac Amaru camaq taytanchisman, el video de la presentación de anoche  y un homenaje musical de Dona Isabel Esto y Don Maximo Damian..

 

Prólogo

Julio Noriega Bernuy

 

 

Hace medio siglo, el 2 de diciembre de 1969, murió José María Arguedas, cuando ya era un consagrado novelista, con varias obras traducidas al francés, alemán e inglés, y con un prestigio consolidado en el ámbito académico nacional e internacional. Pero la muerte de Arguedas supuso no solo la pérdida de un novelista sobradamente conocido en su medio, sino también la de un personaje polifacético, destacado en varios campos profesionales, como educador, antropólogo, investigador, traductor, recopilador, promotor cultural y poeta quechua. Si bien su faceta de narrador fue la más reconocida, su labor poética en quechua no corrió la misma suerte, quizás porque él mismo había empezado a escribir poesías en quechua tardíamente, todavía a partir de 1962, y de manera esporádica y circunstancial, o tal vez porque, en ese entonces, la poesía quechua ocupaba un espacio más marginal incluso del que hoy ocupa. Fue a partir de la primera publicación póstuma de Katatay / Temblar (1972), bajo la edición del desaparecido Instituto Nacional de Cultura, cuando su figura como poeta empieza a suscitar interés en el mundo académico hasta convertirse en lo que hoy representa: el fundador de la poesía quechua moderna en el Perú, el poeta emblemático para una generación de discípulos que, respondiendo a su llamado de escribir poesías en quechua, conservan y cultivan su valioso legado. La Casa de la Literatura Peruana celebra este hito fundacional en la poesía de Arguedas y se complace en presentar ahora una nueva edición de su poemario que reúne los mismos poemas de la edición de 1984.

Lejos de la propuesta radical de algunos contemporáneos suyos que buscaban mantener un purismo lingüístico arcaizante, como en el caso del padre Jorge Lira, o promover únicamente, en abierta competencia con el castellano, la versión monolingüe quechua de sus poesías al estilo del gran poeta Andrés Alencastre (Killku Warak’a), Arguedas opta por el formato de publicación bilingüe, mezcla entre sí diversos dialectos quechuas e incorpora en su lenguaje literario términos del español quechuizado. No pretende recrear en sus poesías, ni formal ni temáticamente, la visión pasadista, nostálgica y señorial del indio. Lo que realmente le interesa es darle voz poética a la experiencia del ser humano que sobrevive fortalecido tanto a la desigual y violenta modernización de las sociedades andinas como a la consiguiente emigración serrana al espacio urbano de la costa. La posición de puente o intermediario, que él mismo ocupa entre la gente de cultura quechua y los intelectuales de cultura hispana, le facilita la divulgación de sus poemas y, sobre todo, le permite asumir el papel de intérprete y traductor a la vez. Al escribir sus poesías en lengua quechua interpreta poética y artísticamente el espíritu, el sentimiento y la visión del mundo indígena. Pero, al ofrecernos la versión poética en español como equivalente de su texto original en quechua, se desempeña como traductor literario y creativo que traslada sus propias poesías al universo artístico y poético de un lector hispanohablante. Por eso, estrictamente hablando, Arguedas no es solo un poeta quechua o indígena, sino un poeta bilingüe, en castellano y en quechua, “en cristiano y en indio”, según sus propias palabras.

La crítica literaria de las últimas décadas ha estudiado con acierto los aspectos más relevantes en la poesía de Arguedas. Sin embargo, el protagonismo constante del wayqey runa (hermano) como sujeto poético merece un comentario específico, ya que el concepto de hermano se expresa en ellas indistintamente con los términos wayqe, runa y hermano, este último, tal y como aparece en castellano. Además, cualquiera de estos términos puede aludir a un sujeto tanto individual como colectivo, dependiendo del contexto y de la naturaleza de cada poema. La constatación de este mecanismo semántico, así como la tipificación acuñada por Viktor Frankl, logoterapeuta y analista austríaco que sobrevivió al internamiento en varios campos de exterminio nazis, nos llevan a plantear que el hermano como sujeto poético en Arguedas cobra la dimensión del “hombre doliente” y “el hombre codoliente” de Frankl en una relación dialógica, entre el nosotros y el ustedes, el yo y el tú, el emisor y el oyente, ya sean estos sujetos individuales o colectivos. Siguiendo este supuesto, se podría afirmar que toda la poesía de Arguedas es la expresión del sufrimiento humano transformado en sentido vital último, el dolor cósmico convertido en un acto poético trascendente que, en última instancia, no es sino el sentido andino del sufrimiento compartido con los semejantes, la solidaridad, la compasión y la empatía como un río que fluye entre hermanos, es decir, entre humanos, dioses y todos los seres de la naturaleza.

Julio Noriega Bernuy

Knox College, EE. UU.

 

“Taytay: mayukunata uyariykuy, sutilla; hatun yunkapipas manchay sachakunatauyariykuy; la mar qochapa supay, yuraq takinta, waqayninta uyariykuy, papay,Amaruy. ¡Kausasianikun! Chay rumi, sacha, unu, mayu kuyusqanmantan;mayu muyurisqanmantan, wayra tususqanmantan, astawan hatunta, astawanyawar kallpata hapisiayku. ¡Hatarisianikun, qan rayku, apu sutiyki, apuwañuyniyki rayku!”

“Padre nuestro, escucha atentamente la voz de nuestros ríos; escucha a los
temibles árboles de la gran selva; el canto endemoniado, blanquísimo
del mar; escúchalos, padre mío, Serpiente Dios. ¡Estamos vivos; todavía
somos! Del movimiento de los ríos y las piedras, de la danza de árboles
y montañas, de su movimiento, bebemos sangre poderosa, cada vez más
fuerte. ¡Nos estamos levantando, por tu causa, recordando tu nombre y
tu muerte!”
(J.M.A. “Tupac Amaru camaq taytanmanchisman (haylli-taki) / A nuestro padre creador Tupac Amaru (himno-canción)”)

 

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Itaca de Constantin Kavafi traducido al Quechua. Oscar Huaman Aguila

Oscar Huaman Aguila comparte su traducción de Itaca de Contantin Kavafis que ha llegado a buen puerto. Escuchar y leer esta y demás traducciones al quechua de varias fuentes es un aliciente útil para las nuevas generaciones de creadores de literatura quechua escrita. Manam rimasqallaykita pakinalla. Gracias Oscar.

Itaca

Itakaman illariyta qallarispaqa,

ancha karu ñan kananta mañakuykuy,

imaymana kaqkunawan tinkuyta,

ima ruwayniyuq kayta mañakuykuy.

Ama manchakuychu lestregonkunata nitaq ciclopikunata

ni ancha piñakuq Poseidóntapas,

manam chayna kaqkunata puriyniykipi tarinkichu,

sichu yuyayniyki allin ancha kaptinqa,

akllas kusikuyniyki nunaykitawan

wirpuykita huntaykuptinqa manam tarinkichu.

Nunayki mana apaptinqa

mana runakaq Poeseidónta,

ni lestregonkunata ni cíclopikunata

qamman nunayki sayariptinqa, manam tarinkichu.

Ancha karu ñan kaqta mañakuykuy.

Achka ancha usyay pacha achikyaykuna killapi,

-¡ima kusikuywan, quchukuywan!-

Mana imaypas qawasqayki puertokunam chayaniyki kachun.
Feniciapa hatun qatunkunapi sayaykuy,
hinaspa sumaq rantikuykunawan,
churu, lachuq, sachapa wiqiwan, yana sunquyuq sachapawan
chaynallatq imaymana sumaq miski asnariykunwan
ancha achka atisqayki sumaq asnariykunawan intukuykuy.
Achka egiptupa llaqtakunaman qawaq riy
yachanaykipaq, hatun yachaqninkunamanta yachayku.

 

Itacatam pasayta yuyayniykipi apanayki.

Chayman chayayniykim purinayki kanan.
Ichaqa ama illariyniykita hikutaychu.
Unay watakuna kachun illariniyki,

machullaña, islapi,

tukuy ima ñanpi tarisqaykiwan

mana Itacallata suyaspa apuyasqaykiwan.
Itacaqa sumaq illariytam quykusunki.
Mana paywanaqan, manam illariyta qallariwaqchu karqa.
Ichaqa manañam kanñachu qusunayki.

 

Wakchayasqataña tarispapas, Iticaqa manam llullakusurqankichu.
Chaynapim, yachayniyuqman chayasqankiwan,

yachaykiñam,
ima Itacakuna kasqanta.

 

Konstantino Kavafispa harawin

 

 

5 Encuentro Virtual de Literatura Apurimeña dedicado a James Oscco Anamaria 1970-2005

Un homenaje a la vida y la poesia del Poeta Antabambino que fuera cruelmente asesinado cerca al Pachachaca, sin que hasta ahora no se sepa nada… La citas es hoy a las 5 pm hora peruana. Los interesados favor avisar una hora antes. Incluimos una seleccion de poemas hecha por Niel Agripino Palomino

 

 

POEMAS DE JAMES OSCCO

 

MORIRÉ UNA Y OTRA VEZ

 

Señor crimen, señor injusticia
no temo morir entre las bestias;
pues, moriré una y otra vez
y sabré que la vida es inagotable.

Viviré aunque me mates
y sabré que de la muerte se renace
para vivir entre los hombres.

No podrás matarme
mis ojos germinarán luces de fuego
mis labios cantarán versos ardientes
mis manos sentenciarán tus cadenas.
No podrás matarme
el hombre está conmigo
aunque Dios contigo.

Moriré una y otra vez
sabré que la vida es inagotable.

 

UN CANTO AL AMOR ETERNO
A B. S. C.

¡Ay!, Lunita luna,
por qué me entierras en tus recuerdos
por qué me tumbas con tu ausencia
no tengo rumbo sin tu presencia.

Hoy te busco cansado de sufrir
y no te encuentro, gaviota mía.

Hoy te busco por las orillas del río
testigo puritano de nuestros amores,
sólo el susurro de los retamales
exige nuestro perdón.

Sólo la piedra plomiza
donde sentados nos prometíamos,
cansada y desilusionada
de nuestras promesas efímeras,
exige un adiós de ternuras.

¡Ay!, Lunita luna,
la flor begonia que sembramos
en el huerto de amores primaverales,
se marchita en protesta a tu traición.

Las avecillas del bosque virginal,
sabedoras de nuestros secretos,
recuerdan nuestras caricias
cantando al amor eterno.

Las estrellas del anochecer,
testigo de nuestras danzas febriles,
con sus vuelos desesperados,
exige nuestro reencuentro.

 

 

UNAS PALABRAS SINCERAS

Nací al borde de los ríos que cantan a su libertad, confundido con las garzas, los zorzales y las torcazas. Confundido con mi gente que hace parir la tierra, haciendo nacer una nueva vida, desde las entrañas de las pachamamas.

Aprendí a cantar mi waylia y mi waka taki, enamorando a las buenamozas de las comunidades de mi departamento. Aprendí el canto de las cascadas, de los árboles y de los ichus, para luego hacer poesía. Aprendí a pelear con los grandes que friegan la vida, imitando a los cernícalos que golpean atrevidamente a los gavilanes.

Por eso, quiero que mi poesía sea dulce como el vuelo de los picaflores, ardiente como el fuego de los valles, moledor como la granizada de los meses de octubre. Escribo porque amo la vida, cómo no he de amarla, si vivo una sola vez. Amo a las mujeres, porque cada mujer es una poesía nueva. Amo a la literatura, porque me permite decir lo que me da la gana, de esta porquería realidad.

Quiero ser canto y danza de los humildes, cuando vuelvan y pretendan asaltar las estrellas del cielo. Quiero ser la sonrisa de los niños que se mueren de hambre, en las grandes urbes. Quiero liberarme de mí mismo, para derrotar mi egoísmo, que me jode; así confundirme con los que necesitan. Quiero que mi poesía sea fuego, que joda a los escamoteadores académicos, que quieren parametrar la creatividad poética.

Finalmente quiero joderme, para volver a nacer, y cantar el dulce canto de los ríos y las cascadas. Ya viví, ya gocé, me queda morir; antes, doy un beso a la vida.

 

SI YO MURIERA ALGÚN DÍA

 

Si yo muriera algún día

cargaría mi cadáver a tu cementerio universal
cavaría mi tumba en el fondo de tu ser.

Y en una madrugada sonriente y luminosa
sembraría geranios y begonias liberadas
en tus neuronas y tus labios ardientes.

Y si volviera a nacer
desde tus entrañas, amada Calcauso,
haría parir el trigo y el canto humano
para el hambre y la tristeza cósmica.

 

 

COMPAÑERA MÍA

 

A Herminia

 

Pillpillay,

tus ojitos de halcón en ataque

tu nariz de amanecer friolento

tus labios de cantuta naciente

tus cabellos de candelas fugaces

tu andar de pillpi andina

tu decisión gélida y guerrillera

me pusieron la celda

de tu corazón.

 

Pillpillay,

eres la fragancia de la muña

eres la frescura de los nevados

eres germen retoñera

de mi sangre andina

abejita sabia y hacendosa

florecilla cautivadora

no me dejes marchitar

riégame con tu ternura.

 

Pillpillay,

nuestro pueblo agoniza en sangre

y gobierna la estupidez colonial;

nuestros políticos se encaraman

en burdeles conciliadores […]

venden el agua, el aire

el sol el trigo, el feto

hasta las pulga.

Ayunta nuestros toros

ensilla nuestros caballos

acuna a nuestros hijos

la hora ha llegado

danzaremos y fugarán.

 

Pillpillay,

vuela y conviértete en cernícalo

el gavilán nos persigue.

 

Cronica del Encuentro Virtual sobre Federico Latorre Ormachea. Elia Armacanqui

Elia Armacanqui comparte su resena del Encuentro Virtual de Literatua Apurimena que se hizo via teleconferencia el miercoles pasado. Manana, dia del Sacrificio de Tupaq Amaru, la velada sera dedicada a James Oscco Anamaria. Gracias Elia. Matizamos  con tres relatos de MItos, Leyendas  y Biografias  de Federico, gloria eterna

 

Encuentro Virtual de la Literatura Apurimeña sobre el escritor Federico Latorre Ormachea, 14 de mayo del 2020

 

Esta noche disfruté mucho como parte de la audiencia del Encuentro Virtual sobre la obra del escritor apurimeño Federico Latorre Ormachea. Los participantes que se refirieron a sus obras y dieron testimonio de su experiencia personal con el gran escritor fue muy iluminadores. Aprendí mucho de este encuentro virtual que en palabras de muchos participantes aunque lejano por la distancia física acercó a muchos especialistas para compartir vivencias o conocimiento sobre el magistral escritor a quien lamentablemente no conocemos a nivel nacional. Niel Palomino Gonzales fue un excelente moderador y conocedor del gran escritor Latorre. Su magnífico conocimiento sobre las obras del escritor y su familiaridad con los participantes ayudó en la conducción y también en la participación y discusión de importantes aspectos de la obra y el aspecto humano del gran autor. Todos estuvieron magistrales en su intervención. Por ejemplo, Jerver Pérez Pacheco se refirió a la antología poética titulada Dios, el Gran Poeta. Genaro Cahuana informó sobre su privilegio de haber traducido al runasimi alguno de los libros del escritor Latorre. La intervención de Fredy Roncalla uno de los miembros activos que tuvo la iniciativa de estos encuentros virtuales, junto a otros conocedores de la literatura apurimeña, ofreció la publicación de artículos de crítica, análisis y comentarios en Hawansuyo. Disfrutamos y aprendimos mucho sobre este gran autor en sus múltipleas aspectos literarios, pues escribió poesía, novelas, teatro, ensayos, cuentos para niños. Sus obras se ven representadas por más de 20 libros algunos de ellos inéditos. Así mismo fue muy esclarecedor su papel humano. Uno de los participantes que lo había conocido personalmente se refirió a ese aspecto. Dijo que el escritor habia sido amigo de los más sencillos, los canillitas, los lustrabotas, las mujeres de los mercados, los constructores, en fin gente del pueblo de quienes sacó su inspiración para escribir. Un dirigente de la Juventud Apurimeña también participó e hizo un llamado para que se conociera las obras del autor a fin de que éstas llegaran a los niños y a los jóvenes. Otro participante resaltó la importancia de la lectura. Sugirió que se hiciera posible el acceso de las obras en las escuelas. Asímismo se compartió sobre la total indiferencia de las autoridades por hacer conocer las magníficas obras del autor y de otros autores. Para ello solicitó el apoyo de todos los apurimeños especialmente de los participantes del Encuentro Virtual para hacer algo concreto y beneficiar intelectualmente a la juventud apurimeña.   El cantante y escritor Hugo Carrillo a su turno hizo hincapié en la importancia de estos encuentros para revivir a autores desconocidos o poco conocidos. Del mismo modo fue relevante su mención sobre las mujeres escritoras que existen y que deberían ser también parte de estos encuentros virtuales. Del mismo modo, se apreció mucho los comentarios de Jorge Luis Roncal, Felix HUaman Cabrera, Hudson Achata, Feliciano Padilla entre otros. En el encuentro virtual no podía estar ausente la mujer, por eso apreciamos mucho las palabras de Katherin Mamani quien representando a las mujeres sacó del silencio la voz de las warmikunas y se refirió al gran escritor Federico Latorre con afecto, conocimiento y agradecimiento por su contribución en la literatura apurimeña.

Mención especial en el Encuentro Virtual es la participación musical del cantante y excelente guitarrista maestro Wilbert Tamayo. El abrió el Encuentro y lo cerró con broche de oro con una Huaylía así como con la canción favorita del autor Latorre Ormachea.

 

Entre todas las intervenciones una que destacó es el interés por hacer conocer las obras de Federico Latorre Ormachea y otros autores apurimeños. Asimismo se hizo incapié en incentivar la lectura entre los niños y jóvenes. Esto es fundamental no sólo para disfrutar de los cuentos, novelas, dramas o poesía sino para incentivar el pensamiento crítico y de la identidad cultural y de las raíces. Es factible hacer esto creando bibliotecas en cada escuela o comunidad. Se podría hacer esto y no costaría un dineral, lo único fundamental sería el apoyo e ideas para hacer realidad el proyecto. Numa Armacanqui, Q.E.P.D. lo hizo con ese su gran espíritu de amor a la enseñanza del runasimi y también del castellano. Estaríamos dispuestos a dar ideas que no costarían nada sino la voluntad, la solidaridad y el trabajo conjunto de todos los apurimeños y amigos de ellos

¡Felicitaciones a los organizadores del gran Encuentro Virtual sobre el escritor Federico Latorre Ormachea! Esperamos con ansias los nuevos encuentros virtuales. Si en algo nos ha beneficiado la presente crisis de salud con el Covid-19 es la creatividad de mantenernos saludables intelecturalmente y unidos a través del encuentro virtual. ¡Añay!

Elia Armacanqui Tipacti, PhD

 

Federico Latorre Ormachea en el 4TO ENCUENTRO VIRTUAL DE LITERATURA APURIMEÑA

Esta noche se rendirá homenaje al patriarca de la literatura apurimeña , Federico Latorre Ormachea, incansable fabulador, promotor y difusor literario que nos dejó cuando recién empezaba su vasta producción. La cita será esta noche a la 7 pm hora del Perú via zoom. Chasy Surenitopas  sumaqta takikuchkan. Los interesados favor hacernos saber para mandarles la llave y el  enlace.