Allin Kawsay, primeros cuatro capitulos. Javier Lajo

Generosamente, Javier Lajo comparte los  cuatro primeros capitulos de su Novela Allin Kawsay, donde lleva a la imaginacion literaria ancestral, ukun, los planteamientos de sus varios articulos y su seminal Kaphaq Nan la Ruta Inca de Sabiduria. Aqui las palabras de presentacion.

javier-2

javier 3.pngseguir leyndo y bajar los cuatro primeos capitulos allin-kawsay_4-primeros

Presentacion de la novela “¡Allin Kawsay! El retorno de los Qhapaq Inka” de Javier Lajo

Presentacion  de la novela “¡Allin Kawsay! El retorno de los Qhapaq Inka” de Javier Lajo.

En esta primera entrega de la saga ¡Allin Kawsay!, titulada El Retorno de Los Qhapaq-Inka, se narra la marcha del Shanti y sus discípulos: Arnawan y Saraku, para trasladar una antigua y sagrada reliquia Inka desde Tiwanaku hasta el Paititi, en la selva del Cusco. Es en éste “peregrinaje”, a través del gran camino de los Qhapaq o “El Camino de los Justos”, donde transcurrirán grandes aventuras, llenas de tradición, misterio, romance y peligro. Pero será también, aquel camino sagrado, un magistral laboratorio capaz de instruirles una insospechada sabiduría milenaria. Allí, el Shanti, un Pureq-Paqho (Sacerdote-caminante) transmitirá a sus pupilos el secreto del manejo y uso maestro del “vínculo” que la humanidad guardaba y mantenía con la Pachamama y cómo criaban el equilibrio Intin-Pacha-Runa, con el cual la sociedad Inka recreaba el “Allin Kawsay” que es la manera correcta y justa de “vivir y existir en plenitud” de la naturaleza, la sociedad, del hombre y la mujer.

carátula_contracaratula_OK

Sólo una pequeña élite, como la que integraba el Shanti –protagonista de la novela- y sus maestros y discípulos sabrían que éste episodio del choque de Caxamarka y sus entretelones, fue el desenlace de un episodio más de una larga y milenaria contienda psíquica y física de civilizaciones, que tampoco terminó allí, sino que continúa, con protagonistas que a veces emergen de la clandestinidad de un feroz sometimiento colonial, que ya va durando poco más de 500 años. Protagonistas como el mismo Shanti, un viejo y querido Paqho o curandero, habitante y líder de las comunidades de la Isla del Sol en el lago Titicaca, al cual le fue encomendada una noble misión y debido a la cual había padecido la persecución y la tortura en manos de la religión de los wiracochas cuyas motivaciones secretas en este relato y en otros próximos, poco a poco nos serán reveladas.

El Shanti, instruido en la escuela de los últimos Hamuyiris –Amautas o Maestros Qhapaq, que sobrevivieron a la persecución y masacre ejecutada por los hermanos Pizarro luego de la invasión europea al Tawantinsuyu– sabía, y así lo recuerda nuestro relato, que Atawallpa, el último Inka, no fue ejecutado en Cajamarca, sino que fue secuestrado y en total secreto llevado al Vaticano, a Roma, en donde sería interrogado por el mismo Papa Clemente VII, en razón que para la monarquía invasora y para el Vaticano, el Inkarey valía mil veces más vivo que muerto. Allí se da el último combate verbal entre los Papas (Pontífices de los descendientes de Noe) y los Inkas (Pontífices de los pueblos americanos que supervivieron al “Diluvio Universal” o “Unu Pachakuti” último), es decir, se da la última confrontación de estos viejos contendientes post-diluvianos o “cabezas” de dos “ordenes” diferentes que oponían al Dios cristiano contra (la I-dolatría de) “Intin” o “la globalidad centralizada pan-andina” del Dios “I” del pueblo Puquina, que fueron los alarifes y constructores de Tiwanaku y del Qhapaq Ñan. Es en este trance, en pleno Siglo XVI, donde el “Inkarey” Atawallpa lanza desde Europa su estrategia de resistencia a la invasión, el Taqui Onqoy y dirige sus últimas órdenes -–de disolver el poder de los Ayllus y Panakas en el “agua sucia” de la dominación colonial— dejando preparado el terreno para el retorno de los Qhapaq-Inka, los que con su sabiduría intentarán –en las sagas posteriores- recomponer el equilibrio del mundo; de ese equilibrio basado en el Munay Inka y su Watana o vínculo Intin-Pacha-Runa, a través de ese poderoso instrumento que es el Qhapaq Ñan o Camino de los Justos, un increíble alineamiento de Ushnus-Intiwatanas que motivados por el ritualismo de los pueblos andinos, “amarran” la incidencia de la energía solar para la re-producción del Allin Kawsay o el fenómeno de la “Vida en su esplendor” para todos los pueblos del mundo. Nuestro protagonista y curandero el Shanti, su hijo Arnawan y Saraku, solo son la punta de la madeja de esa continuidad, de la resistencia Inka, que nunca se quebró.

Lima, 16 de Julio del 2015 – Javier Lajo.

* * *

Qhapaq Ñan: La Ruta Inka de Sabiduría en PDF. Javier Lajo

El wayki Javier Lajo ha tenido la amabilidad de comartir nosostros una version PDF -que se puede bajar e imprimir gratuitamente- de su seminal libro: Qhapaq Ñan: La Ruta Inka de Sabiduría. Una reflexion filosofica originaria a partir de una lectura del ordenamiento o poetica espacial del Qhapaq Nan que  no solo es camino cmino fisico sino invitacion a hanan. Invitamos al publico amigo a  comparir sus opiniones  respecto de este libro.  Javier Lajo anuncia futuras publicaciones qu eseguro compartira con el ayllu Hawansuyo.  El libro se puede abrir golpenado el siguiente enlace Javier_Lajo_Qhapaq_ñan

 

JAVIER+LAJO

El Dios I de los Pukina. Javier lajo

Continuando con la serie del pensador  Javier Lajo compartimos su reflexion sobre el dios I de los pukinas.  Un valioso aporte  teologico desde los pueblos originarios andinos.

Maman wordpressqa dibujuchakunata bloqpiqa churanchu, por lo tanto pedimos al amable lector continuar la lectura  enlaceta waqtaspa

 

En el mundo andino esta aun vigente la “aspiración” de re-ligarse con la Pachamama a través de re-equilibrar al mundo a partir del equilibrio de la pareja humana (expresado en el “ídolo” Puquina de Illawi), y de esta con la comunidad-sociedad y finalmente con la naturaleza, es decir la sociedad Inka y la cultura andina en general, no sólo habrían querido “monitorear” el ángulo de incidencia de los rayos solares sobre la tierra, a través del sistema de “Intiwatanas” (o piedras donde se amarra el ángulo de incidencia del sol sobre la tierra) construidos a lo largo del Qhapaq Ñan, como línea recta geodésica, cual “sistema radiestésico” hemisférico; sino que queda registro de haber habido la “intención” de controlar  rectificar o re-establecer el ángulo óptimo del eje terrestre, a través de lo que llamaremos el “vínculo privilegiado” del ser humano con la naturaleza.

(seguir leyendo)

EL DIOS “I” DE LOS PUQUINAS Y LOS PACHAKUTIS(1)

Principios de sabiduría indígena – (II Parte) YANANTINKUY Y CH’EKKALLUWA / Javier lajo

El pensador puquina Javier Lajo comparte con nosotros su reflexion sobre la sabiduria andina.  Dado que  wordpress no reproduce imagenes acompanamos el texto de Javier con un enlace a WordPress donde las imagenes pueden ser vistas y el archivo bajado, una mejor alrtenativa a sitios que cobra por lo que el projimo, yanantin, ha escrito. Aqui el enlace a Yanatinkuy y Ch’ekkalluwa.  Y en seguida el texto sin las imagenes.

Principios de sabiduría indígena – (II Parte)

YANANTINKUY  Y  CH’EKKALLUWA

Por : Javier Lajo

En el libro “Qhapaq Kuna, mas allá de la civilización” (J. Lajo, Cusco 2002) hemos explicado que en el mundo andino el origen de todo lo existente es una “Paridad”, es decir en el principio cosmogónico hay dos elementos o esencias diferentes irreductibles una a otra, y allí citamos al Inka Garcilaso cuando escribe sobre el primer diálogo intercultural del Inka Atahualpa con Valverde. El Inka quiere entender la lógica o “razón” de los “wiracochas”; y fuerza el traslado a su lógica tetramétrica cuando dice: “…el Dios tres y uno, que son cuatro… por ventura ¿No es el mismo que nosotros llamamos Pachacamac y Viracocha?”, claramente el Inka hacia alusión a su “Madre y Padre” cosmogónicos. Esto ratifica nuestra hipótesis inicial: En el mundo indígena todo es par o se da por parejas, lo que se presenta como impar (o “ch’ulla en Puquina) existe solo en apariencia y transitoriamente. Pero como se ha cuestionado tanto la idoneidad de Garcilaso de la Vega, para hablar de nuestra cultura andina, debemos apoyarnos en otros recursos idiomáticos para apoyar nuestra tesis.

En primer lugar usaremos algunos vocablos quechuas, como son Yana y Yanan, Puri y Purin, Churi y Churin, etc; también usaremos el mito de Sachamama y Yacumama, finalmente nos apoyaremos en el vocablo Pacha que significa cosmos: Tiempo y Espacio y un vocablo mas especializado, pero en idioma Puquina: PAQAS[1], que significa cosmos en términos materiales o exclusivamente en “coordenadas espaciales”, significando Pacha su contraparte, es decir  solamente “tiempo”.

En el Runa Simi, que es idioma usado por millones de nuestros hermanos, existen vocablos para designar conceptos pares, todo el idioma esta plagado de estas “paridades”, a pesar de la decodificación o cristianización de los idiomas quechua, aymara y puquina. Ahora, usaremos el ejemplo más bello en el idioma quechua,  pero también el más aleccionador, para mencionar o expresar las dos esencias de todo lo existente, al parecer estos vocablos y su conjunción se salvaron de ser modificados, traficados o profanados, por la misma fuerza de sus contenidos y su uso irremplazable o insustituible. Me refiero a los vocablos YANA y YANAN.

 

El Yanan-Tinkuy

o

la Complementariedad Proporcional

Puqina-Inka                                      Maya-Quiche                                Tao-Chino

El primero, Yana como adjetivo significa “negro, oscuro, u oscuro fuerte” (Lira, 1982), pero tiene otro significado como sustantivo, a saber: “Mujer que es pretendida por un hombre, o viceversa” y por extensión “persona que está bajo la absoluta dependencia de otra, o que está bajo la dominación de alguno”. Es decir Yana significa: “templado”, “enamorado”, “cautivo de amor”, sea varón o mujer; y es que en nuestra cultura solo puede existir esta esclavitud[2], “voluntaria”, forzosa, irrenunciable; o como añade Lira: “Wáylla t’ika yanas-challay”, que significa: “mi negrita linda, flor de la pradera”.  Y aquí esta lo “mágico” del runa simi y lo poético[3] de nuestra cultura, YANAN significa, según el mismo diccionario: Sustancia, esencia, extracto puro, flor de la harina. Es decir, lo complementario de YANA, es YANAN, que significa lo“blanco-puro”, el significado opuesto a “la otra sustancia” que es lo negro, algo correspondiente pero opuesto proporcionalmente a Yana.

Todo lo anterior, se ratifica con el significado sorprendente de YANANTIN y que es, también en el Diccionario de Jorge Lira: “ambos amantes juntos, el amante con su amada o viceversa”, dado que tiene añadido el aglutinante o sufijo TIN[4]. De aquí también surge el verbo YANAPAY, que significa: Cooperación recíproca, acción de ayudar o trabajar con otro y a sus órdenes (Lira, 1983)[5]; es decir complementando y proporcionando trabajo.  Hemos explicado también la misma “lógica andina” para el juego binario de los templos cuadrados solares y los templos circulares estelares presentes en la arqueología andina, cuyas relaciones de complementariedad y proporcionalidad, están explicadas por el “puente”, “travesaño” o “tranca”, que se establece cuando iniciamos una operación con un elemento común a ambos símbolos geométricos: El diámetro de un círculo que tiene inscrito un cuadrado y cuya diagonal coincide con el referido diámetro, operación geométrica que representa la generación de la cruz cuadrada del Tiwanaku (vulgarizada con el nombre de Chakana). Este es nuestro punto de partida para hacer un puente entre la filosofía y la geometría “cristalina” del mundo andino.  Y también esta lógica nos lleva en su desarrollo a aprender bien cada símbolo de la cultura andina, esta “lógica andina” podrá ayudarnos a “leer” los códigos de la sabiduría ancestral andina. Por ejemplo: esas grandes sierpes o amarus:  “Yakumama y Sachamama” de las que nos habla el Amauta Luis E. Valcárcel en su célebre “Etnohistoria del Perú Antiguo-UNMSM 1967”. Según este mito: “Los tres mundos –Pachas- se hallan unidos por estas dos sierpes míticas, dioses del agua y la fecundidad”, nos da una pista magistral para que aprehendamos el símbolo del agua (Yaku) como una serpiente sinuosa u ondulante (Chokora) “que da vueltas ampliando su tamaño” y que se refiere a las ondas o círculos concéntricos que aparecen en el agua cuando algo rompe la tranquilidad de su superficie

Este “símbolo” que nos regala el agua “es” el tiempo y el movimiento, nos hace literalmente “ver el tiempo” o más precisamente: la energía del tiempo, que oscila cíclicamente y que se puede sintetizar en una imagen de DOS [6] esferas concéntricas: una mínima o epicéntrica o “Ukhu Pacha”, y otra máxima o periférica o “Hanan Pacha”, pero además estas son distinguibles desde una “frontera” o “puerta” (por eso mismo el Punku Inka es trapezoidal) o esfera intermedia que surge por la oscilación de las dos anteriores[7], ésta en realidad es un ‘encuentro’ o ‘cruce’ de las anteriores, éste lugar de encuentro o TINKUY intermedio es el “aquí y ahora” o “Kay Pacha”. Pero el símbolo de la serpiente o “Chokora” solo representa al Uku-Pacha, en cambio el Hanan Pacha tiene como símbolo el Ave o Condor y el Kay-Pacha esta simbolizado por el felino o Puma, estos tres animales simbólicos representan la complejidad de la organización política de la confederación Inka que la explicaremos en otro artículo.

El diámetro del círculo es el único elemento lineal con el que se puede medir a sí mismo y “parear” exactamente el símbolo entregándonos el lado de un cuadrado, que es el primer polígono paralelepípedo que circunscribe a nuestro círculo original. Ahora que ya sabemos que el cuadrado es el otro símbolo, lo cual coincide con la simbología de los templos de la isla de Amantani (en el lago Titicaca) o “Pachatata”, que complementa al templo circular o “Pachamama”, tal como hemos argumentado en el libro ”Qhapaq Ñan, la ruta Inka de sabiduría”. Con estos elementos ya podemos reconocer el significado de Ch’ekkalluwa o “el camino de la verdad” o de la vida, y su relación con el ángulo de giro del eje de la tierra o “I”, (que según algunos filósofos[8], es el “Dios” primordial de todas las culturas tradicionales) y que en la cultura del pueblo Puquina es el principio de la vida y de la conciencia, el generador de I-nti, I-nka e I-llapa.  Esto lo explicaremos en el último artículo de esta serie, valiéndonos de los vocablos Puquinas: “Pacha” y “Paqas”, cuyo significado es “Tiempo” y “Tierra” (Espacio) respectivamente. (Continua: EL DIOS “I” DE LOS PUQUINAS Y LOS PACHAKUTIS)

LOS PACHAS Y

LA CONCEPCIÓN ANDINA DEL TIEMPO


[1]   (Aguiló, Federico . El Idioma del Pueblo Puquina. Edit. Colección Amauta Runacunapac, Quito, 2000: 99) : Pág. 101, PAQAS, significa TIERRA, SUELO, TERRITORIO. También “La expresión catequética: Hanigo Paqas= El cielo; QaPaqas=Esta Tierra; Qato Paqas= Infierno. Y en la Pág. 99, cuando habla sobre el vocablo PACHA aclara: “Nótese que en el puquina el concepto de ‘pacha’ es solamente temporal, sin referencia directa a la ‘tierra’ como divinidad agrícola ni como coordenada espacial, que ya tiene su propio vocablo”.

[2]   Resulta una coincidencia privilegiada el que los esclavos de procedencia africana, fueran yanas, es decir de pigmento negro. De aquí a concluir que los “yanacunas” pre-hispánicos hayan sufrido esclavitud del tipo occidental resulta verdaderamente de ignorantes.

[3] Interrogando al ex Congresista Quicaño, sobre el significado de YANA, congresista indígena que consiguió la creación de la Comisión de Asuntos Indígenas en el Congreso de la República del Perú, me explicaba así: “Yana, es mi niña, lo negrito de mis ojos, con lo que miro, sin la cual ya no puedo ver, a través de la cual yo veo y soy consciente de que existo”.

[4] Dejamos para los filólogos del runa simi el análisis de los términos “tawa-n-tin”, “llapa-n-tin”, “hina-n-tin”, “pura-n-tin, etc, cuyos significados de cada uno abundan en contenido de lo que hemos definido como el principio de la unión de los opuestos complementarios y proporcionales. Pero ojo, decimos UNION, no UNIDAD.

[5] Lira, A. Jorge; Diccionario Kkechuwa-Español. 2da Edición. Cuadernos Culturales Andinos N° 5 , Bogotá, 1982.

[6]  En este artículo aclaro que la dinámica de los Pachas es específicamente de DOS PACHAS, y que en su oscilación y encuentro o TINKUY producen el  KAY-PACHA , que representa el principio de la IMPARIDAD o mejor, la “transitoriedad del tiempo”  o de la existencia.  Lamento que por no haber aclarado suficientemente esta dinámica en el libro “Qhapaq Ñan…”, se hayan producido inútiles debates sobre “la necesidad” de la existencia de “un cuarto” Pacha. Sin embargo, aquí no he modificado absolutamente ninguna idea.  Igualmente lamento que la metáfora y dibujo del anécdota del “la piedra en el estanque” –que aquí reproduzco-, haya ubicado a algunos críticos en “un plano horizontal” o un “plano vertical”  y no hayan podido “ver”  o pensar en imágenes espaciales o esféricas; para evitar estos “desbordes” esta vez he insertado un último dibujo (tajada de melón) que puede ayudar a “imaginar” mucho mejor la dinámica de los Pachas y en donde se puede mejorar también la idea andina de los “dos infinitos” cuyos inicios “para adentro” y “para afuera” están en el Kay Pacha.  La filosofía occidental fiel a su monomanía solo puede conceptuar  “un solo infinito”.

[7]  Tal como parece intuir Laura Laurencich Minelli en sus artículos sobre los Documentos Secretos de los Jesuitas (2003 Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid), dice: … un continuo devenir de dioses ya sea expansivo ya sea contractivo que, en el mundo andino, podemos afirmar que procede circularmente (como indica la concepción cíclica del tiempo) y desde adelante hacia atrás como un tornillo sin fin (como resulta por la palabra nawpapacha=tiempo adelante=futuro)..  Y tambiénEs una lógica que expresa un continuo devenir ya sea expansivo ya sea contractivo y que procede circularmente como un tornillo sin fin: es decir es un movimiento, un devenir y una interacción de los dioses que plantea la posibilidad que esta sea la lógica que caracteriza la era cosmogónica en la cual los Aztecas decían vivir, la era hollín,, la era movimiento.

[8]  Guenón,  René; «La Aventura Interior», Edit. Obelisco, BBAA,1993