Fragmento de Huambar en el marco de Vanguardias y Beligerancias, Congreso Internacional de Literatura

Hoy a las cinco de la tarde, leeré en la Casa de la Literatura, unos fragmentos  comentados de Huambar Poetastro Acacau Tinaja de Juan José Flores, obra que precedió la visión bajtiniana de la literatura, las literaturas bilingües y multilingües actuales, contrastó con el indigenismo de entonces y con el modernismo poético popular, pero siempre desde un espacio marginal, con muy poca atención de la academia, aparte  de las lecturas regionales. Al respecto, don Edilfredo Flores Leiva -hijo del autor- dice:

“produciendo la obra Wambar Poetastro Acacau tinaja, que fue editado el año 1933, 2 años antes de su defuncion. Yo quede solo en la horrible y triste orfandad, a mis 12 años de edad, de herencia obtuve los textos wambar lord digo, en 4 cajones hermeticamente cerrados, de 1 metro cubico de capacidad cada cajon, llegue a vender por mayor 3 cajones a un mercader, y el contenido de un cajon comercie por menudeo en el colegio de Andahuaylas donde yo estudiaba, hasta que un profesor de religion, señor cura me prohibio la venta con amenazas de expulsion”.

Una marginalidad que sin embargo  merece estar en la vanguardia.

En Hawansuyo consideramos a Huambar – junto y en dialogo con los Rios Profundos- como la más importante novela peruana del siglo veinte. Chaymantacha tupachallatapas rimachwan kunan tardi. Esta lectura se hará en honor a Victor Flores CCorahua y a Edilfredo Flores Leiva. Quedan todos invitados. Se canjean libros.

 

La belleza “Difuntorinconiana”

 

En Difuntorincón “ su mujer para querer nomas ya haba habido” (huarmellancca cuyallapacc ñam cascca), unas lindas chicas de tipo colonial, en su “arreada” (ccatinampi). “ Su bonito ser tu ojo también anochecería” (sumacc cainincca ñahuiquitapas tutayarccachinmaraccchá).

 

Yo gozaba de gran ascendencia y simpatía entre ellas, “como ojo su pepitita así me querían” (ñawi ruruchanta hinam cuyahuacccu). Es que cargaba en mi bolsillo mi gusanito misterioso llamado “llorarás” (Huaccanqui), que lo alimentaba con mi sangre, de gran poder atractivo que, unido a la fama de  “buen mozo, poeta y enamorado”, de que gozaba, era natural que ejerciera sobre el bello sexo una fuerza sugestiva poderosa y fuera recordman entre los conquistadores de corazones.

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DE OIDAS SUPE… Ricardo Calderón Gutiérrez (sobre Huambar Poetastro Acacau Tinaja

Ricardo Calderón Gutiérrez, no solo paisano apurimeño, sino Ocobambino de los predios de Huambar y Juan José Flores, ha tenido al amabilidad de hacernos llegar el siguiente texto, que es la introducción  a una edición  que hiciera de la que, junto a los Ríos Profundos, es la mas importante novela peruana del siglo veinte. Llena de  humor, bilingüismo, irreverencia lingüística y ruptura de los cánones del modernismo e indigenismo; salida del  universo literario de los hacendados sureños Huambar, tiene la peculiaridad de ser un texto que trasciende la pagina y se inserta en la tradición oral, en la memoria de quienes lo han leído, han visto el libro de niños, de los que han escuchado de oídas, y de los que los desconocen por completo. Es un fenómeno que trasciende la literatura como se la conoce hasta ahora. Un libro cuyos misterios tal vez solo se comparan a la Nueva Coronica. Y es el caso de lo que pasó con el libro, y con Juan José Flores, sobre cuya  biografía hay datos generales y confusos, aunque ya es tiempo de escuchar con mayor atención  las versiones de don Edilfredo Flores Leyva, hijo del autor de Huambar. En esta entrega  Ricardo Calderón nos da algunas luces sobre el perfil de las personas reales que inspiraron a Huambar, sobre todo Daniel Aybar y Adelida Torres, a la cual relaciona con Valeriana Willka Condori, Valicha. Nos explica también  el modo de vida de los hacendados, y los motivos por los que desaparece el libro.  Otro dato importante es  que reitera la posibilidad que el texto haya sido escrito a alimón por Juan José Flores y por otra persona. Pero mejor leer este valioso texto sobre la primera novela apurimeña de un autor tan andahuaylino como Jose Maria Arguedas…

 

 

DE OIDAS SUPE...

Por Ricardo Calderón Gutiérrez*

 

Lo escuché de niño cuando en el pueblo mío alguien contaba pasajes del libro para distraerricardo-cal a sus oyentes, quienes reían con las picardías de Sardaniel Huámbar Lordigo, el personaje central del libro Huámbar. Volví a escuchar a otras personas hablar del libro no solamente en Ocobamba sino en otros pueblos vecinos, lo cual iba aumentando mi curiosidad por buscarlo y disfrutar de esas historias sin que otros me las contaran.

Pasaron los años, me fui de Ocobamba a Huancayo y luego a Lima. En estos lugares volvió Huámbar a mis oídos por boca de mis paisanos con quienes me juntaba de vez en cuando, pero ya no tenía esperanzas de encontrarlo. De Lima me fui aún más lejos, a Miami, en los Estados Unidos, donde ya no volví a oír del libro, y encontrarlo se quedó como un sueño irrealizable. Sin embargo, quedaban en mi memoria los personajes del libro, y esa manía del autor de traducir graciosamente algunas palabras del quechua al castellano. Recuerdo haber conocido a los personajes del libro, cuyos nombres aunque modificados, eran fáciles de identificarlos; sabíamos quiénes eran: Sardaniel Huámbar era Daniel Ayvar, el anciano que vivía en el cercado; Aledaida Pitorres era Adelaida Torres, la viejita que vivía en Huancallo a cierta distancia del cercado, ambos ya cansados de la vida, cubiertos de canas, casi ciegos, de hombros caídos y el cuerpo encorvado. Al verlos en ese estado quién podía imaginar las aventuras que vivieron – aunque ficticias- en su juventud, descritas y narradas por un señor rico y poderoso, digno de otro libro que, según cuentan, en la vida real se constituyó en el rival de Daniel, disputándole el amor de Adelaida y, al no poder conseguirlo, se inventó esta historia a fin de ponerlos en ridículo a ambos y quitarse la espina del pecho, convirtiéndolos en el hazmerreír de sus lectores.

Paralelamente a la fama del libro, corría la fama del autor. No quedó nada escrito sobre él. Si hubiese dejado una autobiografía, tendríamos una fuente de información directa de su vida y, a falta de ello, sus datos biográficos lo escuchamos de diferentes fuentes y lo contaremos más adelante.

El sacerdote Yayala -Ayala en la vida real- es otro de los personajes de la obra contra quien el autor del libro descarga su batería de insultos, y no por ello podemos considerar esta obra anticlerical, puesto que la ira del autor no es contra la iglesia sino contra un sacerdote, cuya conducta ante los ojos del lector resulta reprochable, como también lo es la conducta de Sardaniel cuando al final de la obra, él entrega a su esposa a cambio de su libertad, como un acto supremo del ridículo.

De oídas supe que al autor de este libro, Juan José Flores, le gustaba disfrutar de su poder económico, ese gusto lo llevó a visitar algunas ciudades extranjeras, de las cuales se trajo unas palabras que identifican al país de origen. Cuando menciona gentelman, sabemos que estuvo en los Estados Unidos e Inglaterra. Cuando menciona bocatto di cardinali es porque estuvo en Italia. De esos países trajo el gusto por las pinturas, encargándole a Néstor Cavero, pintor y maestro andahuaylino egresado de la Escuela de Bellas Artes de Lima, a embellecer las paredes de su casona con varios murales que se conservaron por muchos años después de su muerte. Del mismo modo ilustró su libro con sendos dibujos que no sabemos si los hizo el mismo pintor. Esos

dibujos que ahora reproducimos en esta edición, tuvieron más suerte que los murales, de los cuales ¿alguien conservará una foto?

El hecho de reimprimir Huámbar nace del deseo de rescatar una obra literaria de un completo abandono. Esta obra representa la primera expresión literaria del pueblo de Ocobamba, cuya fecha de escritura se remonta al año 1898, fecha en la que los personajes de la obra intercambian varias cartas. Si el libro fue escrito ese año, podemos suponer que permaneció guardado por 35 años, hasta 1933, fecha en la que fue publicado con el prólogo de J. Héctor del Pino, quien resalta su aspecto poético y la curiosa traducción del quechua al castellano.

Yo conocí a don Daniel y a sus hermanos Pancho y Modesta, todos eran solteros y avanzados de edad. Daniel era el mayor, tuvo muchos hijos en madres diferentes, y cuentan que debido a su costumbre de mujeriego, contrajo una enfermedad venérea que lo caratula.pngllevó a la tumba. Nunca supe que tuviera afición literaria; de tal manera, no son suyos los poemas que se le atribuyen en el libro. Pancho le siguió por ese camino, pero la señorita Modesta, la más joven de la familia, les sobrevivió por muchos años. Ella caminaba con cierta dificultad, apoyándose siempre en un bastón de palo debido a un problema en las rodillas que le arqueaban las piernas. Yo los veía de vez en cuando al pasar por la calle donde vivían, a dos cuadras de la plaza; tenían una casa amplia con un patio bastante grande. Lo más destacado de la señorita Modesta era su carácter fuerte (dicen que por eso nunca se casó), no tenía miedo de enfrentarse a cualquier hombre, e imponía sus ideas en asuntos de administración pública, llegando a ser la primera alcaldesa del distrito, cargo que hasta entonces era un privilegio de los varones.

A fin de facilitar la lectura del libro, hemos aumentado el tamaño de las letras, por lo que el libro aumentó en 20 páginas. Hemos corregido los errores señalados en la sección original de fe de erratas. Las palabras extranjeras han sido también cambiadas de tipografía.

La primera edición de este libro no salió al mercado, sólo algunos ejemplares pasaron de mano en mano y, más bien, se difundió de boca en boca en los departamentos de Apurímac y Ayacucho. Aquellos lectores que nacieron en la sierra peruana disfrutarán más su lectura que aquellos que no tuvieron contacto con el idioma quechua; sin embargo, éstos últimos tendrán la oportunidad de enfrentarse al idioma nativo del Perú, que hoy es todavía el primer idioma del 40% de la población peruana.

La poca difusión de la edición original de este libro se debió, posiblemente, a que el libro se imprimió poco antes de la muerte del autor, lo que no le dio tiempo de difundirlo. Sabemos que personas inescrupulosas saquearon su casa inmediatamente después de su muerte, llevándose cajas enteras de estos libros, creyendo que contenían objetos de valor, al descubrir que eran libros las abandonaron como cosa inservible o repartieron los libros entre sus amigos y allegados.

La presente reedición la hacemos en cantidad reducida con el único propósito de rescatar una obra que contiene el folclor del lugar donde nacimos y al que queremos mucho.

Hay dos elementos de este folclor que debemos resaltar: uno es el uso frecuente de la expresión ”no más” en Ocobamba y otros pueblos vecinos. El otro es el uso del “cauca”, instrumento musical de una sola cuerda que no lo he visto ni lo he escuchado nombrar en otros sitios.

Sucedió con la primera edición de este libro lo que le pasó al libro de Flora Tristán “Peregrinaciones de una Paria” (1838) que fue quemado en Arequipa por sus tíos, disgustados por algunos pasajes del libro, lo que ocasionó la escasa circulación de la primera edición de ese libro. Años más tarde aparecieron otras ediciones que tuvieron mejor suerte. Lo que le sucedió al libro de Flora se repitió en 1960, cuando el libro “La ciudad y los perros” de Mario Vargas Llosa corrió la misma suerte en el Colegio Leoncio Prado, donde el libro fue considerado ofensivo por la administración del colegio. Ahora el libro circula sin ningún problema en cualquier ciudad sin que le ladre un perro.

Supimos que una de las razones para la poca circulación de Huámbar fue que Sardaniel los perseguía y apenas los conseguía los quemaba uno tras otro. Ahora, a casi 75 años de la primera edición, y a 70 de la muerte del autor, vuelve a la calle con una nueva imagen, y tenemos la esperanza de que los ánimos de uno y otro bando ya se hayan calmado, y el libro circule en absoluta libertad, como lo hacen los ríos, lo pájaros y el viento a lo largo y ancho de Ocobamba. Como ya hemos visto, hay libros que sobreviven al fuego, que se levantan de sus cenizas como el mítico ave fénix, esperamos que este libro tenga la misma suerte.

Una historia parecida a la de Huámbar, pero en el área de la música, es la de Valeriana Huillca Condori, la musa que inspiró “Valicha” en 1942. La belleza maldita de la que fue víctima en su juventud, tenía 18 años, inspiró a su patrón, Miguel Ángel Hurtado, a crear una canción despechada, que algunos reclaman como un himno del Cusco. Cuando le inyectó esta amargura escrita a su bella música, el profesor Hurtado, hijo de los hacendados de Acopia, tenía 22 años. La hermosa joven quechuahablante de la cual estaba enamorado se había escapado a la ciudad del Cusco con un campesino de la zona. “Él bebió con sus amigos, entre ellos varios mistis (blancos) que también la asediaban, y se inventó esas letras de insulto”. La canción habla de un destino fatal para la migrante: “Y llegando a Cusco/ niñita de veras/ en las picanterías molerá maíz / en las puertas del cuartel/ mi niñita de veras/ estará robando corazones”. Las autoridades de la región la homenajearon como Patrimonio de la Mujer Andina. En una foto de 1988 aparece bailando con el presidente Alan García en Palacio de Gobierno y el ex presidente Juan Velasco Alvarado la proclamó símbolo de la mujer campesina. Pero ni esos honores evitaron que Valicha terminase sumida en la pobreza extrema y el abandono.

Ignoro si José María Arguedas nacido en Andahuaylas (Apurímac), tuvo contacto con el texto original de Huámbar, o por lo menos supo de la existencia de esta obra que contiene mucho de folclor, pero sé que el escritor andahuaylino Luis Rivas convirtió Huámbar hace años en una obra teatral y lo representó en varias ocasiones. Ahora que sale esta nueva edición del libro él ha ofrecido remontar su obra en escenarios de Apurímac, Ayacucho y otras ciudades, esperamos que así sea.

JUAN JOSÉ FLORES

Su padre, Carlos Flores, fue un militar venezolano que llegó a Ocobamba con su esposa e hijos a mediados del año 1800, estableciéndose en una parcela de la Hacienda Mitobamba. Pariente de Carlos fue el General Juan José Flores*, el primer presidente de Ecuador, quien al perder su cargo se exiló en Perú. No sabemos exactamente cuál era la relación familiar de Carlos con el depuesto presidente, cuyos familiares buscaron también exilio en lugares tan remotos como Ocobamba, tal es el caso de Carlos Flores, quien fue

nombrado maestro de una escuela, donde se enamoró de una estudiante de 13 años de edad a quien la mandó raptar de la puerta de su casa y tuvo un hijo con ella. A este hijo, cuya madre falleció en el parto, le puso el nombre de Juan José Flores. El huérfano fue recogido por una hermana de la difunta de nombre Dionisia, quien lo crió en Mitobamba, pero un tiempo después fue recogido por su padre que lo tuvo junto a sus hijos legítimos hasta el día de su muerte. Después del entierro de su padre fue echado a la calle por sus hermanos a la edad de 10 años. Encontró refugio en casa de una familia de Ccarhuayacu, donde cuidó los animales de esa familia. Su protector, un hombre bueno y caritativo de 30 años, se compadeció de su orfandad y le enseñó a escribir en la arena del río, a leer con un pedazo de periódico y, a pesar de tener otros hijos, le compró cuadernos, lápices y ropa con la venta de un torito en Andahuaylas. Le enseñó también a multiplicar con la tabla de multiplicación del dorso de un cuaderno. Le dio educación con la idea de convertirlo en un hombre instruido capaz de vengarse del desprecio de sus hermanastros. A partir de ese momento a Juan José le nació la sed de aprender más y más, y de una manera autodidacta adquirió los conocimientos que otros niños aprenden en las escuelas. Un día, mirando en un puñado de coca, su protector le dijo que tendría un gran porvenir, lo cual él lo demostró con creces. Del seno de esa familia pasó a vivir en casa de doña Calixta en Ocobamba, donde don Jaime guiándose por recomendaciones lo empleó como mayordomo de la Hacienda Mozobamba, cuyo dueño se había refugiado en la Hacienda Santa Rosa por los problemas que tenía con sus colonos. Juan José consiguió ayudantes y logró apaciguar a los sublevados, le propuso al dueño comprarle su hacienda, lo cual se efectuó al poco tiempo. Al hombre que le enseñó a leer lo llamaba papá y le dio casa en Chóccyacc (un sector de su hacienda), proveyéndole de todas las comodidades, e incluso le firmó un papel haciéndole creer que sería su heredero. Conocedor de este documento un empleado de la Caja Fiscal se casó con una de sus hijas, pero la abandonó al cerciorarse de la invalidez del papel. Otro hombre que se casó con otra de sus hijas, obligaba a su esposa a pedirle a Juan José muchos productos incluyendo abundante aguardiente para su consumo personal. Enterado de ello, Juan José lo mandó flagelar. Otro día, mandó llamar a sus hermanastros con astucias y los hizo flagelar desnudos, arrojándolos a un pozo lleno de calabazas podridas. Su visión de grandeza y su trabajo duro y constante transformaron la hacienda en la más rica de la zona. Cultivaba gran cantidad de productos agrícolas y criaba cientos de ganado vacuno, mejorándolos con ejemplares de raza importada; fabricaba quesos y mantequilla en abundancia. Vendía sus productos en las ciudades vecinas y lejanas. Atraía a su hacienda gente de negocios que le compraban sus productos in sito. Construyó su casa-hacienda con grandes patios, corrales, jardines y huertos; con talleres de carpintería, herrería y mecánica. Construyó una capilla a donde iban sacerdotes a celebrar misa y festejar fiestas religiosas tradicionales (cuentan que su calavera se encuentra todavía en una de las paredes de esta capilla). Juan José Flores era un gran jugador y un insuperable anfitrión. Atraía a su hacienda políticos, artistas y personas con dinero e influencias, a quienes entretenía con actividades sociales y juegos de azar. Entre ellos estaba un pintor anónimo que pintó los murales en las paredes de su casa y un escritor anónimo que le ayudó a escribir este libro. Entre sus huéspedes no se mencionan mujeres notables, las flores del campo llenaron este vacío, pero sabemos que era mujeriego, entre ellas figura Aledaida, el personaje principal femenino de este libro. No se conocen otras mujeres, pero estando ya bien establecido en su hacienda, decidió contraer matrimonio con una jovencita del pueblo vecino de Ongoy,

llamada Elvira, con quien tuvo una hija llamada Iris. No se conocen de otros hijos, de tal manera, la esposa y la hija heredaron todo su patrimonio.

*General Juan José Flores (Puerto Cabello, Venezuela, 19 de julio de 1800 – Isla Puná, Ecuador, 1 de octubre de 1864), el primer presidente de Ecuador, sirviendo como tal tres veces: de 1830 a 1834, de 1839 a 1843, y de 1843 a 1845.

Tres meses después del estallido de una revolución en Guayaquil en marzo de 1845, Flores hubo de partir al exilio, Con su caída concluyó el período histórico de quince años que se conoce como la “época floreana” en la historiografía del Ecuador.

Exiliado en Costa Rica, Chile y Perú. Desde este último país dirigió en 1852 una expedición para recuperar el poder en el Ecuador, que fracasó aparatosamente. No fue sino hasta 1860 cuando, por invitación del Presidente ecuatoriano Don Gabriel García Moreno, pudo regresar a su patria adoptiva después de quince años de exilio. Fue calurosamente recibido en Quito y le fueron devueltos sus bienes y honores. En los años siguientes, el “Primer Ciudadano del Ecuador” volvió a participar activamente en la vida política y militar del país, e incluso presidió la Asamblea Constituyente de 1861 aunque no manifestó intenciones de volver a la primera magistratura. Murió el 1° de octubre de 1864, a bordo del buque Sinyrk, en una travesía de la isla de Puná a Guayaquil, a los sesenta y cuatro años de edad. El gobierno de García Moreno declaró tres días de luto nacional, hizo sepultar su cuerpo en la Catedral de Quito e inscribir en su tumba el epitafio AL PADRE DE LA PATRIA, EL PUEBLO, AGRADECIDO.

*RICARDO CALDERÓN GUTIÉRREZ

Nació en Ocobamba (Apurímac, Perú). Fundó y dirigió en Lima la revista “Llacctánchic” (Nuestro Pueblo) de 1968 a 1971. Fundó la Biblioteca Municipal de Ocobamba en 1970 que lleva su nombre. Se graduó de profesor de Castellano y Literatura en 1971. Reside en Miami desde 1972, donde publicó sus poemarios: Allpamama (Madretierra, 1989) y Toma mi corazón (1991). En narrativa: Genio y Figura de don Artemio (1994), En torno a la biblioteca de Ocobamba (2001), Mamacha Candelaria: Patrona de Ocobamba (2009), Redoble por Ocobamba (2012), Cartas de amor entre estudiantes (2016) y otros libros. Fundó y dirige en Miami el Instituto de Cultura Peruana (ICP) desde 1991. Convocó exitosamente a 23 concursos de poesía y narración. En 1969 fue declarado Hijo Predilecto de Ocobamba. En 1997 y 2006 recibió la Medalla de Honor del Consulado General del Perú de Miami, Trofeo Tumi (1999),

VIDAL OCHOA Y RICARDO CALDERON

SINOPSIS DE LA BIOGRAFIA DE JUAN JOSE FLORES GUTIERREZ. Edilfredo Flores Leiva

A sus noventa y pico de años don Edilfredo Flores Leiva escribe y publica en internet sus memorias historicas, los origenes familiares y semblanzas de algunos personajes a Juan Jose Flores, autor de Huambar Poetrastro Acacau Tinaja. Agradecemos a don Edilfredo la generosidad y alegria con la que  nos cuenta la historia de Huambar. Este texto ha sido publicado como un comentario, pero por su importancia se publica en la pagina principal.

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SINOPSIS DE LA BIOGRAFIA DE JUAN JOSE FLORES GUTIERREZ, autor de la polémica obra WAMBAR POETASTRO ACACAU TINAJA y sus ancestros.
El autor fue bisnieto de juan jose aramburu, migrante de raices celtas, hidalgo catalan español, arribo a la america del sur exactamente en puerto cabello, estado de carabobo, venezuela. alla por los años 1700. epilogo sus aventuras por america. alli engendro a su homonimo juan jose flores,(la historia no menciona el cambio del apellido aramburu a flores materno). cuando rayaba en los 13 años de edad, flores, el genio de bolivar liberto el occidente de vanezuela, y puso sitio a puerto cabello en 1814. obligado a levantarlo viajo flores a valencia, entrevistandose con el libertador se incorporo a las huestes emancipadoras de america del sur, junto con bolivar batallo en boyaca y carabobo, derrotando a los realistas. Cuando el libertador avanzo hacia el peru, continuando las tareas de san martin, despues de la entrevista en guayaquil, flores quedo en la provincia de pasto en colombia, como jefe militar y civil a la cabeza de un grueso ejercito de reserva. al retornar bolivar del peru se hizo cargo del gobierno colombiano como presidente totalitario, por un año donde murio por un mal patologico, ademas abatido por los mezquinos politicos y crueles burgueses.
El general flores, ipso facto con el respaldo de su ejercito, consulto a los pueblos de quito, guayaquil y cuenca para secesionar los territorios de la gran colombia y fundar un pais nuevo , ecuador; lo logro y se hizo presidente de la republica por 3 periodos. al estallar rebelion antifloriano,fue obligado al exilio. se marcho a europa y tambien sus hijos, solo el general carlos flores jijon llego al peru. Encontrandose en la comarca de cora cora , provincia de parinacochas, ayacucho, conocio a la señora calixta rodriguez, tia del personaje del wambar, lord digo.
En una localidad de pausa, procreo el general carlos flores jijon a mi padre, juan jose flores gutierrez, en una chavala, desgraciadamente aquella madre murio cuando apenas frisaba 8 años de edad mi padre, por suerte prohijo la señora calixta . en la provincia de andahuaylas, departamento de apurimac, mi abuelo el general carlos compro una hacienda ganadera, mudandose de parinacochas en compañia de su esposa calixta y juan jose, mi papa. Los 3 moraron en ella hasta sus ultimos dias.
De adulto mayor pleno,mi progenitor, hombre talentoso creador bilingue, dotado de un estilo humoristico genial, se dedico al arte de la escritura original de las costumbres medio andinos, produciendo la obra wambar poetastro acacau tinaja, que fue editado el año 1933, 2 años antes de su defuncion. Yo quede solo en la horrible y triste orfandad, a mis 12 años de edad, de herencia obtuve los textos wambar lord digo, en 4 cajones hermeticamente cerrados, de 1 metro cubico de capacidad cada cajon, llegue a vender por mayor 3 cajones a un mercader, y el contenido de un cajon comercie por menudeo en el colegio de andahuaylas donde yo estudiaba, hasta que un profesor de religion, señor cura me prohibio la venta con amenazas de expulsion.
5 fueron los personajes protagonistas de la obra wambar poetastro acacau tinaja, el primero y figura central fue Daniel aybar rodriguez, nombre de pila bautismal, oriundo de la localidad de pausa, provincia de parinacochas, ayacucho, radicado en el distrito de ocobamba,provincia de andahuaylas, apurimac, pueblo colindante con la hacienda de mi padre, el era sobrino de la madrastra del autor flores. tuvieron altercados por un legado donde flores gano, pero tanto fue el malestar en el alma del autor del texto, menoscabo al contrincante volcando al papel disminuyendo en un villano. Yo llegue a conocer aun a wambar, ya anciano hombre semileido, de ingenio limitado en el pueblo de ignaros el era el rey, se jactaba de tener porte de los zares rusos, tambien de los lores ingleses, por eso en la obra menciona el autor patochando como zar daniel huambar lord digo poetastro acacau tinaja, estas ultimas palabras son quechuas que quieren decir en castellano, vaso de barro caliente.
El 2do personaje fue un recaudador de impuestos (alcabalero) loza , padre del actual comico, tulio loza, solo se sabe del apellido de aquel y de su discapacidad ocular, el escritor lo tilda como burdo loza tuertone, por haber tenido animadversion a causa de no haber favorecido con carta blanca en una parcela de caña de azucar, en la propiedad del literato quien era terrateniente. segun el libro wambar y la grafica de las imagenes, comienza el dialogo entre aybar y loza, donde narra sus historias basadas en hechos reales y en la ficcion.
El 3er protagonista fue un cura lascivo de la iglesia catolica con nombre Manuel Ayala, avecindado con wambar en la misma aldea. Adelaida Torres, empleada y amante del cura, se fue de amores con wambar hasta el rapto al estilo proserpina legendaria . En la novela el sacerdote pastor espiritual , con saña y obsecacion lo persigue a wambar, para que la devuelva a su venerada amante, hasta la consumacion de la novela. Mantuvieron diferencias entre el sacerdote y el escritor, porque los 2 eran potentados de la region, flores fue latifundista y ayala, hacendado de la iglesia y el panteon, el cura cosechaba sin arar, sembrar ni invertir, mientras el autor de la obra yugaba para sobrevivir. tales fueron las razones para que incluyera en su redaccion flores, con el mote de asno vil yayala (en quechua yaya es cura)
El 4to hombre del contexto fue moises guzman, alias el malo, segun loe relatos de fuente fidedigna, eran paisanos con el autor, por el sino del destino se encontraron en la provincia de andahuaylas, apurimac, mi padre, hijo de un general hacendado y guzman un depredador trotamundo, pero por razones del destino de sombra, en poco tiempo se caso con una viuda apellidada aguero, coincidentemente se encontraba la hacienda contigua a la hacienda de mi padre. Un dia surgio una reyerta entre mi progenitor y guzman por culpa de un yanacona de guzman que se mudo por maltratos a la hacienda de mi padre, guzman pedia el retorno, flores se nego, entonces guzman le reto a un duelo con arma de fuego, faltando un dia para que se llevara a cabo el duelo, juan jose con juicio de madurez, mando a dar una paliza a guzman con su sobrino llamado jesus salazar, este alo mando al nosocomio y punto se acabo el duelo hasta hoy, por eso flores en su obra lo llamo como guzman el malo.

Convocatoria a libro de estudios sobre Huambar Poetastro Acacau Tinaja

Llegado el momento de de abrir el debate sobre una obra fundamental de narrativa bilingue y humoristica, cuya  historia  dentro y fuera del texto revela  cada  vez mas aspectos fascinates, se hace este llamado acompanado de los audios de la primera visita que hicieron Hugo Carrillo, Felipe Ruiz y Fredy Roncalla a don Efilfredo Flores Leiva, hijo de Juan Jose Flores. autor de Huambar. Agradecemos el contacto inicial de Juan Jose Flores (nieto) con los descendientes de tan importante autor andino de ascendencia  ecuatoriana y venezolana. La  difusion de Huambar y los ejemlares que se conocen  se deben  al baul lleno de libros que  don Edilfredo Flores Leiva heredara de  su padre. Con el pedido de su difusion

Huambar Poetastro Acacau Tinaja

(Convocatoria)

La obra única de Juan José Flores (Pullo/Ocobamba): Huambar Poetrastro Acacau Tinaja –escrita poco antes de 1933–, sigue siendo un libro poco conocido, casi de culto, pero su lectoría y el interés va creciendo paulatinamente. Prueba de ello es la reciente mesa de trabajo realizada el 11-4-2015 en la Escuela de Literatura de Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde participaron Gonzalo Espino (UNMSM), Hernan Hurtado (Universidad Nacional Micaela Bastidas), Victor Flores Ccorahua (Universidad Nacional San Cristobal de Huamanga), Hugo Carrillo (Parlamento Andino), Dante Gonzalez (Pakarina Ediciones) y Fredy Roncalla (Hawansuyo); asímismo, asistieron Oscar Huamán Águila, Roxana Quispe, Gloria Caceres, Melquíades Alendez, Venancio Estacio y Ángel Maldonado. Pero cabe destacar la presencia de Víctor Flores Ccorahua, el iniciador de los trabajos académicos sobre Huambar. Por su parte, don Edilfredo Flores Leiva, hijo de Juan José Flores, a sus noventa años planea escribir la historia “real” de cada uno de los personajes que aparecen en Huambar. Este desprendimiento y generosidad son suficiente aliciente para continuar y ahondar con los pocos estudios que hasta ahora hay sobre una de las más importantes novelas peruanas –junto a Los Ríos Profundos– del siglo veinte.

Este conversatorio incidió en aspectos del humor, la traducción literal quechua-castellano, la carnavalización del lenguaje, la literatura entre paréntesis, Huambar como el zorro; además, de la relación de la novela con Waman Poma, José María Arguedas y el indigenismo en general. También se consideró que este breve texto plantea un cuestionamiento radical de todo el sistema literario peruano.

La Escuela de Literatura de la UNMSM, La Alforja de Chuque, Pakarina Ediciones y Hawansuyo invitan a los estudiosos y el público en general a enviar sus contribuciones para un volumen de estudios sobre Huambar: única y breve obra maestra de humor bilingüe quechua castellano.

Los interesados pueden mandar sus sumillas hasta el 30 de agosto de 2015 a:

La alforja de Chuque

gonzalo.espino.reluce@gmail.com

Pakarina Ediciones

dantegonzaler@gmail.com

Hawansuyo

Fredyamilcar@gmail.com

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VISITANDO A DON EDILFREDO FLORES LEYVA (HUAMBAR POETASTRO ACACAU TINAJA)

VISITANDO A  DON EDILFREDO FLORES LEYVA, HIJO DE JUAN JOSE FLORES AUTOR DE HUAMBAR POETASTRO ACACAU TINAJA

 DSCN2351Gracias a los buenos auspicios de Juan José Flores (nieto)  quien nos dio noticias  suyas, hemos podido acceder personalmente a don  Edilfredo Flores Leyva hijo de Juan José Flores, autor de Huambar poetastro acacau tinaja (que se puede ller en linea visitando el enlace anterior). La cita fue el pasado 25 de enero. Fuimos con  el escritor andaduaylino Hugo Carrillo y con el guitarrista Felipe Ruiz para encontrarnos con  Don Edilfredo  y su  hijos Ivonne, Ginet y Yazzini.  Don Edilfredo que ya frisa  los noventa años, pero tiene la lucidez y facilidad de palabra de un joven de cuarenta, nos recibió amablemente. Corrigiendo algunas imprecisiones  biográficas  que sobre Juan José Flores que circulan en varios medios, contó la historia de  su padre y su descendencia de un ex presidente ecuatoriano. Esa  historia ha sido trabajada en Hawansuyo por don Edilfredo anteriormente, pero volveremos a ella con mayor detenimiento en otra entrega. Lo que  llama a la atención es que  Juan José Flores fallece cuando don Edilfredo tiene once  años y recibe como única herencia de su padre un baúl de libros, que  luego empieza a  vender en Andahuaylas a un precio módico que va aumentando a medida  que el libro crece en popularidad. Pero el negocio  termina cuando un cura le prohíbe a  don Ediflredo que prosiga la venta. Cuenta entonces que vinieron unos señores y se llevaron el resto. Al momento la familia tiene apenas unas copias de Huambar poetrastro acacau tinaja publicadas en facsímil en una colección sobre Apurímac, y agradeceremos al publico lector  si tienen  acceso a un libro original se lo hagan llegar a la familia de don Edilfredo. Pero lo interesante es que aquí  la historia se concatena con la de Hugo Carrillo, que en su niñez canjea Huambar…  con un pariente de Tulio Loza  -cuyo padre es personaje “Tuertone” de la novela- por un par de chuzos y es  expulsado  de la escuela por leerlo en clase. Tenemos un video en preparación donde Hugo Carrillo lee fragmentos de Huambar…, pero es imposible trabajar en ello sin caer al suelo a carcajadas. Por otro lado, es posible que la caja que empezó a repartir don Edilfredo sea  la fuente de donde hayan salido las  copias conocidas de esta obra. Por ende, el baúl  de don Edilfredo tiene su lugar en la historia de la gran literatura peruana y universal.

Ha llegado el momento de decir que si bien nos es conocida por el público en general, Huambar poetastro acacau tinaja es  junto a los Ríos profundos y el Zorro  de arriba y el zorro de abajo, la más importante novela  peruana del siglo veinte.  Una obra maestra del humor andino bilingüe. La crítica y la lectoría de las letras peruanas  necesita remontar un gran vacío y apreciar esta obra que antecede a su tiempo, rompe  desde el inicio  con los cánones del indigenismo y la otra literatura oficial, y anda como un zorro caminando por las márgenes esperando su momento rizomático. Vacío, que felizmente se va llenando con un creciente caudal crítico y de lectura. Esperemos que en un futuro no muy lejano se publique una edición autorizada de esta obra maestra, que  junto a la de José María Arguedas –ambos autores son del mismo sector social – muestran al Perú  los rostros complementarios y duales del ande: el maestro el lado  profundo y violento y  Huambar  el exquisito humor andino. Ambos con un sentido de belleza y humanidad cautivantes y reveladores.

Pero mejor  retornar a don Edilfredo que   agarró una larga conversa con Hugo Carrillo lleva de anécdotas y chistes en quechua para después rematar con unos  huaynos  tocados  por Felipe Ruiz y cantados por  don Edilfredo, Hugo Carrillo y todos. Aquí  algunas imágenes de este encuentro memorable,  tomadas poco antes que  Felipe Ruiz vaya a tocar con los Aybar,  que también  son de Ocobamba, lugar donde  Huambar empieza a ser perseguido por el cura Anovil yayala a causa del hurto de Aelaida, su amante.

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