SUEÑOS IMPOSIBLES. Adolfo Ruiz Zanabria

Gracias al ojo avisor de Zein Zorrilla, atento como siempre a la clave Huambar -que en la escritura reivindica la chapu chapu pata, donde el quechua y el espanol se mezclan  fertiles para el humor y la reivindicacion del derecho de los  de los bilingues de expresarse, sallqa nomas, sin limpiar su lenguaje tanto en espanol como en quechua- publicamos  refrescante poema de Adolfo Ruiz Zanabria. No le salio la rima, pero el suyo es un aporte valioso on the road del Pichinchurru, del cual nos gustaria saber mas… Gracias Adolfo

 

SUEÑOS IMPOSIBLES

El Pichinchurro soñaba:
Un kirkinchu que quería ser charango
Un cuchi que quería ser pelota de fútbol (pfucuchi)
Un chiwuaco que no quería ser sarnasiqui
Un jukuyllu que quería ser rana
Una taruka que quería ser perchero.
A Marcuscha, Zoilita y Adobito censurados.

De tanto soñar lo imposible,
El plumífero enloqueció,
y una mañana amaneció,
más opa que lo previsible.

¡Vaya que el runtusapa,
no aguanta ni una papa..!

¿Porqué te molestas, plumífero
de las cosas que salen de mi tintero?
si apenitas dije bajito y despacito
para que no estés catcatando?,
No te asustes, runtusapa
Que de arquero todo tapa
No te molestes, no seas intolerante
Por haberte dicho algo picante.
Después de todo, tetrápodo andino
Somos amigos de siempre ¿no?
(¡Ay carajo, no me salió la rima).

Los caminos de la Poesía Quechua . Julio Noriega

Hace poco, en UyaBook tuvimos, a partir de una publicación de Atuqpa Chupan de unos poemas iniciáticos, una interesante conversación  acerca de si es conveniente promover a poetas quechuas que  recién empiezan el camino y aun no logran una voz  que vaya mas allá de  dividir motivos recorridos en versos yanqa yanqa. Esto lleva a pensar que si bien  el del quechua y las lenguas indígenas es uno de los territorios poéticos potencialmente mas fértiles del momento, hace falta  una reflexión critico  creativa, que  nos lleve a un florecimiento que rompa con las amarras de la subordinación. Tarea feliz para la cual ya contamos con reflexiones valiosas como la de Julio Noriega que comparte unos apuntes  sobre el tema  dados en una charla en Sn Marcos el pasado 17 de octubre. Nótese la importante reflexión en  torno a la autoría y  las trampas del ego  y el y colectivo. Chaytaqa allintan hamutananchik.

 

Los caminos de la Poesía Quechua

Julio Noriega

Knox College, USA.

 

  • Esta presentación se realiza gracias a la ayuda de tres trabajadores constantes en la investigación y difusión de literaturas indígenas en el Perú: Manuel Larrú, Gonzalo Espino y Dante González. Gonzalo y Manuel en el ámbito universitario, Dante en el de los libros. Manuel y Gonzalo como maestros de generaciones en aulas universitarias y en congresos académicos, Dante como editor de Pakarina y participante en ferias de libros y otros eventos. Pues, aprovecho esta oportunidad para felicitarlos por este honroso trabajo en beneficio de las lenguas y culturas indígenas.

 

  • Además, para mí, Gonzalo y Dante son consejeros de trabajo. Con ellos me es posible hablar de proyectos, discutir ventajas y desventajas de ciertas aventuras de investigación, en fin, gracias a estos dos amigos en el Perú y, a Fredy Roncalla fuera del Perú, me es posible también solucionar dudas y dilemas que nunca faltan. Así es que ahora estoy de nuevo en San Marcos, con vosotros, para hacer un alto y reflexionar sobre la poesía quechua y también para agradecerles, de manera muy especial, a todos por su asistencia y, a Manuel, Gonzalo y Dante, por ser los gestores y realizadores de este evento.

 

  • Los caminos de la Poesía Quechua intenta dar una idea del trayecto que ha seguido la poesía quechua del siglo XX y el de los primeros años del XXI; en este sentido, busca también resaltar algunos hitos, comentar aspectos que considero importantes y, sobre todo, contrastar cambios relevantes.

 

  • Empecemos con el ámbito de la poesía quechua. La poesía quechua en mi opinión ha conseguido instalarse en el ámbito de la escritura sin abandonar su ámbito oral. Cuando en 1993 publiqué mi antología de poesía quechua me sentí forzado a ponerle como título poesía quechua escrita, algo que ahora suena redundante porque creo que la poesía se ha establecido como tradición escrita y su referencia no se confunde ni se mezcla como antes con el canto. Ahora podemos decir que en quechua el canto es canto y poesía, poesía sin mediación alguna. Ya no es asunto en el que todavía la verdadera poesía quechua remitía al espacio poético del canto.

 

  • Es evidente que hasta hace poco, y tal vez para conseguir su reconocimiento en el campo de la escritura, la poesía quechua, por lo menos en el Perú, buscó realizarse, en cuanto a su difusión y desarrollo temático, completamente alejado del canto. Los compositores como Ranulfo Fuentes y Carlos Falconí se han difundido enteramente en el mundo del canto y nunca han formado parte de la poesía. Además, la poesía se ha mantenido totalmente alejado de los temas de la violencia política. Recién ahora, con Fredy Roncalla, que escribe poesía mientras escucha canciones en quechua y que hasta copia fragmentos de canciones en su poesía, y con el poeta quechua y compositor Carlos Huamán, la poesía y el canto quechuas van acortando distancias en cuanto a su creación, pero que conste, este acercamiento no es en cuanto a su difusión ni en cuanto al desarrollo del tema de la violencia política.

 

  • Otro aspecto interesante es notar que hasta el siglo XX la poesía quechua contaba con autores míticos y legendarios como los interesantes y aún misteriosos casos de Juan Wallparrimachi e Isidro Condori. Una especie de autor mágico el primero, un autor que a lo largo de casi dos siglos pasa, poco a poco, de tener un par de poemas a contar con casi dos docenas de poemas bajo su autoría. Y el segundo habría sido un amigo de Ángel Avendaño en la prisión del Cusco, un qorilazo, un wakachuta y monolingüe quechua que no sabía leer ni escribir, un nombre bajo el cual alguien como Avendaño u otro cualquiera habría escrito los poemas que se difundieron con su autoría. Ahora en cambio, desde finales del siglo anterior y principios de éste, los autores de poesía quechua son tan reales, tan de carne y hueso, cuya biografía suena algo menos misteriosa en comparación con la de los legendarios. Ya ni siquiera hay curas como Felipe Beltrán, casado con una india, y me imagino que creía en los indios más que en Dios.

 

  • También existe una forma de producción individual de poesía quechua que es polémica y tal vez algo sensible. El siglo XX está plagado de poetas con seudónimo. Como Andrés Alencastre, cuyo nombre real representaba, para mí, su identidad de hacendado blanco y Kilko Waraka, su seudónimo y su alter ego, que más bien remitía al papel de cuentero un quechua exquisito. Los poetas más actuales en cambio ya no necesitan de ningún seudónimo, prefieren su nombre propio y parecen estar muy cómodos y libres de contradicciones entre su identidad cultural quechua e hispana. Pero, yo sigo viendo que ese desdoblamiento de antes sigue presente, aunque de otra forma menos obvia y mucho más sutil y elaborada en algunos poetas quechuas. Me refiero a la presencia de una especie del yo quechua y el ego hispano o español. El yo se identifica con todo lo subversivo que significa escribir en quechua y el ego es, por el contrario, la obsesión por el renombre, la búsqueda de prestigio y reconocimiento, algo así como el deseo de ser la única estrella que brilla en el mundo académico y poético. Voy a pedir a la audiencia el favor de eximirme de citar ejemplos. Y de ser necesario puedo dar ejemplos de casos inversos. Gonzalo que es el único poeta modesto y humilde que conozco y Dante que tiene poemas en quechua y que rehúsa ser reconocido como poeta, tal vez porque sabe que el mundo quechua es más importante hacer cualquier otra cosa que oficiar de poeta.

 

  • Es inevitable en la poesía quechua hablar del monolingüismo, bilingüismo o inter-lingüismo diglósico. Sabemos que no hay poeta ni lector monolingüe quechua. En ambos casos se trata de estrategias de escritura y de lectura que de manera autodidacta ejercen hablantes bilingües del quechua y del español. En otras palabras, la poesía actual quechua excluye a los monolingües quechuas por no saber ni leer ni escribir, pero sí es escrita y leída, con limitaciones por cierto, por los bilingües, académicos en español pero analfabetos en quechua. Aclaro que no digo ágrafos sino analfabetos y, en este sentido, el quechua mismo es una lengua oral por excelencia. La solución vendría, por supuesto, con la escolarización del quechua, pero mientras tanto esta diglosia literaria es, a diferencia de la diglosia lingüística, rica, productiva y, sobre todo, creadora.

 

  • Finalmente, y creo que para bien, hay una continuidad en el aumento de publicaciones de antologías de poesía quechua que de haber circulado antes en versión monolingüe español, como recopilaciones de poesías quechuas traducidas al español y mayormente no contemporánea sino pasadista, ahora circulan en su gran mayoría en versión original quechua, acompañada de su traducción al español, es decir en versión bilingüe. Además, ahora tenemos antologías departamentales como la del Cusco y la mejor y última que acaba de aparecer, la de Huancavelica, preparada prolija y seriamente por el poeta quechua Isaac Huamán. Sin embargo, aún falta una antología comprensiva de la producción poética quechua en Ecuador y en la parte norte de Chile y Argentina. Por cierto, también hace falta una antología de poetas sanmarquinos, que hay tantos y tan buenos poetas y que puede superar a muchas otras de su género.

 

Lima, 17 de octubre de 2019.

Kawsaq. Irma Alvarez Ccoscco

Se cumple un deseo harto esperado de leer y escuchar la poesía de Irma Alvarez CCosco, que  ya antes ha trabajo en el institutos ILLA y hecho trabajos colaborativos como activista en promover lenguas nativas en software. Un fruto ello es por ejemplo un Apps para Android que contiene diccionarios de Quechua, Aymara entre otras lenguas nativas. Ahora ella declama y canta su creación en espacios artísticos y multiculturales de Rhode Island. Hanaq Pachapi qamlla allinlla Santiago. Sullpaki pani Irma, jalando vida con los pies en el  agua…(Foto: Susana Muñoz)

 

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Titulo: Kawsaq

Autor: Irma Alvarez Ccoscco

Fondo instrumental: Santiago Carhuancho

Año: 2010

Wichq’ariypas aychayta,

K’iriypas sunquyta,

Qhachuypas ch’ukchayta,

Waskhachaypas makiyta chakiyta.

Ichapas, ichapas mana sayankichu

kurkuy ismunankama.

Chayna kaptinqa,

kuruykunallam apawanqa

Pachamamaykama.

¡Purillasaqtaq chaypipas!

sach’akunata mikhuchisaq

ismusqa qaraywan.

Arí, ima qhuratapas ruruchisaq,

turaykuna ñañaykuna

mikhunankupaq.

Turankunallataq ñañaykunallataq

aswan kallpachakunqaku

llanllarisqaywan.

Hinallataq qhaparisaq

turaypa ñañaypa kunkanpi:

Ari! Quechua kani

Ari! Aymara kani

Ari! Mapuche kani

¡Imatapas ruwaway!

¡Imatapas ruwaway!

Ichaqa, mana hayk’aqpas

qichuwankichu

pim kasqayta.

 

 

Proposiciones para una lectura de la poesía quechua. Gonzalo Espino Relucé

“El campo de sentido es posible cuando este se precisa o focaliza. De este modo la palabra sunqu no dice mucho. Como núcleo nominal es posible pensarlo en su extensión que emana de sus acompañantes inmediatos, esto son los sufijos. De este modo el par nominal-sufijo tiene registro objetual”

Que la sola nominalizacion en quechua no es suficiente para formular “categorias” sin que los  semas sean precisados por  sufijos nominales y verbales, va quedando claro en este valioso articulo de Gonzalo Espino. Muy buena la conversa.  Esperando que llegue el momento en que revisemos nominal centrismo con la cual se estan planteando las epistemologias del sur. Pero  lo mas importante de las propuestas de este articulo es el rol de los sufijos en la estructura semantica y ritmica del poema quechua. Mucho que prender. Articulo tomado de La Alforja de Chuque.

Proposiciones para una lectura de la poesía quechua por Gonzalo Espino Relucé

EILA-UNMSM

(Seminario Problemas y Temas Emergentes de los Estudios Literarios II, Posgrado de Letras 2018)

La hipótesis que planteo desarrollar propone que la literatura quechua, en especial la poesía, tiene lugar cuando los quechuas-hablantes raptan la escritura, el rapto supuso el tránsito de la palabra-voz a la palabra-letra, es decir un tipo de readecuación que sugiere la presencia inmediata del otro, para pasar a un tipo de relación en la que ya no están las marcas básicas del dinámico par rimariy-uyariy, de la lógica del evento social.  La killqa aparece como la tecnología que se configura como objeto moderno que escinde las relaciones directas entre runas, entre sujetos.

Onaec

El elemento articulador de la poesía quechua sin duda es la lengua y la cultura, que al mismo tiempo imagina su proceso histórico y la épica de sus hablantes. De hecho, sabemos que es una lengua de nuestros ancestros hacia el 800 de nuestra era (Cerrón-Palomino), que esta era lengua de relación y que fue domesticada y difundida durante la colonia (Noriega). La herencia del quechua domesticado nos viene de su configuración colonial.

A inicios del siglo XX los hablantes del quechua representaban dos tercios de la población del país, en el censo de 1940 aparece un dato clave: 46% son hablantes de la lengua y el resto castellano hablantes. La tasa de analfabetismo de entonces fue 57.6 %, para 1993 esta cifra llegaría a 12.8%, cuyas poblaciones se concentran en la zona rural y la mujer observa las mayores tasas de analfabetismo del Perú, pese a la demagogia de “analfabetismo cero” que divulgo el señor Alan García. Si es legítimo cuestionar el censo, el dato revela la aparatosidad de la modernidad en sentido de la deculturación. El siglo terminaría con 17% de hablantes e iniciamos el XXI con un 13% lo que revela la disminución absoluta de la población de hablantes quechuas y si con legado nacional del cual damos cuenta con un término manido: identidad.

Si como dice el poeta Hugo Carrillo hay una imprecisión en la cifra, habría que apelar a los quechuas-pensantes, es decir aquellos que perciben y piensan desde una mirada andina, aunque no hablan quechua. Esto es pensar desde la cultura. Si el quechua aparece como relacionada a poblaciones excluidas, marginadas y estigmatizadas, lo es al mismo tiempo su tejido sublevante de resistencia.

Lo que nos devuelve a un viejo tópico de la relación literatura e historia. No se trata de la cultura en abstracto, sino situada, con sujetos de la historia y tocados por sus entornos sociales. Lo que implica ponernos de acuerdo sobre la relación entre modernización y cultura. Al Estado le interesó siempre aculturar a los campesinos y a estos enfrentar las diversas formas de exclusión, por lo que el quechua se expresa como estrategia de resistencia. Dicho de otro modo, como la cultura quechua escrita expresa el despojo, las vivencias y el desgarramiento de lo épico del ayllu.

Un tema adicional lo asocio con la nebulosa y tensa relación que se establecería entre texto poético y los flujos de la memoria oral, de tradición oral y de las lecturas del autor, esto es de la letra, de la escritura. Es más sencillo encontrar la relación directa con el poema-canción quechua en Sócrates Zuzunaga (Poesía quechua) que asignarle un programa con la lejana poesía social de los 50 o el poema coyuntural de los 80.

Atput

En una conversación reciente con Fredy Roncalla (Hawansuyo) me expresó su preocupación sobre las categorías andinas que utilizamos. El cuestionamiento que se hacía era sobre el logo clásico y su densidad histórica si lo pensamos en términos de la tradición de occidente. Lo que sugiere entonces una manera de ver y percibir los entornos y las cosas y la propia vida. Cierto es que toda colectividad tiene una manera de establecer su razón. Para los andinos esta razón se vincula con la forma como se entiende el mundo y sus relaciones entre los runas y la otra gente (animales y cosas). Lo que implica relacionar esta manera de entender con la cosmovisión, por lo que en términos precisos la nominación resultaría inexacta toda vez que, en el caso quechua, la palabra en si misma resulta insuficiente por lo que tendríamos que apostar a una mirada múltiple: ¿Dónde está el huran si el sujeto está en la zona quechua o en la jalca? La noción sin duda es plástica y cuatridimensional. Como idioma el quechua construye sentidos desde semas que necesita de su extensión para precisar el sentido. El carácter definitorio de su ampliación semántica tiene lugar cuando esta se acciona. Así, resulta inapropiado hablar del dinamismo de la dupla rima- uya- para hacerla funcional y creativa, tendría que ser uya-ri-ni-n respecto a rima-ri-nin.

La clave poética pasa por los aspectos formales y su peso cultural. Es decir, la palabra poética se diferencia de otra en tanto esta sería un tejido especial y diferencial de otros, una vez más aquí se trata del cómo yqué. El qué está referido a ese magma que conforma la cultura, es decir la palabra como extensión de los universos simbólicos y sentidos propios de la cultura andina quechua.

Esta conversa la procesé cuando enfrenté la lectura de los poemas quechuas de Kilko Warak’a que hacía Roxana Quispe. Los universales poéticos lo encontraremos en todas las formas del lenguaje. El poema, en quechua, siempre será ritmo y sentido. Pero la lengua representa a la cultura, no pueden excluirse. Así corresponde detenernos brevemente sobre la articulación poética en quechua. Dos temas se asocian con esto. La primera, lengua, al respecto convine no perder de vista lo dicho antes. El nominal en quechua dice muy poco, por lo que corresponde retener ese núcleo. El campo de sentido es posible cuando este se precisa o focaliza. De este modo la palabra sunqu no dice mucho. Como núcleo nominal es posible pensarlo en su extensión que emana de sus acompañantes inmediatos, esto son los sufijos. De este modo el par nominal-sufijo tiene registro objetual.

Sunqu-cha:       corazón-cito

Sunqu-cha-lla:  corazón-cito.  Sigue el concepto anterior. Se precisa en la delicadeza del que enuncia, con respeto.

Esto también ocurre con el núcleo verbal. Pero lo que interesa es la concatenación frasal de la propia lengua que la convierte en poética. El paradigma SOV expresa un asunto de movilidad comunicacional. Lo hacemos desde el verbo al sujeto. Es decir, la dirección inversa, desde el verbo al sujeto, el verbo que activa la acción y objeto y sujeto que se organiza desde el verbo. Una vez de atrás para delante.

(1)

Wawakuna sunquwan pukllanku.

Juegan (ellos)- corazón con- niño-s

(2)

Wiñay kusin

llaqtanchikpi parwarinqa.

ß

(Florecerá – nuestro pueblo- alegre, mejor – nacerá, tiempo)

Mejores tiempos

en nuestro pueblo florecerá.

Eleodoro Llallire, “Tarpu”, Waytaq allpapa rurun (2009).

Las formas presentes en las poéticas quechuas se pueden leer como el entramado de la tradición y los aprendizajes de poesía hegemónica que se observan en su estructura. De esta suerte en la poesía encontramos que un conjunto de rasgos poéticos que están presente en la tradición oral: estos se asocian al dístico semántico y paralelismo semántico. A continuación, indico segmentos de dos canciones tradicionales de los andes. Al parecer por los años 30 empezó a circular un huayno de raigambre popular, en esta canción, “Ch’ullalla sarachamanta”[1], incorpora una clave de la poética quechua, el dístico semántico. En este caso viene en castellano, luego recojo una canción que viene en quechua, se está hablando del amor que se tiene a la amada, esta se expresa sobre dos semas: profundo e inmenso, profundo vinculado a abismo e inmenso, con mar, entre lo que puede abarcar nuestra visión y aquello que no es abarcable por nuestra visión:

(3)

Ch’ullalla sarachamanta

ch’ullalla triguchamanta,

mikhuq masichallay maypiñataq kanki,

mikhuq masichallay maypiñataq kanki.

Profundo como el abismo,

inmenso como los mares,

así es el cariño que yo te profeso,

así es el cariño

que yo te profeso.

En la versión quechua:

(4)

Hatun qaqa hinam

Hatun qucha hinam

qampaq ñuqapa  kuyayniyqa karqa.

“Ay zorro, zorro, zorro de la puna” es un huayno tradicional de los quechua Huaylas, que difundió mucho la Pastorita Huaracina, me detengo en la primea estrofa de la canción[2]:

(5)

Ay, zorro zorro, zorro de la puna

Qamtawan nuqata nuna chikimantsik

Qamta chikishunki uushanta apaptiki

Nuqata chikiman wawanta suwaptii

Observemos los v.3 y 4:

Qamta chiki-shu-nki uusha-n-ta apapti-ki

Nuqa-ta chiki.man wawa-n-ta suwa-ptii

Aquí lo encontramos es la correlación de ambos versos, la estructura poética no varía en ambos versos, será la misma, pero los sentidos cambian. Los sentidos se sustituyen dando vivacidad al arte de la palaba. Tú (qam), zorro, se convalida con yo (nuqa), persona; se mantiene el verbo odiar -chiki-, el siguiente segmento porque roba oveja; y a la voz poética, porque es al igual que zorro, ladrón de la mujer:

Ay zorro, zorro, zorro de la puna

A ti y a mí nos odian los hombres

A ti te odian porque robas a su oveja

Y a mí me odian porque me robo a su hija.

Çopaet

Los sufijos proveen el límite del poema. El poema no apela a la rima. Con esto no descartamos que el metro sea parte de las estrategias de elaboración del poema como ocurre con Kilko Warak’a o William Hurtado. La lectura poética se tendría que hacer desde dos matrices: la que corresponde a la poesía de cualquier forma de poesía y estas que nos son propias, es decir que se corresponde con el tejido quechua. Considero que tenemos que poner atención a las formas propias de realización formal del poema quechua.

Propongo, por ahora detenernos en tres de ellas: La forma intensificativa que se produce en los poemas es clave observarlo. Estas se suceden por la ampliación o descenso del campo semántico: un verso se sucede a otro, pero el segundo (o tercero) advierte de los cambios: querer-amar kuyay munay. Esto se conoce como dístico semántico. Esta misma tiene ocurrencia en la sucesión de dos versos semejantes, es decir, paralelismo semántico.

(6)

intichu

muchapayasunki wakri

oqllaychallampi,

wayrachu

chay puka uyachaykita

nanachin,

Detengamos en la estructura de este paralelismo que se organiza a partir de la pregunta que hace la voz poética:

inti-chu | mucha-paya-su-nki | wakri | oqlla-ycha-lla-m-pi,

wayra-chu | chay | puka | uya-cha-yki-ta | nana-chi-n,

¿acaso

el sol te está besando

mucho

en su regazo

de relámpagos?

¿acaso el viento a tu carita

colorada

está lastimando mucho?

“Raqra”, Arcilla (1989).

El siguiente fragmento poético pertenece a William Hurtado de Mendoza, cuya poesía se caracteriza, como se puede apreciar, en uso virtuoso del arte menor,  en ese caso apela a complementarios. De un lado anka (águila) y de otro, q’inti (picaflor), ambos pertenecen a la memoria andina y cumplen funciones deificadoras, sin embargo, aquí se renueva una vez más la pelea del ave pequeña cuando esta era semejante al águila (también al cóndor) que había desobedecido a los dioses lares, el q’inti reestablece el orden. Y aquí la voz poética habla de la pelea entre ambos, por eso sus texto insiste en que :

(7)

aswanmi q’intita

wakayani

ankata chiqninpap,

takarputataq

wiksanpaq

wakyani.

yo anuncio

contra el águila

el rencor del colibrí,

contra

sus garras

machetes,

estacas

contra

su vientre.

Ñanpaq harawi (2005).

Ch’aska Eugenia Anka Ninawaman configura su poesía a partir de estos elementos retóricos de la poesía quechua y agrega en su tejido poético el concepto wakcha (huérfano, despojado, pobre, etc) que viene respaldado uso del dístico y el paralelismo semántico que provoca ese ritmo y musicalidad particular que se aprecia en el texto.  Pero todo nos invita a centrarnos en las interpelaciones de la voz poética, toda vez que se trata del niño que requiere ser reconocido, ¿por quién? Desde mundo quechua se le identifica como un pequeño wakcha, es aceptado, pero la sociedad moderna si no tiene regisro no eres, no existes:

(8)

Mayuq wawanchu kani

unuhina waqaspa purinaypaq?

Qaqaq wawanchu kani

rumihina urmanaypaq?

¿Soy tu hijo señor río,

para vagar llorando como el agua?

¿Soy tu niño hombre barranco,

para desmoronarme como cascajo?

Que me arrastren las aguas

si soy el hijo del río.

Ch’aska E. Anka Ninawaman, “Mayuq wawan” (Ómnibus, 2007).

La otra deviene de la cultura y el espesor que esta tiene en el mundo andino y tiene que ver con la forma simbólica de la palabra que se incorpora a la estructura del poema. Esta no podemos tomarlas al azar porque expresan el ser cultural andino quechua: apu, inti, killa; wakcha, pacha; pachakuti, etc.

A esto agrego la forma atributiva. En líneas generales, la voz poética no se dirige a su interlocutor (amada, etc.) sino a través de la intermediación o la apelación de las cualidades de un animal, planta o cosa para referirse. Hay un uso tradicional de esto que se identifica con la urpi. Este a su vez puede ser atuq, vicuña, venado, ichu, etc.

Nopaet

Escribir en quechua no garantiza que se habla desde la cultura. Las traducciones realizadas en esta lengua facilitan el acercamiento a otras experiencias. El uso de esta por instituciones sectarias y religiosas no hacen más ni difieren con lo que las empresas de celulares hacen con el quechua, un medio para captar feligreses o clientes. No hay una apropiación de la lengua y seguramente ha empobrecido la cultura, aunque en ellas pudiera estar produciendo algún quiebre.

El reciente premio otorgado a la novela quechua Aqupampa(Pakarina Ediciones, 2016) de Pablo Landeo invita a proponer una última proposición. Las líneas de continuidad entre una y otra experiencia no parecen ser parte de la tradición escrita.  De esta suerte tenemos que la escena local aparece como desconectada de los referentes editoriales respecto de las obras que se producen en otras latitudes, o sus referentes serían la novela que circula en el mercado editorial. De manera que podríamos pensar en un tipo de literatura que se le lee poco, que es de referencia de algunos núcleos académicos o los neo indianistas e indigenistas que convierten a esta producción en exótica.

Escenario que nos lleva a cuestionar, aun desde la legitimidad y libertad que tiene un autor, la ética respecto a lo que representan para los escritores quechuas los propios premios o las editoriales (Copé y los derrames del petróleo; Santillana y los sucesivos contratos con Minedu).

Agosto-setiembre 2018.

 

[1]“Chullalla sarachamanta”, interpretada por Nuria Victoria: <https://www.youtube.com/watch?v=IgrD2dN_dT8>
[2] “Zorro zorro” o “Ay zorro, zorro, zorro de la puna”, lo popularizó la Pastorita Huaracina. La letra corresponde a Jacinto Palacios Zaragoza (Aija, 1900-1959), la traducción  corresponde a Rogger Alzamora Quijano (2013). Se puede escuchar y ver: <https://www.youtube.com/watch?v=gmPPy2jcRMQ&list=RDgmPPy2jcRMQ&start_radio=1>. Pongo a disposición esta otra versión: <https://www.youtube.com/watch?v=vOLhnMXCyJo>.

Mayum Kani / El Rio. Javier Heraud traducido por Fredy Roncalla

Este emblematico poema de Javier Heraud fue traducido 1977chus. Agradezco póstumamente a Cesareo Chacho Martinez por las lecturas y recomendaciones y a Mario Razzetto por publicar este texto sin traducción al castellano en uno de los primeros numeros de la revista RUNA del INC.

Mayum Kani / El rio
Javier Heraud

 

1
Mayum kani
Kimray rumikunanta
Uraykuchkani
Takyaq rumikunanta
Uraykuchkani,
Wayraq qellqasqan
Ñanninta.
Parawan llantuchasqa
Kinrayniykunapi
Sachakuna sayarichkan.
Mayum kani.
Sapa kuti astawan
Piñasqa
Astawan piñaykusqa
Lloqllakamuni,
Qaynapas kunampas
Chakakuna arkunkunapi
Kanchayta kutichichkaptin
Uraykuni.

2
Mayum kani,
Mayu,
Tutamantapi chuya mayu.
Wakin timpuqa
Llamputaq
Allinllataq. Allin
wiñachiq waykukunantan
sumaqllata
puririni,
waranqa waranqa kuti
uywakunata
sumaq runakunata
yakuyta upyachini.
Punchawnimpitaq
Warmakuna ñoqaman
Qamunku,
Tutampiñataq
Katataq waynakuna
Ñawinkuta
Ñawiyki samarichinku,
Alma kaq yakuykunapa
Llantusqa chuyaynimpi
Rikrankuta tuñichistin.

3

Mayun kani.
Wakin timpu
Ñataq piñataq
Sinchitaq kani.
Nitaq kawsaymanta
Nitaq wañuymanta
Ayqekunichu.
Manchay paqchakunanta
Uraykuni,
Piñaywan cheqniywan
Lloqllakuni.
Ñutu ñutunankama
Astawan astawan
Rumikunata takani.
Uywakuna ayqekun,
Ayqespa ayqekunku
Pampakunaman poqchiykuptiy,
Qatakunapi
Ñutu rumikunata
tarpuykuptiy,
Wasikunata qorakunatapas
Poqchiykuptiy,
Sonqonkunawan punkukunata
Sonqonkunawan werpukunatapas
Poqchiptiy.

4

Hinaspammi astawanraq
Lloqllakuni.
Chaymi sunqukunaman
Chayayta atini,
Chaymi yawarninkumanta
Hapiyta atini,
chaymi ukunkunata
qawayta atni.
Fiñakuyniytaq
Hawkayakun,
Ñataq sacha kayman
Tiqrakuni,
Ñataq sacha hina
Kaqlla kani,
Ñataq rumi hina
Mana kichkayoq rosas hina
Upallakuni.

5

Mayun kani.
Kusikuypa mana tukuq
Mayu. Ñam kay
Kaykunapi puyukunata
Musiachkani,
Ñam wayrata
Uyaypi musiachkani;
Orqokunanta mayukunanta
Qocha pampakunanta
Puriyniytaq
Mana tukukuq tiqrakun.

6

mayu patakunanta pureq mayum kani,
sachataq chakisqa rumitaq
mayu patakunta pureq mayum kani,
punkutaq kichasqa sonqutaq
qorakunanta pureq mayum kani,
waytataq rutusqa rosastaq
kallikunanta pureq mayum kani
kay pachataq chapusqa hanaq pachataq
oroqokunanta pureq mayum kani,
ranrataq kañisqa kachitaq
wasikunanta pureq mayum kani,
mesataq warkusqa tiyanataq
runakunapa ukuninta pureq mayun kani,
sacha frutas
rosas rumi
mesa sonqo
kutichisqa punku
kutichisqa sonqo.

7

Chawpi punchawpaq
Qaru warmikunapaqpas
Takiq mayuun kani,
Pantiwnninkupa
Qayllampi takiq,
Willka yakukunaman
Uyan tikrachiq

8

Tutayasqa mayum kani.
Ñan uku uku waykunanta
Uraykuchkani,
Qonqasqa
Mana reqsina
Uchuy llaqtakunanta,
Bitrinankupi achkallaña
Runakunayoq llaqtakunanta
Uraykuchkaniña.
Mayum kani.
Ñam pampakunanta
Puririchkani,
Urpitu huntallaña
Kinraynikunapi
Sachakuna kachkan.
Sachakunaqa
Mayuwan takin
Mayukunañataq makiykunawan
Takiylla takin.

9

Lamar qochakunaman
Chayanay timpuqa
Kanqañam,
Chaymi
Chuya yakuykunata
Putka yakunkunawan
Chapunay kanqa,
Kanchariq takiyta
Tutamantapi
Punchaw punchaw
Upallachinay kanqa,
Lamar qochapi ñawiykunata
Chuyachinay kanqa.
Chayanqam chay punchaw.
Hinaspan
Hatunkaray qochakunapiqa
Manañam poqoq chakraykunata
Rikusaqchu,
Qomer sachaykunata
Manaña rikusaqchu,
Ichpa wayrayta,
Chuyaq hanaq pachayta,
Putka qochayta,
Intiyta
Puyukunatapas ni
Imatapas rikusaqchu:
Hatunkaray anqas
Hanaq pachallatam.
Hinaspam
Lliw tukuy imapas
Yaku pampaman tikranqa;
Chaypim takiypas harawiypas
Uraykuq uchuy mayullam kanqa
Llipipiq musuq wakuykunapi
Tasnusqa musuq yakuykunaypi
Tinkunampaq uraykuq
Qatun mayukuna.