Katatay de Jose Maria Arguedas en edicion digital de descarga gratuita

El día de ayer La Casa de la Literatura Peruana presento la edición digital  de Katatay del maestro José María Arguedas con prologo de Julio Noriega  e ilustración de Josué Sánchez. Esta edición fue publicada en impreso por el Diario la Republica y la Casa de la Literatura recientemente. La edición digital se puede bajar libremente golpeando el  Portal de la Casa de la Literatura Peruana/Katatay

La presentación de anoche estuvo a cargo de Juan Cristóbal Albornoz y  Diana Amaya Aldana quienes enfatizaron la relevancia de la poesía quechua de José María Arguedas en  tiempos de pandemia. Que la poesía del maestro vuelva a su cause y sea disponible al publico en  general es algo a celebrar. Vaya el reconocimiento a iniciativa de Carolina Teillier, al cuidado editorial  de Dante González  Rosales y  a todos los que hicieron posible este retorno al origen de la poesía del maestro.

El poemario también se puede descargar directamente via noqayku

Katatay

Acompañamos  el prólogo de Julio Noriega Bernuy, un fragmento de Tupac Amaru camaq taytanchisman, el video de la presentación de anoche  y un homenaje musical de Dona Isabel Esto y Don Maximo Damian..

 

Prólogo

Julio Noriega Bernuy

 

 

Hace medio siglo, el 2 de diciembre de 1969, murió José María Arguedas, cuando ya era un consagrado novelista, con varias obras traducidas al francés, alemán e inglés, y con un prestigio consolidado en el ámbito académico nacional e internacional. Pero la muerte de Arguedas supuso no solo la pérdida de un novelista sobradamente conocido en su medio, sino también la de un personaje polifacético, destacado en varios campos profesionales, como educador, antropólogo, investigador, traductor, recopilador, promotor cultural y poeta quechua. Si bien su faceta de narrador fue la más reconocida, su labor poética en quechua no corrió la misma suerte, quizás porque él mismo había empezado a escribir poesías en quechua tardíamente, todavía a partir de 1962, y de manera esporádica y circunstancial, o tal vez porque, en ese entonces, la poesía quechua ocupaba un espacio más marginal incluso del que hoy ocupa. Fue a partir de la primera publicación póstuma de Katatay / Temblar (1972), bajo la edición del desaparecido Instituto Nacional de Cultura, cuando su figura como poeta empieza a suscitar interés en el mundo académico hasta convertirse en lo que hoy representa: el fundador de la poesía quechua moderna en el Perú, el poeta emblemático para una generación de discípulos que, respondiendo a su llamado de escribir poesías en quechua, conservan y cultivan su valioso legado. La Casa de la Literatura Peruana celebra este hito fundacional en la poesía de Arguedas y se complace en presentar ahora una nueva edición de su poemario que reúne los mismos poemas de la edición de 1984.

Lejos de la propuesta radical de algunos contemporáneos suyos que buscaban mantener un purismo lingüístico arcaizante, como en el caso del padre Jorge Lira, o promover únicamente, en abierta competencia con el castellano, la versión monolingüe quechua de sus poesías al estilo del gran poeta Andrés Alencastre (Killku Warak’a), Arguedas opta por el formato de publicación bilingüe, mezcla entre sí diversos dialectos quechuas e incorpora en su lenguaje literario términos del español quechuizado. No pretende recrear en sus poesías, ni formal ni temáticamente, la visión pasadista, nostálgica y señorial del indio. Lo que realmente le interesa es darle voz poética a la experiencia del ser humano que sobrevive fortalecido tanto a la desigual y violenta modernización de las sociedades andinas como a la consiguiente emigración serrana al espacio urbano de la costa. La posición de puente o intermediario, que él mismo ocupa entre la gente de cultura quechua y los intelectuales de cultura hispana, le facilita la divulgación de sus poemas y, sobre todo, le permite asumir el papel de intérprete y traductor a la vez. Al escribir sus poesías en lengua quechua interpreta poética y artísticamente el espíritu, el sentimiento y la visión del mundo indígena. Pero, al ofrecernos la versión poética en español como equivalente de su texto original en quechua, se desempeña como traductor literario y creativo que traslada sus propias poesías al universo artístico y poético de un lector hispanohablante. Por eso, estrictamente hablando, Arguedas no es solo un poeta quechua o indígena, sino un poeta bilingüe, en castellano y en quechua, “en cristiano y en indio”, según sus propias palabras.

La crítica literaria de las últimas décadas ha estudiado con acierto los aspectos más relevantes en la poesía de Arguedas. Sin embargo, el protagonismo constante del wayqey runa (hermano) como sujeto poético merece un comentario específico, ya que el concepto de hermano se expresa en ellas indistintamente con los términos wayqe, runa y hermano, este último, tal y como aparece en castellano. Además, cualquiera de estos términos puede aludir a un sujeto tanto individual como colectivo, dependiendo del contexto y de la naturaleza de cada poema. La constatación de este mecanismo semántico, así como la tipificación acuñada por Viktor Frankl, logoterapeuta y analista austríaco que sobrevivió al internamiento en varios campos de exterminio nazis, nos llevan a plantear que el hermano como sujeto poético en Arguedas cobra la dimensión del “hombre doliente” y “el hombre codoliente” de Frankl en una relación dialógica, entre el nosotros y el ustedes, el yo y el tú, el emisor y el oyente, ya sean estos sujetos individuales o colectivos. Siguiendo este supuesto, se podría afirmar que toda la poesía de Arguedas es la expresión del sufrimiento humano transformado en sentido vital último, el dolor cósmico convertido en un acto poético trascendente que, en última instancia, no es sino el sentido andino del sufrimiento compartido con los semejantes, la solidaridad, la compasión y la empatía como un río que fluye entre hermanos, es decir, entre humanos, dioses y todos los seres de la naturaleza.

Julio Noriega Bernuy

Knox College, EE. UU.

 

“Taytay: mayukunata uyariykuy, sutilla; hatun yunkapipas manchay sachakunatauyariykuy; la mar qochapa supay, yuraq takinta, waqayninta uyariykuy, papay,Amaruy. ¡Kausasianikun! Chay rumi, sacha, unu, mayu kuyusqanmantan;mayu muyurisqanmantan, wayra tususqanmantan, astawan hatunta, astawanyawar kallpata hapisiayku. ¡Hatarisianikun, qan rayku, apu sutiyki, apuwañuyniyki rayku!”

“Padre nuestro, escucha atentamente la voz de nuestros ríos; escucha a los
temibles árboles de la gran selva; el canto endemoniado, blanquísimo
del mar; escúchalos, padre mío, Serpiente Dios. ¡Estamos vivos; todavía
somos! Del movimiento de los ríos y las piedras, de la danza de árboles
y montañas, de su movimiento, bebemos sangre poderosa, cada vez más
fuerte. ¡Nos estamos levantando, por tu causa, recordando tu nombre y
tu muerte!”
(J.M.A. “Tupac Amaru camaq taytanmanchisman (haylli-taki) / A nuestro padre creador Tupac Amaru (himno-canción)”)

 

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Katatay, distribucion gratuita el lunes 1 de Diciembre

Con motivo de las cinco decadas del sensible viaje del Maestro Jose Maria Arguedas, el diaro la Republica, junto a la Casa de La Literatura, el Ministerio de Educacion, la Fundacion Gustavo Mohme y la PUCP distribuiran gratuitamente Katatay, con prologo de Julio Noriega Bernuy, e ilustraciones de Josue Sanchez.

Ya no ya!

Gracias a la acertada e incansable labor de Dante Gonzales.

No todas las noticias traen los vientos involutivos del clima politico de los Andes. Ir al puesto de periodico temprano, mas que sea en vuelo de condor.

Companamos la entrega con “la Agonia de Rasu Niti” interpretada por don Maximo Damian, que le dio la melodia profunda a la escritura del tayta Arguedas y muchos mas