Enrique Verástegui: poeta, maestro y amigo. Víctor Gonzalo Ramírez Herrera

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Enrique Verástegui: poeta, maestro y amigo

 

Víctor Gonzalo Ramírez Herrera

Pontificia Universidad Católica del Perú

 

  1. Introducción.

 

Me siento honrado por poder participar esta noche en la presentación de esta antología del excelente poeta, mi amigo y maestro Enrique Verástegui. Mi amistad con él se remonta ya por lo menos a una década, pero su mano como maestro me guía desde mucho tiempo antes. Y lo sigue haciendo con igual y renovado vigor.

Dos objetivos tiene esta presentación, breve por el tiempo pero amplia en cariño y sinceridad. La diferencia entre estos objetivos puede plantearse como la diferencia que existe entre un síntoma y un signo médico. El primero es subjetivo y participa mi versión de las cosas; el segundo, se asume como un dato concreto y es evidente para cualquier observador. El subjetivo, el primer objetivo, es rendir un sincero homenaje a Enrique y contarles por qué lo considero un maestro, mi maestro. El segundo objetivo es argumentar por qué es el poeta vivo más importante de los últimos años.

Para abordar estas ideas es indispensable dar un breve recorrido por su obra. Este será resumido y me concentraré en obras concretas. Eso es lo que haremos a continuación.

 

  1. La obra de Enrique.

La producción de Enrique Verástegui es inmensa. Caudalosa. Amplia como las diversas ideas que despliega en cada uno de sus trabajos, es también reconocida la fuerza vital que expresa en cada género abordado. Y los ha abordado todos con un magisterio incuestionable: poesía, novela corta, novela, guión cinematográfico, ensayo, etc.

 

En poesía, me gustaría referirme a su Ética. Una obra genial, ya que transita por distintos momentos de la historia universal, como por la historia del poeta. Hay un hilo conductor detrás de esa bella obra que es testimonio constante de un tiempo, de personajes diversos, inmerso en toda la cultura de occidente, pensando en el futuro, en la acción y en la verdad. A todos los libros de Ética les preocupa el futuro y que este se construya desde lo íntimo y desde lo político, y nos encamine a uno luminoso. Es ahí donde Enrique Verástegui se encuentra con lo universal del ser humano, en la búsqueda íntima de su propio sujeto. Mención especial merecen los dos tomos de Angelus Novus, que a mi entender representan un libro que está entre los mejores tres poemarios producidos por un peruano en cualquier momento de la historia. Ambos, sueño, pero ahora en voz alta, y reclamo, una urgente reedición.

 

Enrique me dijo en algún momento que él se encuentra con la verdad a través de la poesía. Ética es una obra plena en este sentido. Pero, dice Enrique, debe volver a la narrativa para poder comunicarse con los hombres también. Y al ensayo, añadiría yo. Y ahí es donde me gustaría hacer mención de El motor del deseo. Una obra furiosa, llena de un vanguardismo incalculable, inagotable, poderoso y violento. Un síntoma claro de la efervescencia de una época, de un tiempo que atraviesa al sujeto/poeta que es la voz de la historia. Solo los seres sensibles y entregados a la verdad podrían alcanzar ese enervado estado de oráculo. El libro es una guía y un manifiesto. Un punto en el camino de una mente enardecida por la cultura y por el amor. Esa mente encendida encuentra un fiel reflejo también en El terceto de Lima: colección de tres novelas cortas por donde transita la locura, la soledad, la realidad desfigurada y la voz alta de sus poemas más narrativos, aprisionada en esta ocasión en la intensidad de personajes singulares. Un libro que debería ser también reeditado, considero yo.

Otro libro al cual me gustaría hacer mención es El modelo del teorema. Curso de matemáticas para ciberpunks. Es aquí donde Enrique sigue una intuición que transita por diversos autores y pensadores: ese vínculo entre número y versos. No en el cálculo de sílabas, sino en ese poder de los números para decir algo sin que sobre o falte algo. Ese mismo intento está pensado en el modelo del teorema, siguiendo el camino abierto por el Tractatus de Wittgenstein.

Tratar de abarcar su obra en un comentario es imposible. Sin embargo, he puesto algunos hitos para poder dar cuenta de mis objetivos de fondo. Que quede claro, en este punto, que tanto en poesía, en ensayo y en narrativa tenemos a un autor combativo inscrito en occidente peleando contra lo que se debe pelear. Como dice Gilles Deleuze sobre la filosofía: “La filosofía no sirve al Estado, ni a la Iglesia, que tienen otras preocupaciones. No sirve a ningún poder establecido. La filosofía sirve para contrariar. Una filosofía que no entristece o no contraría a nadie no es una filosofía. Sirve para detestar la estupidez, hace de la estupidez una cosa vergonzosa. Sólo tiene un uso: denunciar la bajeza en todas sus formas”. Yo creo que es la misma lucha que Enrique realiza en su producción, una denuncia constante a través de la fuerza de sus versos o de sus líneas.

Ahora bien, paso a contar por qué es un maestro para mí. Este es mi primer objetivo.

 

  1. Por qué es como un maestro.

La primera vez que leí a Enrique Verástegui yo tenía 14 años. Ya escribía poesía y me encontré con un poema sobre pintura escrito con una intensidad que casi me hace desistir en el camino de seguir escribiendo. Pero fue todo lo contrario, fue un reto. Así empecé a leer sobre el poeta y todas sus obras, al menos las que por ese entonces podía encontrar.

Recuerdo un dato que flotaba por la web. Este contaba que Enrique de niño leía un libro diario. A mí no me quedó duda alguna que este dato era verdad y traté de hacer lo mismo. Ya leía, pero ese ritmo descomunal lo impuso Enrique. Estuve así por meses buscando tiempo en cualquier parte de los días. Y se podía. Aprendí a buscarme espacio y a cumplir mis objetivos de lecturas. En esos meses siguientes también tuve retos puntuales con la lectura de sus obras: las referencias a autores y obras. Para mí es imposible, lo sigue siendo, leer un texto y dejar de lado ese tipo de información y así fui no solo leyendo a Enrique sino leyendo a los autores que él iba mencionando en sus poemas y ensayo. No podía quedarme relegado. Así fui descubriendo un camino y ampliando mis lecturas y mi producción.

 

Años después conocí a Enrique. Lo fui a recoger para ir a un recital. Conversamos en el taxi. Le leí un poema. Recuerdo que le gustó el ritmo del poema, pero él estaba más preocupado en que apague mi cigarro al entrar al grifo donde paramos. Su palabra fueron: ”no sea tan osado, compañero”. Inmediatamente, apagué el cigarro. Ese recital fue genial. No sé si Enrique lo recuerde, fue en la PUCP, mi alma mater. Enrique llenó el auditorio, leyó sus poemas y hasta cantó ese bellísimo “Canto a París” de su obra Andrómeda. Un hecho puntual de ese evento fue que la gente que repletaba el lugar le pedía que leyera ese bello poema “Datzibao”. Enrique dijo que eso era imposible porque no había llevado “En los Extramuros”. Pasó medio minuto y un joven de al fondo del auditorio corrió a la mesa de Enrique y le entregó el libro. Enrique no tuvo otra más que leer. Todos fuimos felices en ese auditorio. Luego del evento fuimos por las chelas y seguimos conversando con Enrique. Recuerdo que comentando no recuerdo bien qué tema, salió el tema de Hipatia, la bibliotecaria de Alejandría. La cara del poeta se iluminó y me dijo “dónde has leído sobre ella” me dijo. Ahí reconocí que tanto las lecturas como las referencias nos mantenían en sintonía y así cultivamos una gran amistad hasta ahora. Como se puede ver, Enrique representa en ese sentido un maestro: me impuso un orden, una velocidad y una valla alta de cultura occidental. Se lo agradezco. Más adelante él, leyó mi poemario y me lo comentó y criticó, así lo hizo con otros poemas y con el préstamo de algunos libros clave en mi formación.

Así encuentro en Enrique un maestro constante e inagotable. Aquí termino con el aspecto subjetivo. Paso a lo objetivo y a reconocer la importancia de Enrique para nuestra nación.

 

  1. Por qué es el poeta más importante.

Lo que les voy a comentar es una teoría que vengo esbozando hace no mucho. Creo que la misma es sencilla y permite integrar bastantes aspectos. Es una teoría sobre la imaginación.

Los animales pueden tener razón e instintos, más nunca imaginación. Qué es la imaginación, en este sentido. Es esa capacidad humana que permite que las cosas que hagamos, talentos o habilidades específicas como resolver problemas matemáticos o hacer chistes, sean sobre salientes dentro de otras capacidades. Es decir, alguien talentoso en algo es alguien que tiene un alto contenido imaginativo en dicha actividad. Qué es hacer las cosas bien, si es que no es hacerla con imaginación y con ello pensar soluciones nuevas. Cómo se aumenta la imaginación: viendo, viajando, leyendo, escuchando, reconociendo que lo diverso es lo natural. Esta es una teoría que debería tener un correlato pedagógico, después de todo, ya que lo que apunta es a nutrir la imaginación de los niños y con ello mejorar sus capacidades a futuro. Siempre pensando el proceso como uno lento, pero de inversión segura. Sin embargo, también podemos ver la imaginación en términos de nación, de tribu. Una nación con una cultura amplia, con producción científica y artística importante es una nación que está aumentando la imaginación de sus integrantes. Esta “alimentación”, lógicamente no es inmediata pero sirve para tener un colchón y generar esperanza en que los individuos que vengan más adelante puedan tener soluciones imaginativas en diversas áreas. El arte, en este sentido, sirve para aumentar la imaginación de la nación, de la tribu.

Enrique Verástegui, al igual que todos los poetas peruanos, es un agente en este nutrir constante a la imaginación de la tribu. Y lo ha hecho de una manera importantísima. Pero él a diferencia de los otros tiene algo que me permite ver esto con mayor claridad: su llegada a la juventud. Nunca he visto algún poeta, escritor, o artista en general, tan perseguido, buscado e investigado por jóvenes y adolescentes. No sé bien a qué se debe este vínculo, pero sospecho que es una mezcla de sinceridad, inocencia, fuerza, y tantos ingrediente más cercanos a la efervescencia de la juventud. Su impresión en estos es importantísima como lo fue conmigo y como en muchos más. Esto lo vuelve no solo un artista que en su noble labor aumenta la imaginación, si no que esto es más evidente en él que en otros. Es, así, una figura que debe ser cultivada con mayor vigor. Debe llegar a más y permitir que haga lo que mejor sabe hacer, retar al adolescente a adentrarse en su mundo fascinante y empujarlo a actuar.

 

Creo que ya debo ir terminando este breve comentario. En él he hablado de Enrique como maestro y de su importancia como guía para los jóvenes. Por ello debemos celebrar siempre que se publique un libro de él, en este caso una antología. Estamos encuadernando versos furiosos, casi como bombas molotov para el alma y para la imaginación, a la espera de ser leído por algún joven o niño y se pueda inscribir en él un alma de fuego: la fuerza de la imaginación que nos permitirá un futuro mejor para todos.

 

Sorpresas del alma (JRR). Jose Diez (Atawallpac)

Cuando  mas que nunca, como nunca, desde antes, ahora y despues suenan los tambores de la guerra y la intolerancia, son mas necesarias las Armas Molidas. Jose Diez acaba de encontrar en sus archivos un homenaje visual a Juan Ramirez Ruiz que comparte con nosotros. Aprovechamos la oportunidad para saludar la publicacion  de “Extramuros: antagonismos en la poesia de Enrique Verastegui” por Edmundo de la Sota. Ni adelante ni detras de nadie, la historia junta a viejos amigos.

sorpresas

TEOREMA SOBRE LA INCOMPRENSIÓN DE LA FALSACIÓN en POPPER. Enrique Verastegui

“han pasado cinco dias de luto por la desaparicion del maestro Máximo Damian, maestro arguediano, y sol de los Andes. te envío, entonces, mi trabajo lógico-matemático para que lo publique en HAWANSUYO, la inconstratable, como diran los huancainos, tierra de mi papá nacido en JAUJA.” Con estas generosas palabras Enrique Verastegui comparte un interesante texto poetico matematico que no entiendo del todo pero abre  puertas. Como que si este texto estuviera dirigido a mentes profundas, perspicaces, poeticas y matematicas como las de Paul H. Dillon que  recien me entero fallecio al final de qayna wata en Huamanga. Gran hermano  del cual me distancie por culpa de Waman Poma, pero cuya ausencia es mas fria que este invierno. Duelo con yapa, you were always a trikster, and a Pantragruel, Paul. Decanza en paz.(FR)

TEOREMA SOBRE LA INCOMPRENSIÓN DE LA FALSACIÓN en POPPER. Enrique Verastegui

“han pasado cinco dias de luto por la desaparicion del maestro Máximo Damian, maestro arguediano, y sol de los Andes. te envío, entonces, mi trabajo lógico-matemático para que lo publique en HAWANSUYO, la inconstratable, como diran los huancainos, tierra de mi papá nacido en JAUJA.” Con estas generosas palabras Enrique Verastegui comparte un interesante texto poetico matematico que no entiendo del todo pero abre  puertas. Como que si este texto estuviera dirigido a mentes profundas, perspicaces, poeticas y matematicas como las de Paul H. Dillon que  recien me entero fallecio al final de qayna wata en Huamanga. Gran hermano  del cual me distancie por culpa de Waman Poma, pero cuya ausencia es mas fria que este invierno. Duelo con yapa, you were always a trikster, and a Pantragruel, Paul. Decanza en paz.(FR)

TEOREMA SOBRE LA INCOMPRENSIÓN DE LA FALSACIÓN en POPPER

(El problema de la exactitud del conocimiento).

Por Enrique Verástegui

A Nicolás Bourbaki y Andres Wiles

Todo conocimiento matemático es universal, uno, perfecto y, según el análisis inexplicable, demostrable. Si no hay corazón, tampoco hay matemáticas: Sin embargo, las matemáticas –que, naturalmente pasan por la mente– se encuentran en el cosmos, el cielo, el universo.

El hecho del pensar el mundo no es más que la resolución de los problemas del mundo: sin instrumentos matemáticos resulta imposible transformar el mundo. Así el mundo, dado como referencia, solo puede ser entendido como materia a transformar: Si el mundo no es más que la realidad, entonces necesariamente el mundo es un concepto, que exige ser pensado desde otras perspectivas, aquella que refiere la ciencia pero bajo la dirección del pensamiento matemático.

Si vemos al mundo como socio-histórico, entonces los cambios en las estructuras económicas se realizan: ello es la base de la materia que sin pensamiento matemático no puede comprenderse. Por tanto, no estamos hablando del mundo histórico sino del mundo trascendente y eterno, tanto como se presentó al verlo por Demócrito y Leucipo. Esa mirada capaz de ver la realidad hasta encontrar su sustento en los átomos. La base de la eternidad son las contradicciones, y también las paradojas: al haber resuelto las paradojas griegas en -tanto las de Zenón de Elea como ese bello poema de Parmérides al que, desde una perspectiva eterna, llamoLa Palanca Alterna-, no hago otra cosa que, contemplar el aura del universo, muy inmediatamente ante de resolverlo todo desde el punto de vista lógico y matemático.

Este asunto del análisis lógico – matemático es importante porque, sobre su base, se elaboran, por ejemplo, teorías que intentan refutar o tergiversar, los trabajos matemáticos de Karl Marx. Siendo Karl Marx generoso con la humanidad, el infierno no tarda en atacarlo, sin lograr vencerlo, sin embargo. Habiendo Marx resuelto el problema de la economía, el intelectual, en momentos de tranquilidad histórica, debe tener derecho a pensar el mundo tal como el mundo es: una maravillosa trama de pensamiento y matemáticas. Si a lo largo del Siglo XX la política –cualquiera que ella haya sido- desplazó de su lugar en la sociedad tanto a la filosofía como a las matemáticas por no otra razón sino porque estas dimensiones cuestionan precisamente la realidad, aparte de que también son las fuerzas productivas del futuro. De ese modo la historia no era más que una imagen difuminada del mundo, sin ser materialmente la eterna lámpara encendida a través de los siglos. Entremezclada a la política, la matemática desapareció.

Ahora, desde los confines del universo –como si yo fuera Aliens, o un Angel- me planteo la necesidad de vivir matemáticamente tanto como materializar radicalmente la vida.

Aparte de Witgenstein, Bertrand Russel y Whitehead , y Carnap nadie jamás ha logrado permanecer puro, como yo, matemático de una mente que ilumina el cosmos. Si acepto y me alegro en la inducción, tanto como en la deducción, no es más que porque estos métodos científicos se describen mejor a través de la PRE-DUCCIÓN, un pensar el mundo allí donde la esencia deviene universo: la imagen del bing-bang, por ejemplo, era el momento en que está naciendo. Sin pre-ducción – tal como lo planteo en mi libro Apología Pro Totalidad– no hay posibilidad de inaugurarse   nuevos universos ni pruebas, dimensiones. En este punto, la Física requiere de matemáticas audaces que puede reemplazarla allí donde todo es matemáticamente audaz.

El mundo de las matemáticas necesita su nacimiento tanto como su desarrollo y ello no es posible más que poniendo en acción, tanto el raciocinio –como diría Descartes: pienso, luego existo– como la mente genial que todo lo precisa (somos el producto de la mente): Ese planteamiento de Berkeley, aquel gramaticalmente expuesto coincide, incontrastablemente, punto a punto, con mi Teorema del Número1, que figura en mi libro El Modelo Del Teorema, que transcribo:

“El siguiente Teorema, que denomino Teorema del número 1 prueba no sólo la diferencia entre unidad y el número uno sino, también, la existencia del número en tanto que idea producida por la propia configuración de un universo insondable y perfecto como Dios. Ese Teorema del número 1, se transcribe así:

1.-     El número uno es el resultado de tres elementos.

2.-     El triángulo es una unidad formada por la suma de sus tres ángulos que resulta 180º.

3.-     Si 1 + 8 + 0 = 9

4.-     Entonces 9 = 1 + 1 (1 + 1)2 – 1

5.-     Por eso, 32 – 6 – 2 = 1

6.-     Que se lee (1 + 2) – 4 = 1

7.-     Porque la progresión de crecimiento es 4 – 2 – 1 = 1

8.-     Que en su reverso es: 1-4 = 3

  1. Por ello, según el parágrafo 7, el 1 es la progresión decreciente desde el 4 –número fundamental en la Tetractys- pitagórica y la suma de los dos primeros números que, al identificarse con el tercero, se anulan, y por eso se resta el siguiente, que es 4”.
  • Enrique Verástegui, El Modelo del Teorema: Curso de Matemáticas para cyberpunk, Editorial Hispano Latinoamericana, Lima s/f.

Así, es finalmente la mente (y también, naturalmente, los métodos científicos que utiliza) la que decide nuestro estar en el mundo esto es, nuestra forma de estar y comprender el mundo. Esa muerte no es otra cosa que luz de las matemáticas. Si las matemáticas avanzan en el mismo sentido en que retroceden las sombras, es porque las explosiones solares, lo mismo que las mareas lunares(estas, en su fase de crecimiento, causan maremotos y terremotos) alteran la tecnología, atrasándola siempre.

Si no se puede tener otra forma de llegar a la esencia más que empleando elMétodo de la Pre-ducción que no puede ser sino a través de la lógica, expresada en el siguiente esquema:

A B A U B A ۸ B

donde debe constractar al esquema de la disyunción. Para que funcione a la perfección el Phrincipia matemáticus de Bertrand Rusell y Whitehead, es necesario inventar el conjunto vacío, tanto, lo propongo, y demuestro, en mi libro El Modelo del Teorema, cf. 21

Sin embargo, en este mismo sentido –el de la perfección del análisis matemático- releo mi Teorema del Conjunto vacío.

Así, digo:

“Por eso, el Teorema del Conjunto Vacío, prueba la necesidad de una acción que encuentre no sólo su verdad en el espacio.

1.-     Para que funcione a la perfección el PRINCIPIO MATEMÁTICA de Bertrand Rousell y Witherhouse, es necesario inventar el Conjunto Vacío, tanto como lo propongo y demuestro, en mi libro EL MODELO DEL TEOREMA, cf. 21.

Sin embargo, en ese mismo sentido- el de la perfección del análisis matemático- releo mi teorema del conjunto vacío.

Asi digo:

“Por eso, el Teorema del Conjunto Vacío prueba la necesidad de una acción, que encuentro no solo verdad en el espacio de la industria sino, también en una historia entendida como construcción de encuentros, sean científicos, o artístico, para que así adquieran una trascendencia solo posible, como la lógica de las matemáticas, sino también en una historia entendida como construcción de elementos sea científicos o artísticos para que así adquieran una trascendencia solo posible como la lógica de las matemáticas, porque la otra historia, que es la política, vive el absurdo de una fugacidad marchitable. El vacío dado como acción posibilita, entonces, el acceso al universo:

1.-     El conjunto vacío se incluye en todo conjunto universal y ésta inclusión se denomina sustracción de conjuntos, que se expresa como el conjunto que sin ser determinado por la unión, la intercepción y la diferencia de conjuntos, existe al interior del conjunto universal.

2.-     El lenguaje simbólico que signa la sustracción de conjuntos es la siguiente:

=

3.-     Si tenemos 100 rosas y las distribuimos de la siguiente manera: 45 rosas rojas para la pasión, 25 rosas blancas para el alma y 10 rosas rojas para la pasión hallaremos el conjunto vacío de rosas que no destinamos para nada, que puede graficarse como sigue:

4.-     Así, tendremos:

4.1.-   45 rosas rojas para la pasión amorosa.

4.2.-   10 rosas rojas y blancas para la unión de pasión y alma-

4.3     25 rosas blancas para el alma espiritualísima.

4.4     15 rosas blancas para el alma purísima.

4.5     20 rosas rojas para la pasión ardiente.

4.6     30 rosas blancas y rojas para la expresión de pasión y alma.

4.7     60 rosas blancas y rojas.

4.8     40 rosas que destinamos a otros fines y que son el conjunto vacío.

100

5.-     Matemáticamente ello se expresa de la siguiente manera:

10 + 15 = 25                 100 –

20     =       20               60

45               40

15

60

Se trata, indudablemente, y me refiero al Teorema del Conjunto Vacío, de enriquecer la matemáticas, tanto como la vida. El conjunto vacío impide la disyunción de conjuntos lo mismo que, paradójicamente, enriquece la unión de clases. Por otro lado, la equivalencia de clases no puede ser otra cosa más que el absurdo sólo posible más que realizando la cuadratura del círculo.

Todo lo expuesto hasta aquí es correcto, a no ser que se deje de analizar el Principio de Falsación de Karl Popper, según el cual el Principio de Falsación se configura a partir de una x que no pertenece a cualquier conjunto y que por no expresarse como verdad deviene paradójicamente como falso. Esa

∈ ≠ F

Determina, según Popper la falsedad de todo criterio de pensamiento, o de cualquier otro tipo de sistema.

Si ello fuera así, entonces Popper se equivoca porque la Falsación no puede ser verificada. Si Popper utiliza su ideología en -él está bastante lejos de la ciencia- al servicio de la explotación del hombre por el hombre, Fereyabend –amigo suyo desde la Universidad de Cambridge, cuando estudiaron juntos no hace más que destruir el conocimiento conquistado a largas horas de elucubraciones por un pensador cuya lógica es infaliblemente el Principio de Verificación.

Por tanto: Si sistema → lenguaje,

entonces pq→s.

Si S (teorema de S)

Z es un teorema de U.

13/05/2013 – 20/05/2013

8:55 p.m.

BIBLIOGRAFIA

Berkeley: Obras.

Georges Cantor: Teoría de Conjuntos

Bertrand Rusell y Whitehead: Principhia Matematicus

Karl Popper: Obras

Feyerabend: Contra el Metodo

Enrique Verástegui: El Modelo del Teorema. Curso de matemáticas para       Ciberpunks. Editorial Hispano Latinoamericana, Lima s/f

MEDITACIÓN: EL PRINCIPIO DEL NO-SER. Enrique Verastegui

Poema para ser leido como una canción, Enrique Verastegui al modo de John Cage y la dualidad universal y andina.

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MEDITACIÓN: EL PRINCIPIO DEL NO-SER

A Pitágoras

Por: Enrique Verástegui

El “es” no es el verdadero “es”.

Siendo y no siendo se enfrentan sin cansarse.

Si miras detrás del abismo,

La sensacion es mar conceptual.

El tiempo que vuelve es materia

Abstraída bajo la forma de su ser precede

El todo e ilumina el caos.

Una insoportable lucidez,

Ante el ocaso que no llega:

Lluevo de tras del espejo

Pero analizable en las manos

ha vuelto para negarnos

¿Qué soñar si Dios no me sueña?

El ADN del cosmos ilumina esta página

El tiempo sueña conmigo, y rosas audaces

  • Como matemáticas embaladas , rápido –

Florecen, tiempo final, asidas a su belleza.

Fundada en la acción, me extraño

El ser cuyo carruaje no conduce a la nada

No es el ser – y menos el no – ser

No es nada el ser sin nada

Que se reflejen en un no – ser

Si el no – ser se duerme no existe lo soñado.

Por ello, a cada lado del carruaje cuelgan pergaminos atareados

Por conocer una linda sonrisa, dulce como no – ser

Mientras defiendo Tao y Buda, tañido de arpa viajera

Atraviesa el pavoroso desierto de Goby

Y unas gotas de vino

Estremecen Caral: he bendecido.

El Varayoc indica luz bajo al túnel

Sin reconciliarse con la muerte

Cuyo ser no deja de suceder,

Y de tras de tinieblas sueña Ángel,

Solo luz, soy solo luz en tus ojos

Si no soñé con lo que era distante,

Entonces no – ser me soñó diferente

El no – ser me representa lejos del no – ser.

El signo cuerpo es abstracción del amor

En tanto que no – ser se representa amor,

Y amor implacable.

El no – ser resplandece en el no – ser.

Enrique no es Enrique, Verastegui es diferente.

Si abstracción produce pensamiento,

Pensamiento produce realidad.

El sentimiento fundamenta la conciencia.

El “es” es un predicado imposible,

(y por eso real), excepto que “es” actual.

El Axioma es:

  1. Real = lo posible.
  2. Realidad = lo que no existe.
  3. Lo real es el no – ser

Todo lo “en si” equivale a una conciencia.

El “es” eterno.

La acción, o, el actual,

No es “usado” – como pretende Heydegger – si no que actúa

Como pensar,

Existe en sí mismo.

A la vez “Dios es” es un sí mismo, ¿qué significa “Dios”?

El es no es el verdadero es.

El no – ser es el alma (1) y también su espíritu (0)

El 3 son diez mil seres.

Nijinky danza hecho una llama en el cielo

Pero el cuerpo de la diosa es no – ser.

No reconocer una mente femenina

Es caer, definitivamente, en la nada.

Lee, Meditación sobre la vacuidad

De Khenpo tsultin giamtso, me dice Charo Verastegui. La Chunga.

Dios no “es” es un predicado imposible,

La acción, en efecto, precede la cosa.

La relacion sujeto/cosa se da sólo como acción.

Por cierto, Critica de la razón pura de Kant

Es posibilidad , existencia y necesidad:

Estas tres condiciones kantianas niegan a Kant

¿Por qué tiene que ser conocido por nosotros?

Esa relación es accion o devenir.

Esa ausencia es la acción.

Si el no-ser es contemplacion,

El ser es la acción

¿Para el Tao no- ser es su vacío, contemplación?

El concepto de “figura” (imagen” ) es per5feccion, según Wittgenstein.

Esa unidad es devenir

¿Lo diferenciamos del pensar?

También la Teología negativa cristiana no es sino la pura acción

Unidad es devenir y ello es la lógica,

Para el entendimiento no-ser innecesario

(Aunque la firme Aristóteles)

Lógica es verdad sintética de la percepción:

El pensar es independiente de ser, según Berkeley,

Esto es: el pensar es el no – ser.

El pensar no es la subjetividad.

No obstante, el entendimiento no existe sin intuición.

¿el pensamiento empírico es un pensamiento real?

No se da, Señor Heidegger, una modalidad innecesaria

Porque la experiencia es necesaria

El ser posible no existe dado que la experiencia

Simplemente es real.

La afectividad es un producto de la experiencia y no solo una relación.

Kant produce, por oposición el “ser innecesario necesario”,,

El objeto no es la poisibiolidad, es la natu4aleza, oi mej0or, el sxer4.

Por tanto es un pensar equivocado.

También, toda subjetividad es arbitraria.

El objeto no es la posibilidad: es la naturaleza, o mejor, el ser.

La posición no es subjetividad ni pausa.

Esa repetición Kantiana no es pura diferencia con la percepción científica.

Si no es la naturaleza: esa diferencia es su relación.

La subjetividad no tiene por qué ser el ser

La reflexión trascendental

No se dirige a la percepción.

El ser no se produce determinada “desde”

El representar

Porque es, de por si, la posición.

Una percepción lineal que no implica nada respecto

atrás (geometría no Euclidiana)

El pensar no es una acepción sensible

Si no las reglas trascendentales de la percepción.

La reflexión de la reflexión es el ser en tanto que reflexión.

¿El ser momentáneo no es el devenir?

¿no es el Shangrila una relación a la lógica?

El no ser no es la lógica

El no ser es el ser como pensar y hacer no “se da”

Si no porque es el de venir y producción.

La productividad es actualidad

Pero la actualidad no es tiempo sin necesaria – no historia.

Lo novedoso en Kan es precisamente el ser fuera del tiempo,

Esto es: la acción del no- ser

Carruajes halados por cisnes,

Y jóvenes Aedas con una copa de conocimiento

Protegido detras de ojos translucidos,

Y flores son el no- ser de las flores.

Si el no ser no es lo soñado,

Entonces lo no soñado se manifiesta imposible,

Ni vuelve a soñar su existencia.

Al fin,

Aquí contemplo noche de luna

Tu belleza adormida en la fronda

Aquí el Cenit, luz inincambiable hayan en mis pensamientos.

Las flores que buscas si el no ser no es la realidad,

Tampoco deja de ser el no ser.

El primer principio es realidad

El segundo principio no- es no ser

El tercer principio es el ser sin sueño.

Sin embargo, el de venir sin sueño no es el no ser

El no ser es 1, y el ser es 0

El no-ser es la apoteosis mundo/ universo

La tesis conductiva es ser y hacer: a la vez la pregunta por el ser

Se plantea como la conciencia

Del ser en un hacer (esta vez biológica)

Que no es más que unir que su encuentro con lo que los constituyen,

Y es innecesario necesariamente el no- ser

En la plenitud de la pareja hecha 1: el amor, el orgasmo.

Nada existe fuera de si mismo

ESTRUCTURAlISMO: NOSTALGIA Y ADIOS. Enrique Verástegui

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El poeta Enrique Verastegui me acaba de dar una leccion. Le pedi una  articulo sobre el estructuralismo y la poesia peruana de los setenta esperando un paper academico, una ponencia, pero ha respondido con un testimonio personal y poetico mas profundo -como debe ser- que el conocimiento analitico. Ademas, nos da pautas para entender la relacion del estructuralismo con el misticismo,  la resonacia del retorno de Francia de Enrique Ballon en la poesia  joven de entonces, y un rapido semblante del injustamente olvidado acomayino Alfonso La Torre, ALAT.  Nos da tambien una vision muy personal de la entrada de Juan Ramirez Ruiz al tema. Claro que el dualismo y atipanakuy entre Enrique Verastegui y Juan Ramirez Ruiz  ha sido el mas brillante  y productivo  de la poesia  peruana en los  ultimos tiempos, cosa que en narrativa se veria solo  entre Huambar y Los rios profundos, o Waman Poma y Garcilaso. Pero esta veta comparativa aswan yachaqkuna istudianan kachkan. Haciendo la acotacion que en el Peru no existe el folklore, acompanamos el brillante ensayo de Enrique dedicandole una entrega de Tula Cajigas para que vulva a saborear el mate de yerba luisa que se tomo despues de mandar el ensayo

ESTRUCTURAlISMO: NOSTALGIA Y ADIOS.

Enrique Verástegui

 

Se me invita escribir sobe estructuralismo, aunque yo no sea la persona adecuada, y al hacerlo tal vez deba escribir en tercera persona, como son escritos mis libros, aunque ahora , al llegar a la madurez de mi vida, tienda por desechar el concepto ensayo –el gran aporte de Montaigne al Renaciomiento- por el de meditación, más cerca a lo sagrado hindú que a cualquier tipo de ateísmo. Si se habla de amor es porque Dios está presente en cualesquieia que las actividades que se realice. Asi lo mucho de lo que ha sido escrito con amor en la sociedad estructuralista no ha sido la presencia de Dios en nuestra conciencia. Visto así, el estructuralismo –que se fundamentó en los años cincuenta del siglo pasado, y a través de ese bellísimo EL GRADO CERO DE LA ESCRITURA de Roland Barethes- no se niega a pensar la metafísica, la cual es también el mundo abstracto en que se configuran mis libros escritos en prosa teorica. Aunque he leído miles de libros estructuralistas –cosa que se realiza como conocimiento general- no me puedo considerar estructuralista, dado que no he escrito sino a partir de una máquina prodigiosa: la del lenguaje que aparece en todos mis libros. Sin embargo, de un dia para otro, y sin saberse cómo, el estructuralismo desapareció de nuestras vidas. Precisamente hace algunos años, durante un conversatorio sobre Martin Adan, ese poeta del hielo, el crítico francés André Coyné me dijo que se apenaba de que yo tuviera una palabra de amor por el estructuralismo y los estructuralistas: el futuro no iba a tener piedad conmigo: André Coyné viene de tener la experiencia de su amistad con el poeta surrealista César Moro, a quienes cito porque tenían la conciencia de llamarse surrealistas y depotricavan, en mi cara, contra el estrucualismo. En la juventud uno siempre anda con el puño en alto y –como las chicas liberadas- con ganas de vivir su época.

Así, conversando en torno a una copa de pisco souer, y rememorando las décadas vividas –desde todas las perspectivas- el magnánimo narrador Maynord Freyre me dijo que “en Perú en los años 70 sólo existían tres personas que escribían en difícil”. Uno de esos era el enormísimo escritor Julio Ortega, quien ha logrado hacerse un mundo en EstaDos Unidos –desde su reconocimiento y frucion en la lectura de Lezama Lima- y el otro, tan analítico en sus escritos y el fervor creat8ivo de su teatro, era el cusqueño Alfonso La Torre, quien usualmente firmaba sus trabajos periodísticos con el seudónimo de ALAT, tan respetadísimo en vida y tan querido en la memoria. El otro que escribía en difícil era yo, niño de 19 años, a quien la lectura de sus contemporáneos habían saludado enormemente, y quien, a través de sus escritos, puso al pueblo peruano en el cénit de sus conocimientos. Visto a lo lejos esos tres mosqueros de la literatura peruana –ALAT, Julio Ortega, y Enrique Verástegui- habían puesto al Perú en el siglo XXI. Si Coyné hablaba de que sólo los surrealistas pasaban a la historia, yo, al menos, sin buscar la fama, también me siento satisfecho de los millares de libros estructuralistas que leí en esos años de intensa lucha por el bienestar de los pueblos. Sin embargo, un marxismo analfabeto, y llegado desde el Cono Sur, no ha hecho otra cosa que atacar al estructuralismo bajo la acusación de tecnócratas. Y en esa acusacion, el interes por la revolucion fue el resultado inverso. Tanto ha sido el ataque que el interés por el estructuralismo decayó ostensiblemente y lo que era una librería al paso se coinvirtió, de pronto, en un punto ciego: interes para nadie. Que dan acúsmatas –nombre con el que se clasificaba a los pitagóricos- pero el archipielago es vibrante;: desde Julia Kristeva, Phillippe Sollers, Todorov, Barthes, Baudrillard, Foucoult, Deleuze, Guattari,   y todos, la literatura no puede haber alcanzado un mejor resplandor. El estructuralismo tenía un punto de nacimiento que era el lugr donde todos confluían: el punto cero de la lingüística. En 1975, la genial y bella psiconalista francesa Julia Kristeva anunció al mundo que se había creado el Semanálisis: entraba en acción el maridaje de lingüística, semiótica, y marxismo, y aunque todo el asunto de la revolución lingüística se referia a un público hecho de todas las profesiones, quienes en ningún momento se interesaban por la poesía, yo me atrevia a pensar que ese infinito conocimiento se podía traducir en un infinito libro de poesía, sin que ello pudiera comprometerme con nadie. Así resulta que yo me veo envuelto en el lio estructuralista, pero mis resultados son satisfactorios –lo dicen todos.

En el amanecer de los inolvidables, productivos, radicales, y románticos años 70 los poetas de Hora Zero fuimos invitados a una conferencia que dictó a su llegada a Perú, en el auditorio de la Universidad Católica, en la plaza Francia, centro de Lima, el linguista Enrique Ballon, acabado de graduarse en Paris, bajo el magisterio de Roland Barthes, dijo que el Movimiento Hora Zero era equivalente al “grado cero de la escritura”. Por ese entonces había llegado a Lima José Cerna, un joven nacido en la selva me parece, aunque no se discute que llegó por primera vez a Lima, experiencia que encontró su punto de existir en la lectura de Rimbaud, ya                  que Cerna dominaba a la perfeccion el idioma francés. Ese dominio le sirvió para traducirnos ensayos de Jacobson, por ejemplo, que encontrabamos en la revista TEL QUEL de Paris. De ese modo estábamos al dia con lo que ocurria en el mundo, que, como se comprenderá, y era época hippie, llegaba por millares hacia la plaza San Martin de Lima. Eramos escritores y queríamos vivir la vida de un escritor paseándose por Paris. Esta nostalgia francesa nos agarró a todos, y es cierto que –en los bellísimo años 70- todos los de la generación del 70 juramos llegar a Paris para sencillamente celebrar la vida majestuosa de un intelectual que embellece al mundo. Y jurado estaba, y templario fuimos. Intelectual refinado fue el trágico Althusser, quien aportó un concepto decisivo para los cambios de la sociedad del bienestar: la práctica teórica. Sin embargo, años antes, en esos mismos años setenta, en nuestra casa hippie y comunal de jiron Huancavelica, realizamos el Primer Congreso de Hora Zero, para evaluar el camino a seguir, luego del éxito de nuestros libros, en el cual se enfrentaron dos caminos para analizar la poesía peruana. Cerna y yo planteamos la posición de que había que producir un arte a la altura del mundo tecnológico actual, mientras que Ramirez Ruiz quería otra cosa. Allí quedó escindido Hora Zero, pero, hombre sagaz, algún tiempo después, Juan Ramirez Ruiz se puso a la altura de su época. Los de Hora Zero no búscabamos el folckor ni el tremedismo de la nadaistas colombianos, por ejemplo, ni las payasadas del surrealismo francés: búscabamos fundar el pensamiento peruano. A los años ese pensamiento peruano está recontrafundado, y lo hice yo en todos mi libros. Ahora ando vestido de hippie y con la chalina de alguien considerado un romántico anarquista, la bella mirada, y la flor de mi prosa teórica. Asi si el estructuralismo vuelve será bien recibido, si no vuelve caminamos desde/hacia la luz del futuro., tal como lo reconoce lo mejor de lasescritoras francesas actuales: Camille Aubaude, discipula predilecta de Julia Kristeva, y Guilles Deleuze, a quien le invito un trago de pisco souer.