Araca corazón callate un poco, reciente novela de Enrique Butti. Luis Benítez

 

La obra

La editorial Palabrava publicó en agosto pasado Araca corazón callate un poco (Provincia de Santa Fe, Argentina, ISBN 978-987-4156-16-7, 232 pp.) del reconocido poeta, narrador, ensayista, periodista y traductor local Enrique Butti.

Al lector extranjero dos detalles del título le llamarán la atención. El primero es la palabra “araca”, que en lunfardo, la germanía o el slang que es propio de la Argentina, significa “atención, cuidado”. La segunda peculiaridad es la conjugación del verbo, según un giro típicamente rioplatense, y empleada en imperativo. El narrador ha tomado como título de su novela, textualmente, un verso de su coterráneo, el dramaturgo, letrista de tango y poeta argentino Bartolomé Ángel Venancio Alberto Vaccarezza (1886-1959), citado al respecto en la página 7 de la obra (*).

Araca corazón callate un poco es otra prueba concluyente del talento de Butti para enhebrar historias donde el absurdo bien entendido, la agilidad de los diálogos más el ritmo vertiginoso y ameno de la narración se conjugan para dar por resultado un texto casi hipnótico, que obliga a seguir las peripecias de sus personajes más allá de los límites que intente marcarnos el reloj.

Esta nueva entrega de Enrique Butti nos transporta al microuniverso donde coexisten, se aman, se desean y se pelean dos caracteres principales: la protagonista y voz narrante de toda la historia, una mujer de mediana edad, y su amado Marzolini, a quien ella visita asiduamente. La dama, luego de la cena con la que diligentemente la obsequia el dueño de casa, se tiende en el diván para escuchar las sucesivas historias que este le narra. Historias donde el disparate, el humor, la ironía y esa solapada ternura que Butti le imprime a sus individualidades literarias se muestran a sus anchas.

Si una de las mayores ambiciones de un escritor es la de alcanzar a forjar un personaje inolvidable, es posible que Butti, con su extravagante Marzolini, lo haya logrado. Este es una suerte de Scherezade, quien se las arregla para retener la atención de su amiga por el medio que sea: cada exagerado relato, cada insólita serie de situaciones que le cuenta, tiene un poder casi absoluto sobre ella, capaz de provocarle celos, compasión, intriga, despecho… prácticamente todo el abanico de las emociones posibles. A partir de lo narrado por Marzolini se despliega para la coprotagonista y para nosotros una extensa romería de caracteres secundarios y terciarios, tan estrafalarios como el inefable Marzolini. Margarita Flaçon; “la neonata”; Florencia y Rita, “las hermanas mosquitas muertas”; su abuelo armenio, Kazan; “el intermediario del pintor”, son apenas algunas de estas figuras de segunda fila, partenaires o coro griego de la historia central en esta versión invertida de Las Mil y Una Noches que Enrique Butti le obsequia a sus lectores, tan convencido como responsable de que la buena literatura no esté reñida con la más ingeniosa amenidad.

Una cuidada edición acompaña esta nueva entrega de un destacado autor argentino, en su más productiva madurez.

 

El autor

Enrique Mario Butti nació en la provincia de Santa Fe, Argentina, en 1949. Entre otras obras publicadas: Aiaiay (novela, 1986), No me digan que no (novela infantil, 1989 y 1994), Espina de diamante (teatro, 1990), Del nombrar y de los nombres en la obra de José Pedroni (ensayo, 1991), Solfeo (cuentos,1993), La fruta de la perdición (teatro, 1994, Premio Fondo Nacional de las Artes 1993), El Fantasma del Teatro Municipal (novela infantil, 1994), Carnavalito (novela infantil, 1995), Cuaderno de traducciones (1997), Indí (novela, 1998), Sin cabeza y encapuchados (novela infantil, 2001), El Diablo mete la cola, y otros cuentos del Infierno (2006), Cada casa, un mundo (novela, 2006), La daga latente (cuentos, 2006), El Novio (novela, 2007), Lluvia de astros (2008), Santos y desacrosantos (cuentos, 2012), El centro de gravedad (novela, 2012), Antífonas. Amor se fue. Apuntes sobre Proust (poesía, 2019).

 

Luis Benítez

 

(*) “Araca, corazón” es un tango con música de Enrique Pedro Delfino (1895-1967) y letra de Vaccarezza, escrito en 1927. El fragmento correspondiente dice así: “¡Araca; corazón; callate un poco / y escuchá por favor este chamuyo! / No hay motivos para hacerse el loco/ si sabés que su amor nunca fue tuyo”.

“Modo Luciérnaga”, muy lograda síntesis narrativa de Rubén Valle. Luis Benítez

 

El flamante sello editorial Peras del Olmo, de la provincia argentina de Mendoza, inaugura su catálogo con el volumen electrónico de narraciones cortas titulado Modo Luciérnaga (*), del autor local Rubén Valle. Los 62 textos que componen el libro no superan cada uno la página de extensión, siendo algunos de ellos mucho más breves: tal el caso del titulado Monocromo, que consta de cuatro líneas.

Valle, bien conocido en el país como uno de los nombres principales de la generación poética de los ’90, así como por sus destacadas incursiones anteriores en la prosa (ver datos del autor más adelante) sortea en Modo Luciérnaga con buena pluma las exigencias que impone el severo formato del minirrelato, donde la concisión, la síntesis narrativa y el remate justo establecen los márgenes estrictos del subgénero. Y lo hace apelando a recursos que ya le son característicos y bien conocidos por sus lectores: emplea un lenguaje fluido que entra y sale de lo cotidiano, resolviendo en dos pinceladas bien ajustadas la delineación de los personajes, firmemente sujetos al eje argumental, sin ripios ni figuras retóricas innecesarias. Son textos donde el autor aborda y resuelve la idea general dejando el margen de interpretación adecuado para que quien lee, quien “interviene” el cuento con su atención, complete el sentido que unas pocas líneas de buena narración le han ofrecido, sin la pretensión de lo unívoco.

La variedad de planteos, situaciones y conflictos que exhibe un formato como el de Modo Luciérnaga, que condensa un pequeño universo en cada página, hace que este volumen de corta extensión se expanda a medida que el lector recorre la galería de personajes y atiende las alusiones y elusiones de la voz narrante, acusando el efecto de la compleja heterogeneidad de estímulos que provee. Sin embargo, en su multiplicidad Modo Luciérnaga no genera un caos de sensaciones, ya que existe en su estructura una serie de lineamientos remarcables, que guían la lectura y establecen la senda segura para acceder a la visión propuesta por Valle –insistimos- sin que ello obstaculice en ningún momento la reelaboración que pueda implementar aquel que recorre sus páginas.

Como es ya una marca reconocible en el caso del autor mendocino, el medido humor, la ironía subyacente y el escondido sarcasmo se amalgaman en sus textos con una sugerida piedad hacia el papel que juegan sus personajes, sorprendidos por el narrador en las instancias donde lo patético, lo ridículo, lo enternecedor o lo extraordinario se encarna en ellos. Valle sabe jugar con los contrastes, conoce de qué manera una simple insinuación puede poner en altorrelieve la médula misma de lo que nos desea trasmitir. En Modo Luciérnaga su método expositivo, que por su concisión y laconismo podemos definir como de “montaje rápido”, se torna mucho más evidente, precisamente por el estricto formato que ha elegido.

En conclusión, se trata de una nueva obra del destacado autor mendocino que, como en ocasiones anteriores, el lector agradecerá, unido ello al asombro, cuando compruebe cuánto y qué variado es lo que puede caber en tan pocas páginas.

 

El autor

El poeta, narrador y periodista Rubén Ángel Valle nació en San Martín, Provincia de Mendoza, Argentina, el 13 de febrero de 1966. Fue miembro fundador del grupo parapoético Las Malas Lenguas y editor de las hojas literarias Tres Agujas y Tiburón Amarillo. En calidad de organizador y lector participó en innumerables actos, performances y recitales poéticos. Desde 1997 hasta 2000 dirigió la colección de poesía La Mesita de Luz para la editorial Diógenes. Sus poemas fueron publicados en medios de la Argentina y de Brasil, Colombia, España, Francia y Rumania. En 2006 fue incluido en el documental Poesía Extrema, que reunió testimonios de escritores argentinos y canadienses. Ese mismo año fue convocado a participar del XIV Festival Internacional de Poesía en Rosario, Provincia de Santa Fe. Ha publicado los libros de poemas Museo Flúo (1996), Los peligros del agua bendita (1998), Jirafas sostienen el cielo (2003), Placebos (2004), Tupé (2010), Grietas para huir (2013), Lo negro de la nieve (2018) y La lengua del ahorcado (2019). Integra las antologías de poesía Promiscuos & Promisorios, La ruptura del silencio, Martes literarios y Poesía en Tierra, del Centro Cultural de España en Buenos Aires. Como narrador participó de Mitos y leyendas cuyanos (1998), editado por Alfaguara, y de la antología de textos para niños Ellos, los otros & nosotros (2003). En Pampia Grupo Editor publicó los e-books de relatos breves Desperté en el bosque después de haber soñado un bosque (2013) y La medida de lo posible (2015). Como periodista ha trabajado en los principales medios periodísticos de Mendoza, entre ellos los diarios Los Andes, UNO y MDZ.

 

Así escribe Rubén Valle

 

La verdadera razón

Nieva adentro de la heladera de la familia Rentera. Demasiado. El servicio técnico la vio esta mañana y se declaró desorientado, sin explicación alguna para tal fenómeno. “Señora, no podemos hacer nada”, fue la resignada respuesta del muchacho de la remera rota en la axila. Los Rentera llegaron a Las Heras provenientes de Bariloche hace apenas una semana con la intención de radicarse. La heladera fue comprada allá hará unos tres años. Jamás habían tenido un problema con ella pero ahora nieva todo el día, llenando la casa con su imparable producción. Por más que probaron desenchufándola, no hay caso, nieva más que antes. “Para mí, extraña”, dice Julieta con la sabiduría de sus seis años. Ante la falta de opciones más convincentes, se da por hecho que esa es la única y verdadera razón. La heladera es enviada de vuelta a Bariloche, a la casa de la hermana del señor Rentera. Tarjeta mediante, en 12 cuotas sin interés, compran una nueva en Las Heras. Aparentemente esta funciona bien, salvo que se considere una anormalidad escuchar música islandesa cada vez que se abre la puertita del freezer.

 

NOTA

(*) Epub base 2.1. Abril de 2020, diseño de de portada de Matías Valle. 71 páginas. https://perasdelolmo.github.io/modo-luciernaga.pdf