Maytu no es libro. Hilda Balbin Alcocer y Fredy Roncalla

Hace poco publicamos una conversacion propiciada por Bernardo Rafael Alvarez en torno al uso de la palabra quechua “maytu” como equivalente de “libro”. Bernardo Rafael sostiene que si es posible generar neologismos en el quechua, algo de lo que el siguiente articulo discrepa. ero acaso lo mas importante es que la conversacion con Bernardo y quienes participaron en el foro fue de tolerancia y respeto mutuo. Actitud compartida por los autores de esta nota.

MAYTU NO ES LIBRO

Hilda Balbin Alcocer y Fredy Roncalla

Si los traductores optaron usar la palabra quechua “maytu” como equivalente de “libro” en español partiendo de la definición del Vocabulario de Lengua Quechua escrito por Diego Gonzales Holgín (1608) y/o del Vocabulario de Pastaza (1973) publicado por el Instituto Lingüístico de Verano y apoyado por el Ministerio de Educación, los cuales definen “maytu” como “envoltorio para cubrir comidas, frutas o pescados” equivocadamente han relacionado las palabras homógrafas: hoja = página de un libro  con hoja= parte de una planta.

En muchísimos casos, el quechua es traducido con los mismos principios lexicográficos, fonológicos o gramaticales del español. He aquí la inexactitud, el desacierto de quienes han encontrado la similitud entre “hoja de libro” y “maytu” aplicando los conocimientos del idioma español, sin tener en cuenta que el quechua tiene diferente estructura simbólica, gramatical, semántica y fonológica que para los mismos quechuahablantes no es fácil realizar una traducción fiel del quechua al español o del español al quechua. En gran parte debido a que el quechua es una lengua aglutinante y el español no.

Por ejemplo, en  Ayacucho, Apurímac y Huancavelica, la palabra maytu, como sustantivo, tiene muchos significados entre ellos ropa de abrigo, protección, cubierta. Verbalmente su infinitivo es “maytuy”: cubrir todo el cuerpo o protegerse del frío o de la lluvia, siempre en un sentido físico relacionado al cuidado del cuerpo. En Cusco, el mismo término, se refiere a un atado de verduras. En ninguna de esas acepciones “maytu:  ni siquiera es una traducción cercana a libro.

La traducción exacta de “hoja” en quechua es “llaqi” y se refiere a las hojas de las plantas, y no tiene ninguna palabra homófona u homógrafa con “hoja de libro”. Otra de las razones es que el libro nunca existió como tal en la antigua cultura andina y sería inútil buscar una analogía en quechua.

Cuando no encontramos palabras originarias quechuas, hacemos préstamos del español para su fácil comprensión que con el paso del tiempo y continuo uso son aceptados produciéndose sincretismo de ambas lenguas, sin necesidad de imponer su uso mediante documentos oficiales.

Es costumbre generalizada y aceptada en la enseñanza rural de la mayoría de colegios en Ayacucho la palabra “liwru” o “libru” para libro, “wadirnu” para cuaderno, “lapiku” para lápiz, “Wan” para Juan, y así muchísimos préstamos lingüísticos  que se adaptan a  la sintaxis aglutinante que ya son parte del vocabulario quechua desde que la educación bilingüe llegó al Perú profundo. Por lo tanto, usada por escritores y maestros bilingües.

La palabra “liwru” o “libru” y sus variantes entre los sonidos y palabras quechuas de Cusco, Ayacucho y Apurímac y otras regiones del centro y norte, es un préstamo obligatorio del español, así como muchos  peruanismos tienen infinidad de préstamos del quechua y, muchas palabras extranjeras se usan en  el español. Un ejemplo de préstamo obligatorio es la palabra “Facebook”. No podríamos traducirlo  al español como “caralibro” y decirle a un compatriota hispanohablante: “Voy a escribir un comentario en tu caralibro”, a no ser que se trate de un juego humorístico.

La misma dinámica de préstamos pasa con el quechua y todos los idiomas del mundo.

Los errores de traducción se han venido repitiendo tanto históricamente como en sus variaciones. Nos referimos a las normas  habladas a lo largo del río Pastaza (dialecto inga), la costa central y sur central y gran parte de la región andina desde Ecuador hasta Argentina y desde la primera publicación escrita en quechua en el siglo XVI, hasta los estudios léxicos, fonológicos y gramaticales en los que se clasifica el idioma quechua en: Quechua II, Quechua II-B, Quechua Chinchaysuyo, Quechua Sureño y Quechua Clásico.

Muchas de las traducciones, como las del fraile Diego Gonzales Holguín y las del Instituto Lingüístico de Verano (organización protestante evangélica apoyada por Ministerio de Educación), han tenido como fin una campaña proselitista religiosa y han impuesto sus programas educativos fuera de las necesidades de las comunidades andinas, causando divisiones entre las comunidades nativas y sus propios cultos, además de imponer vocablos que no forman parte del idioma quechua. Ello  ha conducido a posteriores errores de traducción.

Nuestra realidad lingüística con sus problemas actuales: la rivalidad entre el quechua cusqueño y el quechua ayacuchano; la intención  de crear un quechua estándar; las particularidades lingüísticas de cada comunidad del campo y de la ciudad, las influencias extranjeras y las publicaciones libres en las redes sociales en “quechuaespañol” y todas las transformaciones que sufre el quechua, deben ser estudiadas  con cuidado y no por un monopolio de instituciones estatales (Ministerios de Educación, de Industria y Turismo, de Cultura y otros) ni organismos extranjeros que imponen criterios que no van de acuerdo con el habla popular.

En este sentido, al igual que se ha hecho en varias  sociedades amazónicas como el pueblo Esse Eja, que ha  construido su alfabeto consensualmente, proponemos que cada comunidad debe estar representada por una organización integrada por antropólogos, lingüistas, maestros, escritores y artistas, entre otros, cuya lengua materna sea el quechua, para llegar a un consenso de aceptación de palabras prestadas del español o entre ellas mismas, según el significado y la fonética que se dan en cada región, zona o comunidad cuya investigación profunda se haría respetando la tradición y usos de cada población andina o amazónica, sin confrontaciones, para finalmente crear un diccionario que aglutine todas las expresiones o palabras usadas por cada una de ellas, complaciéndonos en su diversidad, porque allí radica nuestra riqueza cultural.

¿”LIBRO”, EN QUECHUA SERÍA “MAYTU”?*. Bernardo Rafael Alvarez

Desde hace unos dias hay una polemica interesante sobre si “maytu” puede significar “libro” en quechua. Atento a los pulsos del lenguaje, Bernardo Rafael Alvarez ha publicado en FB una nota al respecto. Con su permiso reproducimos toda la conversacion. Y esperamos que el amable liyipakuq haga sus contribuciones en este foro.

¿”LIBRO”, EN QUECHUA SERÍA “MAYTU”?*

Traducir es cosa seria, pues. Aquí -a manera de adelanto-unas reflexiones mías, por las que pido disculpas, ya que tal vez resulten osadas e imprudentes (y porque, además, yo no sé nada de quechua):

En el Vocabulario de la Lengua Quechua, de Diego Gonzalez Holguín (1608), aparece lo siguiente (lo transcribo sin variaciones): “Mayttu. Emboltorio, o manojo &c // Mayttuni. Emboluer, liar, o hazer manojo de algo. // Mayttururu maytuyuyu. Emboltorio. Para presentar de fruta o yeruas”.

En Pastaza, “maytu” es la también llamada “patarashca”. Y así aparece precisamente en el “Vocabulario Quechua del Pastaza”, editado por el Instituto Lingüístico de Verano: “patarashca (una comida de pescado envuelto en hojas)”.

En la página PERUEDUCA/ Sistema digital para el Aprendizaje, encuentro la siguiente frase en quechua: “LLamkana maytu: Yupana 1 Pulla yachakushum”, traducida al castellano de este modo: “Cuaderno de trabajo Quechua Inkawasi: Matemática 1 Grado”. Es decir, “Llamkana maytu” como “cuaderno (o libro) de trabajo”.

González Holguín: “Llamccancca, o llanccana. Las obras que se han de hacer”. En una palabra: “trabajo”.

Como sabemos, antes de la llegada de los españoles, en esta parte del planeta no se conocían los libros y, como tal, era imposible que existiese una palabra en quechua para nombrarlos. Lo que algunos científicos han considerado como sistemas de escritura prehispánicos son los tocapus (figuras geométricas, en tejidos, o pintados en vasijas) y las quilcas (pictogramas, petroglifos o marcas culturales sobre rocas). Pero, repito, no hubo libros propiamente dichos).

Bien. Empleando la lengua de los incas, qué podríamos hacer, en los tiempos actuales, para referirnos a ese maravilloso objeto de papel que encierra sobre todo conocimientos, sabiduría, y que nuestros remotos antepasados no conocían? ¿Cómo traduciríamos la palabra “libro” al quechua? Difícil tarea.

No sé a quién se le ha ocurrido (en el Ministerio de Educación o sabe Dios dónde) emplear, por primera vez, el término quechua “maytu” para designar, en la lengua de los incas, al libro o cuaderno (que, en buena cuenta, son lo mismo). Pero yo (aunque sé que lo que voy a decir puede ser cuestionable o, de hecho, cuestionado por algunos) debo decir que a mí me parece acertado el que se haya hecho esa traducción que –creo que es obvio- ha tenido en cuenta lo que es una suerte de analogía entre lo que lo que significa “maytu”, especialmente en el Pastaza (el envoltorio de un alimento, o “una comida de pescado envuelto en hojas”) y lo que esencialmente es un libro: “manojo” o “envoltorio” de conocimientos, de “alimento espiritual”.

¿Debió ser otra la palabra quechua para designar al libro? Probablemente, pero yo no sé cuál. ¿O es que acaso lo más conveniente hubiera sido que ocurriese lo mismo que pasa, por ejemplo, con la palabra “cuerpo” que, según veo en un diccionario (castellano-quechua), está “traducida” como “kwirpu”? ¿O sea, en el caso de “libro”, cambiar solo una vocal, para que se convierta en “libru”, tal vez? Eso (es mi modesta y atrevida opinión) sería de mal gusto.

(Repito: me parece acertada la traducción referida. Sin embargo, para evitar confusiones, ¿no hubiera sido mejor que, antes de usar el término, se diesen las explicaciones pertinentes?)

¿Qué opinan los entendidos?

¡Un abrazo, amigos!

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* Hace unas semanas le prometí escribir sobre este tema a mi amigo Fredy Roncalla, pero ocupaciones y malestares me lo impidieron; hace un rato -al ver que Fredy volvió a tocar el asunto- recordé la promesa, y no me quedó más que coger la Laptop y, apurado, ponerme a escribir. You, Nora Curonisy Lostaunau, Eduardo Jose Arroyo Laguna and17 others29 Comments3 SharesLikeCommentShare

Comments
  • Fredy Roncalla Bracias Bernardo. Aparentemente se usa maytu para conservar la “pureza” del quechua, pero he aqui que el simil “envoltorio” es un proceso metaforico en espanol. Es decir es una falacia. Con este criterio estamos muy mal. Lo publico. con tu permiso, en Hawansuyo2Edit or delete thisWrite a reply…
  • Ivo Urrunaga Cosmópolis Carmen Cazorla ZenHide or report this
  • Armando Vargas Alcalde En cada lengua es difícil encontrar la palabra exacta a su significado, en otra lengua.
    Creo que se acerca o asemeja la intención o cosa parecida a lo lo quiere expresar.
    Un abrazo hermano.1Hide or report this
  • Julia del Prado gracias querido Bernardo Rafael Álvarez1Hide or report this
  • Pedro Diez Canseco Muñoz A ver si entendí. Puesto que las palabras significan conceptos, ideas, y no palabras, no hay traducción perfecta. Eso, de cajón. Y si en quechua no hay ninguna palabra ni remotamente parecida a libro y no se acepta el simple préstamo lingüístico, se busca una que establezca una metáfora o un símil.

    Podría entonces extenderse la metáfora para construir un significante nuevo (pero perfectamente comprensible por tener referentes materiales, los libros) y hacerlo siempre desde la visión quechua.

    Por lo tanto, ¿no es posible designar al libro con una palabra compuesta, digamos «envoltorio» [del] «saber» o «fuente» [de] «conocimiento» o «almacén» [de] «palabras» «sin» «sonido» o «cosecha» [del] «pensamiento» [y la] «imaginación», o algo así?

    Estas son metáforas españolas, pero intento señalar la dirección.3Hide or report thisHide 19 Replies
    • Bernardo Rafael Álvarez Pedro Diez Canseco Muñoz Así es, Pedro. Yo creo que sí es posible. ¡Un abrazo, hermano!3Hide or report this
    • Pedro Diez Canseco Muñoz ¡Saludos, Bernardo!2Hide or report this
    • Fredy Roncalla Pedro Diez Canseco Muñoz pero el proceso metafórico está pensado en español, por ende es muy deshonesto que se piense que se está conservando el quechua. Este es un grave problema1Edit or delete this
    • Pedro Diez Canseco Muñoz ¿Cómo se puede conservar el quechua si se trata de darle un nombre quechua a un concepto que nunca existió en quechua? Por eso dije que mis ejemplos son españoles pero la metáfora real tendría que ser pensada desde la visión inherente al quechua.3Hide or report this
    • Fredy Roncalla Pedro Diez Canseco Muñoz completamente de acuerdo, o en todo caso crear consenso pero. O meter gato por liebre1Edit or delete this
    • Bernardo Rafael Álvarez ¿Cuál o cómo es o sería “pensar en quechua” o tener una “visión inherente al quechua”? ¿Decirle “libru” al libro, por ejemplo, como ocurre con muchas otras palabras? ¿Darle un nombre en quechua (“maytu”) a un concepto que no existió en esa lengua es un atentado contra ella? Opiniones.2Hide or report this
    • Pedro Diez Canseco Muñoz Ni siquiera la RAE pretende conservar el español, solamente recomendar un uso prescrito como correcto y anotar sus variantes, y también los usos indebidos… que podrían o no establecerse como los correctos mañana. Esto incluye los préstamos lingüísticos y la adaptación fonética de extranjerismos, sobre todo cuando se refieren a nuevas tecnologías.

      El quechua no puede «conservarse» si no admite conceptos nuevos, que necesitarán vocablos nuevos. Y ya no está aislado del resto del mundo, tiene que convivir con las demás lenguas. Si hasta ahora ese proceso ha sido atropellado, sería bueno que se lo conduzca mejor.

      En cuanto al «genio del quechua» (para usar una expresión de Álex Grijelmo que puede aplicarse a cualquier lengua, y que alude a ese guardián algo caprichoso de las palabras y construcciones que tienen o no sentido en una lengua dada) y a la percepción del mundo que le dio forma hace siglos, es importante hallar un consenso hermenéutico, incluso epistemológico, y no entrar en separatismos gnoseológicos aunque haya elementos culturales y significados a duras penas transferibles de una lengua a otra (por ejemplo, el «blue» del inglés o la «Sehnsucht» del alemán o incluso la «saudade» portuguesa, o el mero hecho de que algunos objetos cambien de género gramatical de un idioma a otro, lo que altera el campo semántico). Esta dificultad no ha impedido que, por ejemplo, el mundo anglosajón y el mundo eslavo compartan un área común y que ambos encuentren ciertos referentes en el griego y el latín. Igualmente, el árabe tradujo al griego, el español se acercó al japonés y al chino, el japonés se enriqueció con el inglés y el alemán, el inglés adaptó la riquísima mitología india, el italiano unificó los dialectos de la península y permaneció permeable a ellos.

      No hay dos palabras en lenguas distintas que se equivalgan porque no responden a un proceso de pensamiento idéntico, se formaron a partir de experiencias sociales distintas. Pero puede haber similitudes y, además, contra lo que postula el postmodernismo, que reduce el mundo objetivo a un «texto», tenemos la realidad y la experiencia común para confrontarlas con ideas y palabras. Creo que cada lengua posee una personalidad específica, incluso que puede ser más o menos propensa a ciertas ideaciones (esto sería tal vez su «visión inherente») y que -esto está probado- inspira a los músicos que las hablan unas determinadas formas melódicas, pero los conceptos maestros tienen aire de familia.

      Creo que si el quechua anhela algún futuro, habrá de entrar de lleno en el mundo actual (porque no todo aspecto de la globalización es perjudicial), adaptarse a él, incluir significados que no tenía, hallar expresiones adecuadas para ellos. Lo último que debería hacer es convertirse en una lengua hermética, en el peor sentido del término, para peruanos y bolivianos. Pero si consigue coger viada, si recibe ingredientes ajenos para procesarlos sin indigestarse (y no tendría por qué: una civilización o una lengua son fuertes en la medida en que se nutren de otras y siguen siendo ellas mismas), llegará el momento en que a su vez aportará palabras y nociones robustas.

      Pero nada de esto ocurrirá si predomina la tendencia museística, aislacionista, clorofórmica, diríase nostálgica de un quechua platónico.4Hide or report this
    • Bernardo Rafael Álvarez Eso. No aislarlo, ni mantenerlo como un objeto de museo ni como un “niño de cristal”.2Hide or report this
    • Fredy Roncalla Pedro Diez Canseco Muñoz desde hace tiempo, tanto el hablante cotidiano como en las escuelas rurales de usa libro fonetizado al quechua. Es decir el término quechua para libro ya existeEdit or delete this
    • Bernardo Rafael Álvarez Fredy Roncalla ¿O sea, en el idioma de los “invasores”: “libru” o “lebru”?Hide or report this
    • Fredy Roncalla Bernardo Rafael Álvarez , ese tiro es con efecto1Edit or delete this
    • Bernardo Rafael Álvarez Fredy Roncalla ¡Wayki!Hide or report this
    • Fredy Roncalla Con ese criterio en el español no se debería usar la palabra “fútbol”Edit or delete this
    • Fredy Roncalla Bernardo Rafael Álvarez eso ya es quechuaEdit or delete this
    • Fredy Roncalla Pedro Diez Canseco Muñoz de acuerdo. La única aclaración es que todas las lenguas que se hablan y escriben en el mundo en este momento son actuales. Nadie viaja en una cápsula temporal al pasar del castellano al quechua, por ejemplo. Por lo menos yo no lo hago. Sino tendría frequent flyer como canchaEdit or delete this
    • Fredy Roncalla Pedro Diez Canseco Muñoz el concepto de libro hace siglos que existe en el quechua, como préstamoEdit or delete this
    • Bernardo Rafael Álvarez Fredy Roncalla Eso lo sé. No hay razón para oponerse al uso de préstamos (o apropiarse de ellos); es legítimo. Las lenguas no tienen por qué ser “puras”. Eso de la “lengua de los invasores” lo dije en broma. Pero lo cierto es que si se usa una palabra quechua para referirse (por analogía) a la palabra libro no me parece reprobable. Pero, claro, es cosa de debate.y seria bacan que se organizara una suerte de mes redonda para que se discuta el asunto.Hide or report this
    • Fredy Roncalla Bernardo Rafael Álvarez ya lo estamos haciendo. La cuestión es que si ya hay el término via préstamo querer imponer por capricho purista un término por analogía ( en castellano) es contraproducente. Mejor sería concentrarse en términos muy nuevos en la cuales no hay préstamo en uso. Algo que debería hacerse por consensoEdit or delete this
    • Bernardo Rafael Álvarez Fredy Roncalla Lindo y apasionante tema, hermano.Hide or report this
    Write a reply…
  • Alberto Colán La palabra libro, no existe en quechua por ser un vocablo extraño al mundo Andino, importado por los ¨conquistadores¨ españoles. En cambio, hay voces similares que cumplen la misma función, como las palabras : Kelka, Quelca, o Quilca; o el Kipu, Quipu, o Quipo. Que, si bien son sistemas nemotécnicos de dibujo y escritura; traducen el mismo concepto. Y, a la vez, cuestionan la falaz idea de que los Antiguos Peruanos no conocían la escritura.2Hide or report this

Utshimauat / Los maestros de Joséphine Bacon

Tomado de Siwarmayu

Utshimauat / Los maestros de Joséphine Bacon

Embajadora de las culturas indígenas, Joséphine Bacon es una escritora innu de Pessamit, en la costa del río Saint Laurent, territorio llamado ahora Québec en el este de Canadá. Bacon escribe en su lengua nativa, el innu-aimun y en francés. Desde 2009, ha publicado cuatro libros de poesía bilingüe y colaborado en muchas antologías. También ha escrito guiones para dos películas (Ameshkuatan, Les sorties du castoren 1978 y Tshishe Mishtikuashisht, Le petit grand européen: Johan Beetzen 1997), además de su colaboración en varios programas de televisión. Durante años, ha trabajado con ancianos para conservar las lenguas maternas y las tradiciones ancestrales, y con jóvenes artistas indígenas para fomentar la creación artística. Ha sido premiada a nivel provincial y nacional.

El poema “Los maestros” proviene de su primer libro,Bâtons à message / Tshissinuatshitakana (sin traducción al español) publicado en 2009 con la casa editorial quebequense Mémoire d’Encrier. Los Palos mensajeros del título son palos que los indígenas nómadas de estos grupos dejaban en los caminos para dejar recados a los otros que pasaban por el mismo lugar. En el prefacio del libro, Bacon señala, “Mi gente es escasa, mi gente es invalorable como un poema sin escribir. / Los ancianos se callaron, dejándonos el eco de sus murmullos…” Con palabras precisas y selectas, la poesía de Bacon explicita los vínculos innegables entre los indígenas, la naturaleza, el territorio y el mundo espiritual (Sophie M. Lavoie).

Nimichumat nejanat nuitamakutiat :

“Tshitatshakush puamuishapan
eshkueja inniuin.
Shash petamushapan assinu tshitei.”
 
Los ancestros me dijeron: 

“Tu alma soñó mucho antes que tú.
Tu corazón escuchó la tierra.”

Tshitei uitamu
anite uetshin

mamitunenim tshitatshakush
uin an ka minishk
anite tshe ituten, 
eshkueka inniuin.


Tu corazón dice
de dónde vienes

piensa en tu alma,
ella te dio la fuente
antes de nacer.

Papakassiku, Atikuapeu
Pakushuenimakan
tshin ka pagushuenimikuin, 
nimititen meshkanau anite

etat Missinaku
uin nika ashamiku
kukamessa shiueniani

Uapishtanapeu
nika tshishunak
shikatshiani
tshetshi minukuamuian,

Ushuapeu takushiniti
nipuamunit
uin nica uitamaku

etati Tshishikushkueua
uin ja tshitapamikuiaku
ute tshitassinat.


Papakassiku, Atikuapeu
él que esperamos, 
me llevas hacia

Missinaku
quien ofrecerá la trucha gris
de nuestra tierra, y si

tengo frío,
Uapishtanapeu
cálido me calentará 
durante mi sueño

Ushuapeu
me llevará hacia

Tshishikushkueu,
la que cuida de
las palpitaciones de la tierra
en mi corazón.

Alanis umenu

Uetakussiti shakassineu pishimu
nuamapamau ukaumau ka mitshetushet
e minat peiku
auassa pakushenitamunnu

innitsheuau mamitshetuait
ishi-uashteshiu
anite shipit
anite ut kuepitak

uin mukutshissenitamu
nete tshe ishi-shatshituaunit
tshetshi uinipekunipekakuiaku
natutuakut kashkanat.

Para Alanis, mi madre

Una noche de luna llena
la madre de tantos hijos
devuelve la esperanza
a un niño

una imagen aporta
un sinnúmero de colores
a un río
desviado de su lugar
de nacimiento

solo él
toma su camino
hacia el mar que nos acuna
en las ondas del sueño.

Utshimauat © Joséphine Bacon (Innu-aimun). De Bacon, Joséphine.  Bâtons à message/Tshissinuatshitakana. Montréal : Mémoire d’Encrier, 2009.

Los maestros © Sophie M. Lavoie (traducción al español del francés)
Utshimauat / Los maestros 
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SOBRE LA TRADUCTORA

Sophie M. Lavoie es profesora asociada del Departamento de Cultura & Estudios mediáticos de la Universidad de Nuevo Brunswick en Fredericton, Canadá (territorio nunca rendido de los Wolastoqiyik o malecitas). Enseña clases de lengua, literatura, cine y cultura. Ha publicado artículos académicos sobre literatura de mujeres centroamericanas y latinocanadienses, entre otros temas, en francés, inglés y en español en varias revistas. Fue cotraductora con Hugh Hazelton de El laberinto vertical de la poeta argentina Nela Rio hacia el inglés, tradujo el libro de poesía Nous sommes les reveurs de la poeta mi’kmaq Rita Joe hacia el francés y acaba de salir Un parcours bispirituel, la traducción al francés de la autobiografía de Ma-Nee Chacaby, una indígena biespiritual cree y ojibwe.

Más sobre Joséphine Bacon© 24 Festival Internacional de Poesía de Medellín. Colombia. 2014

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VI Festival Latinoamericano de Poesia

Quedan todos invitados. Gracias  a la gentileza de la  directora Karla Coreas, organizadora del festival.

 

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Leen:
Abderrahim El Khassar (Marruecos)
Dennis Avila (Honduras)
Ely Rosa Zamora (Venezuela)
Fredy Roncalla (Perú)
John Burns (Estados Unidos)
Juana M. Ramos (El Salvador)
Karo Castro (Chile)
Keila Vall de la Ville (Venezuela)
Malén Denis (Argentina)
Manuel Adrián López (Cuba)
Manuel Becerra (México)
Miguel-Ángel Zapata (Perú)
Miguel Falquez-Certain (Colombia)
Paola Valverde (Costa Rica) Salvador Madrid (Honduras)
Yrene Santos (República Dominicana)
No se pierdan la mesa sobre Poesia y Traduccion el dia Jueves, ahi nos vemos

Entrevista a Oscar Huaman sobre Letras TV Willakun

El dia de ayer la Cátedra de Lengua Quechua de San Marcos ha difundido la gran noticia sobre el programa “Letras TV Willakun”,  bajo la batuta de los profesores Isabel Galvez Astorayme, Oscar Huaman Aguila y Franklin Espinosa Bustamente.  Chayraq  tilivisionpi rimanasankuta yuyarchkanchik. Alli allillamanta.
Facultad de Letras y Ciencias Humanas – UNMSM is withMabel Gálvez Gálvez.

Ya estamos en #TVPerú. En breves minutos presentamos el primer micronoticiario quechua en el #Noticiario en ese idioma de ese canal de TV. Óscar Huamán, listo para su participación.

#FLCH
#UNMSM
#CatedraLenguaQuechuaUnmsm
#OrgulloSanmarquino