Fragmento de “Los papeles de Bea”. Marithelma Costa

Nota: Como un nuevo Caronte, el barquero Tito transporta a la protagonista de la historia, mi bisabuela, por la laguna Estigia. Fragmento del capítulo XXV donde mi bisabuela narra el encuentro que tuvo Tito con Pedro Lemebel. La novela se titula Los papeles de Bea.

                                                                                                 Marithelma Costa

XXV. Se formó la tángana

De repente Tito me interrumpió:

—Oye Rosalía, ¿para qué sirve ese simiñoco?

Se refería a la maquinita de enrolar que llevaba en la mano. Me la regaló mi nieto cuando volví a la Isla en 1935 y para mí era un amuleto. Se la enseñé. Estaba hecha de alumninio y tenía dos rodillos paralelos del tamaño de un pitillo unidos por una banda de plástico roja.

—Se usa para que los cigarrillos que enrolas a mano te salgan perfectos.

—¿Y cómo funciona?

—Se necesita papel y picadura de tabaco. El papel lo metes por aquí después de colocar la mezcla bien prensada acá. Pero sin material, no puedo mostrarte cómo funciona.

—Entonces toma.

Se sacó del bolsillo del una bolsa roja decorada con zig zags repleta de yerbas secas. Era un regalo de los chamanes que se montaron con él, cuando quisieron averiguar cómo los europeos y sus descendientes llegan al inframundo. Antes de salir volando, Inabón le dijo:

—Es para que te acuerdes de nosotros. Compártelo con algún viajero y la travesía se hará más agradable.

Cogí un puñado. Tenían un olor dulzón que me recordaba algo que no lograba precisar. Cuando me disponía a preparar el cigarrito…

—¿Y dónde está el papel?

—Perdona. —Fue a la popa y sacó un paquete de hojas muy finas que tenía guardadas en un tubo de cartón. Aparte de su tamaño y cantidad (eran tantas que podían dar para varios regimientos) estaban impresas.

—Vamos a fumarnos la tinta. Eso es respirar carbón.

—No te preocupes Lía, mucha gente asegura que esta tinta tiene un origen divino. Con que lleven un poco de razón, no nos pasará nada.—Buscaba la que se proponía utilizar.

—No quiero parecer curiosa, pero ¿qué libro mutilaste?

—Toma. —Me pasó una y cuando la tuve en mis manos me dio un vuelco el corazón:

—Por mi madre Tito, esto es la Biblia.

—Sí, hace un tiempito llevé en la barca a un escritor chileno muy simpático llamado Pedro Lemebel que se pasó expurgando la Biblia de sus pasajes homofóbicos,  misóginos y violentos. Fue una persona fuera de serie, creó en plena Semana Santa, un colectivo trans llamado Las Yeguas del Apocalipsis que hizo furor. Cuando cogíamos un break, me describía sus performances. A veces nos moríamos de risa; otras, él se ponía  serio y revivía las infamias que tuvo que soportar.

—El viaje tomó muchísimo tiempo, pues revisó la Biblia de rabo a cabo. Además, a menudo me pedía mi parecer, por lo que las discusiones duraban días. Terminamos hechos dos exégetas. Antes de desembarcar, me dejó las hojas descartadas y se llevó una Biblia flaquitita. Mira, tenemos varias posibilidades.

Entonces me pasó algunos fragmentos de Corintios, del Levítico y del Deuteronomio….

—Podemos elegir: “La mujer cuando conciba y dé a luz a un varón, será inmunda siete días…. Y si diera a luz a una niña, será inmunda dos semanas”. ¿Cómo te gusta eso? —Ya Tito empezaba a hablar como un boricua de Nueva York.

—O “yo haré levantar el mal sobre ti de tu misma casa, y tomaré tus mujeres delante de tus ojos, y las daré a tu prójimo, el cual yacerá con tus mujeres a la vista del sol”.  Mira Lía, esto sí que es fuerte… que regalen las mujeres como si fueran cosas y después las violen en público. Provienen de Corintios y de Samuel. Ahí están apuntados los versículos. A Pedro le encantaba: “No te acostarás con varón como los que se acuestan con mujer, es una abominación”. Y este otro del Levítico: “Y cualquiera que tuviere ayuntamiento con macho como con mujer, abominación hicieron; ambos morirán. Su sangre será sobre ellos”. Algunos lo interpretan como que hay que lapidar a la gente gay, pero en la Biblia no queda muy claro.

—¿Cuál nos fumamos hoy?

—El que tú quieras.

Me pasó entonces la hoja del Levítico en honor a su amigo. Busqué el capítulo 20 versículo 13 con tal mala suerte de que quedaba justo en el medio de la página, por lo que tuve que recortar el pasaje con mucho cuidado. Al terminar, le devolví el sobrante. Me concentré entonces en preparar el pitillo.  El papel no tenía pegamento, pero ya era mucho pedir. Cuando terminé, se lo pasé para que lo encendiera. Lo palpó con cara de aprobación y lo pegó con saliva. Sacó entonces un cordón amarillo con un nudo en una punta y un mecanismo de hierro en la otra. Era un chisquero. Cuando vio mi cara, dijo:

—A que no sabes cómo funciona… A menos que se moje, nunca falla. Mira, aquí dentro hay una piedra que produce chispas cuando muevo esta ruedita. Las chispas hacen que la mecha se encienda y sólo tienes que soplar para que se avive la brasa. Prendió el pitillo, aspiró dos veces y me lo pasó diciendo:

—No está mal, no está mal…

Entonces, agarré una calada y toda la tensión que tenía acumulada desapareció. Era una sensación nueva. Se lo pasé:

—¿Oye, y cuándo aprendiste tú a fumar?

—Me enseñó Gladys en el Bronx.

—¿Y cómo fue eso?

—Me agarró un dolor de espalda que no podía ni caminar.  Cuando me vio tan mal, me llevó en un taxi a su apartamento, mezcló eucalipto, belladona y no sé qué más, lo enroló todo y me lo dio para que lo fumara. La verdad es que me mareé un poco, pero después de un rato me sentí mejor.

—Sí, sí, totalmente terapéutico… ¿Y no te colocó un poco?

—¿Colocó? —Mientras hablábamos, la niebla había desaparecido y en su lugar surgían un montón de puntitos luminosos como copos de nieve que se mecían alrededor de nosotros a velocidades diferentes…

—¿Y qué es eso?

—Pues tus sueños y mis sueños, y los sueños de cuanta persona ha pasado por esta laguna.

—¿A qué sueños te refieres? ¿A los que se quedaron en el tintero y se pudrieron esperando que llegáramos a ellos? ¿Los que nos visitaban por las noches? ¿Los que finalmente logramos?

—Pues son todos: depende del color, el tamaño y la textura. La época a la que se remontan también afecta la forma en que vuelan

—¿Se pueden tocar?

—No, no lo hagas, que si no son tuyos es muy peligroso. Mira los dibujos que trazan en el aire. Podemos adivinar de qué van.

Echó entonces el ancla, nos acostamos en la barca y comenzamos a soñar.

Canto de Molly. Marithelma Costa

Los dos focos, las dos torres: terror en la Sexta Avenida.
Las llamas, el llanto, el calor.

Desesperación por los bomberos
que subían World Trade Center arriba,
mientras los policías bajaban espantados.
Llanto por Andrew, Louis, Paul, Gregory, Thomas, John,
Faustino, Michael, Vincent, Richard y William
quienes partieron
en el camión de bomberos número cinco frente a mi casa.
Y nunca volvieron
Andrew, Louis, Paul, Gregory, Thomas, John, Faustino,
Michael, Vincent, Richard y William
quienes hacían la compra conmigo
en las carnicerías de la calle Bleecker.
en los supermercados de La Guardia.
en las fruterías de la calle Thompson.
en los días de sol…

Llanto por los cuerpos que se achicharraban en las torres
y veía desde la esquina de Bleecker,
angustia por los que estaban atrapados allá adentro
desesperados allá arriba.

Dolor por las madres,
por los padres,
por los hijos,
por los hermanos y las hermanas,
por los amigos.

Horror por los cuerpos que caían en picado
junto a la lluvia de cristales,
la lluvia de papeles,
la lluvia de polvo blanco,
la lluvia de piedras blancas .

Lluvia y terror.

Terror en las palabras del judío hasídico
que llega corriendo hasta mi casa
desde lo que fuera el World Trade Center:
“Ojalá no sea nuclear, Ojalá no sea nuclear”.
El calor recordaba a Hiroshima.

Pavor en los ojos de la judía sefardita
que huía hacia su apartamento en el primer piso
después que se desplomara la primera torre:
“It fell down it fell down”.
Se repetía de nuevo Nagasaki.

El horror,
el tiempo detenido,
el humo,
la caída de la segunda torre
en los ojos de la mujer salvadoreña,
o la mujer colombiana,
o la mujer panameña,
o la mujer boliviana,
o la mujer mexicana,
o la mujer dominicana,
o la mujer hondureña,
o la mujer venezolana,
o la mujer puertorriqueña
que miraba hacia el sur,
mientras yo me aferraba a su norte.

El desplome de las torres frente a mi casa,
el silencio,
el polvo blanco,
las cenizas blancas,
Paul Celan: Todesfuge. …

Bill Birsdall y la Casa Múcaro. Marithelma Costa

Bill Birdsall y la Casa Múcaro*

A Marisa Daniela Russo
por la celebraciónBill y Bartolo

¿Quién es Bill Birdsall? ¿El americano excéntrico que se asentó hace décadas en Las Marías? ¿El vecino de Bartolo Martínez, a quien quiere como a un hermano? ¿El gringo que vivió en la casa de las serpientes del zoológico de Mayagüez mientras creaba un hábitat para que las iguanas de la Isla de Mona pudieran reproducirse? ¿El inventor? ¿El escultor? ¿El pintor? ¿El músico? ¿El titán que transformó en solitario una montaña en lo que hoy se conoce como Casa Múcaro? ¿El visionario cuya propuesta arquitectónica, ecológica y vital se nos presenta como una utopía?

Vayamos por partes…

Bill Birdsall nace en 1949 en Los Angeles y se cría a dos manzanas del aeropuerto. De su familia aprende el arte de construir su propia casa –sus padres hacen la suya de adobe– y el uso de las herramientas. Desde tercer grado se da cuenta de que quiere ser un artista:  le interesa hacer barcos y domos geodésicos, lo que lo lleva a explorar los materiales livianos y duraderos.

Estudia matemáticas y artes plásticas en la universidad de California y en 1973 llega a Puerto Rico animado por unos amigos que tenían familia en San Germán. Vive por un tiempo en un velero y se marcha durante dos años a explorar Tahiti, Samoa, Australia y Hawaii. Buscaba un lugar para vivir tranquilo y dedicarse al arte.

entrada casaEn 1977 vuelve a Puerto Rico, donde compra a buen precio diez cuerdas en lo más alto de Las Marías, el lugar más remoto que pudo encontrar. Ocho años más tarde comienza a construir frenéticamente el complejo que se conoce hoy como Casa Múcaro. Sin adobe y en una montaña muy empinada, acarrear él solo los materiales tradicionales para la construcción era una empresa imposible.  Ante la necesidad, tuvo que experimentar.

Con su curiosidad sin límites, inventa una combinación de materiales que le permite entre los 80 y los 90 crear un conjunto de espacios únicos. Estos incluyen: la casa principal, con su azotea y su sótano laberíntico, la pequeña alberca protegida por una cabeza femenina de piedra donde viven peces con nenúfares, el anfiteatro, espacios habitacionales de formas orgánicas y múltiples escalinatas con caminos que conectan el conjunto en medio de un tupido bosque. Todo esto con un respeto tópico absoluto.

cabeza mujer estanqueParadójicamente el material elegido es una combinación de redes de nylon y el archienemigo de la naturaleza puertorriqueña: el cemento. Tanto es así que a Bill y a su colaborador Pablo José Varona Borges (Pablillo José) los han llamado “los redentores del cemento”.

En la casa Bill pinta, esculpe, hace instrumentos musicales y vive una vida tranquila con una dieta vegana donde todo se recicla. Aunque responde a usos prácticos, la casa central recuerda la estructura del Hanan de la cosmología preincaica, donde el mundo se divide en tres planos: Uku Pacha, Kay Pacha y Hanan Pacha.

Al primero, el mundo subterráneo o Uku Pacha, se vincula la exploración del pasado. Es la cueva laberíntica que Bill excavó utilizando una “coa” o el palo aguzado que los taínos usaban en la labranza para abrir hoyos en los conucos. El artista transforma la coa en un tubo de hierro con una especie de cincel en la punta para escarbar. También excava con pico y azada y utiliza el machete para el desmonte. Una pala, un cubo y un sistema de poleas le sirven para sacar la tierra. Así crea un largo tunel y diferentes espacios en esta cueva que se abre desde el centro de su casa.

entrada cuevaLa casa donde vive, come, duerme y sobre todo crea Bill, recuerda el segundo plano del mundo andino: Kay Pacha. En este plano acaece la vida de los hombres, los animales y las plantas. Según los pueblos originarios del altiplano andino, domina el presente.

La azotea, protegida del sol por enredaderas que se apoyan en una fina pérgola o emparrado desde la que se ven San Sebastián y Las Marías,recuerda a Hanan Pacha. Este tercer plano está constituído, en palabras del poeta peruano Juan Ramírez Ruiz, por “El paraíso terrenal y cósmico poblado por las diáfanas teleologías de las altas elaboraciones mentales y espirituales de todos los hombres” –LAS ARMAS MOLIDAS (Lima: Arteida Editores, 1996, pp. 100-101).

La ingente obra de Bill no solo recuerda la poesía de Ramírez Ruiz y la obra del arquitecto modernista catalán Antonio Gaudí, sino la de dos artistas plásticos de su generación: el californiano James Turell, quien trabaja con la luz en el cráter Roden del desierto de Arizona; y la cubana Ana Mendieta quien utilizó su cuerpo, con la tierra en esculturas orgánicas y quien desgraciadamente murió a manos de su marido, un conocido escultor, cuando apenas tenía 37 años.

A Casa Múcaro, un espacio abierto a las visitas, un día llegaron Deborah Hunt junto a Pablillo José y de inmediato congeniaron con Bill.  A partir de entonces el artista californiano retoma las máscaras que ya había trabajado y se multiplican los cultivos ecológicos. También se abre la casa a los jóvenes artistas.

Casa Múcaro no es el único trabajo de Birdsall, aunque sí el más impactante por el esfuerzo hercúleo que tomó su construcción. En su vertiente como músico, Bill crea también el “tootophone”, un instrumento de viento que según Deborah Hunt, recuerda la “pivetta” –“o swazzle”– utilizada por Pulcinella, el personaje de los títeres napolitanos.

En este momento hay varios proyectos en Casa Múcaro. Primero han comenzado a dar a conocer el “tootophone” a través de la internet. De forma altruista, los planos están disponibles para su reproduccion con programas de 3D. También planean crear una banda musical con el instrumento. En una reciente visita de Vueltabajo Colectivo, Zuleira Soto-Román y Eury G. Orsini se unieron a Bill en un concierto de “tootophones”.

concierto tootophoneSegún cuenta Pablillo, se van a habilitar espacios en la finca donde se podrá acampar. También están preparando un vídeo de animación en “stop motion” con la historia de la Casa Múcaro que incluirá la música que producen los muchos instrumentos de materiales reciclados creados por el artista. Todo esto en la Casa transformada en un gran escenario de títeres.

A Bill le interesa que esta propuesta arquitectónica pueda reproducirse en otros lugares de la Isla. Desea que los visitantes se familiaricen con las técnicas de contrucción y los materiales utlilizados, y sean capaces de replicarla en otros lugares.

En un momento extremadamente crítico para la Isla, Casa Múcaro constituye un lugar de aprendizaje para los artistas y los jóvenes agricultores, un espacio del reciclaje y de la abundancia alimentaria que provee la tierra bien cuidada. En este remoto lugar de Las Marías, como sucede en la obra de Deborah Hunt BABAYAGA BANDAZO, es posible sacar oro de la basura.

INSTRUMENTOS MUSICALESEn Casa Múcaro se lleva a un primer plano lo que me explicaron Oscar Torres –quien trabaja en el Auxilio Mutuo y es hermano de Gandul de Y No Había Luz, uno de los grupos teatrales vinculados a la Casa– y Xavier Santiago, agricultor ecológico de Aguada. Los boricuas tendemos a olvidar que Puerto Rico cuenta con una riqueza única: excelente clima, agua, recursos humanos y sobre todo, calidad de la tierra y la cosecha. El fenómeno lo están reconociendo los inversores que se están asentando en ella últimamente. Sin duda, una visita a Casa Múcaro nos lo recuerda.

Bill es sinónimo de entusiasmo, y entusiasmo significa en griego “tener un dios dentro. Aunque el artista se decanta por las infinitas posibilidades de la materia más que por las creencias metafísicas, su entusiasmo está movilizando a muchos jóvenes. Este espacio único les provee una alternativa, una utopía, un lugar donde, en un mundo con recursos limitados que llegan a su término, se puede vivir en armonía con la naturaleza y crear con tranquilidad.bill julio y yo

Agradezco a Julio Manzanares Sánchez, quien colaboró conmigo en este artículo. Para más información sobre los proyectos de Bill Birdsall y Casa Múcaro: www.angelfire.com/in2/manythings/ y www.casamucaro.com/

– See more at: http://www.80grados.net/bill-birdsall-y-la-casa-mucaro/#sthash.PRqRTK4a.dpuf

tomado de  80 grados.net

Ellen Wallenstein. Woven Women: Collages from Art History. Entrevista de Marithelma Costa

Ellen Wallenstein. Woven Women: Collages from Art History Marithelma Costa

Woven Women is a collection of collages based on portraits of women through Art History. The original images come from various art books and are woven or pasted together. The artist, Ellen Wallenstein, combines painters or subjects of the same period and also crosses centuries and styles. She works both with single images, and group of individuals. On a very cold Thursday evening, I was invited to this exciting show at Chelsea’s Carter Burden Gallery. It was so stimulating, I had to talk Ellen Wallenstein, a New York artist and photographer who also produces beautiful hand made books.

MTC: Can you talk about your show? How did it come about?  

EW: In May 2014, I was chosen for an Artist Residency and spent part of the Summer in a studio provided for me at the Carter Burden/Leonard Covello Center for the Aging, in East Harlem. The Artist’s Residency is part of its programming. So I got to make Art about Art, in a big space with high ceilings. I made the collages very quickly almost by serendipity.  VanderWeyden Back&Forth MTC: How was working with portraits?

EW: I started with them. I taped up big pieces of brown paper on the walls and pinned up some of the portraits, starting with Van der Weyden’s Portrait of A Lady, Marguerite by Velazquez, a Pontormo and a Lautrec. I then began drawing them in white crayon: they became my Muses as well as my subject matter. I even became obsessed with some of them. Many the portraits I brought with me were Saint pictures, “Altarpiece Marys”, such as Carlo Crivelli’s Madonna and Child from the 1480’s and Jean Fouquet’s really sexy Madonna, with big ripe breasts and red and blue angels, painted around the same time, in France. It was fun to copy, cut, and paste these images in different combinations. Crivelli/Lautrec MTC: How is it when the image has several characters?

EW: In “Fouquet/Benton (Blasphemy)”, I combined Fouquet’s Renaissance image with Thomas Hart-Benton’s Persephone painted in 1939- four hundred years later. Some interesting things began to happen between the two figures when they were cut into strips and interspersed. For example, their sexuality emerged. Blasphemy Fouquet/Benton  MTC: Which are your ideas behind the appropriation of emblematic figures like the Gioconda?

EW: Of course I had to do the Mona Lisa, because it was such a challenge to twist the image in a way that hadn’t been done before. I copied her in many sizes and color combinations. There are about 10 variations, but I think I could still revisit it to see how much farther I can push. Monax2  MTC: And with Frida Kahlo and Gertrud Stein? Do you approach differently these iconic characters than the religious images?

EW: I looked at all the portraits for a long time and sort of “bonded” with the subjects. I drew them as simple line drawings first. Not all, but certain iconic ones were fun to draw, like Picasso’s Gertrude Stein and Goya’s Queen, neither of who were painted in a flattering manner by the artist. Frida was a favorite of mine through living in Austin, Texas in the late 70s/early 80s and being exposed to Southwestern and Mexican art. And of course she’s very popular here in NYC now and all over the world she has become an iconic figure. The Fridas are the only self-portraits in the group, unless you want to count Mona Lisa….   Frida back & forth   MTC: Many works are dedicated to Velázquez. Sometimes you approach the image through its fragmentation, other times you superimpose his paintings to works of other artists. As a photographer, what is your relationship with this Spanish painter?

EW: I have more of a relationship with the painting as an Artist and Art historian than as a Photographer. I definitely became obsessed with Marguerite, the centerpiece of Las Meninas- Velazquez painted her over and over when she was very young and I can see her trust of him in those paintings. She only lived to be 23, but her face (as a child, mostly) has been known for hundreds of years!! I was in Madrid ten years ago and spent a day at the Prado so I saw Las Meninas for real. I photographed it and made an artist book of the images. I’ve been studying his other paintings in other museums and in art books for years. It is probably the most controversial, talked about,  analyzed and painting in history. Many artists have been obsessed with this amazing work (Picasso, Joel-Peter Witkin, Eve Sussman, Yasumasa Morimura come to mind.) 3_Marguerite & Venus_10 x 15.75_EWallenstein_ MTC: How did you arrive to this technique of “weaving” a photo?

EW: Honestly, I don’t really know. I think I might have been introduced to weaving as a child: I remember some horrible potholders at one point. I might have done some weaving of paper in some art classes. I have been making collages with art historical subjects and references for several decades. I made a lot of copies of the pictures on a color copier and just laid them out in front of me. The collages “just happened”. As I got more involved I became more careful about what strip was woven where in each direction so that the eyes could appear. I started with the single image and made copies in reverse as well as complementary colors, then started playing around.

MTC: Could we go back to your work with portraits?

EW: With the single images, I was interested in the backward and forward of them, which might refer to the idea of the paintings as mirror, as reflection of the past. (There it is an actual mirror image in Las Meninas.) A portrait is a likeness captured at a certain time reflecting the times in which it was made. I love the idea that these paintings are so well-known and recognizable, part of a visual vocabulary for anyone who has studied Art History. They are iconic for a reason.

MTC: How is it when you combine two paintings?

EW: Part of the fun of combining images was making rather random-seeming decisions about what to do- I was playing games. I put images together by the same artist, for example the two of Rembrandt’s wives, both of whom he painted as Flora. They were painted years apart from each other, by the same man who loved them in different ways and times. So by combining the two paintings maybe I am saying something about love and marriage!   Rembrandts' wives as Flora 2   MTC: The show feels like a journey through canonic art history. Could you describe your goals with this exhibition

EW  I’m investigating how women have been pictured in Art and making new connections between various styles. The serendipitous assemblages reference and re-appropriate history. I’m finding it possible to be witty and clever while still being reverent. I’d like to expand on the ethnicity of the women in the collages; I just need to be led to those sources since my basic knowledge of art history comes from the euro-centric art taught in US colleges using H. W. Janson and Gardner as textbooks. I am doing research and collecting other images at the present time, so that I can expand the collection.

MTC: Ellen Wallenstein’s website is: www.ellenwallenstein.com. Her blog: www.photographsandmusings.blogspot.com

¿Por qué seguimos escribiendo en español?. Marithelma Costa

Aqui un comentario de Marithelma Costa sobre el numero de septiembre 1014 de la Revista Centro Voices (Hunter College)- dedicado a las letras puertoriquenas- donde se tambien se puede encotrar una traduccion y la respuesta del editor. Xavier F Totti. Buena  discucion en el centro de las encurcijadas linguistias de la literatura puertoriquena.

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¿Por qué seguimos escribiendo en español?

By Marithelma Costa

Cuando el 29 de septiembre vi la revista Centro Voices en su nuevo formato, me sorprendieron dos cosas: 1. aunque se describía como una publicación que incluye las artes y la cultura de los puertorriqueños de los Estados Unidos, en aquel número no encontré nada sobre arte ni literatura. 2. Tampoco vi nada en español, con lo que daba la sensación de que todos los puertorriqueños que vivimos en los EEUU hemos adoptado la lengua hegemónica.

Comenté el fenómeno con el poeta Alfredo Villanueva Collado, quien también estaba sorprendido. Mientras hablábamos por teléfono le mandé un mensaje a Xavier Totti, y me respondió de inmediato. El editor de Voices me explicó que según el censo del 2010—que coincide con los sondeos del Pew Research Center, la Roberto Johnson Foundation y la Harvard School of Public Health—, entre el 78 y el 82% de los puertorriqueños en los Estados Unidos considera el inglés como su lengua primaria. Además se espera que para el final de la década,  dos terceras partes de todos los puertorriqueños (isla y tierra firme) hayan nacido en uno de los cincuenta  estados, con lo que su lengua materna será el inglés.

Ante números tan contundentes, por primera vez me sentí en el bando de la minoría: en vez de pertenecer al 99%, estaba en camino a convertirme en el 1%. Como escritora puertorriqueña cuyo instrumento de trabajo es el español, me hallaba en una categoría análoga a  los multimillonarios del país.

El poeta Alfredo Villanueva Collado y yo coincidíamos, sin embargo, en que como la revista Centro Voices se difunde a través de la red y se lee globalmente, la imagen que se proyecta no es la situación actual, sino quizás la del 2030 o el 2040.  Por ello parece que hoy todos los puertorriqueños en los EEUU ya hemos abandonado el español.

Mi persistencia y los múltiples argumentos que utilicé, convencieron al editor, quien accedió a que preparara una muestra de las escritoras y escritores que trabajamos en español. Hice una larga lista. El reto fue reducirla a media docena de personas. La idea no radicaba en la inclusión de todos, sino en la presentación de algunos de los narradores y poetas que vive en diferentes áreas de los EEUU. La muestra final de autores incluye a  David Cortés,  Marithelma Costa, Lourdes Vázquez, Myrna Nieves, Daniel Torres y Pedro López Adorno.

Le pedí entonces a cada autor que explicara de forma sucinta por qué escribe en español si vive en un país angloparlante. Alfredo mismo sugirió publicar sus respuestas en ambas lenguas para ese 78 u 82 % que sólo maneja el inglés. Traducir todos los textos habría sido lo ideal y quizás se pueda hacer en el futuro. Mientras tanto, nuestro objetivo es mucho más modesto: presentar una muestra de la producción de los autores puertorriqueños que, aunque viven en los Estados Unidos, se empecinan en escribir en español.


Why so many Puerto Rican Writers Relocated to the U.S. Continue to Write in Spanish

When on Sept. 29 I saw the journal Centro Voices in its new format, I was surprised to find out two things: 1. though it is described as a publication that includes the art and culture of Puerto Ricans in the USA, I saw no evidence of it; 2. I did not see anything in Spanish either, which projected the impression that all of us Puerto Ricans living in the USA have adopted the hegemonic language.

I discussed my findings with Alfredo Villanueva Collado, poet, who was also as surprised as I was. While we talked on the phone I sent a message to Xavier Totti, who answered immediately. The Voices editor explained that according to the 2010 census—which coincides with the polls by the Pew Research Center, the Robert Johnson Foundation and the Harvard School of Public Health—between 72 to 82% of Puerto Ricans in the USA considers English as its primary language. Moreover, it is expected that by the end of the decade two thirds of all Puerto Ricans will be born in one of the 50 states, so their native language will be English.

Because of such numbers, for the first time I felt I was in a minority: instead of belonging to the 99% I belonged to the 1%. As a Puerto Rican writer whose work instrument is Spanish, I was in the same category as American billionaires.

The poet Alfredo Villanueva Collado and I coincide, however, in that because Centro Voices can be accessed through internet and read globally, the image it projects is not about the present, but about what may happen in 2030 or 2040. That is the reason it seems that already in 2014 all of the Puerto Ricans in the USA have abandoned Spanish.

My persistence, and the multiple arguments I brought up, convinced the editor, who gave me the go ahead to prepare a list of writers of both sexes who work in Spanish. The challenge lay in reducing it to half a dozen people. The idea was not to include everyone, but to introduce some of the narrators and poets from different areas in the USA. The final group of authors includes David Cortés, Marithelma Costa, Lourdes VázquezMyrna NievesDaniel Torres y Pedro López Adorno.

Then I asked each author to explain briefly why he/she writes in Spanish while living in an Anglophone country.  Alfredo himself suggested publishing these texts in both languages for that 72 or 82% that only understands English. Translating the texts themselves would have been ideal and maybe can be done in the future.  Meanwhile, our objective is much more modest: to introduce a production from Puerto Rican writers that, though they live in the USA, persist on writing in Spanish.

Translated by Alfredo Villanueva Collado.