Cima de la Libertad. Diego Luzuriaga

Cierta vez, frente a la biblioteca de  Columbia Universty, a donde había llegado a vender mis cacharpas, se apareció Dieguito Luzuriaga y dijo que  ya no quería ser músico  sino poeta. Otra vez viajando en mi station wagon marrón,  él  y su esposa Clarita, se dieron en primer beso.  Tres hijos mas tarde siguen juntos y converso y escucho de cuando en cuando a Dieguito, … Continúa leyendo Cima de la Libertad. Diego Luzuriaga