13 poemas de Joy Harjo. Siwarmayu

Justo en el momento en que es mas necesaria la palabra como curacion ya sea en poesia, canto o invocacion de lo sagrado y honorable en cada acto personal y publico,  Siwarmayu comparte 13 poemas de Joy Harjo. Aqui la nota previa en FB, gracias aJoy, Andrea, Juan y todos los que lean estos estos cantos curativos

En exclusiva para Siwar Mayu, 13 poemas de Joy Harjo en traducción! Gracias a Joy y a Andrea Echeverría por facilitar este río de colibríes! La obra de Joy Harjo (Mvskoke, Tulsa, Oklahoma) desafía cualquier intento de presentación: cantante, saxofonista, performer, poeta, dramaturga, contadora de historias, son algunos de sus oficios. Su voz, su canto y su reverencia hacia la naturaleza resuenan en cada uno de sus artes. Entre el Jazz y las flautas ceremoniales, el beat de su sensibilidad irradia de esperanza y gratitud a quien la lee o la escucha. De Harjo aprendimos, por ejemplo, que lo contrario del amor no es el odio, sino el miedo.

 

13 poemas de Joy Harjo

harjoholy-1

La obra de Joy Harjo (Mvskoke, Tulsa, Oklahoma) desafía cualquier intento de presentación: cantante, saxofonista, performer, poeta, dramaturga, contadora de historias, son algunos de sus oficios. Su voz, su canto y su reverencia hacia la naturaleza resuenan en cada uno de sus artes. Entre el Jazz y las flautas ceremoniales, el beat de su sensibilidad irradia de esperanza y gratitud a quien la lee o la escucha. De Harjo aprendimos, por ejemplo, que lo contrario del amor no es el odio, sino el miedo. Libros como How We Became Human, The Woman Who Fell From The Sky, and She Had Some Horses son ya clásicos de la literatura en inglés y de las literaturas indígenas del mundo. Ha grabado cinco álbumes de música original, dentro de los cuales sobresale Winding Through the Milky Way, con el que ganó en el 2009 el Premio de Música Nativo-Americana (NAMMY) como Mejor Artista Femenina del Año. Los primeros 8 poemas de la siguiente selección son de Conflict Resolution From Holy Beings (2015). Los otros 5 poemas son de libros anteriores reconocidos, y no han sido traducidos previamente al español. Agradecemos a la poeta por permitirnos traducir y publicar aquí su obra. (Andrea Echeverría y Juan G. Sánchez Martínez)

Para llamar al espíritu de vuelta
de sus merodeos por la tierra
en pies humanos

Deja esa bolsa de papas fritas, ese pan blanco, esa
botella de gaseosa.

Apaga ese teléfono celular, la computadora y el control remoto.

Abre la puerta, luego ciérrala detrás de ti.

Toma un respiro ofrecido por vientos amigables. Ellos
recorren la tierra recogiendo esencias de plantas que limpian.

Devuelve con gratitud.

Si cantas tu espíritu se elevará para volar hacia los oídos de las estrellas y de vuelta.

Reconoce esta tierra que te ha cuidado desde que eras
un sueño plantándose a sí mismo entre el deseo de tus padres.

Deja que tus pies de mocasín te lleven al campamento de los
guardianes que te han conocido antes del tiempo,
quienes estarán allí después del tiempo.
Ellos sientan ante el fuego que ha estado allí sin tiempo.
Deja que la tierra estabilice tus inseguras inquietudes postcoloniales.

Sé respetuoso con los pequeños insectos, gente-ave y gente-animal que te acompañan.
Pide perdón por el daño que nosotros los humanos
les hemos ocasionado.

No te preocupes.
El corazón sabe el camino, aunque pueda haber rascacielos, carreteras interestatales, puestos de control, soldados armados, masacres, guerras y
aquellos que te despreciarán porque se desprecian a sí mismos.

El viaje puede llevarte algunas horas, un día, un año, algunos años, cien, mil o incluso más.

Cuida tu mente. Sin entrenamiento podría huir y
dejar tu corazón para el inmenso festín humano organizado por los
ladrones del tiempo.

No guardes rencores.

Cuando encuentres tu camino hacia el círculo, hacia el fuego alimentado por los guardianes de tu alma, serás bienvenido.

Debes limpiarte con cedro, salvia u otra planta-medicina.

Corta los lazos al fracaso y a la vergüenza.

Deja ir el dolor que retienes en tu mente, tus hombros, tu corazón, que se extiende hasta llegar a tus pies. Deja ir el dolor de tus antepasados para dar paso a quienes se dirigen en nuestra dirección.

Pide perdón.

Pide ayuda a los que te aman. Estos ayudantes toman muchas formas: animal, elemento, pájaro, ángel, santo, piedra o ancestro.

Llámate a ti mismo de vuelta. Te encontrarás atrapado en rincones y pliegues de vergüenza, juicio y abuso humano.

Debes llamar de un modo en que tu espíritu quiera regresar.
Háblale como lo harías con un niño amado.

Dale la bienvenida a tu espíritu que vuelve de sus merodeos. Volverá en pedazos, en jirones. Reúnelos. Ellos estarán felices de ser hallados después de estar perdidos por tanto tiempo.

Tu espíritu necesitará dormir un poco después de ser bañado y recibir ropa limpia.

Ahora puedes hacer una fiesta. Invita a todos los que sabes que te aman y te apoyan. Guarda un espacio para aquellos que no tienen lugar a donde ir.

Haz un sorteo, y recuerda, mantén breves los discursos.

Luego, debes hacer esto: ayuda a la siguiente persona a encontrar su camino a través de la oscuridad.

© Joy Harjo. Conflict Resolution From Holy Beings. W. W. Norton & Company, 2017.

Conejo está haciendo trucos

En un mundo muy anterior a este, había suficiente para
cada quien.
Hasta que alguien se salió de la norma.
Oímos que fue Conejo, jugando con la arcilla y
el viento.
Todo el mundo estaba cansado de sus trucos y nadie quería
jugar con él;
Estaba solo en este mundo.
Así que Conejo pensó en hacer una persona.
Y cuando sopló en la boca de esa cruda figura para ver
qué pasaría,
el hombre de barro se levantó.
Conejo le mostró al hombre de barro cómo robar una gallina.
El hombre de barro obedeció.
Entonces Conejo le mostró cómo robar maíz.
El hombre de barro obedeció.
Luego le mostró cómo robar la esposa de alguien más.
El hombre de barro obedeció.
Conejo se sintió importante y poderoso.
El hombre de barro se sintió importante y poderoso.
Y una vez que el hombre de barro comenzó no pudo parar.
Una vez que tomó esa gallina quiso todas las gallinas.
Y una vez que tomó ese maíz quiso todo el maíz.
Y una vez que tomó a esa esposa quiso a todas las esposas.
Era insaciable.
Luego probó el oro y quiso todo el oro.
Luego fue la tierra y todo lo que veía.
Su deseo solo lo hacía querer más.
Pronto fueron los países, y luego fue el comercio.
Su deseo infectó a la tierra.
Perdimos la pista del propósito y la razón de la vida.
Empezamos a olvidar nuestras canciones. Olvidamos nuestras historias.
Ya no podíamos ver ni escuchar a nuestros ancestros,
o hablar entre nosotros sentados a la mesa de la cocina.
Los bosques estaban siendo talados en todo el mundo.
Y Conejo no tenía un lugar para jugar.
El truco de Conejo había fracasado.
Conejo intentó llamar devuelta al hombre de barro.
Pero cuando el hombre de barro no le escuchaba
Conejo se dio cuenta de que había hecho un hombre de barro sin orejas.

© Joy Harjo. Conflict Resolution From Holy Beings. W. W. Norton & Company, 2017.

En místico

Mi camino es una cruz de árboles en llamas,
encendidos por cuervos portando fuego en sus picos.
Les pido a los guardianes de estas tierras permiso para entrar.
Soy un visitante de esta historia.
Ya nadie recuerda preguntar, responden.
¿Qué espero en esta ciudad portuaria de Nueva Inglaterra, cerca del
lugar de nacimiento de la democracia,
donde yo soy un fantasma?
Incluso un casino no puede hacer real al indio.
¿O debería decir “nativo”, “salvaje” o “demonio”?
¿Y con qué lenguaje de intercambio?
Estoy intercambiando una mirada hacia el pasado por un peligro.
Estoy de acuerdo con los antiguos mapas europeos.
Hay monstruos más allá de la imaginación que recorren las aguas.
Los determinados barcos del puritano sí se cayeron por el precipicio del mundo…
Estoy feliz de oler el mar,
de caminar por las calles estrechas y sinuosas de tiendas y restaurantes, de deleitarme en compañía de amigos, árboles y pequeños
vientos.
Preferiría no hablar con la historia, pero la historia vino a mí.
Estaba oscuro antes del amanecer cuando se encendió el fuego.
Los hombres salieron de cacería desde el pueblo de Pequot donde yo
estoy parada.
Las mujeres y los niños que quedaron fueron incendiados.
No quiero saber esto, pero mis vísceras conocen el lenguaje
del derramamiento de sangre.
Más de seiscientos fueron asesinados con el fin de establecer un hogar para el pueblo de Dios, graznaban los líderes puritanos en sus sermones dominicales.
Y luego la historia se esfumó en una traición de humo.
Todavía hay quemas aunque vivamos en una democracia erigida
sobre cementerios.
Esto me fue dado para decir.
Cada poema es un esfuerzo en la ceremonia.
Yo pedí una forma de entrar.

(Para Pam Uschuk) 31 de octubre de 2009
© Joy Harjo. Conflict Resolution From Holy Beings. W. W. Norton & Company, 2017.

Una vez el mundo fue perfecto

Una vez el mundo fue perfecto, y éramos felices en ese mundo.
Luego lo dimos por sentado.
El descontento inició un ligero retumbar en la mente telúrica.
Y la Duda se abrió paso con su punta filosa.
Una vez que la Duda rompió la red,
A través de ella saltaron
Todo tipo de pensamientos malignos —
Destruimos el mundo que nos habían dado
Para inspirarnos, para vivir.
Cada piedra de la envidia, cada piedra
Del miedo, la codicia, los celos y el odio, extinguió la luz.
Nadie estaba sin una piedra en su mano.
Y allí estábamos
De vuelta a donde habíamos empezado.
Chocando unos con otros
En la oscuridad.
Y como no sabíamos cómo convivir,
Ahora no teníamos dónde existir.
Entonces uno de los que tambaleaban se compadeció de otro
Y compartió una manta.
Una chispa de bondad hizo una luz.
La luz hizo una abertura en la oscuridad.
Todos trabajaron juntos para hacer una escalera.
Primero, una persona del Clan del Viento escaló hasta el mundo ulterior,
Y luego los otros clanes, los hijos de esos clanes, sus hijos,
Y sus hijos, todo el camino a través del tiempo —
Hasta este momento, en la luz de esta mañana hacia ti.

© Joy Harjo. Conflict Resolution From Holy Beings. W. W. Norton & Company, 2017.

Hablando con el sol

Yo creo en el sol.
El sol me da claridad entre la maraña de fracasos humanos por el miedo, la codicia y el olvido.
Cuando los exploradores se toparon por primera vez con mi gente, nos llamaron paganos, adoradores del sol.
No entendieron que el sol es nuestro pariente, e
ilumina nuestro camino en esta tierra.

Después de bailar toda la noche en círculo, uno se da cuenta de que somos parte de una experiencia más amplia de planetas y de estrellas bailando con nosotros en lo alto.
Cuando el sol sale en el clímax de la ceremonia, nos renueva.
No hay error en esta conexión, aunque Walmart esté a solo unas cuadras.
Los humanos somos vulnerables y dependemos de las bondades de la tierra y el sol; Existimos juntos en un horizonte sagrado de significado.

Nuestra tierra está cambiando. Todos podemos verlo.
Escucho de mis hermanos Inuit y Yupik en el norte que
todo ha cambiado. Hace tanto calor; no hay suficiente
invierno.
Los animales están confundidos. El hielo se está derritiendo.
Los físicos cuánticos tienen razón; ellos están empezando a pensar como indígenas: en un nivel íntimo todo está conectado dinámicamente.
Cuando tú recuerdas esto, entonces el desequilibrio actual de la tierra tiene sentido. ¿Cuánto más petróleo se puede drenar,
Sin reemplazarlo; sin reciprocidad?

De una habitación de hotel justo al lado de Times Square salí al amanecer en busca del sol.
Era la cuarta mañana desde el nacimiento de mi cuarta nieta.
Esta era la mañana en que debía presentarla al sol, como pariente, como una de nosotras. Todavía estaba oscuro, nublado mientras atravesaba la plaza.
Me paré debajo de ese tótem del siglo veintiuno hecho de símbolos de corporaciones multinacionales, destellos y neón.

El sol se levantó sobre la ciudad, pero no pude verlo en medio de la lluvia.
Aunque no estaba en casa, abrigué a la bebé para llevarla afuera,
Cargué a esta recién nacida entre la cuna de mi corazón.
La levanté y la presenté al sol para que fuera reconocida como familia.
Así ella no olvidará esta conexión, esta promesa, y todos recordaremos lo sagrado de la vida.

© Joy Harjo. Conflict Resolution From Holy Beings. W. W. Norton & Company, 2017.

Reloj suicida

1.
Estaba en un tren que paraba esporádicamente en puestos de control.
¿De qué tribu eres, de qué nación, de qué raza, de qué sexo, de qué alma indigna?

2.
No podía dormir, porque no podía despertarme.
Ningún espejo podía devolverme lo que quería.

3.
Me dieron una droga para ayudarme a dormir.
Luego otra droga para despertar.
Luego me dieron una droga para hacerme feliz.
Todas me pusieron más triste.

4.
La muerte se arriesgará con cualquiera.
Hay muchos tontos aquí abajo que creen que van a ganar.

5.
Ya sabes, dijo mi maestro, puedes continuar revolcándote o
Puedes pararte aquí a mi lado, en este rayo de sol, y ver la batalla.

6.
Me senté frente a una chica cuya enfermedad quería saltar sobre mí.
¡No! Dije, pero no en voz alta.
Me habrían tomado por loca.

7.
Siempre nos convertiremos en aquellos que hemos juzgado o condenado.

8.
Esto no es mío. Pertenece a los soldados que violaron a las jóvenes en el Camino de las Lágrimas. Pertenece a Andrew Jackson. * Pertenece a los misioneros. Pertenece a los ladrones de nuestra lengua. Pertenece a la Oficina de Asuntos Indígenas. Esto ya no me pertenece.

9.
Me fascinó la danza de las libélulas sobre el río.
Me encontré por primera vez allí.

© Joy Harjo. Conflict Resolution From Holy Beings. W. W. Norton & Company, 2017.

* El Camino de las Lágrimas (The Trail of Tears) es la ruta que tomaron las comunidades indígenas del sureste de los Estados Unidos hacia Oklahoma, desplazadas forzadamente en pleno invierno por la avaricia de los gobernantes de ese país durante las décadas de 1830 y 1850, especialmente los presidentes Andrew Jackson y Martin Van Buren. Miles de mujeres, niños y abuelos Cherokee, Muskogee, Seminole, Chicksaw y Choctaw murieron de hambre y frío en este éxodo. Hasta el día de hoy, este camino se recuerda y se venera.

Tú puedes cambiar la historia, me dijo mi espíritu mientras me sentaba cerca al mar

Para Sharon Oard Warner y DG Nanouk Okpik

Estoy en una aldea arriba, al norte, en las tierras conocidas hoy como “Alaska”. Estos lugares tenían sus propios nombres mucho antes que el inglés, el ruso o cualquier otro idioma comercial fuera impuesto políticamente.

Era en los momentos en que las personas soñaban y pensaban juntas como un solo ser. Eso no significa que no hubiera individuos. En esos tiempos, las personas eran más individuales en su personalidad que ahora en su afirmación común de individualidad: una persona mantenía su residencia en la luna incluso mientras vivía en la aldea. Otro era un hombre que se vestía y vivía como una mujer y era conocido como la mejor costurera.

He viajado a este pueblo con un amigo cercano que también es pariente lejano. Nosotros estamos relacionados con casi todo el mundo por matrimonio, clan o sangre.

La primera noche después de nuestra llegada, una mujer es brutalmente asesinada en el pueblo. Un asesinato no es común. La maldad del hecho pone en riesgo a toda la aldea. Debe tratarse de inmediato para que la turbulencia no deje receptivas a las personas receptivas a mayor maldad.

Debido a que mi amigo y yo somos la causa más obvia, se decide que debemos ser asesinados para satisfacer la muerte de la mujer y garantizar que el pueblo continúe de manera armoniosa. Nadie nos dice que vamos a morir. Lo sabemos; mis huesos lo saben. Es desafortunado, pero así es como deben ser las cosas.

A la mañana siguiente, mi amigo y yo hemos caminado desde el pueblo ayudando a reunir a la gente, cuando escuchamos al comité de asesinatos venir por nosotros. Puedo oírlos detrás con sus herramientas y piedras, con el bramido psíquico de su propósito. Sé que nos van a matar. Agradezco al cuerpo que ha sido mi traje en este viaje. Me ha servido bien como protección y gozo. Escucho -sigo escuchando- el crujido de los huesos cuando la mafia, encargada de hacer este trabajo, nos golpea violentamente. No es personal para la mayoría de ellos. Unos pocos obtienen placer.
Siento la confusa y terrible protesta de mi cuerpo, luego mi Espíritu se distancia de la escena y observa brevemente antes de dar la vuelta hacia el mar.

Me demoro sobre el mar, y el ayudante de mi alma, quien ha atravesado conmigo las historias de mi ser, me dice: “Puedes regresar y cambiar la historia”.

Mi primer pensamiento fue: ¿Por qué querría hacer eso? Estoy libre de las necesidades de la existencia terrenal. Puedo moverme como el viento y el agua.Pero entonces, como soy humana, no un pájaro o una ballena, me vi obligada.
¿Qué quieres decir con “cambiar la historia”?
Y ahí estoy de vuelta en el traje de mi cuerpo, afuera del pueblo. Regreso al momento entre el asesinato de la mujer y mi muerte segura por retribución.

“Ahora, ¿qué se supone que debo hacer?”, pregunto a mi Espíritu. No puedo ver otra forma de proceder en esta historia.

Mi Espíritu responde: “Tú sabes qué hacer. Mira y verás la historia”.

Y entonces estoy sola con el mar y el cielo. Entrego mi pensamiento al tiempo y lo dejo irse a jugar.

Es ahí cuando lo veo. Veo a un hombre en el pueblo acosando a una mujer. Ella no está interesada en él, pero él no la dejará ir. La acecha como si acechara a una morsa. Él es el mejor cazador de morsas del pueblo. Él la acecha hasta su casa, y cuando no hay nadie más allí, la ata como si fuera una morsa, la asesina y arrastra su cuerpo desde su casa hasta el mar. Puedo ver el rastro de sangre tras de ellos. Puedo ver sus huellas sangrientas cuando regresa solo al pueblo.

Ahora estoy en la aldea con mi amigo. La gente se está reuniendo y hablan sobre el asesinato. Puedo sentir sus intenciones hacia nosotros. Me pongo de pie con un tambor en la mano. Digo:
“Tengo una historia que quiero contarles”.

Y entonces ahí empiezo a tocar el tambor y a bailar acompañando la historia. Es agradable, y la gente quiere escuchar más.
Ellos quieren escuchar qué clase de historia traigo de mi pueblo.
Canto, bailo y cuento la historia de un cazador de morsas. Él es el mejor cazador de morsas de un pueblo.

Canto sobre su relación con las morsas y cómo ha alimentado a su gente. Y lo hábil que es cuando camina adentro sobre el hielo para llamar a la morsa.

Y luego cuento la historia del asesinato de una morsa que es como una mujer. Hablo de las cualidades de la mujer, a quien el hombre ve como una morsa. En ese punto, la historia tiene su propio espíritu y quiere vivir. Baila y canta y respira. Me sorprende con lo que sabe.

Con el último paso, el último golpe del tambor, el asesino se pone de pie, como si fuera a huir de la reunión. Las personas giran al tiempo y lo ven. Todos ven que él ha matado a la mujer, y es su vida la que debe ser tomada para satisfacer el asesinato.

Cuando regreso al presente del tiempo terrestre, todavía puedo escuchar el canto.
Me levanto de mi cama y bailo y canto la historia.
Todavía está en mi lengua, mi cuerpo, como si hubiera vivido allí desde siempre,
aunque estoy en una ciudad con muchas corrientes de personas provenientes de lejanas partes del mundo.

Hacemos un revoltijo de historias. No soñamos juntos.

© Joy Harjo. Conflict Resolution From Holy Beings. W. W. Norton & Company, 2017.

Oraciones de la mañana

He extrañado al espíritu guardián
de Sangre de Cristos,
esas montañas
contra las cuales me destruí
cada mañana en que estuve enferma
amando y luchando
en esos pequeños años.
Durante esa temporada miré hacia
una concepción azul de la fe
una noción de lo sagrado en
la elegante frontera de cedros
que se convertían en montaña y en cielo.

Así nacimos al mundo:
El cielo se enamoró de la tierra, se engalanó de turquesa,
llegó galopando en un caballo negro.
La tierra se vistió fragante,
tomando en cuenta la estética de un romance sagrado.
Su amor adornó las montañas con el amanecer,
tejió los valles delicados con las aristas del atardecer.

Esta mañana miro hacia el este
y me siento solitaria por esas montañas.
Aunque le he dicho adiós a la niña
con sus urgentes oraciones de redención.

Yo solía ​​creer en una visión
que salvaría a la gente
que nos llevaría a todos a la cima de la montaña
durante la inundación
de la destrucción humana.

Ya no sé nada más
mientras pongo mis pies en el mundo ulterior
excepto esto:
la nada
es vasta e impresionante,
rebosa de detalles
de humeante café negro
cenizas de fogatas
las campanas en los yaks o las ovejas
sirenas que se inclinan a través de un diluvio
de humanos
o de los muertos acarreados a través del fuego,
a través de la bruma del dulce pan
horneado y del respirar.

Así es como dejaremos este mundo:
en caballos de amaneceres y atardeceres
desde la sombra de las montañas
quienes fueron testigos de cada batalla
de cada pequeña lucha.

Esta tierra es un poema

Esta tierra es un poema de arena quemada y ocre que yo nunca podría escribir, a menos que el papel fuera el sacramento del cielo, y la tinta la línea interrumpida de caballos salvajes escalonando el horizonte a varias millas de distancia. Incluso entonces, ¿alguna cosa escrita le ha importado alguna vez a la tierra, al viento y al cielo?

Todo lo que importa

Todo lo que importa está aquí. Cualquier cosa que siga importando
en los próximos miles de años seguirá estando aquí.
Acercándose en la distancia está la niña que eras hace algunos años.
Mírala riendo mientras persigue a una mariposa blanca.

No molestes al espíritu

No molestes a la espíritu guardián de la tierra que vive aquí. Ella está trabajando en una historia. Es la historia más antigua del mundo y es delicada, cambiante. Si te ve mirándola te invitará a tomar un café, te dará pan caliente, y estarás obligado a quedarte y a escuchar. Pero esta no es cualquier historia. Tendrás que soportar terremotos, rayos, la muerte de todos los que amas, la belleza más deslumbrante. Su historia es tan convincente que nunca querrás irte; así es como ella te atrapa. ¿Ves eses dedo de piedra allá? Ese es el único que alguna vez logró escapar.

Fuego

una mujer no puede sobrevivir
por su propio aliento
sola
ella debe conocer
las voces de las montañas
ella debe reconocer
la eternidad del cielo azul
ella debe fluir
con los cuerpos
esquivos
de los vientos nocturnos
quienes la llevarán
hacia sí misma

mírame
no soy una mujer aislada
soy una continuación
del cielo azul
soy la garganta
de las montañas
un viento nocturno
que quema
con cada aliento
que toma

© Joy Harjo. What Moon Drove Me to This? 1980

MÁS SOBRE LA OBRA DE JOY HARJO

Sitio oficial

Festival Internacional de Poesía de MedellínV

“Este es mi corazón” (video)

LOS TRADUCTORES

Foto-Andrea-2-2-766x1024
ANDREA ECHEVERRÍA

Andrea Echeverría es profesora asistente en Wake Forest University. Es autora de un libro sobre migración e identidad en la poesía de dos escritores peruanos titulado El despertar de los awquis: migración y utopía en la poesía de Boris Espezúa y Gloria Mendoza (Paracaídas Editores & UNMSM, 2016), así como de varios artículos de investigación acerca del papel del ritual y la memoria en la poesía mapuche contemporánea. Actualmente escribe un libro que estudia la poesía y el arte visual de autores y artistas mapuche contemporáneos.

Rentas_J_Indy_Canal_Walk_01-1-768x512
JUAN G. SÁNCHEZ MARTÍNEZ

Juan G. Sánchez Martínez nació en Bakatá, en los Andes colombianos. Dedica su escritura creativa y académica a las expresiones culturales de los pueblos indígenas y a sus modos de estar en el mundo. Su libro de poesía, Altamar, fue galardonado en 2016 con el Premio Nacional de la Universidad de Antioquia en Colombia.

Altamar es un homenaje a las abuelas y los abuelos, activistas y escritores que han protegido con sus propias vidas el agua pura de sus territorios. Actualmente es profesor asistente en los departamentos de Lenguas y Literaturas, y Estudios Indígenas en la Universidad de Carolina del Norte Asheville.

“Memorias Muertas” del Trio Ayacucho. Mario Cerron Fetta

Mario Cerron Fetta ha tenido la amabilidad de ubicar una cancion del Trio Ayacucho, cuya primera linea ha  inspirado  un festival multimedia en Ithaca, NY. ; el poema Muyurina a inicios de la escritura trilingue quechua-ingles-castellano y el  volumen ” Muyurina y el Presente profundo” compilado por Juan Guillermo Sanchez y Fredy Roncalla, una  nutrida reflexion artistica y teorica  sobre las poeticas indigenas y originarias, que se iniciaron con un wayno de 1974. Gracias Mario.

55865299_2076433609133247_6501796830706139136_n

Escuchamos el huayno ayacuchano “Memorias Muertas” , interpretado por el trío Ayacucho. Recopilación de Armando Arce. Tema extraído de un disco de vinilo de nombre “Remembranza Huamanguina”, grabado el año 1974. A continuación transcribimos la presentación que se lee en la contratapa del disco:

55674652_576644242819231_1402065947493138432_n

“El Trío Ayacucho juntan sus voces esta vez. para entregarles este L.P. junto con nuestro afecto y fraternal cariño a todos los ayacuchanos residentes en todos los confines del mundo que vuelven “a la tierra que los vio nacer” con motivo del Sesquicentenario de la Batalla de Ayacucho.Motivo también de agradecimiento a nuestros mayores, por dejarnos una herencia imperecedera de gloria y heroísmo al servicio del Perú y que este año se testimonia con los festejos que toda la América rinde a los hombres que nos dieron patria y libertad.Estamos convencidos que todos los ayacuchanos se sentirán transportados al pasado el escuchar “Helme” y recorriendo sus calles coloniales pensarán encontrarse en cualquier esquina con la amada infiel o el cholo Helme, protagonistas de esto drama hecho canción¿Por qué no pensar también que en éste recorrido imaginario nos encontraremos en cualquier calle con nuestro legendario Capitán Fuentes, narrando sus quijotescas hazañas o a doña Ukicha Flores, haciendo recuentos de sus quiméricas riquezas?.Pensamos que ,en los días que los días que han de durar los festejos de esta magna efemérides, todos los visitantes. tantos nacionales como extranjeros se compenetrarán con el sentir tradicional y folklórico del huamanguino, cariñoso y hospitalario desde siempre .Les entregamos en éste L.P . más canciones tradicionales que milagrosamente, se han salvado del olvido, gracias a los ayacuchanos amantes del wayno mestizo, alegre, sentimental y romántico; quienes se han trasmitido de padres a hijos y así ofrecerles este nuevo disco del “TRIO AYACUCHO”. A propósito de nosotros, permítasenos decir quienes somos: AMÍLCAR GAMARRA, huantino “de Huanta” 1ª guitarra CARLOS FALCONÍ A. sanmiguelino(Prov. de la Mar) 2ª voz ERNESTO CAMASSI P. huamanguino 1ª voz Unidos por nuestro cariño al arte y nuestra vocación de educadores. Con nuestro nombre artístico, hemos querido unificar la unión de las siete provincias ayacuchanas, ya que los tres representamos otras tantas provincias de nuestro histórico departamento.Y ahora amigos, feliz estadía en Huamanga y muchos recuerdos del “TRIO AYACUCHO”.

 

Literatura, creación y espiritualidad. Gaspar Pedro González, escritor Maya Q’anjob’al. Entrevista de Juan Guillermo Sanchez

Hace unos meses Gaspar Pedro Gonzalez visito la Universidad de North Carolina en Asheville,  de lo cual tenemos esta entrevista hecha y dirigida por el Poeta de Altamar -que une voces originarias del planeta- Juan Guillermo Sanchez. Notese que a las sabias parabras  de Gaspar Pedro le acuden un halo de luz reflejado en las hojas del bosque, mientras en el trasfondo pasan veloces y casi imperceptibles los automobiles cotidianos.

 

Conversación sobre Hawansuyo, Muyurina, Wamán Poma, la vanguardia y el presente profundo. Juan Guillermo Sánchez / Fredy Roncalla

Continuando el ayni que iniciaramos en West Virginia, Juan Guillermo Sanchez ha tenido la amabilidad de abrir el campo en torno a hawansuyo y  varios temas relevantes a medida cam00671.jpgque continuan su travesias por las poeticas originarias nativo americanas e  origninarias en general. Un verdadero provilegio. El texto puede ser leido en esta pagina o bajado en el siguiente enlace

conversación hawansuyo, muyurina, presente profundo

 

 

Conversación sobre Hawansuyo, Muyurina, Wamán Poma, la vanguardia y el presente profundo

 

Juan Guillermo Sánchez / Fredy Roncalla

JS: Diciembre 9 de 2015.

Buenos días, Fredy.

¡Hoy vamos a tener 16 grados en Morgantown! El verano quiere prolongarse este diciembre, así como nuestra conversación… ¿Cómo nació la idea de crear tu sitio Hawansuyo? ¿Puedes contarme un poco sobre la historia detrás?

FR.

Enero 10 de 2016

Hola Juan,  aquí me  tienes  con un pie en el estribo antes de ir al Perú, y recién con un poco de tiempo para responderte.  Disculpa la demora. Ahorita estoy en el  flea market, y como mis dos últimos libros los he  terminado de escribir y corregir  aquí, creo que este es el lugar para contestarte. Hawansuyo nace el 29 de mayo del 2009 como una necesidad expresiva, y de crear un espacio de opinión y confluencia luego de haber participado en varias listas de discusión, donde las diferencias  casi siempre llevaban a actitudes agresivas.   También luego de haber sido lector y eventual colaborador de la excelente primera revista virtual andina Ciberayllu –de la cual hablamos en Morgantown-; del interesante y controvertido  Gran Combo Club; y viendo que desde el primer momento en el espacio virtual empiezan a aparecer nominalizaciones  quechuas e indígenas, visualizando un espacio primigenio de activismo virtual que se daría años mas tarde.

Otro de los factores fue constatar que la información alternativa  había pasado de las listas de discusión a los blogs, de los cuales  uno regentado  por una griega Americana era bastante popular. Sirvió además  enterarme que abrir  un blog era algo muy sencillo.

 

Entonces recurrí a blogger  y el primer problema que tuve fue el nombre. Pensé inicialmente en el quinto suyo, en referencia a los peruanos que vivimos  fuera. Pero todo aquello relacionado al quinto suyo ya tenía un domain name y lo único que quedaba  era el no convincente quinto suyano. Por lo que  recurrí a Hawansuyo. Donde hawa significa afuera, y suyu  parte de algo integral. Pero  el blog es hawa+n+suyo  y no hawa+suyo a secas. Aquí hay una  importante aclaración: el sufijo –n- indica pertenencia. Por lo que Hawansuyo es literalmente:  suyo de  su afuera, es decir una parte en  relación a un todo integral y no perdida en el espacio, así este sea un no lugar como el internet.  Es también importante aclarar la epistemología de esta traducción ya que  lleva a burla en el español criollo peruano. Cuando  sucede eso, sobre todo en situaciones de diglosia, suelen acusarnos de ignorantes, cosa que es mas bien el revés. Sucede que  por su naturaleza aglutinante tiene una doble sintaxis que no es captada por la estrechez mental del hablante criollo común. Se han escrito volúmenes al respecto.  Por mi parte opto por la  no traducción y por  el code swtiching,  sin traducción. Opto también por no escribir palabras quechuas  y en lenguas indígenas en itálicas o en bold, porque ello las convierte  en algo alterno en  el texto, y para mi  mi propio idioma no es alterno.

 

Cuando he estado pensando esta respuesta, supuse que  Hawansuyo había nacido como respuesta inmediata a la Masacre de Bagua, que data del 5 de junio del 2009. En esta masacre, que esta bien documentada en   el blog y en la prensa peruana, la obstinación  y el racismo del gobierno de turno en no atender los legítimos reclamos de la nación Awajún frente a las petroleras,  llevó a la pérdida innecesaria  de  varias vidas.

Pero resulta que  el primer artículo publicado en el blog  es el último capitulo de mi libro Escritos Mitimaes, en donde a partir  de Wamán Poma  como modelo epistemológico abordo el problema  de la oralidad  e identidad  en el Perú. Y de paso hago una crítica  al racismo de un conocido escritor, que es  impulsor de la  lectura entrópica del utopismo en el Perú. La segunda entrada es también una  respuesta al racismo  lingüístico, y tiene que ver con la pregunta sobre el trasfondo de la corrección gramatical en situaciones de  racismo y diglosia. Es a partir de ello que mantenemos, en lo que podemos, una postura abierta a las versiones llaqta, mejoradas, motechayoq, híbridas  y el español correcto  es la última de nuestras preocupaciones.

 

Ya a partir del 5 de junio de 2009, luego de la Masacre  de Bagua, dedicamos casi todo el mes al tema con comunicados y noticias diversas, en donde  se empieza a ver claramente, que en ese momento los pueblos  amazónicos  son los que tienen el capital político y la postura mas avanzados del Perú. Eso en un país que siempre  ha pensado al revés: que  son mas válidos los criterios  dictados  por el colonialismo mental.

El blog empezó a ser conocido en algunos medios, en parte como vehículo de expresión de lo que una  temprana reseña de Helena Uzandizaga llama el “sujeto colectivo’ andino,  y tal vez porque está concebido  como un vehículo de expresión horizontal de las diversa leguas y registros artísticos del Perú, donde  pueden confluir tanto lo mas avanzado y ukun  de las expresiones locales  como lo mas reciente de la academia, cuya razón de exstencia debería ser devolver el conocimiento a los lugares de origen.  También, si bien  hay mucho de andino postmoderno, no es un blog  andecéntrico. Aunque nunca hemos tenido cantidades industriales de visitantes, el Hawansuyo  se mantuvo en el formato blogger hasta marzo del 2012, donde por  algún technical glitch despareció  por unos días, lo cual  llevó a abrir el actual formato en WordPress.

 

Hawansuyo es una apuesta por nadar contra la corriente en la que participan el editor  y una familia que se va ampliando y que  cuenta contigo como miembro del ayllu.

 

 

Enero 10 de 2016.

Querido Fredy,

¡Pues para mí es un privilegio estar dialogando en este ciberayllu!

Gracias por compartir estas memorias. Conozco los episodios de la masacre de Bagua porque incluimos un poema de Judith Santopietro, “Selva sin destino”, en Mensaje de Indígena de Agua, el cual ella escribió en memoria de los indígenas asesinados en Junio de 2009. En la última estrofa del poema, escuchamos la propia voz de los que perdieron su vida: “Volvemos al Agua, / somos ese mismo cuerpo inabarcable, un subterráneo animal de plumas coloridas / con el rostro púrpura”.

Como esos versos, hay una frase que me ha acompañado desde que la leí por primera vez en Hawansuyo: “Wamán Poma es el padre de la vanguardia literaria”. ¿Qué significa para ti la vanguardia, Fredy? ¿Por qué es importante a la hora de pensar las literaturas transandinas? ¿Cuál es el papel de Wamán en esta conversación?

Un abrazo y buena brisa en tu viaje a los Andes!

 

Jueves, 21 de enero

 

En Huachipa, casa de mi madre:

 

 

Hola Juan, la pregunta me ha estado rodeando la cabeza por varios días, sobre todo ahora que  regreso al Perú y estoy en la casa materna.  Y desde donde empecé, al fines de los  60 y 70 a escribir algunas bocetos no bien logrados, pero  atraídos por el imán  de la vanguardia, por un lado, y por otro los acomodos de ser migrante del ande, con memoria viva de la cultura quechua. Y enfrentando el racismo y la discriminación de la “cultura” oficial y criolla. Qué significaba la vanguardia en ese entonces? Una apuesta total por cambiar el arte y la sociedad a partir del lenguaje. Qué significa esa vanguardia a partir del tiempo, ahora? 1)Un cansado lugar al que nos  estamos poniendo viejos  volvemos a veces demasiado, y que menos mal ya  da paso a otras centralidades en las artes; 2) una larga experiencia de ruptura en  esa cosa extrañísima que es la “tradición occidental” que data por lo menos desde fines del siglo XIX y tiene sus últimas expresiones en la  generación beatnick, y en el boom; 3) Con la salvedad que en el Perú esta se extiende hasta la publicación de “Las armas molidas” de Juan Ramírez Ruiz, que establece el puente entre las  vanguardias retóricas y el antiguo-nuevo horizonte de las poéticas indígenas y originarias peruanas.

 

 

Pese a ser la vanguardia recinto, chingana,  de  nostalgia, cuyas mecánicas muchas veces han sido  canibalizadas por la propaganda y el lugar común, como cuando  alguien dice que una experiencia es “surreal” sin  entender del todo ni a  Breton ni el arte surrealista, en el contexto del auge de la critica post estructural y postmoderna, que  cuestiona el eurocentrismo, el logocentrismo y la visión  lineal de la escritura e historia, es que planteo que  Wamán Poma es el padre de la vanguardia global. Es decir su escritura marcada por viñetas, mezclando  lenguas, dibujando poesía concreta, cuestionando la colonia desde una voz ukun, indígena, marca  muchas pautas y se adelanta en siglos a lo que ahora se conoce por vanguardia, el postmodernismo, los territorios escriturales indígenas y el cutting edge .

 

Con al añadido que es el primero que marca una distancia radical –al hablar  de igual a igual con España- con el lugar común de pensar que  todo lo avanzado en el arte viene de la cuenca del Mediterráneo y sus alrededores trasatlánticos. Lo cual significa que Wamán poma, su escritura multilineal, es  siempre un reto que obliga al lector a reaprender TODO el acto del leguaje, de la percepción de la realidad y la visión del mundo. Mas allá de la militarizada linealidad del lenguaje oficial- de la cual la vanguardia sería su lado de avanzada-, como en efecto opinaban John Cage y Juan Ramírez Ruiz.  Por lo que dicho sea de paso hay que leerlo en el original, si es posible con su propia caligrafía, y también ver a las publicaciones  de su obra en español estandarizado como poco útiles, pese a las buenas intenciones. Entonces,  lo que prima cuando se dice que Wamán Poma es el padre global de la vanguardia es que se rompe con la manida creencia que la vanguardia viene de Europa.  Se repara conceptualmente el mundo al revés del cual se quejaba el genio de Sondondo.  Ya que Wamán Poma antecede no solo en escritura sino también en pintura, en la creación del comic, en caligrafía, composición grafica, en el selfie, y en la ruptura de la visión lineal  de la prosa  insufrible de los cronistas a los que contrapone la viñeta y la ilustración,  dando los pasos previos a las técnicas de la novela del boom, cuyos ilusos cultores pensaban que sus paqarinas estaban en Paris o en Iowa.

 

Pero cómo es que uno llega a esto, si desde por lo menos  la aparición del bello libro “La otra literatura peruana” de Edmundo Bendezu, se ha pensado a las literaturas originarias, de la sierra y la selva, como “otra” literatura? Mundo al revés en el que a nosotros  se nos obliga a vernos como el otro, a desdoblarnos. Pero también a recomponernos. Una historia sobre el fluido proceso de superación de esa dicotomía alienante –que a su ves alimenta la equivocada lectura utopista de la cultura- es tarea urgente, pero como ya estoy en conceptual detox, solo  atestiguo algunas  pulsiones por superar la tensión modernidad/ tradición en la vanguardia de los setenta.

 

Esa oposición excluyente viene de larga historia de  racismo, segregación y eurocentrismo en las letras. Si bien muchas de las poéticas de  entonces  proponen a partir  de la política y el estructuralismo, la mirada se centraba en Europa y consideraba a las artes y las literaturas  originarias como  de dudosa existencia. Hay harto escrito al respecto. Pero pocos testimonios  de lo que significaba esto en para los que venían  de los territorios literarios del  utópico “otro”, el ñawin puqyo. El caso de José María Arguedas es el mas claro.  Y junto a el varios poetas y escritores andinos y  amazónicos.  Son fuerzas que vienen desde  el ñawin puqyo buscando establecerse. Pero dentro del panorama oficial hay que destacar a dos poetas importantes. Jorge Eduardo Eielson, cuya  escritura  radical lo lleva al vacío absoluto del lenguaje para descubrir que tras ello está el nudo del kipu y el espacio  arquitectónico. El vacío esencial de su poesía espacial de vanguardia lo lleva a la poesía  del hilo anudado y del espacio arqueológico, sobre todo en Puruchuco. Por su lado, Alejandro Romualdo, tras publicar una antología de  poesía quechua, es el primero –si no se cuenta a Wamán Poma siglos antes- en poner poesía “moderna” y canción quechua sin traducción  ocupando  el mismo espacio en la misma página.

 

Como bien señala Gonzalo Espino, la lectura en profundidad de Wamán Poma recién se inicia en esa época. Tal vez el momento crucial es cuando John Murra y Rolena Adorno publican una edición anotada de la Nueva coronica y Rolena Adorno, con su análisis del ordenamiento espacial de los dibujos, abre  campo para la comprensión mas profunda de Wamán Poma. Mientras, en 1976 Robert Asher es el primero en llamar poeta a Wamán Poma. Por lo que es  posible  ubicarlo  como  elemento central en el proceso de las literaturas trasandinas no solo porque aplica epistemologías y poéticas originarias en su escritura sino porque también su obra es un constante dialogo entre varias tradiciones.

 

Muchos de los diálogos de las literaturas trasandinas tienen relación directa con la producción de Wamán Poma, pero muchos de los estuios se han centrado en las fuentes europeas. Menos mal, por lo menos en una conferencia sobre la Nueva coronica en Brasil, ya se ha empezado establecer el dialogo entre Wamán Poma y las tradiciones guaraníes y amazónicas por ejemplo. Lo que implica que los puntos de encuentro entre Wamán Poma y  diversas tradiciones indígenas es un horizonte promisorio, al cual se les podría añadir una lectura cruzada con Huambar,  los Ríos Profundos, la novella del boon, el Pez de oro , etc. Dicho esto  no quiero pasar por alto que ante la infinidad de intentos fallidos de colorear los dibujos, ninguno alcanza el sentido de color del autor, como se puede ver en el Manuscrito Galvin del cura Murua, cuya no publicación masiva es  grave atentado contra la cultura y el patrimonio inmaterial peruano y de la humanidad.

 

Finalmente, retomando una observación de Armando Arteaga respecto al entrismo de la mala literatura castellana en las practicas poéticas populares,  y observando, por lo menos en el Perú que esa retórica se llena de un repertorio recurrente de motivos, es necesario pensar en la necesidad de la experimentación en la  producción literaria quechua. Estoy seguro que mucho de ello ya se esta dando en las travesías que tu estudias  en “los nativos migrantes: poesía en la encrucijada”

 

Veo desde lejos la nieve que como consecuencia del calentamiento climático afecta todo el noreste y pienso en el poder propiciatorio de las palabras en las poéticas originarias.

 

Abrazo

JGS:

 

25 de enero de 2016. Después de la tormenta…

 

Querido Fredy,

 

Otra vez nos encontró la luna llena tejiendo estos pensamientos. Morgantown colapsó desde el viernes y ahora nadie sabe dónde meter la nieve.

 

Te cuento que seguí el programa de Radio Inkarri al que fuiste invitado, y me alegró escuchar el interés que hay sobre la conversación transandina (abierta/colectiva/multilingüe) que has logrado en Hawansuyo. También me encantó saber sobre la actualidad y resiliencia del huayno y sus nuevas fusiones en el rap bilingüe del Cuzco, así como sobre las dos sintaxis del quechua (la de la oración y la de la palabra), como lo explicaste brevemente en tu conversación con Lucho Salazar.

 

Mientras esperaba tu respuesta, me puse a re-leer los Escritos Mitimaes, y todo el tiempo estuve pensando que la trenza poesía-ensayo-memoria es parte de tu proyecto de ruptura: romper los géneros y construir el pensamiento desde el diálogo (como esta conversación…) más allá, por supuesto, de las clasificaciones étnicas.

 

En el texto “Muyurina” (¿poema? ¿ensayo? ¿sueño?), por ejemplo, después de invocar a Duchamp, a Eielson, a Cage, a Manuelcha Prado, y de mirar hacia Guatemala, Perú, Afganistán, China, dices: “We will always remember / who we are / as long as we keep dancing”. Y entonces llegas al ukun en el último verso: “de vuelta al centro que va girando por todas partes”. ¡Difícil leer “Muyurina”! No solo por la intermitencia de los códigos (inglés, español, quechua), sino por el número de voces (polifonía), y tradiciones (vanguardia transandina, poesía peruana, música concreta, arte conceptual), todas fluyendo hacia y desde el centro que es el milagro de la página, sin que una tradición sea el epicentro, sino que todas interactúan en combustión hasta hacerse silencio, ese pegamento que las une a todas, “poesía de lo indecible”, dices, “El silencio de la escritura / no es el silencio del lenguaje”.

 

Así que cuando leí la prosa de tu respuesta sobre la vanguardia y Wamán Poma, volví al mismo pensamiento: la facilidad en tu discurso con la que vas de Las armas molidas de Juan Ramírez Ruiz al cómic de Wamán, o del quipu de Eielson a la picaresca de Huanbar, deshaciendo la “militarizada linealidad del lenguaje oficial”, desordenando las cronologías, saltando entre referencias que no han sido tejidas y que llevan un ritmo que envidiría Huidobro o Breton.

 

Creo, como tú dices sobre Wamán, que la gran enseñanza de los que han sido vanguardia es haber tomado el riesgo de salirse de sí mismos para caminar al tiempo en varias direcciones. “I / don´t believe, Duchamp said, in the / verb, to be.”, dices en “Muyurina”.

 

Seguro debes estar disfrutando de los Andes y de la casa materna, así que no quisiera interrumpir tu travesía. Por ello, sin afán, con la calma de la nieve derritiéndose este lunes blanco, te envío estas últimas preguntas para continuar nuestro diálogo: ¿podrías explicarme un poco más qué significa la palabra “muyurina”? Y, teniendo en cuenta tu poética de la no-linealidad, ¿podrías ahondar en la idea de “el presente profundo” del que hablas en Hawansuyo?

 

Un abrazo fuerte, hermano!

Juan

 

 

FAR

 

30 de febrero, Huachipa

 

 

Hola Juan, acabo de recuperar mi computadora de una tormenta interna, de la que he salido con nuevo hard disk y menos mal algunos archivos que no había visto en algún tiempo. Mientras tanto he estado revisando algunos viejos papeles que mesclan algo de muy mala poesía con  apuntes de lectura,  con notas de clases de James Boon sobre el tema del trikster.

 

Agradezco tu lectura sobre Muyurina. Es un texto que fue escrito como  bitácora  poética, de a pocos, como búsqueda, mientras en  Harlem me había atascado en un guion sobre Wamán Poma en donde este se había metido a una cueva con Juan Choqne para nunca salir,  la guerra interna partía vidas y almas en el Perú, y empezaba a conocer el maravilloso universo de de la poesía nativo americana. En efecto, la cita “we will always remember who we are” es textual de una conferencia de Richard West (Cheyenne), entonces director del Museo del Indio Americano.

 

Muyurina es fragmento o título de una canción del Trio Ayacucho que he estado buscando en el YouTube, pero lamentablemente no la encuentro aun. Significa mas o menos el lugar en donde una da una vuela, donde voltea, o por añadido el lugar del movimiento circular, del origen y la vuelta al origen. Lugar ordenador/generador, paqarina. Julio Noriega, que vivió en Huamanga, y también ha sido generoso con este poema, me indica que  Muyurina es un   recreo campestre ubicado a las afueras de la ciudad. A la poesía sonora de la canción, se le añadiría la poesía del espacio, porque los nombres de lugares en los andes son poesía concreta. En todo caso, en el poema significa el lugar del “full circle”, curiosamente  nombre de una band de jazz que tenían los jóvenes amigos de mi primera esposa, en Vermont.  Como siempre el wayno ha sido  vehículo de conexión profunda con los andes, y paqarina  fundante cuando uno va mas allá de las palabras, cosa por la que  había transitado unos años antes, sirvió como la melodía  sostenedora para estos apuntes aleatorios que se iban juntando a medida que  el poema se organizaba como arte poética.

 

Ya antes, la imaginería de esta canción  afloró alrededor de 1984, cuando una estudiante de artes plásticas en Cornell decidió hacer un festival-performance de arte con la idea de  darle a las prácticas académicas  del arte una concreción cercana al cutting egde, o al presente profundo, que es cuando el ritual y el arte se juntan. Este festival convocó varios artistas  que luego tuvieron  brillantes  carreras. Recuerdo una joven Noruega que ya tiene varios libros publicados, un  hindú  flaquísimo que  ideó un  cubo  de 2 por 4  como prop ideal para  un millar de cosas, un novelista que  escribió varias páginas improvisadas  en un rollo de papel  interminable, un actor afroamericano declamando a Langston Hughes,  y una bella joven coreana tocando un instrumento de cuerda cuyo sonido  duró hasta la vez la vi en un semáforo al final del Queensboro bridge y se bajó para un beso. Pero  la magia terminó cuando mucho después,   en el Flea Market,  supe que se había dedicado a  dibujar portaaviones como postales.   Ahí  también estuvo presente el Grupo Jachalaya, que era el nombre de una banda de un  músico puneño, su hermano,  un cusqueño, una judía  nuyorquina y yo.  Pero lo interesante es que  el evento  tuvo un nombre quechua. Se llamó Muyuna, una variante de Muyurina. Incluso le escribimos un manifiesto similar a los que solían circular en el Perú entre poetas jóvenes.

 

El caso es que el sonido, la “letra” de esta canción los tenía muy presentes cuando  atascado en el guion empezaba a pensar en Escritos mitimaes como resolución creativa. Lo demás es historia.

 

Respecto al presente profundo, agradezco nuevamente que hayas prestado atención a un concepto elaborado comentando Yaku unupa yuyaynin de Ugo Carrillo. Pensé que el término, junto a la idea de concreción simbólica, abrirían la discusión. Pero en el Perú hay un apego  enfermizo a la lectura utopista de la cultura andina. Hace un tiempo, comentando una ocurrencia de Humberto Eco,  sostuve que  si los europeos  hacen alusiones  a los mitos (generalmente griegos), a la tradición judeo cristiana, e incluso mitifican ciertos eventos históricos, todo ello se ve como  acto fundacional. Toda una área de exégesis  gira en torno a ello, sin ningún problema. Hay un famoso muñeco de palo, el Golem, que es casi sagrado y a los cuales Borges les dedica unos aburridos poemas. Pero si en los andes se hace alguna alusión al pasado somos  pasatistas, utopistas, retrasados, apegados al imaginario, etc.  Quieren que estemos condenaos a la linealidad mas absoluta. Pero ya nadie busca un inca, salvo los utopistas.

 

Entonces cuando se habla de  presente profundo  se  plantea una alternativa, un nuevo paradigma  frente a esta crasa miopía.  También se llama a atención que  cuando el presente profundo sucede el lenguaje alcanza un nivel  de performance polivalente, cercano a hanan, que no puede reducirse a sólo uno de sus elementos. Por ejemplo,  hay  algunos versos que suspenden la historia en la poesía de Gloria Mendoza Borda, pero el grueso de su poesía es profundamente  histórico y político. Refleja una integridad y visión que  ha acompañado a la poeta puneña desde hace tiempo. Hay que leer el poema y su obra en  conjunto, muy lejos de la rex extensa y mas lejos aun de la mirada eurocéntrica. Reducir y mutilar su obra para forzar lo utópico es torpe. Indica las limitaciones del lector: no creo que los poetas sean  utópicos. Utopistas son los críticos, que están en situación crítica.

 

Retornando al presente profundo, creo que  ayudaría entenderlo como revelación, suspensión de tiempo (Paz y Yamaguchi), shock de significado, trasgresión de los significantes cotidianos, ensanchamiento de los limites de significación, trasgresión de los discursos oficiales, y sobre todo camino a hanan,  recorrido de huellas sagradas, casi como el estado de gracia que reclamaba  Henry Miller, pero mas ligado a tradiciones míticas y rituales y espirituales  mas visibles en  las tradiciones  indígenas, andígenas y originarias. En todo caso, es una propuesta analítica que se puede ir ampliando en la discusión.

 

Seguiré buscando la canción para mandártela.  Mientras tanto las poéticas del presente profundo siguen bailando en el sonido, en el silencio y en la poesía.

 

 

Abrazo

 

JGS

Febrero 3 de 2016.

Aeropuerto de Washington DC, en tránsito para Asheville (NC), territorio Cherokee

 

Buenos días Fredy,

gracias por el tiempo que le has dedicado a esta larga conversación, la cual no solo me ha llenado de ideas para seguir escribiendo, sino que me ha enseñado otro modo de entender la migración, la del archipiélago transandino (la tuya), pero también la del lector que se busca en la obra (la mía). Hemos tejido una conversación por meses, y siento que este modo de escribir el pensamiento desde la incertidumbre de las preguntas y respuestas a través del cyberayllu, propone nuevas metodologías para la crítica literaria. Tenemos un texto a cuatro manos, un texto-semilla que me encantaría seguir cultivando para compartir con amigos y colegas. ¿Qué te parece si lo seguimos trabajando?

A partir del presente-profundo tuve una revelación. Desde que comencé a leer tu obra y la de Odi Gonzales, leí con calma los trabajos que se han escrito sobre el “sujeto migrante andino” (Cornejo Polar, Noriega, Zevallos-Aguilar, Monarca, etc.) y traté de escribir a partir de esa misma idea: el desplazamiento en el espacio, de la provincia a la ciudad, de los Andes a NY. Sin embargo, en mi propio itinerario de lectura, me encontré leyendo la obra de Gonzales en diálogo con el Manuscrito del Huarochirí y las tradiciones de Tunupa, así como tu obra en diálogo con Wamán Poma y su simultaneidad de tiempos y culturas. Todo ello en un collage vanguardista caminando por el Village.

Por eso mi interés por el “presente profundo”. Si mi entendimiento del archipiélago andino es correcto, la migración en el espacio y el territorio discontinuo no son una situación nueva en la historia de los sujetos andinos, sino, por el contrario, hace parte de las dinámicas políticas, económicas y culturales del ayllu desde tiempos preincaicos. En este orden de ideas, lo que resulta desafiante para la literatura (y la academia…) es el presente profundo de autores como ustedes, en donde la fractura del tiempo lineal es una propuesta estética que desborda las cronologías y clasificaciones. La imagen del archipiélago está firme (el paradigma del territorio), pero la idea de un tiempo que reúna todos los tiempos desborda la epistemología de la pakarina de occidente.

No sé si estoy exagerando o llevando mis propias preocupaciones a tus palabras, pero me encantaría desarrollar estas ideas con tu ayuda y con la ayuda del quechua, pues creo que allí es donde está el quiebre. Cuéntame por favor si te suena la idea.

Un abrazo fuerte wayki!

Juan

 

FAR

 

Febrero 6, Huachipa

 

 

Hola Juan:

 

En estos días he estado  revisando varios papeles empolvados. Entre ellos he encontrado una versión previa de Muyurina. Te cuento además que he conversado con amistades que están en la arqueología, la medicina natural y la escritura quechua y es cada vez mas claro que las poesías no escriturales  originarias están en creciente diálogo con las poéticas escriturales. De hecho Gloria Mendoza cuanta que el festival de Enero en la Palabra en el Cusco es  organizado por jóvenes que  en su programa incluyen pagos a los Apus y visitas a lugares sagrados. Esto  coincide con la imagen del cerro Gituwa como origen de los Cherokees, del cual aprenderé más cuando prosiga nuestro diálogo. Paso a trascribir el poema.

 

 

MUYURINA (boceto)

 

Bajo los alisos

Alguien gira y camina

Hacia otro lado

 

(Muyurina:

lugar del movimiento

esplendor de la bifurcación

y torrente del retorno:

tinkuy: encuentro esencial)

 

Bajo un techo del Bronx

Alguien abre la ventana

Y divisa la otra margen

 

(Tinkuy:

encuentro esencial

pelea y abrazo de los opuestos

lugar del movimiento:

muyurina)

 

y suena la guitarra del tiempo

 

 

Conversación: Juan Guillermo Sánchez / Fredy Amilcar Roncalla

El pasado octubre Juan Guillermo Sánchez tuvo la amabilidad de invitarme a hablar sobre las poéticas indígenas y Hawansuyo en la Universidad de West Virginia, en Morgantown, accedí con gusto sin sospechar que  era mas bien una invitación al aprendizaje, porque  en los dos días que compartimos  con Juan Guillermo, aprendí mucho mas de lo que esperaba, gracias al espíritu generoso y la amplitud de visión  poética de Juan Guillermo,  cuya  travesía abarca  y dialoga con varias tradiciones poéticas  originarias y canónicas.  Fue entonces que propuse  seguir la conversación con una breve  entrevista a la cual  Juan Guillermo ha accedido  generosamente tal como lo hizo  compartiendo en Hawansuyo  su  Nativos migrantes: poesía en la encrucijada (tesis doctoral),  y antología Indigenous Message on Water / Mensaje Indígena de Agua.  Aquí la crónica de esta riquísima conversación de la cual es un honor ser parte y ojala pueda ser leída a cabalidad por nuestros amables llaqtamasis. Gracias wayki.

 

Conversación con Juan Guillermo Sánchez

Octubre 17 de 2015

 

1) FAR.

           

Acabamos de conocernos  hace  mas o menos una semana, pero siento que hemos venido conversando desde hace mucho. Si bien esta conversación no tendría eco en las aldeas letradas,  lo tiene en los cada vez mayores círculos de estudios y creación literaria indígena y originaria. Es mas, a partir tuyo es que me entero que hay un  cuerpo critico, creativo y de intercambio muy grande. Pensaba  estudiar tus textos antes de hacerte las preguntas. Y lo voy a hacer. Pero como la oralidad es la que prima en las poéticas originarias, quiero empezar desde lo que hemos conversado para luego ir adentrando.  Entonces, en los días que te he conocido, haz hecho referencia constante a los Tatas de varias tradiciones y pueblos amerindios: cuál es la importancia de sus palabras, cuál es tu relación con ellos, y cual es su relación con las poéticas  y lenguas indígenas?

 

JGS:

 

Querido Fredy, primero que todo gracias por proponer esta conversación. Como tú dices, hay muchas encrucijadas (no sólo académicas) en las que parece que ya nos hubiéramos encontrado. ¡Buena señal que este diálogo se esté dando!

 

Hace ya casi dos años, cuando estaba escribiendo la introducción de Nativos migrantes: poesía en la encrucijada (mi tesis doctoral, la que tú muy amablemente compartiste en Hawansuyo), me hice una pregunta semejante en busca de mi propio “lugar de enunciación”. Yo estaba siguiendo el ejemplo de Travelling Knowledges (2005) en donde la crítica canadiense Renate Eigenbrod no titubea al incluir anécdotas de su relación con diversos autores y comunidades first nations, así como interrogantes sobre su propia experiencia como lectora. De esta necesidad ética de saber desde dónde estamos hablando, escribí el capítulo dos (“Si miro a los cuatro rumbos”) de Nativos Migrantes. Entre la crónica, el ensayo literario, la poesía, el estudio filolológico, la reflexión filosófica, creo que es tiempo de explorar otros géneros y estilos que alcancen la complejidad de estas literaturas y prácticas. Recientemente, por ejemplo, publiqué el texto “Nunca vayas a creer que estás abarcando la totalidad: una entrevista a Daniel Caño” sobre Oración Salvaje (2011) del poeta q’anjob’al.

 

Lo que va quedando de estos ejercicios literarios (como Salvia, poesía de viajes publicado en el 2014) es que sin darme cuenta, sin buscarlo conscientemente, la literatura indígena me ha lanzado hacia el viaje (el que aun no termina, espacial, literario y espiritual), y éste ha terminado por reconfigurar mi propia identidad y mis propias búsquedas intelectuales, en una suerte de “conceptual detox”, como tú lo dices sabiamente… Así, el viaje ha significado encontrarme con mujeres y hombres, poetas, abuelos, abuelas, tatas de diversas culturas (Cofán, Kaqchikel, Cree, Anishinaabe, Havasupai, Mapuche), quienes han compartido su oralidad conmigo, enseñanzas que ellos mismos han recibido de otros y que cargan con responsabilidad. Son nombres precisos, subjetividades en lugares específicos con quienes mantengo una relación continua de amistad y aprendizaje que va más allá de “estudiar” un poema o una cultura. Yo simplemente estoy aprendiendo.

 

Osadía la de querer abarcar tantos saberes (“la totalidad”, como dice Caño), a riesgo incluso de caer en la ilusión de “una abusiva familiaridad”, pero debido a que estos viajes y encuentros dejaron de ser académicos hace años, y en cambio son parte fundamental de mi día a día (estoy hablando de mis creencias, mis sueños, esta conversación), puedo decir que mi acercamiento a ciertas prácticas medicinales y mi participación en espacios ceremoniales, me han llevado a leer de otra forma esta poesía que yo llamo (por ahora…) “nativo migrante” (un concepto más…), y a redimensionar otras formas de creación (cantos, tejidos, danzas, “teatro ritual”) que no están en los libros que llamamos literatura. En realidad, paralelo a la producción literaria y académica, otros creadores al interior mismo de los pueblos, los resguardos, las reservas, y en la frontera entre la ciudad y el territorio ancestral, también han continuado enriqueciendo, salvaguardando y reinterpretando cantos, juegos de palabras, adivinanzas, lenguajes ceremoniales, discursos y leyes de origen, todas palabras/imágenes con un alto grado de sofisticación semántica, así como de estructuras rítmicas y rituales específicas, las cuales nos invitan a otros modos de conocer.

 

No es mi intención generalizar (aunque los sustantivos no hagan zancadilla…) o sugerir que todos los autores indígenas que nombro en mis ensayos o en mi poesía están dialogando (o les interesa dialogar) explícitamente con cierta oralidad o espiritualidad, y esa es la razón por la cual mi trabajo oscila entre “la memoria y la invención” (como se titula uno de mis trabajos sobre la obra de Ak’abal), o entre la migración y la raíz. Las negociaciones identitarias, las múltiples filiaciones, los territorios en expansión, los árboles caminantes, el chaski mismo, son todas imágenes que nos ayudan a entender la fuerza y actualidad de estas poéticas-puentes. Si bien hay muchos escritores y escritoras que hoy continúan hablando (desde la práctica y desde la literatura, o desde alguna de las dos) con tatas, taitas, caciques, faithkeepers, mujeres medicina de su familia y territorio; también hay quienes desbordan estas expectativas. Por momentos, Puerto Trakl (2005) y Fanon City Meu (2014) de Jaime Luis Huenún quiebran las categorías de “grupo” (huilliche, mapuche) y se erigen más allá de los referentes culturales y étnicos (champurria, ül, kantvm), creando pluriversos poéticos en donde confluyen el ocaso de Occidente, las luchas de clase (Sendero Luminoso, el Che…), las historias locales coloniales (de Haití a Osorno, pasando por el Valle Sagrado), todo esto bebiendo sorbos de tequila “Centurión”.

 

Lo que en la primera década del siglo XXI se llamó “el despertar de la nueva palabra” (León-Portilla, Montemayor, Hernández, Cuevas) principalmente en México, y que creció paralelo a la Oralitura (Chihuailaf, Chikangana, Cocom, Jamioy) que llegaba desde el Sur, hoy en día sobrepasa cualquier intento de definir un movimiento o fenómeno. La diversidad de estilos, los múltiples intereses (a veces contradictorios) de los autores y autoras (hoy en día de varias generaciones), ha enriquecido esta producción que, en mi opinión, es la vanguardia contemporánea (¿Qué tal la obra de Wingston Gonzales?). Como afirmas tú mismo en Hawansuyo Ukun Words: ¡Don Felipe Guaman Poma de Ayala acaso sea el padre de la vanguardia global! La experimentación lingüística de estas literaturas, el esfuerzo por explorar otras ontologías desde la intermitencia de códigos, y el saber holístico que trenza ciencia, arte y espiritualidad (aquí va la voz de los mayores), son rasgos que están removiendo hoy las literaturas canónicas en inglés y en español (por no hablar del portugués y del francés).

 

Entre lo uno y lo diverso (como decía Claudio Guillén), y a raíz de festivales internacionales de escritores, de antologías trans-indígenas como Sing de Allison Hedge-Coke (2011), y de comunidades virtuales transnacionales como Hawansuyo, actualmente existe una conciencia de luchas políticas e intereses estéticos compartidos entre escritores y movimientos sociales provenientes de diversas naciones, lo cual ha facilitado redes de apoyo, y proyectos culturales y espirituales colectivos (desde el capítulo de las naciones originarias del Festival de Poesía de Medellín hasta la página web de Idle No More). En esta apertura de diálogo ético y estético global, los pilares que sostienen el territorio de las cosmovisiones locales se han fortalecido en tanto han encontrado eco en ontologías hermanas, desde la declaración Mama Quta Titikaka en el 2009 (de la que tú hablas también en Hawansuyo), hasta redes globales contemporáneas como el Indigenous Environmental Network (IEN). Ante la urgencia del cambio climático y las luchas sociales compartidas, algunas subjetividades indígenas han sumado su arte y su literatura al mensaje certero de los abuelos y abuelas: la naturaleza, o sea la vida, no es un “recurso natural”; es, por el contrario, madre y padre de la existencia, relative, fuente del conocimiento, medicina, con quien tenemos responsabilidades cotidianas y rituales. En este punto, llegamos a Indigenous Message on Water / Mensaje Indígena de Agua (¡que también tuviste la amabilidad de compartir en Hawansuyo!), antología que nace de un esfuerzo colectivo con el Foro Indígena Mundial Sobre el Agua y la Paz, proyecto trans-indígena entre escritores y mayores (tatas y nanas) de diversas naciones indígenas, puerta multilingüe.

 

Octubre 28

 

2) FAR

Ayer noche, octubre  27, te dije que me  había demorado un par de días en hacerte la repregunta el lunes. Contestaste que no había afán. Y que había luna llena. Lo primero que  me vino en mente es que a nosotros en Kearny se nos ha pasado la luna llena, pero a ti no. Y que el lugar en que estás te ayuda en la convivencia cósmica, caso  donde sueles ir al bosque y observar una laguna, desde donde escribiste un breve Haikou, seguro con la misma capacidad de  condensación que muestras en Salvia. Gran economía del lenguaje.

 

Pero lo que coligo de tu respuesta es que  las poesías o poéticas indígenas, van mas allá de las palabras, o del texto escrito. Entonces, ante su reciente, creciente, cautivadora y descomputante emergencia en los últimos tiempos, aun se le llama “otra” poesía- cuando en verdad que viene del centro, del ukun, mientras las poéticas oficiales lo que hacen es viajar a Ithaca,   y  alimentarse en las pakarinas de occidente (mitología greco latina y judeo cristiana)- cual sería la relación, o tensión entre poéticas  oficiales y   poéticas indígenas.  Se trata de alteridades absolutas, o caminos que a veces se cruzan?

 

 

 

NOVIEMBRE 1

 

JGS

Primero me gustaría compartirte esa especie de haikú que escribí junto al riachuelo Cobun justo el día en que nos encontramos en Morgantown (WV). Ahora entiendo que hace parte de esta conversación:

 

cielo en el agua

espuma las nubes

¡ha tapado el sol una tortuga!

 

No es casual que esta pregunta sobre las poéticas oficiales y las poéticas indígenas comience por aquí. Suponiendo que este fuera un haikú, ¿por qué lo llamamos “poesía”? ¿Por qué no mantener el nombre específico de la tradición que yo quisiera “apropiarme” con la libertad que concede la creación? En las clasificaciones es donde está la zancadilla. El haikú es una forma específica de la tradición japonesa en el que la brevedad, los ritmos tonales, la sugerencia a las estaciones con las palabras kigo, llega a su climax en la revelación de las expresiones kiregi. José Juan Tablada prestó esta forma y escribió “haikús tropicales” en La Esperanza (Colombia) pensando en las vanguardias francesas. Octavio Paz dice en El arco y la lira que el haikú es poesía, pero también los cuicatl de Nezahualcoyotl y las paradojas taoístas de Chuang-tsé. Si vamos al ukun, entonces, parece que no importa la procedencia (la filiación étnica), pues llegamos a la fuerza del ritmo y a la gravedad de la revelación, común a todos los tiempos y culturas. Claro, es probable que mucha de la “literatura oficial”, canónica, que ha buscado a ciegas Ithaca, nunca haya alcanzado el abismo de ukun. Pero cómo saber, cada lector camina con sus propias expectativas a cuestas. Así lo explica Humberto Ak’abal, quien acompaña siempre con sus versos mi propio itinerario:

 

La poesía es fuego,

quema dentro de uno

y dentro del otro.

Sino, será cualquier cosa,

no poesía (Ak’abal, Tejedor de palabras, 133)

 

Hace poco, en un artículo de Yasnaya Aguilar para Letras Libres, “¿Literatura? ¿Indígena?” (en línea), la lingüista Mixe cuestiona el término “literaturas indígenas”, pues según su opinión los escritores que escriben en lenguas indígenas se han apropiado de una tradición específica de géneros, y modos de entender al “autor”, la producción, la distribución y la difusión en objetos llamados “libros”, y a través de festivales, presentaciones y premios, siguiendo los modos de la literatura en español, la “literatura a secas” sin adjetivos de grupo. La observación de Aguilar sintetiza muy bien la tensión entre “poéticas oficiales e indígenas”: “No encuentro aun un rasgo en común que justifique que la literatura que se escribe en lenguas tan distintas y que pertenencen a once familias lingüísticas con rasgos gramáticales tan disímiles compartan mecanismos poéticos que, en conjunto, se opongan al español” (Web).

Así, distinto es decir “literatura escrita en quechua”, “literatura indígena” o simplemente “literatura”. Como Aguilar, hoy hay poetas y críticos de “esas otras” literaturas que no ven esta poesía como “otra”, sino como la única, literatura desde el ukun. Estoy pensando en la entrevista que hace Sebastián López a David Aniñir en donde este último dice: “Mi poesía habla por sí sola y es poesía porque tiene una carga estética en sí. Claramente, mi condición es mapuche y hablo cosas que tienen que ver con lo mapuche, pero no quiero que mi poética sea clasificada sólo como mapuche. Yo creo que la poesía en general es poesía porque sí” (Web).

También pienso en Ch’utibix (2014) de Humberto Ak’abal, un libro de traducciones del francés (Des Quatre Saisons de Roger Munier) al español y al k’iche’ por el propio poeta momosteco en un “ejercicio de ocio” sobre los Alpes Suizos. Traducciones de traducciones que se vuelven re-creaciones y que espantan las clasificaciones… ¿Qué hacer con un libro como este? Disfrutarlos no más:

 

Larga jornada                                     Yu q’ij re chak

mis ojos se han desgastado                ri nuboq’och eq’elobinaq

de contemplar el mar.                        che urilik ri palo.

 

Cuando me hiciste esta pregunta me fui inmediatamente a leer The Oxford Book of Latin American Poetry (2009) que editaron Cecilia Vicuña y Ernesto Livon-Grosman, y que tú me recomendaste. ¡Y allí me quedé! Por eso me he gastado tanto tiempo en responder. Lo que está en juego en la tensión “poéticas oficiales/indígenas” es la definición misma de “poesía” y “literatura”. En la conclusión de Memoria e Invención en la poesía de Humberto Ak’abal (2012), recuerdo que esta fue una de mis preocupaciones: ¿por qué no existen antologías de literatura “a secas”, que incluyan las voces, lenguas y creaciones indígenas junto a la de los autores no indígenas? ¿O por qué siempre las referencias a las creaciones indígenas son al tiempo colonial y no al presente en diccionarios, enciclopedias y antologías sobre Latinoamérica? Cuando me hice esa pregunta no conocía la antología de Vicuña y Libon, quienes si bien incluyen textos canónicos de la colonia como Guamán Poma, el Inca Garcilaso y el Chilam Balam, también presentan fotografías de quipus junto a la poesía visual de Eielson, Raúl Zurita, Edgardo Vigo, Haroldo de Campos, todo esto junto a los cantos de María Sabina, el “spoken word” de poetas tzotzil y Myá, los versos de Gamaliel Churata, Chihuailaf, Ak’abal, Regino, y claro…, los que siempre aparecen en este tipo de antologías (Sor Juana, Darío, Vallejo, Girondo, Borges, Neruda, etc.).

Lo interesante es que Vicuña y Libon quieren ampliar el término, pero al mismo tiempo engloban en el concepto “poesía” géneros específicos como los cantos medicina mazatecos de María Sabina, la chjinie, la curandera. ¿Son los cantos de María Sabina “poesía”? ¿Cuáles son los parámetros para responder esta pregunta? Es el mismo interrogante que me hacía con el haikú. Afortunadamente los poetas indígenas contemporáneos se han hecho estas preguntas mucho antes que los críticos: David Aniñir, por ejemplo, dice que él escribe “mapuchemas”; y Vito Apüshana dice que él sólo contrabandea sueños con arijunas (extranjeros) cercanos, pero que en la ranchería están los jayechimajachi cantando fuerte sus imágenes e historias en wayuunaiki. El poema de Apüshana se llama “Culturas”:

 

Tarash, el jayechimajachi de Wanulumana, ha

llegado

para cantar a los que lo conocen…

su lengua nos festeja nuestra propia historia,

su lengua sostiene nuestra manera de ser la vida.

Yo, en cambio, escribo nuestras voces

para aquellos que no nos conocen,

para visitantes que buscan nuestro respeto…

Contrabandeo sueños con aríjunas cercanos. (Woumain 48)

 

En este sentido, por un lado la crítica, la historiografía literaria y el mercadeo editorial tienen responsabilidad en esta división entre “literatura a secas” y “literatura indígena”, pero también la forma como los propios escritores y escritoras identifican y ubican su propia obra. Otro tanto suman las expectativas de los lectores, y los estereotipos con los que caminan. En el horizonte de la recepción (atiborrado de conexiones), me gusta la palabra “itinerario” para pensar las decisiones que debe tomar el lector ante estas literaturas; el “itinerario étnico” es uno entre muchos y, por lo general, devela los presupuestos sobre la identidad del lector mismo. Así, Mapurbe de David Aniñir puede leerse en clave punk; y los haikús de Ak’abal, en clave Sendas de Oku de Matsuo Basho…

 

Noviembre 13 2 pm

 

3) FAR

 

Hola Juan, gracias por poner el itinerario como modelo de exploración de lo que estamos hablando. Creo que siempre es bueno recordar que las categorías analíticas y las taxonomías son sólo instrumentos, y no esencias. El esencialismo en los discursos de identidad es sabido que es pernicioso, pero se pasa por alto que es peor el esencialismo analítico.

 

Lo primero que pensé  al ver tu respuesta, es que en efecto suelo ir a Ithaca NY desde hace tiempo. Una o dos veces al año  a encontrarme con mis paisanos ayacuchanos, con Edgar y Margarita Zárate y antes con el galáctico Lino Pareja, a tocar wayno por largas horas. Y  en el viaje exterior  por Upstate viajar interiormente por los andes, para saber que en fondo es igualmente bella la Ithaca de Kadafis y los poetas de la ciudad letrada.

 

Respecto a lo planteado por Yasana Aguilar estoy de acuerdo. Eso ha pasado también en la poesía quechua, que mucho ha sido pensada en español y solo recientemente, caso Odi Gonzales y las experimentaciones reclamadas por Antonio Sulca Effio, va explorando otros  horizontes.

 

El caso  es que  al reorganizar las categorías de Hawansuyo tuve la duda de si debería incluir  los poemas en lenguas originarias (y las poéticas)  dentro del rubro “poesía” , o debería hablar específicamente de “poesía quechua”.  Entonces, dado que  se trata de viajes y travesías, por un lado; y que   lo marcado es jerarquía y  visibilización por el otro, decidí incluir las dos taxonomías. Sabiendo en el fondo que  todo es arraigado y efímero a la vez, sobre todo en la red. Por otro lado, pienso en poetas andinos como Omar Aramayo  y muchos  otros que tienen intimo conocimiento  del mundo mágico, del paisaje, el ritual y la poesía de los andes, pero se mueven  en varios universos poéticos sin pensar en términos de jerarquía.

 

Lo que me sigue intrigando desde el tiempo de Yamaguchi, Juan Ramírez Ruiz, y recientemente de Cecilia, son esa poéticas no escritas de las cuales el rito, el mito y los  tatas son parte esencial.

 

Sin dejar de preguntarme que pasa cuando desde la ciudad letrada se nos signa con el letrero herramienta de “poesía étnica”. 

 

Abrazo

 

Diciembre 5, 2:33 PM

JGS

Querido Fredy, finalmente me siento a responderte con calma. No es casual que justo hoy encuentre este momento, pues esta mañana, como el día que nos encontramos en el Hotel Morgan, fui al riachuelo Cobun a esperar el amanecer. Ese día era mi nawal. Hoy también. Había cuarenta, cincuenta patos reunidos sobre el agua. La niebla caminaba hacia el sur. En el silencio de los maples y los robles y las hayas sin hojas, volví a ese pensamiento que me ha estado dando vueltas desde hace años y que, ahora que leo tu correo de nuevo, vuelve a aparecer: lo Uno, igual en la intimidad de los versos de Kavafis que en la contemplación del riachuelo Cobun o de los bosques de upstate NY. Con palabras o sin ellas, en ese “presente profundo” del que tú hablas en Hawansuyo, pienso en lo Uno como ese ¡asomarse al abismo! Yo caigo todo el tiempo en la deformación analítica, y me olvido de ese “presente profundo” inicial en el que la literatura me lanzó al misterio, pero gracias a conversaciones como estas y a caminatas como la de esta mañana, tarde o temprano encuentro el sendero de vuelta a lo Uno.

¡Gracias, Fredy, por esta charla! Y gracias por la riqueza de tu prosa que, sin ningún desparpajo, va de lo Uno a lo diverso.

Finalmente, quisiera proponerte un giro en nuestra charla. Me encantaría hacerte unas preguntas sobre tu sitio Hawansuyo. ¿Te animas?

Un abrazo fuerte, hermano.

 

 

Diciembre 5

 

FAR

Gracias Juan, con gusto respondo sobre hawansuyo