5 autores latinos que merecen ser leídos*. Laura Lomas

 

Tal vez les parezca el retrato de los migrantes latinoamericanos en la política norteamericana actual –es decir, como unos invasores amenazantes – exageradamente negativa.

Lo cierto es que los estereotipos que plantean que los latinoamericanos son ajenos, o una amenaza a la cultural americana, no son solamente moralmente repugnantes, sino también históricamente equivocados. La literatura en castellano publicada en lo que es ahora estados unidos en realidad antecede a la obra literaria de los puritanos en lengua inglesa, por casi un siglo.


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Mis trabajo investigativo durante dos décadas revela, que muchos escritores latinoamericanos o hispanos de renombre escribieron algunas de sus mejores obras mientras vivían en Estados Unidos. Los escritores latinos y latinas, que incluyen gente de territorios anexionados como el norte de México o Puerto Rico, han hecho contribuciones excepcionales a la historia literaria estadounidense.

Para una nueva visión de lo que significa hoy ser latino en Estados Unidos, vea la trayectoria de estos cinco maestros.

1. José Martí (Cuba, 1853-1895)

Para los cubanos, José Martí tiene la grandeza de George Washington, Ralph Waldo Emerson y Walt Whitman, en una sola persona. Nacido en 1853 en La Habana, Cuba, Martí escribió la mayor parte de sus 28 volúmenes de prosa, poesía y ensayos a fines del siglo XIX, en Nueva York.

Mientras trabajaba como diplomático, traductor, profesor de español y periodista, Martí interpretaba acontecimientos de su época e hitos culturales desde su oficina en Front Street, cerca al puerto marítimo de South Street, en el sureste de Manhattan.

José Martí con su hijo, en Nueva York, en 1880.Wikipedia

Martí presenció la llegada en barco de miles de inmigrantes a Nueva York, menos a los chinos, quienes fueron excluidosa partir de 1882, cómo él había anotado. Escribía sobre el linchamiento de estadounidenses negros, italianos y de las atrocidades cometidas contra los nativos americanos, y contra los chinos en Wyoming. Estos eventos influyeron en el pensamiento de Martí sobre su América Latina y su diáspora en los Estados Unidos.

Martí también escribió ensayos apasionados sobre Nueva York, la ciudad que lo acogió, pintando los cables del flamante Puente de Brooklyn como “cuatro colosales boas, … gruesos y blancos, que, se mecen…sobre la plancha cóncava … como alambres de una lira poderosa … que empieza a entonar ahora sus cantos!”.

Tras la inauguración de la Estatua de la Libertad en 1886, Martí aludió al hecho de que su isla distante, Cuba, seguía siendo colonia española: “Los que te tienen, oh libertad, no te conocen. Los que no te tienen no deben hablar de ti, sino conquistarte”.

Martí murió en 1895, luchando por la independencia de Cuba. En el 2018, fue incluido en el Salón de Ilustres Escritores de Nueva York, junto a los escritores estadounidenses Colson Whitehead y Alexander Hamilton.

2. Julia de Burgos (Puerto Rico, 1914-1953)

La poeta más grande de Puerto Rico también emigró de su isla natal caribeña, donde fue maestra, a Manhattan. Julia de Burgos relata su viaje literario hacia su papel como poeta en uno de sus poemas más famosos, “Yo misma fui mi ruta”.

La poesía inventiva y audaz de De Burgos forjó un nuevo camino para las feministas, latinas de EEUU y de otras partes del mundo, a mediados del siglo XX.

Ante la presión de identificarse como blanca, el orgullo de De Burgos por su raza mestiza la llevó a reconocer su herencia africana, ya que el poeta se decribe en sus poemas “grifa y pura negra”.

Una estampilla conmemorativa de Burgos.William Arthur Fine Stationery/flickr, CC BY-ND

En un poema experimental de 1938, De Burgos aborda la distancia entre su liberación como escritora y su restringido papel como mujer.

“Tú en ti misma no mandas; a ti todos te mandan; Tuu en ti misma no mandas; a ti todos te mandan; en ti mandan tu esposo, tus padres, tus parientes,” escribe en “A Julia de Burgos”. “En mi no, que en mí manda mi solo corazón, mi solo pensamiento; quien manda en mí soy yo.”

En 1953, de Burgos fue encontrada muerta, sin identificación, en el Spanish Harlem, Manhattan, y fue enterrada en Hart Island, camposanto de los pobres. Un mes después, sus amigos y parientes reclamaron sus restos y fueron transferidos a Carolina, Puerto Rico.

The New York Times describió a De Burgos como – poeta que ayudó a crear la identidad de Puerto Rico” – en sus series de obituarios de mujeres olvidadas en mayo.

3. Gloria Anzaldúa (Texas, 1942-2004)

La poeta y ensayista Gloria Anzaldúa pertenecía a una familia de campesinos mexicoamericanos.

La obra de Anzaldúa elogiaba el bilingüismo.Sandstein/flickr, CC BY

Sus antepasados tenia sus raíces por siglos en el Valle del Río Grande, Texas, cerca de la frontera que Anzaldúa memorablemente definió como “una herida abierta en la que el Tercer Mundo se choca con el Primero y sangra”.

La obra de Anzaldúa celebra con frecuencia el bilingüismo de su comunidad. Ella lo afirma como un acto de sobrevivencia contra el “terrorismo lingüístico” del sistema de escuelas públicas de EE.UU., que requería que la enseñanza fuera solo en inglés y ofrecía clases para “eliminar los acentos” en un territorio de EE. UU. que había pertenecido a México.

Para Anzaldúa eran en extremo dolorosos los insultos contra su forma de hablar. “Si no puedo enorgullecerme de mi idioma”, escribió al respecto, “no puedo enorgullecerme de mí misma”.

Cada vez más, Anzaldúa es reconocida como una de las más influyentes ensayistas del siglo XX; y también es reconocida por sus argumentos feministas en contra del racismo y el colonialismo.

4. Sandra Cisneros (Chicago, 1954-presente)

Ninguna lista de autores latinos estaría completa si no se mencionara a Sandra Cisneros, autora de la aclamada novela, “The House on Mango Street,” de la que se ha vendido casi 66 millones de ejemplares y ha sido traducida a más de 20 idiomas.

El hecho de que Cisneros no haya recibido los mismos reconocimientos que Junot Díaz – quien sufrió abuso sexual durante la infancia y fue acusado él mismo en fecha reciente de comportamiento sexual inapropiado – es desconcertante.

Sandra Cisneros. Gage Skidmore, CC BY-SA

De sus novelas mi favorita es “Caramelo”. En esta bildungsroman transnacional, una chicana, o mexicana-americana, profundiza en la historia de su familia en el norte y en México.

Aprendiendo de su abuela, Soledad, descubre secretos familiares y aprende historias al cruzar la frontera, incluso el por qué su adorado papá, Inocencio, no es tan inocente.

5. Cristina Henríquez (Delaware, 1971-presente)

Cristina Henríquez, quien nació en EE.UU. después de que su padre panameño vino para cursar estudios de posgrado, es la mejor novelista americana de la que usted nunca ha oído hablar.

Escribiendo en primera persona la vida de varios narradores migrantes centroamericanos, sudamericanos y caribeños, su libro amplía dramáticamente la concepción popular de los estadounidenses de origen hispano, centrada desde hace mucho tiempo en los mexicanoamericanos y los puertorriqueños.

El mejor libro que usted no ha leído.

The Book of Unknown Americans” cuenta la historia de varios recién llegados de Paraguay, Nicaragua, Guatemala, Panamá, Puerto Rico y México que viven en un lúgubre complejo de apartamentos en Delaware, dondé muchos trabajan en agotadora faenas, como de cosechar hongos a pie en la oscuridad. A veces, después de un turno de 12 horas, solamente pueden comer avena para la cena.

La historia de amor entre los adolescentes Maribel y Mayor – escrita en una prosa que según The Washington Post se eleva “al nivel de la poesía” – puede ayudar al lector estadounidense a conocer las muchas razones que motivan los latinoamericanos emigrar al Norte; e incluye entre estas causas la inestabilidad política, la falta de atención médica especializada y la violencia.

Y esta es, según creo, la esperanza de Henríquez. Porque, como dice con enojo un personaje chicano en EE.UU. se siente invisible y vilipendiado.

“Quiero que vean a un tipo que trabaja duro, o a uno que ama a su familia”, asegura. “Ojalá una de esas personas, solamente una, se acercara y me hablara…. Pero ninguno de ellos quiere intentarlo. Somos los americanos desconocidos”.

This article was originally published in English

 

Conversación sobre Hawansuyo, Muyurina, Wamán Poma, la vanguardia y el presente profundo. Juan Guillermo Sánchez / Fredy Roncalla

Continuando el ayni que iniciaramos en West Virginia, Juan Guillermo Sanchez ha tenido la amabilidad de abrir el campo en torno a hawansuyo y  varios temas relevantes a medida cam00671.jpgque continuan su travesias por las poeticas originarias nativo americanas e  origninarias en general. Un verdadero provilegio. El texto puede ser leido en esta pagina o bajado en el siguiente enlace

conversación hawansuyo, muyurina, presente profundo

 

 

Conversación sobre Hawansuyo, Muyurina, Wamán Poma, la vanguardia y el presente profundo

 

Juan Guillermo Sánchez / Fredy Roncalla

JS: Diciembre 9 de 2015.

Buenos días, Fredy.

¡Hoy vamos a tener 16 grados en Morgantown! El verano quiere prolongarse este diciembre, así como nuestra conversación… ¿Cómo nació la idea de crear tu sitio Hawansuyo? ¿Puedes contarme un poco sobre la historia detrás?

FR.

Enero 10 de 2016

Hola Juan,  aquí me  tienes  con un pie en el estribo antes de ir al Perú, y recién con un poco de tiempo para responderte.  Disculpa la demora. Ahorita estoy en el  flea market, y como mis dos últimos libros los he  terminado de escribir y corregir  aquí, creo que este es el lugar para contestarte. Hawansuyo nace el 29 de mayo del 2009 como una necesidad expresiva, y de crear un espacio de opinión y confluencia luego de haber participado en varias listas de discusión, donde las diferencias  casi siempre llevaban a actitudes agresivas.   También luego de haber sido lector y eventual colaborador de la excelente primera revista virtual andina Ciberayllu –de la cual hablamos en Morgantown-; del interesante y controvertido  Gran Combo Club; y viendo que desde el primer momento en el espacio virtual empiezan a aparecer nominalizaciones  quechuas e indígenas, visualizando un espacio primigenio de activismo virtual que se daría años mas tarde.

Otro de los factores fue constatar que la información alternativa  había pasado de las listas de discusión a los blogs, de los cuales  uno regentado  por una griega Americana era bastante popular. Sirvió además  enterarme que abrir  un blog era algo muy sencillo.

 

Entonces recurrí a blogger  y el primer problema que tuve fue el nombre. Pensé inicialmente en el quinto suyo, en referencia a los peruanos que vivimos  fuera. Pero todo aquello relacionado al quinto suyo ya tenía un domain name y lo único que quedaba  era el no convincente quinto suyano. Por lo que  recurrí a Hawansuyo. Donde hawa significa afuera, y suyu  parte de algo integral. Pero  el blog es hawa+n+suyo  y no hawa+suyo a secas. Aquí hay una  importante aclaración: el sufijo –n- indica pertenencia. Por lo que Hawansuyo es literalmente:  suyo de  su afuera, es decir una parte en  relación a un todo integral y no perdida en el espacio, así este sea un no lugar como el internet.  Es también importante aclarar la epistemología de esta traducción ya que  lleva a burla en el español criollo peruano. Cuando  sucede eso, sobre todo en situaciones de diglosia, suelen acusarnos de ignorantes, cosa que es mas bien el revés. Sucede que  por su naturaleza aglutinante tiene una doble sintaxis que no es captada por la estrechez mental del hablante criollo común. Se han escrito volúmenes al respecto.  Por mi parte opto por la  no traducción y por  el code swtiching,  sin traducción. Opto también por no escribir palabras quechuas  y en lenguas indígenas en itálicas o en bold, porque ello las convierte  en algo alterno en  el texto, y para mi  mi propio idioma no es alterno.

 

Cuando he estado pensando esta respuesta, supuse que  Hawansuyo había nacido como respuesta inmediata a la Masacre de Bagua, que data del 5 de junio del 2009. En esta masacre, que esta bien documentada en   el blog y en la prensa peruana, la obstinación  y el racismo del gobierno de turno en no atender los legítimos reclamos de la nación Awajún frente a las petroleras,  llevó a la pérdida innecesaria  de  varias vidas.

Pero resulta que  el primer artículo publicado en el blog  es el último capitulo de mi libro Escritos Mitimaes, en donde a partir  de Wamán Poma  como modelo epistemológico abordo el problema  de la oralidad  e identidad  en el Perú. Y de paso hago una crítica  al racismo de un conocido escritor, que es  impulsor de la  lectura entrópica del utopismo en el Perú. La segunda entrada es también una  respuesta al racismo  lingüístico, y tiene que ver con la pregunta sobre el trasfondo de la corrección gramatical en situaciones de  racismo y diglosia. Es a partir de ello que mantenemos, en lo que podemos, una postura abierta a las versiones llaqta, mejoradas, motechayoq, híbridas  y el español correcto  es la última de nuestras preocupaciones.

 

Ya a partir del 5 de junio de 2009, luego de la Masacre  de Bagua, dedicamos casi todo el mes al tema con comunicados y noticias diversas, en donde  se empieza a ver claramente, que en ese momento los pueblos  amazónicos  son los que tienen el capital político y la postura mas avanzados del Perú. Eso en un país que siempre  ha pensado al revés: que  son mas válidos los criterios  dictados  por el colonialismo mental.

El blog empezó a ser conocido en algunos medios, en parte como vehículo de expresión de lo que una  temprana reseña de Helena Uzandizaga llama el “sujeto colectivo’ andino,  y tal vez porque está concebido  como un vehículo de expresión horizontal de las diversa leguas y registros artísticos del Perú, donde  pueden confluir tanto lo mas avanzado y ukun  de las expresiones locales  como lo mas reciente de la academia, cuya razón de exstencia debería ser devolver el conocimiento a los lugares de origen.  También, si bien  hay mucho de andino postmoderno, no es un blog  andecéntrico. Aunque nunca hemos tenido cantidades industriales de visitantes, el Hawansuyo  se mantuvo en el formato blogger hasta marzo del 2012, donde por  algún technical glitch despareció  por unos días, lo cual  llevó a abrir el actual formato en WordPress.

 

Hawansuyo es una apuesta por nadar contra la corriente en la que participan el editor  y una familia que se va ampliando y que  cuenta contigo como miembro del ayllu.

 

 

Enero 10 de 2016.

Querido Fredy,

¡Pues para mí es un privilegio estar dialogando en este ciberayllu!

Gracias por compartir estas memorias. Conozco los episodios de la masacre de Bagua porque incluimos un poema de Judith Santopietro, “Selva sin destino”, en Mensaje de Indígena de Agua, el cual ella escribió en memoria de los indígenas asesinados en Junio de 2009. En la última estrofa del poema, escuchamos la propia voz de los que perdieron su vida: “Volvemos al Agua, / somos ese mismo cuerpo inabarcable, un subterráneo animal de plumas coloridas / con el rostro púrpura”.

Como esos versos, hay una frase que me ha acompañado desde que la leí por primera vez en Hawansuyo: “Wamán Poma es el padre de la vanguardia literaria”. ¿Qué significa para ti la vanguardia, Fredy? ¿Por qué es importante a la hora de pensar las literaturas transandinas? ¿Cuál es el papel de Wamán en esta conversación?

Un abrazo y buena brisa en tu viaje a los Andes!

 

Jueves, 21 de enero

 

En Huachipa, casa de mi madre:

 

 

Hola Juan, la pregunta me ha estado rodeando la cabeza por varios días, sobre todo ahora que  regreso al Perú y estoy en la casa materna.  Y desde donde empecé, al fines de los  60 y 70 a escribir algunas bocetos no bien logrados, pero  atraídos por el imán  de la vanguardia, por un lado, y por otro los acomodos de ser migrante del ande, con memoria viva de la cultura quechua. Y enfrentando el racismo y la discriminación de la “cultura” oficial y criolla. Qué significaba la vanguardia en ese entonces? Una apuesta total por cambiar el arte y la sociedad a partir del lenguaje. Qué significa esa vanguardia a partir del tiempo, ahora? 1)Un cansado lugar al que nos  estamos poniendo viejos  volvemos a veces demasiado, y que menos mal ya  da paso a otras centralidades en las artes; 2) una larga experiencia de ruptura en  esa cosa extrañísima que es la “tradición occidental” que data por lo menos desde fines del siglo XIX y tiene sus últimas expresiones en la  generación beatnick, y en el boom; 3) Con la salvedad que en el Perú esta se extiende hasta la publicación de “Las armas molidas” de Juan Ramírez Ruiz, que establece el puente entre las  vanguardias retóricas y el antiguo-nuevo horizonte de las poéticas indígenas y originarias peruanas.

 

 

Pese a ser la vanguardia recinto, chingana,  de  nostalgia, cuyas mecánicas muchas veces han sido  canibalizadas por la propaganda y el lugar común, como cuando  alguien dice que una experiencia es “surreal” sin  entender del todo ni a  Breton ni el arte surrealista, en el contexto del auge de la critica post estructural y postmoderna, que  cuestiona el eurocentrismo, el logocentrismo y la visión  lineal de la escritura e historia, es que planteo que  Wamán Poma es el padre de la vanguardia global. Es decir su escritura marcada por viñetas, mezclando  lenguas, dibujando poesía concreta, cuestionando la colonia desde una voz ukun, indígena, marca  muchas pautas y se adelanta en siglos a lo que ahora se conoce por vanguardia, el postmodernismo, los territorios escriturales indígenas y el cutting edge .

 

Con al añadido que es el primero que marca una distancia radical –al hablar  de igual a igual con España- con el lugar común de pensar que  todo lo avanzado en el arte viene de la cuenca del Mediterráneo y sus alrededores trasatlánticos. Lo cual significa que Wamán poma, su escritura multilineal, es  siempre un reto que obliga al lector a reaprender TODO el acto del leguaje, de la percepción de la realidad y la visión del mundo. Mas allá de la militarizada linealidad del lenguaje oficial- de la cual la vanguardia sería su lado de avanzada-, como en efecto opinaban John Cage y Juan Ramírez Ruiz.  Por lo que dicho sea de paso hay que leerlo en el original, si es posible con su propia caligrafía, y también ver a las publicaciones  de su obra en español estandarizado como poco útiles, pese a las buenas intenciones. Entonces,  lo que prima cuando se dice que Wamán Poma es el padre global de la vanguardia es que se rompe con la manida creencia que la vanguardia viene de Europa.  Se repara conceptualmente el mundo al revés del cual se quejaba el genio de Sondondo.  Ya que Wamán Poma antecede no solo en escritura sino también en pintura, en la creación del comic, en caligrafía, composición grafica, en el selfie, y en la ruptura de la visión lineal  de la prosa  insufrible de los cronistas a los que contrapone la viñeta y la ilustración,  dando los pasos previos a las técnicas de la novela del boom, cuyos ilusos cultores pensaban que sus paqarinas estaban en Paris o en Iowa.

 

Pero cómo es que uno llega a esto, si desde por lo menos  la aparición del bello libro “La otra literatura peruana” de Edmundo Bendezu, se ha pensado a las literaturas originarias, de la sierra y la selva, como “otra” literatura? Mundo al revés en el que a nosotros  se nos obliga a vernos como el otro, a desdoblarnos. Pero también a recomponernos. Una historia sobre el fluido proceso de superación de esa dicotomía alienante –que a su ves alimenta la equivocada lectura utopista de la cultura- es tarea urgente, pero como ya estoy en conceptual detox, solo  atestiguo algunas  pulsiones por superar la tensión modernidad/ tradición en la vanguardia de los setenta.

 

Esa oposición excluyente viene de larga historia de  racismo, segregación y eurocentrismo en las letras. Si bien muchas de las poéticas de  entonces  proponen a partir  de la política y el estructuralismo, la mirada se centraba en Europa y consideraba a las artes y las literaturas  originarias como  de dudosa existencia. Hay harto escrito al respecto. Pero pocos testimonios  de lo que significaba esto en para los que venían  de los territorios literarios del  utópico “otro”, el ñawin puqyo. El caso de José María Arguedas es el mas claro.  Y junto a el varios poetas y escritores andinos y  amazónicos.  Son fuerzas que vienen desde  el ñawin puqyo buscando establecerse. Pero dentro del panorama oficial hay que destacar a dos poetas importantes. Jorge Eduardo Eielson, cuya  escritura  radical lo lleva al vacío absoluto del lenguaje para descubrir que tras ello está el nudo del kipu y el espacio  arquitectónico. El vacío esencial de su poesía espacial de vanguardia lo lleva a la poesía  del hilo anudado y del espacio arqueológico, sobre todo en Puruchuco. Por su lado, Alejandro Romualdo, tras publicar una antología de  poesía quechua, es el primero –si no se cuenta a Wamán Poma siglos antes- en poner poesía “moderna” y canción quechua sin traducción  ocupando  el mismo espacio en la misma página.

 

Como bien señala Gonzalo Espino, la lectura en profundidad de Wamán Poma recién se inicia en esa época. Tal vez el momento crucial es cuando John Murra y Rolena Adorno publican una edición anotada de la Nueva coronica y Rolena Adorno, con su análisis del ordenamiento espacial de los dibujos, abre  campo para la comprensión mas profunda de Wamán Poma. Mientras, en 1976 Robert Asher es el primero en llamar poeta a Wamán Poma. Por lo que es  posible  ubicarlo  como  elemento central en el proceso de las literaturas trasandinas no solo porque aplica epistemologías y poéticas originarias en su escritura sino porque también su obra es un constante dialogo entre varias tradiciones.

 

Muchos de los diálogos de las literaturas trasandinas tienen relación directa con la producción de Wamán Poma, pero muchos de los estuios se han centrado en las fuentes europeas. Menos mal, por lo menos en una conferencia sobre la Nueva coronica en Brasil, ya se ha empezado establecer el dialogo entre Wamán Poma y las tradiciones guaraníes y amazónicas por ejemplo. Lo que implica que los puntos de encuentro entre Wamán Poma y  diversas tradiciones indígenas es un horizonte promisorio, al cual se les podría añadir una lectura cruzada con Huambar,  los Ríos Profundos, la novella del boon, el Pez de oro , etc. Dicho esto  no quiero pasar por alto que ante la infinidad de intentos fallidos de colorear los dibujos, ninguno alcanza el sentido de color del autor, como se puede ver en el Manuscrito Galvin del cura Murua, cuya no publicación masiva es  grave atentado contra la cultura y el patrimonio inmaterial peruano y de la humanidad.

 

Finalmente, retomando una observación de Armando Arteaga respecto al entrismo de la mala literatura castellana en las practicas poéticas populares,  y observando, por lo menos en el Perú que esa retórica se llena de un repertorio recurrente de motivos, es necesario pensar en la necesidad de la experimentación en la  producción literaria quechua. Estoy seguro que mucho de ello ya se esta dando en las travesías que tu estudias  en “los nativos migrantes: poesía en la encrucijada”

 

Veo desde lejos la nieve que como consecuencia del calentamiento climático afecta todo el noreste y pienso en el poder propiciatorio de las palabras en las poéticas originarias.

 

Abrazo

JGS:

 

25 de enero de 2016. Después de la tormenta…

 

Querido Fredy,

 

Otra vez nos encontró la luna llena tejiendo estos pensamientos. Morgantown colapsó desde el viernes y ahora nadie sabe dónde meter la nieve.

 

Te cuento que seguí el programa de Radio Inkarri al que fuiste invitado, y me alegró escuchar el interés que hay sobre la conversación transandina (abierta/colectiva/multilingüe) que has logrado en Hawansuyo. También me encantó saber sobre la actualidad y resiliencia del huayno y sus nuevas fusiones en el rap bilingüe del Cuzco, así como sobre las dos sintaxis del quechua (la de la oración y la de la palabra), como lo explicaste brevemente en tu conversación con Lucho Salazar.

 

Mientras esperaba tu respuesta, me puse a re-leer los Escritos Mitimaes, y todo el tiempo estuve pensando que la trenza poesía-ensayo-memoria es parte de tu proyecto de ruptura: romper los géneros y construir el pensamiento desde el diálogo (como esta conversación…) más allá, por supuesto, de las clasificaciones étnicas.

 

En el texto “Muyurina” (¿poema? ¿ensayo? ¿sueño?), por ejemplo, después de invocar a Duchamp, a Eielson, a Cage, a Manuelcha Prado, y de mirar hacia Guatemala, Perú, Afganistán, China, dices: “We will always remember / who we are / as long as we keep dancing”. Y entonces llegas al ukun en el último verso: “de vuelta al centro que va girando por todas partes”. ¡Difícil leer “Muyurina”! No solo por la intermitencia de los códigos (inglés, español, quechua), sino por el número de voces (polifonía), y tradiciones (vanguardia transandina, poesía peruana, música concreta, arte conceptual), todas fluyendo hacia y desde el centro que es el milagro de la página, sin que una tradición sea el epicentro, sino que todas interactúan en combustión hasta hacerse silencio, ese pegamento que las une a todas, “poesía de lo indecible”, dices, “El silencio de la escritura / no es el silencio del lenguaje”.

 

Así que cuando leí la prosa de tu respuesta sobre la vanguardia y Wamán Poma, volví al mismo pensamiento: la facilidad en tu discurso con la que vas de Las armas molidas de Juan Ramírez Ruiz al cómic de Wamán, o del quipu de Eielson a la picaresca de Huanbar, deshaciendo la “militarizada linealidad del lenguaje oficial”, desordenando las cronologías, saltando entre referencias que no han sido tejidas y que llevan un ritmo que envidiría Huidobro o Breton.

 

Creo, como tú dices sobre Wamán, que la gran enseñanza de los que han sido vanguardia es haber tomado el riesgo de salirse de sí mismos para caminar al tiempo en varias direcciones. “I / don´t believe, Duchamp said, in the / verb, to be.”, dices en “Muyurina”.

 

Seguro debes estar disfrutando de los Andes y de la casa materna, así que no quisiera interrumpir tu travesía. Por ello, sin afán, con la calma de la nieve derritiéndose este lunes blanco, te envío estas últimas preguntas para continuar nuestro diálogo: ¿podrías explicarme un poco más qué significa la palabra “muyurina”? Y, teniendo en cuenta tu poética de la no-linealidad, ¿podrías ahondar en la idea de “el presente profundo” del que hablas en Hawansuyo?

 

Un abrazo fuerte, hermano!

Juan

 

 

FAR

 

30 de febrero, Huachipa

 

 

Hola Juan, acabo de recuperar mi computadora de una tormenta interna, de la que he salido con nuevo hard disk y menos mal algunos archivos que no había visto en algún tiempo. Mientras tanto he estado revisando algunos viejos papeles que mesclan algo de muy mala poesía con  apuntes de lectura,  con notas de clases de James Boon sobre el tema del trikster.

 

Agradezco tu lectura sobre Muyurina. Es un texto que fue escrito como  bitácora  poética, de a pocos, como búsqueda, mientras en  Harlem me había atascado en un guion sobre Wamán Poma en donde este se había metido a una cueva con Juan Choqne para nunca salir,  la guerra interna partía vidas y almas en el Perú, y empezaba a conocer el maravilloso universo de de la poesía nativo americana. En efecto, la cita “we will always remember who we are” es textual de una conferencia de Richard West (Cheyenne), entonces director del Museo del Indio Americano.

 

Muyurina es fragmento o título de una canción del Trio Ayacucho que he estado buscando en el YouTube, pero lamentablemente no la encuentro aun. Significa mas o menos el lugar en donde una da una vuela, donde voltea, o por añadido el lugar del movimiento circular, del origen y la vuelta al origen. Lugar ordenador/generador, paqarina. Julio Noriega, que vivió en Huamanga, y también ha sido generoso con este poema, me indica que  Muyurina es un   recreo campestre ubicado a las afueras de la ciudad. A la poesía sonora de la canción, se le añadiría la poesía del espacio, porque los nombres de lugares en los andes son poesía concreta. En todo caso, en el poema significa el lugar del “full circle”, curiosamente  nombre de una band de jazz que tenían los jóvenes amigos de mi primera esposa, en Vermont.  Como siempre el wayno ha sido  vehículo de conexión profunda con los andes, y paqarina  fundante cuando uno va mas allá de las palabras, cosa por la que  había transitado unos años antes, sirvió como la melodía  sostenedora para estos apuntes aleatorios que se iban juntando a medida que  el poema se organizaba como arte poética.

 

Ya antes, la imaginería de esta canción  afloró alrededor de 1984, cuando una estudiante de artes plásticas en Cornell decidió hacer un festival-performance de arte con la idea de  darle a las prácticas académicas  del arte una concreción cercana al cutting egde, o al presente profundo, que es cuando el ritual y el arte se juntan. Este festival convocó varios artistas  que luego tuvieron  brillantes  carreras. Recuerdo una joven Noruega que ya tiene varios libros publicados, un  hindú  flaquísimo que  ideó un  cubo  de 2 por 4  como prop ideal para  un millar de cosas, un novelista que  escribió varias páginas improvisadas  en un rollo de papel  interminable, un actor afroamericano declamando a Langston Hughes,  y una bella joven coreana tocando un instrumento de cuerda cuyo sonido  duró hasta la vez la vi en un semáforo al final del Queensboro bridge y se bajó para un beso. Pero  la magia terminó cuando mucho después,   en el Flea Market,  supe que se había dedicado a  dibujar portaaviones como postales.   Ahí  también estuvo presente el Grupo Jachalaya, que era el nombre de una banda de un  músico puneño, su hermano,  un cusqueño, una judía  nuyorquina y yo.  Pero lo interesante es que  el evento  tuvo un nombre quechua. Se llamó Muyuna, una variante de Muyurina. Incluso le escribimos un manifiesto similar a los que solían circular en el Perú entre poetas jóvenes.

 

El caso es que el sonido, la “letra” de esta canción los tenía muy presentes cuando  atascado en el guion empezaba a pensar en Escritos mitimaes como resolución creativa. Lo demás es historia.

 

Respecto al presente profundo, agradezco nuevamente que hayas prestado atención a un concepto elaborado comentando Yaku unupa yuyaynin de Ugo Carrillo. Pensé que el término, junto a la idea de concreción simbólica, abrirían la discusión. Pero en el Perú hay un apego  enfermizo a la lectura utopista de la cultura andina. Hace un tiempo, comentando una ocurrencia de Humberto Eco,  sostuve que  si los europeos  hacen alusiones  a los mitos (generalmente griegos), a la tradición judeo cristiana, e incluso mitifican ciertos eventos históricos, todo ello se ve como  acto fundacional. Toda una área de exégesis  gira en torno a ello, sin ningún problema. Hay un famoso muñeco de palo, el Golem, que es casi sagrado y a los cuales Borges les dedica unos aburridos poemas. Pero si en los andes se hace alguna alusión al pasado somos  pasatistas, utopistas, retrasados, apegados al imaginario, etc.  Quieren que estemos condenaos a la linealidad mas absoluta. Pero ya nadie busca un inca, salvo los utopistas.

 

Entonces cuando se habla de  presente profundo  se  plantea una alternativa, un nuevo paradigma  frente a esta crasa miopía.  También se llama a atención que  cuando el presente profundo sucede el lenguaje alcanza un nivel  de performance polivalente, cercano a hanan, que no puede reducirse a sólo uno de sus elementos. Por ejemplo,  hay  algunos versos que suspenden la historia en la poesía de Gloria Mendoza Borda, pero el grueso de su poesía es profundamente  histórico y político. Refleja una integridad y visión que  ha acompañado a la poeta puneña desde hace tiempo. Hay que leer el poema y su obra en  conjunto, muy lejos de la rex extensa y mas lejos aun de la mirada eurocéntrica. Reducir y mutilar su obra para forzar lo utópico es torpe. Indica las limitaciones del lector: no creo que los poetas sean  utópicos. Utopistas son los críticos, que están en situación crítica.

 

Retornando al presente profundo, creo que  ayudaría entenderlo como revelación, suspensión de tiempo (Paz y Yamaguchi), shock de significado, trasgresión de los significantes cotidianos, ensanchamiento de los limites de significación, trasgresión de los discursos oficiales, y sobre todo camino a hanan,  recorrido de huellas sagradas, casi como el estado de gracia que reclamaba  Henry Miller, pero mas ligado a tradiciones míticas y rituales y espirituales  mas visibles en  las tradiciones  indígenas, andígenas y originarias. En todo caso, es una propuesta analítica que se puede ir ampliando en la discusión.

 

Seguiré buscando la canción para mandártela.  Mientras tanto las poéticas del presente profundo siguen bailando en el sonido, en el silencio y en la poesía.

 

 

Abrazo

 

JGS

Febrero 3 de 2016.

Aeropuerto de Washington DC, en tránsito para Asheville (NC), territorio Cherokee

 

Buenos días Fredy,

gracias por el tiempo que le has dedicado a esta larga conversación, la cual no solo me ha llenado de ideas para seguir escribiendo, sino que me ha enseñado otro modo de entender la migración, la del archipiélago transandino (la tuya), pero también la del lector que se busca en la obra (la mía). Hemos tejido una conversación por meses, y siento que este modo de escribir el pensamiento desde la incertidumbre de las preguntas y respuestas a través del cyberayllu, propone nuevas metodologías para la crítica literaria. Tenemos un texto a cuatro manos, un texto-semilla que me encantaría seguir cultivando para compartir con amigos y colegas. ¿Qué te parece si lo seguimos trabajando?

A partir del presente-profundo tuve una revelación. Desde que comencé a leer tu obra y la de Odi Gonzales, leí con calma los trabajos que se han escrito sobre el “sujeto migrante andino” (Cornejo Polar, Noriega, Zevallos-Aguilar, Monarca, etc.) y traté de escribir a partir de esa misma idea: el desplazamiento en el espacio, de la provincia a la ciudad, de los Andes a NY. Sin embargo, en mi propio itinerario de lectura, me encontré leyendo la obra de Gonzales en diálogo con el Manuscrito del Huarochirí y las tradiciones de Tunupa, así como tu obra en diálogo con Wamán Poma y su simultaneidad de tiempos y culturas. Todo ello en un collage vanguardista caminando por el Village.

Por eso mi interés por el “presente profundo”. Si mi entendimiento del archipiélago andino es correcto, la migración en el espacio y el territorio discontinuo no son una situación nueva en la historia de los sujetos andinos, sino, por el contrario, hace parte de las dinámicas políticas, económicas y culturales del ayllu desde tiempos preincaicos. En este orden de ideas, lo que resulta desafiante para la literatura (y la academia…) es el presente profundo de autores como ustedes, en donde la fractura del tiempo lineal es una propuesta estética que desborda las cronologías y clasificaciones. La imagen del archipiélago está firme (el paradigma del territorio), pero la idea de un tiempo que reúna todos los tiempos desborda la epistemología de la pakarina de occidente.

No sé si estoy exagerando o llevando mis propias preocupaciones a tus palabras, pero me encantaría desarrollar estas ideas con tu ayuda y con la ayuda del quechua, pues creo que allí es donde está el quiebre. Cuéntame por favor si te suena la idea.

Un abrazo fuerte wayki!

Juan

 

FAR

 

Febrero 6, Huachipa

 

 

Hola Juan:

 

En estos días he estado  revisando varios papeles empolvados. Entre ellos he encontrado una versión previa de Muyurina. Te cuento además que he conversado con amistades que están en la arqueología, la medicina natural y la escritura quechua y es cada vez mas claro que las poesías no escriturales  originarias están en creciente diálogo con las poéticas escriturales. De hecho Gloria Mendoza cuanta que el festival de Enero en la Palabra en el Cusco es  organizado por jóvenes que  en su programa incluyen pagos a los Apus y visitas a lugares sagrados. Esto  coincide con la imagen del cerro Gituwa como origen de los Cherokees, del cual aprenderé más cuando prosiga nuestro diálogo. Paso a trascribir el poema.

 

 

MUYURINA (boceto)

 

Bajo los alisos

Alguien gira y camina

Hacia otro lado

 

(Muyurina:

lugar del movimiento

esplendor de la bifurcación

y torrente del retorno:

tinkuy: encuentro esencial)

 

Bajo un techo del Bronx

Alguien abre la ventana

Y divisa la otra margen

 

(Tinkuy:

encuentro esencial

pelea y abrazo de los opuestos

lugar del movimiento:

muyurina)

 

y suena la guitarra del tiempo

 

 

Breves apuntes sobre Fiesta Transnacional: 20 Años Después. Fredy Amílcar Roncalla

Celebrando la publicación del seminal libro CINE ANDINO: ESTUDIOS

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Julio Noriega y el  Cine Andino

Y TESTIMONIOS. Julio Noriega y Javier Morales (Editores). Lima: Pakarina Ediciones, 2015. compartimos un pequeno estudio sobre  el documental   Fiesta Trasnacional: 20 Años Después   dirigido por Wilton Martinez, con la participacion de Paul Guelles.   Un verdadero privilegio  trabajar con editores, editoriales, directores y estudiosos que somos parte de un gran sujeto colectivo.

 

 

Breves apuntes sobre Fiesta trasnacional II

Fredy Amílcar Roncalla

Hawansuyo

 

Si algo caracteriza la fiesta en los andes es que a partir de una serie de reglas mas o menos definidas –rotación de cargos, flujos reciprocidad, territorialidad y pertenencia, etc.- se da lugar a un periodo alta densidad donde música, comida, licor, baile, rituales y relaciones humanas ponen en escena varias dinámicas sociales y culturales. Relatado a pinceladas aleatorias, el proceso que lleva a los migrantes celebrar la fiesta patronal de la Virgen del Carmen en Cabanaconde en 2012, da lugar a Fiesta trasnacional II (FTII), una película rica en detalles musicales, de vestido, lugares, conflictos, e historias globales y locales.

 

En 1992, el primer documental de Wilton Martínez y Paul Gelles, Fiesta trasnacional I (FTI), cuenta la historia del cargo que don Teodosio Quispe,10.Director%20Wilton%20Martinez cabanacondino residente del área de Washington DC, va a pasar por la fiesta patronal de su pueblo de origen. Ya para entonces la comunidad de Cabanaconde tiene sus pioneros establecidos en el área. Esta película, la primera que explora los límites trasterritoriales de la fiesta y las identidades andinas, se convirtió en un clásico. Veinte años mas tarde, en 2012, Wilton Martínez y Paul Gelles tuvieron la feliz idea de hacer un seguimiento de la fiesta, cuyo cargonte es Nilo Abril, yerno de Teodosio Quispe, y actual patriarca de la comunidad cabanacondina en el área de Maryland y Washington DC. Si bien la película cuenta varias historias y retratos visuales y musicales, hay tres momentos claros. El primero es el de los preparativos en Maryland. El segundo es el de la fiesta misma. Y el tercero es el retorno de Cabanaconde a Maryland. Este discurrir, que se teje en dialogo con FTI, se apoya en el seguimiento a varios miembros de la familia presentados en el trascurso de la fiesta, participando de ella, y respondiendo al ojo etnográfico de la cámara. Lo que sigue son algunos apuntes.

 

La fiesta mayor de la virgen del Carmen es laguna central donde convergen afluentes festivos tanto en Maryland como en Cabanaconde. En Maryland 5.Sponsors%20in%20Cabanaconde%20fiesta%202011son los parques, casas, y locales comunales los que sirven a ello. En un parque, donde toca una banda completa y un grupo de mujeres viste el traje típico, indígena, de Cabanaconde, un grupo de mujeres es presentado como “las pioneras y mártires del descubrimiento de este país”. Entre ellas está Viviana Vera, tal vez la primera migrante de Cabanaconde a Washington y quien en FTI es mostrada en una conversación sobre la realidad de la vida con su esposo americano, el cual sostiene que se ha casado no solo con Viviana, sino con toda su familia. Pero un momento revelador se da en la casa de Viviana a vísperas de partir a Cabanaconde. Da la coincidencia que es el 4 de Julio. Los juegos artificiales de los muchachos de la segunda generación celebran la pertenencia a “nuestros dos países”, cosa que es reiterada por Viviana. Pero lo interesante de este ser vital, lleno de vida, alegría y generosidad, es el discurso de bienvenida que da en su casa expresando su amor a su familia y a sus amigos, entre los cuales hay varios “latinoamericanos”. Entre bromas  alguien dice a ver si Viviana se trae algún compañero de Cabanaconde, algún “cieguito”. Siguen bromas y la señora que al final de la película recibirá con su esposo el cargo de la fiesta de Maryland, dice “no creo que haya ningún Romeo. I don’t think so. Kutimunki ya mama llaqtaykiman”. Revelador momento. El retorno es marcado por el quechua, pero el espacio de llegada manam Cabanacondichu. El quechua marca el retorno, que puede estar en cualquier parte, pero no necesariamente en el origen. La migración ha hecho que el origen y la identidad sean trasterritorial, multipolar, de varios significantes, de archipiélago, de continuidades y rupturas. De infinidad de dinámicas centrifugas que se irán a resolver con la devoción a los santos patronos y las fiestas mas allá de la comarca. Hay ejemplos parecidos en el caso de la Virgen de la O., de Oyón, que tiene su fiesta en Queens desde finales de la década de los ochenta, en el Señor de los Milagros, de los clubes de puquianos en Queens y Connecticut, en los cargos de ayacuchanos en upstate, en bandas completas de músicos como los “Astutos” del centro, en los cada vez mas presentes danzantes de tijeras desplegando funciones rituales y de espectáculo. Pero lo que manda – y define el archipiélago andino desde hace miles de años- es la referencia y el retorno al espacio central. La infaltable dualidad entre la salida y el retorno real y simbólico.

 

Otro momento revelador, es cuando Hilda Quispe recibe en su casa a Paul Gelles y este tiene una comunicación entrecortada con Teodosio Quispe y esposa. Luego de la conversación, a víspera de viajar a Cabanaconde, la cámara sigue a don Teodosio y esposa saliendo de una casa, caminando pasos ancianos agarrados de la mano por un parque y llegando a otra casa. 8.Teodocio%20and%20Julia%20Quispe%20in%20Cabanaconde%20fiesta%202011.pngEcos de Kurosawa. Metáfora del tránsito de la pareja desde vivir con seis hijos en Cabanaconde, migrar a Maryland -por la obligación de darles el green card a los hijos-, pasar un cargo y prepararse para la fiesta y el viaje final. Porque a comienzos del año siguiente fallecería don Teodosio. Anteriormente, al inicio de la película Hilda Quispe, que fue la primera en comprarse una casa, declara que la fiesta de la virgen del Carmen se hace en Maryland porque aquí está el grueso de la comunidad, por que “con eso hemos nacido, hemos crecido, y eso es lo que nos gusta”. Pero ya la posta ha sido tomada por Nilo Abril y Lucy Quispe, hija de don Teodosio.

 

A breves declaraciones de Nilo Abril sobre los preparativos económicos, y de Lucy sobre las capas cosidas en Arequipa que va a llevar de Maryland a Cabanaconde, le sigue una segunda parte centrada en la fiesta de la virgen del Carmen en Cabanaconde. Densa, multilineal, llena de sonidos, colores, y sabores visuales de la comida y el vestido, esta sección está llena de detalles que enriquecen lo que podría ser la narrativa central de la víspera y los tres días de fiesta.

 

El cóndor, principal atractivo turístico de Cabanaconde abre esta sección, que luego pasa a “mamayta hina, taytayta hina/ nunarukurayki / manapuni, manapuni/ qonqawanaykipaq” un huayno cantado por un anciano del lugar. Tras la llegada de Viviana que es recibida con un breve saludo en quechua, varios jóvenes de la sección de ritmo de una de las bandas bailan en la plaza con los sacos en la mano haciendo piruetas coordinadas –medias blancas de por medio- in crescendo, marcando el tono, la nota, de lo que en los próximos días, será el rol central de la banda de músicos en la fiesta. Fellini hina. Y de toda fiesta patronal en los andes donde los sonidos son mántricos, porque somos pueblos musicales. Uno de los grandes aciertos de la película, y ello se debe a la fina sensibilidad de su director, Wilton Martínez –con quien he conocido a Rubén Blades, Daniel Kirwayo y Sylvia Falcón- es que ha cuidado que los sonidos de las bandas estén de fondo musical, pero en primer plano. Y es que en la FIESTA del ande la música es soporte que anima y resuelve todas las dualidades en tensión y confluencia tanto a nivel mundano como sagrado. Aquí bien valdría una futura lectura del FTI y FTII centrada en la semiótica de los sonidos, pero por el momento vale anotar algunos detalles relevantes. El primero sería la presencia de por lo menos una banda completa de músicos –uniformados- en Maryland animando las fiestas patronales y los cargos tanto en parques como escenarios de actuación, donde alternan con la música tropical -bailada circularmente- y suspenden –para el espacio festivo- los sonidos del mainstream acústico: el hip hop y las baladas. El segundo serían las bandas en la fiesta en Cabanaconde donde marcan el atipanakuy entre Nilo y Benigno en ríos de pasacalles y huaynos en calles y plazas, de día y de noche. Contrastando con el sonido de un paso doble, de los canticos católicos de la iglesia, las ofrendas calmadas del sacerdote en el pago a los Apus, con esforzadas actuaciones de conjuntos típicos de escenario nocturno, y el fondo guitarra andina de los intermedios. Sin olvidarse el bello canto del anciano a la entrada. Y esta afluencia auditiva se le añadiría la confluencia entre los sonidos de banda y el colorido de los vestidos típicos, de ocasión, la comida, el licor, y los arreglos florales que hacen del baile y el trascurso de la fiesta una experiencia estética integral[1]. Pero volvamos al cauce.

 

Dice Nilo Abril que por tradición esta noche es de capas. Y de vestidos originarios de Cabanaconde, diría yo. Que en el caso de los migrantes en Maryland y en Cabanaconde son usados para marcar pertenencia y diversos momentos del ciclo festivo. En toda esta sección vestimenta, música, baile y comida se le dan al espectador mas como ofrenda sensorial que como descripción etnográfica. Pero como la dualidad permea casi todo el quehacer en el ande, aquello que bordea lo etnográfico es la rivalidad entre Benigno Ramírez -el otro cargonte- y Nilo Abril. Benigno Ramírez sostiene que el principal cargonte debe ser el que tiene ganado en el cerro de abajo. Dice tener unas vacas en el cerro de arriba y seis toros en el cerro de abajo. Pero que se le ha dado preferencia a Nilo Abril porque vive en Estados Unidos. El dualismo, que es siempre flujo dinámico y cadeloiscopico, se extiende desde los cerros hasta allende las fronteras. Y despierta pasiones y opiniones variadas. Uno de los lugareños apoya a Benigno sosteniendo que los que se han ido afuera son dados a la ostentación y quieren demostrar su riqueza con bandas inmensas[2]. Nilo Abril y sus familiares niegan ello diciendo que la fiesta es del pueblo, para todos. Por su parte, el alcalde piensa que esta competencia es normal, que cada uno quiere dar énfasis a su fiesta, y que sea lo mejor. Declaración acertada, que se repite casi en todos los andes, donde la fiesta popular también se caracteriza la ostentación. Caso de las camionadas de cerveza de las hurkas de los cargontes de Mamacha Candelaria, la fiesta como conducto de prestigio estudiada por Zoila Mendoza en Paucartambo, o los diez mil comensales,   mas bailarines de Andahuaylas y Chumbivilcas, alimentados por la Cooperativa Los Andes Cotarusi para hacer quedar mal a la empresa Molina en la fiesta del Señor de los Temblores de 2012, en Chalhuanca.

 

Como tomando una pausa, el primer día es presentado por tomas panorámicas de los alrededores y las calles del pueblo en sus aspectos cotidianos: un niño sentado en una puerta, un triciclo trasportando un cuero de toro, una anciana con una carga de chala, etc. Otra dualidad: lo festivo y lo religioso compartiendo el espacio poblano con lo cotidiano. Pero este día es marcado por varios pasacalles de los cargontes con énfasis en enjalmas, capas y vestidos típicos de las mujeres. Discursos alusivos a Estados Unidos y Cabanaconde y un par de entrevistas a lugareños. En una el alcalde se queja del boom de construcción de los migrantes en Cabanaconde, donde cada uno construye de acuerdo a su criterio y va trasformando el rostro de la ciudad, que para fastidio del alcalde es comparada con Juliaca. Esto es reiterado por Hilda Quispe en un momento en que se le entrevista acerca de su propia historia económica, desde cuando decide dejar un trabajo para cuidar a sus mellizos hasta su éxito económico actual. En la otra entrevista –al inicio- se señala que Cabanaconde es un pueblo en el que el vacío de los migrantes al extranjero lo están llenando migrantes de Yauri y Espinar que traen sus propias culturas y costumbres. Contraste con las declaraciones en una asamblea en Maryland donde alguien sostiene que “los gringos están yendo allá, y nosotros nos estamos viniendo acá”. Contraste también con una dinámica muy común en otras partes de los andes donde los vacíos económicos los suelen ocupar migrantes aymaras de Sicuani o Puno.

 

En la noche, ríos de música y pasacalles van a dar a la plaza, donde hijos de migrantes, monolingües en ingles muchos de ellos, y usando chullos peruanos trasformados por otavaleños y tibetanos[3], bailan en la plaza, donde varios discursos de agradecimiento de Nilo Abril preceden a fuegos artificiales con una bandera del Perú y otra de Estados Unidos.

 

El día central empieza con la familia de Nilo Abril tomando desayuno con vestidos típicos y capas mientras él negocia por celular la hora de la misa. Una entrevista de Paul Gelles a una de sus comadres que vende artesanía para ayudarse, la muestra también con vestido típico y hace preguntar por el rol de este traje en la fiesta, en el retorno migratorio, y entre los comuneros pobres del lugar. Es decir, es el traje del comunero del lugar el legitimo y un marcador cutáneo o pastiche el del migrante? Es ese el traje cotidiano de la señora que vende artesanía? O, en todo caso, es que el vestido sirve diferentes funciones sociales, y su brillo en la fiesta es tan valido como su uso cotidiano? Valdría la pena hurgar en una semiótica comparativa del vestido típico, toda ves que en momento no mostrado de esta película, cuando la comunidad de Cabanaconde va a bailar wititi al Smithsonian, este es el traje que se usa como marcador de identidad. En todo caso, el contraste claro es el de la limitada economía de la comadre con el de los costos de la fiesta, que Nilo Abril y Lucy Quispe pueden afrontar por el ayni familiar y por su éxito económico. En varias partes de la película, e incluso en FTI, se hace seguimiento del éxito de Nilo Abril como “super” de una escuela religiosa de Maryland –desde donde ayudó e impulsó el Cabanaconde City Asociation- hasta que sostiene que el alrededor de los ciento cincuenta mil dólares que ha costado la fiesta son una inversión en el pueblo, la región y el Perú. El gráfico de los costos es revelador:

 

-capas $400 dólares unidad

-músicos 500 soles cada uno

-toreros $8000 dólares cada uno

-toros de casta $4200 cada uno

 

Sorprendente que el costo de los animadores principales de la fiesta -los músicos-sea contado en magros soles, y el de toros y toreros en dólares. Herencia colonial dolarizada. Exceso de Bataille, carnaval bajtiniano y “regalo” de Mauss en fase neoliberal. Cifras a las que habría que añadirse costos de comida, transporte local e internacional y las ingentes cantidades de cerveza y otros licores que se suelen consumirse en toda fiesta popular[4].

 

En seguida la dualidad de los cargontes se traslada a la misa central donde Nilo Abril y familia ocupan el lado derecho (mirando hacia el cura) y el de Benigno Ramírez el lado izquierdo[5]. Todos vestidos de gala, casi sin mirase, pero dando y cantando su devoción a la virgen a la que sacarán en procesión por el pueblo con sendos ríos de música, bailes, discursos y agradecimientos. A la noche, la fiesta se traslada nuevamente a la plaza con énfasis en las nuevas generaciones y la música de escenario, es decir los artistas locales que suelen presentarse en estas ocasiones. Una sección interesante de esta parte es el enfoque en la hija de Nilo y Lucy que se dedica a la fotografía de recién nacidos, habla en un ingles perfecto, y dice que viviría en Arequipa mas no en Lima. Le sigue su hermano, que culturalmente es mas lejano al Perú, pero dice funcionar en la fiesta por ser “peruvian looking enough”. Mas tarde, los hijos de Viviana Vera dan cuenta de la ambigüedad de ser gringo en el Perú y latino en Estados Unidos: al medio, pero no chawpinpi. Uno de ellos viste camisa con la bandera de Estados Unidos y toca en guitarra eléctrica un fragmento Jimmy Hendrix. Solitaria concesión al maistream acústico en FTII. Pero el periodo de migración y de cambios intensos y desencializadores de las cuatro últimas décadas pasará en la generación de descendientes de peruanos a otra etapa, en la que sólo en el mejor de los casos se mantendrán vínculos culturales fuertes con el Perú y los andes.

 

El último día de la fiesta es el de los toros. La corrida, como ya había anotado Nilo Abril, es la que concentra más recurso económicos. Tanto por el mejor torero peruano de Nilo Abril, como por el matador español y los toreros chumbivilcanos de Benigno Ramírez, el dualismo y la competencia de la corrida va con música, pasacalle, caballos, jinetes, capas y enjalmas dentro y fuera del ruedo. Que la corrida sea tan andina pese a ser tan cruelmente española es materia de otra discusión sobre lo terrible de la identidad y la herencia colonial, y sobre la falacia de la alteridad radical de las actuales culturas andinas. Pero el dualismo más interesante, que anteriormente Teodosio Quispe había asumido sin problemas al encomendarse al cerro Kuyaq y a la Virgen al mismo tiempo, es aquel del culto a los cerros -expresado por el mismo paqo de FT1- y el cura local, que con arrogante ignorancia deslegitima lo sagrado de las divinidades locales. Sabido es que los santos patronos no son otra cosa que el nuevo rostro de wakas antiguas. Y que en el fondo, al estar íntimamente ligado a pueblos y lugares paqarinas, el cristianismo en los andes es politeísta. Por lo que la reflexión debería preguntarse en si el rango religioso de los Apus y dioses tutelares es ya también tras y multi territorial, con sus Apus postmodernos.

 

El epílogo muestra a la familia de retorno del retorno: en Maryland. Lo primero que llama la atención es la ausencia del sonido de las bandas. Como si su exuberancia haya sido remplazada por un vacío de sonidos y la estridencia disonante de las máquinas, del landmower de Nilo Abril. Que recuerda la fiesta del año anterior y dice estar gustoso de donar un toro para el cargo actual. La familia, que ha sido entrevistada en varios lugares de la película vuelve a estar presente y mostrada en su cotidianidad en Maryland. Viviana como una nanny feliz, Francisco conduciendo su programa de radio con un vals de Los Chamas, una pareja recibiendo el cargo de la virgen en Maryland, el equipo de futbol en parques que de nuevo –Fellini hinaraq- están llenos de comida, trajes típicos, banda y procesión… Pero quien más me llama la atención es Lucy Quispe. En el transcurso de la película ha sido una presencia sólida y silenciosa que ha acompañado a Nilo Abril en todo momento, y ahora nos cuenta de cómo cuando eran chicos los hermanos tenían que esperar que el padre terminara de comer para repartirles la carne. Luego saca del horno un suculento plato de pastel de papa que muestra no sólo su amor a la comida –arequipeña- sino también la bonanza económica -que los migrantes de Cabanaconde no hubiesen conseguido sin superar terribles barreras económicas, racistas y discriminatorias de haberse quedado en el Perú- que permite a sus familiares y hermanos estar siempre en contacto con sus raíces de Cabanaconde en el exilio y en el origen.

 

Pero acaso volver a ver una y otra ves esta bella entrega -donde además el realizador Wilton Martínez ha elegido música de fondo de Rolando Carrasco Segovia, Edwin Montoya y otros músicos andinos en vez de algún equívoco instrumental europeo- nos de más lecturas al placer de verla, escucharla y reflexionar sobre ella kunanpas haykapas, contrastándola acaso con la auto mirada de los propios participantes en incontables filmaciones y fotografías de archivos personales y acaso del YouTube, el mas postmoderno del archipiélago de espacios visuales y musicales del ande.

 

 

Atlantic City, 30 de octubre-12 de noviembre

 

Aqui mas informacion sobre  Fiesta trasnacional 20  años despues.

donde se puede ver el trailer oficial

Para comprar un ejemplar en Estados Unidos viste Cine andino en Librera Hawansuyo

 

 

 

 

 

[1] En una conversación aparte Julio Noriega propone el plano visual como una forma de escritura, a ello se le podría añadir el plano acústico, que en la historia de las culturas andinas han sido poderoso lenguaje de resistencia y continuidad.

[2] Una queja similar se da contra las bandas qollas en el Valle Sagrado, que con su estridencia –dicen- tapan el sonido de las flautas y tambores de las danzas locales. De hecho, en varias localidades las comparsas puneñas están prohibidas, marcando sendas tensiones étnicas y económicas.

[3] Que muy probablemente en Maryland y otros enclaves migratorios tengan como sonido preferencial el hip hop, dado que los chullos postmodernos son parte de su vestimenta.

[4] Wilton Martínez comunica que por respeto, y por no dar impresiones equivocadas, no ha dado énfasis al consumo de licor en FTII.

 

[5] Aquí hay una anomalía, generalmente el lado preferido y derecho es el de arriba, pero anteriormente Benigno se ha quejado por no ser cargonte del lado de abajo. Y aquí el lado de abajo, en la disposición frente al cura es derecho.

Nativos migrantes: poesía en la encrucijada. Juan Guillermo Sanchez

Juan Guillermo Sánchez, con quien  el próximo martes  8 tendremos una conversación sobre Hawansuyo yapachantinwan, en el Native American Studies Program del West Virginia University, comparte generosamente su tesis de estudios comparativos sobre las mas recientes  poéticas  indígenas del continente.  Esclarecedora lectura que muestra que las poéticas indígenas y sus diálogos  comparativos y creativos, son la mas reciente e interesante frontera de las poéticas contemporáneas. Aprovechamos la oportunidad para saludar el encuentro entre estudiosos de  poesía quechua y poesía mapuche que  en estos idas dias se llevara a cabo en la Universidad Austral de Osorno. Seguir leyendo via PDF Nativos_migrantes__poesia_en_la_encrucijada

Nativos migrantes: poesía en la encrucijada

Juan Sanchez

The University of Western Ontario

Resumen

Aquí ofrezco un encuentro entre saberes a partir de siete autores contemporáneos cuyas obras han sido fraguadas en las cinco direcciones de América: Humberto Ak’abal, Jaime Luis Huenún, Odi Gonzales, David Aniñir, Hugo Jamioy, Vito Apüshana y Rayen Kvyeh. Este corpus responde a dos razones: la conexión entre las migraciones (físicas o literarias) de los poetas y la forma en que sus libros modelan poéticas con un alto grado de experimentación; y la posibilidad de construir con estas obras un diálogo transfronterizo.

En contraposición a la idea de la literatura como objeto de estudio, propongo que la poesía es ese lugar en donde los propios poetas vuelven palabra su saber. En vez de aplicar métodos o categorías, trazo posibles itinerarios de lectura, auto-reflexionando sobre mis propios juicios y conclusiones, y problematizando definiciones sobre la escritura, la literatura, el arte, la identidad, el territorio. Para trazar estos itinerarios, he preferido los conceptos que sugieren los propios autores en su poesía: el territorio en Ak’abal; el puerto en Huenún; Tunupa como dios migrante en Gonzales; mapurbe en Aniñir; cuerpo en Kuyeh; los encuentros en Apüshana; y el inconmensurable camino del yajé en Jamioy.

En resumen, sugiero alternativas para el lector de las literaturas nativo-migrantes contemporáneas (“territorio en expansión”, “itinerario de la diferencia”, “literaturas de lo imposible”), y demuestro cómo, desde sus propias coordenadas y maneras de asumir el cosmopolitismo, la migración y la identidad, cada poeta pone en jaque paradigmas sobre “lo étnico”, “lo indígena”, “lo tradicional”, “lo nacional”, gracias a los canales mismos que ofrece hoy la sociedad de consumo y la era de la información (el libro, la web, las redes sociales). Finalmente, y a pesar de los desplazamientos, señalo de qué forma pervive en estas escrituras (aparentemente acordes a los géneros y demandas de la literatura) imágenes, preceptos no negociables y referencias a una espiritualidad y a un diálogo singular con la naturaleza, cuyas capas de interpretación desbordan el análisis de texto y la interpretación lógica de símbolos y referentes.

Palabras clave

nativo-migrante, transfronterizo, itinerario de la diferencia, literaturas de lo imposible, territorio, diferencia cultural, oralitura, ética de la posicionalidad, sujeto migrante, investigación activista, Humberto Ak’abal, Jaime Luis Huenún, Odi Gonzales, David Aniñir, Hugo Jamioy, Vito Apüshana, Rayen Kvyeh, Renate Eigenbrod

Nativos_migrantes__poesia_en_la_encrucijada

PRIMER ENCUENTRO DE ESCRITORES PERUANOS EN LOS ESTADOS UNIDOS

El Consulado General del Perú en Washington, DC, y la Asociación Internacional de Peruanistas convocan al

PRIMER ENCUENTRO DE ESCRITORES PERUANOS EN LOS ESTADOS UNIDOS

3 y 4 de abril del 2015
Consulado General del Perú, Washington, D.C.

La migración peruana a los Estados Unidos de América es la más importante dentro del múltiple fenómeno de la migración externa del país en los últimos treinta años. Dentro de este numeroso grupo de peruanos que luchan día a día por una vida mejor en todas las actividades imaginables y que alcanzan ya cerca de un millón y medio en la tierra de Walt Whitman, se encuentran también muchos escritores profesionales, que contribuyen con su valiosa labor a consolidar un verdadero frente intelectual y literario dentro de lo que se ha venido a llamar con toda justicia “el Quinto Suyo”.

Con este motivo, el Consulado General del Perú en Washington, DC, y la Asociación Internacional de Peruanistas, entidad sin fines de lucro creada en los Estados Unidos con miras a difundir las culturas peruanas y andinas en todas las disciplinas humanas y sociales, convocan al Primer Encuentro de Escritores Peruanos en los Estados Unidos, a realizarse en la ciudad de Washington, DC, el viernes 3 y el sábado 4 de abril del 2015.

El encuentro contempla mesas de testimonios, lecturas y ponencias que estudien la obra y el impacto que la migración tiene en ella en los casos de los escritores peruanos en los Estados Unidos que han fijado su residencia permanente o se encuentran en el país por un periodo relativamente limitado.

Los interesados en participar deben enviar una nota por vía electrónica y de manera simultánea a las siguientes direcciones: aip.congresos@gmail.com, royika@hotmail.com y consulado@conperdc.org , proponiendo su inclusión en uno de los siguientes rubros:

• recital de poesía
• lectura de su obra narrativa
• representación dramática
• ponencia (en cuyo caso se debe explicitar un título y acompañar una sumilla de no más de 150 palabras)

La fecha límite de envío es el 30 de enero del 2015. El Comité Organizador y los Comités Directivo y Asesor de la AIP revisarán las propuestas y seleccionarán aquellas que sirvan para organizar un programa variado y a la vez original, que constituya un nuevo aporte a los estudios peruanistas y a la difusión de la literatura peruana en esta segunda década del siglo XXI. Se comunicarán las decisiones a más tardar el 15 de febrero del 2015.

Nótese que una vez aceptada su participación, el interesado deberá comprometerse a cubrir sus gastos de transporte, alojamiento y comidas. El Consulado General del Perú proveerá el local, una recepción de bienvenida y facilidades para la documentación del evento.

Esperamos contar con su presencia en estas jornadas de profundo compromiso con el Perú y su cultura.

Atentamente,

El Comité Organizador:

César Jordán, Cónsul General del Perú en Washington, DC
Róger Santiváñez, poeta y catedrático en Temple University, Filadelfia
José Antonio Mazzotti, poeta, catedrático en Tufts University, Boston,
y Presidente de la Asociación Internacional de Peruanistas

Diciembre del 2014

El Consulado General del Perú en Washington, DC, y la Asociación Internacional de Peruanistas convocan al

PRIMER ENCUENTRO DE ESCRITORES PERUANOS EN LOS ESTADOS UNIDOS

3 y 4 de abril del 2015
Consulado General del Perú, Washington, D.C.

La migración peruana a los Estados Unidos de América es la más importante dentro del múltiple fenómeno de la migración externa del país en los últimos treinta años. Dentro de este numeroso grupo de peruanos que luchan día a día por una vida mejor en todas las actividades imaginables y que alcanzan ya cerca de un millón y medio en la tierra de Walt Whitman, se encuentran también muchos escritores profesionales, que contribuyen con su valiosa labor a consolidar un verdadero frente intelectual y literario dentro de lo que se ha venido a llamar con toda justicia “el Quinto Suyo”.

Con este motivo, el Consulado General del Perú en Washington, DC, y la Asociación Internacional de Peruanistas, entidad sin fines de lucro creada en los Estados Unidos con miras a difundir las culturas peruanas y andinas en todas las disciplinas humanas y sociales, convocan al Primer Encuentro de Escritores Peruanos en los Estados Unidos, a realizarse en la ciudad de Washington, DC, el viernes 3 y el sábado 4 de abril del 2015.

El encuentro contempla mesas de testimonios, lecturas y ponencias que estudien la obra y el impacto que la migración tiene en ella en los casos de los escritores peruanos en los Estados Unidos que han fijado su residencia permanente o se encuentran en el país por un periodo relativamente limitado. 

Los interesados en participar deben enviar una nota por vía electrónica y de manera simultánea a las siguientes direcciones: aip.congresos@gmail.com, royika@hotmail.com y consulado@conperdc.org , proponiendo su inclusión en uno de los siguientes rubros:

• recital de poesía
• lectura de su obra narrativa
• representación dramática
• ponencia (en cuyo caso se debe explicitar un título y acompañar una sumilla de no      más de 150 palabras)

La fecha límite de envío es el 30 de enero del 2015. El Comité Organizador y los Comités Directivo y Asesor de la AIP revisarán las propuestas y seleccionarán aquellas que sirvan para organizar un programa variado y a la vez original, que constituya un nuevo aporte a los estudios peruanistas y a la difusión de la literatura peruana en esta segunda década del siglo XXI. Se comunicarán las decisiones a más tardar el 15 de febrero del 2015.

Nótese que una vez aceptada su participación, el interesado deberá comprometerse a cubrir sus gastos de transporte, alojamiento y comidas. El Consulado General del Perú proveerá el local, una recepción de bienvenida y facilidades para la documentación del evento. 

Esperamos contar con su presencia en estas jornadas de profundo compromiso con el Perú y su cultura. 

Atentamente,

El Comité Organizador:

César Jordán, Cónsul General del Perú en Washington, DC
Róger Santiváñez, poeta y catedrático en Temple University, Filadelfia
José Antonio Mazzotti, poeta, catedrático en Tufts University, Boston, 
y Presidente de la Asociación Internacional de Peruanistas

Diciembre del 2014