Conversation acerca de la música andina y el jazz

Esta conversación en torno a la innovación y tradición en la música andina se ha hecho en FB. La preproducimos luego de torear algunos delates desmido amicales, como una contribución a la fértil conversación sobre las estéticas tradicionales. Terminamos la conversa con una muestra de Cesar Urbina El pelicano, guitarrista ayacuchano, en quien la improvisación lírica y musical va dentro del sistema musical andino. Notese que esa grabación fue hecha junto a una presentación del guitarrista en California, con amigos bluseos y rockeros.

maxresdefault

Alicia Maguiña declara que no es partidaria que la música andina se lleve al jazz

Completamente de acuerdo

Cansa el efectismo y la no comprensión de la estética del wayno

Tal vez el jazz zone deba llamarse

Wayno zone

Comments
  • Delete or hide this
  • Pablo Andrés Landeo Muñoz Es como llevar la danza de las tijeras al ballet europeo, como se está haciendo, deslumbrante pero vacía de simbologías míticas.
    Delete or hide this

     

  • Omar Aramayo Pende, depende de quien lo haga. Del talento. Alicia tiene una frase mejor para lo mismo: algunos quieren que la música andina suene como si fuese música suiza. Y ahí si que esta la canela fina. Los arribistas que no faltan por ningún lado.
    Delete or hide this
  • Bernardo Rafael Álvarez Alicia Maguiña afirma que la música andina no debe llevarse al Jazz. Yo creo que sí. Las “fusiones” y las estilizaciones son, creo legítimas. Salvo que algún autor rechace la posibilidad de que algún tema suyo sea alterado (convertido en jazz o en lo que sea), por el asunto de los derechos morales, pienso que sí es posible hacerlo. Sería algo así como un nuevo “género”. Recuérdese, por ejemplo, un tema que cantó (y creo que también lo compuso) el Trovador de los Andes: “Rockanrolay” creo que llamaba. Otro: Fredy Ortiz y el grupo Uchpa toca y canta en forma de rock temas andinos como, por ejemplo, “Corazón contento”. No hay ningún problema. ¿Nuestro folclor se daña? No.

    https://youtu.be/W1M1XMq5l0g

    Delete or hide this
    •  

    • Clara Maria Cavagnaro Fredy Roncalla justamente, el jazz no trata de “hacer wayno” ni de “jazzear” el wayno o ningún otro género, sino de hacer lo que le es propio con la libertad de incorporar elementos rítmicos, melódicos, etc. de diversos géneros en libertad. No nos atrincheremos.
      Delete or hide this
    • Fredy Roncalla Clara Maria Cavagnaro navego en varios ríos y conozco bien el jazz y he usado waynot en mi trabajo, sobretodo artesanal, pero aquí si estoy de acuerdo con Alicia Maguiña. Sobretodo cuando hay efectismo y una extraña pulsión que hace que muchos artistas jóvenes al experimentar dejen la frescura de las primeras entregas. Algo rarísimo
      Edit or delete this
    • Andres Alencastre Calderon Todo fluye y vive su vida. El huayno cusqueño, Ayacuchano, apurineño etc. es resultado de muchas vertientes que se han ido encontrando en los caminos dentro de estos lugares y sembrando sus sentimientos. Luego ha salido a otros lugares o han venido de otros sitios y se han llevado esos huaynos a seguir sus caminos. Esos nuevos caminos de esa música nueva va cultivando sentimientos propios
      Delete or hide this
    • Fredy Roncalla no me opongo a la experimentación ni los flujos, pero estoy de acuerdo con Alicia Maguina
      Edit or delete this
    • Andres Alencastre Calderon Fredy, y cómo evitarlo?. Los sentimientos y las identidades son tan propios de cada grupo…Los tuyos son tan válidos como como los de los otros…
      Delete or hide this
    • Fredy Roncalla completamente de acuerdo, ya dije antes que no se trata de prohibir nada. Y por lo mismo tampoco se puede dejar de lado a quienes prefieren formatos alejados del jazz. Cuestión de gustos, tal vez
      Edit or delete this
    • Fredy Roncalla Pero la cuestión de fondo es lo trabajoso que le resulta a la innovación abordar el dualismo frase a y frase b de mucho de la música andina, concentrándose entonces en las introducciones, lis tránsitos y los adornos, que han dado resultados de toda índole, y ayudan a explicar el dinamismo de la música andina. Saludos Andres, Mario Cerrón Fetta Sylvia Falcón Hubert MendozaJulia Illanes Zein Zorrilla Clara Maria Cavagnaro
      Edit or delete this
    • Hubert Mendoza Fredy Roncalla Hola Fredy, no deseaba intervenir, por razones personales. Sin embargo, quiero confesarte que, cuando lo ancestral y no solo lo tradicional, es observado con ojos occidentales ( antropologos, sociologos, y todos los logos, salvo algunas excepciones) van creando fracturas para ingresar y, luego, adentro, piesan y hacen lo que infieran de lo ancestral y tradicional. Aplicar el razonamiento occidental, a lo ancedtra y tradicional, con las fracturas y/o brechas expuestas, para ellos, es sencillo y natural. No esta mal, es su naturaleza y tambien su necesidad para obtener validez. Lo que no comparto es que lo oculten y delicadamente nos digan que es mejor lo que hacen. No es mi mejor ni peor, es el ser de este tiempo, que tampoco es mejor ni peor. En lo personal, vivo feliz, llorando y riendo al mismo tiempo. Como mi querido huayno. Un fuerte abrazo hermano.
      Delete or hide this
    • Edit or delete this
    • Fredy Roncalla Clara Maria Cavagnaro el jazz es un río grande del que han bebido muchas tradiciones musicales. En este caso de trata del efectismo con el que aborda al jazz desde la música andina, que da para varios gustos
      Edit or delete this
    Fredy Roncalla No se trata de prohibir nada. Toda exploración es buena. Pero mucho del wayno jazzeado es efectista, sin misky ni sonqo, eso lo hace poco digerible para mi gusto
    Edit or dele
  • Clara Maria Cavagnaro Había un grupo de jazz que se llamaba Waynot (why not) o algo así
    Delete or hide this
  • Clara Maria Cavagnaro Y había también otro grupo de jazz que se llamaba Criollaz o Criojazz…
    Delete or hide this
  • Clara Maria Cavagnaro Fredy Roncalla Si uno se afinca en una sola ribera del río se convierte en un observador defensor más que en un participante activo. A me encanta la fusión cuando es buena. Evito usar anteojeras culturales aunque ya sabemos que todos las llevamos puestas
    Delete or hide this
  • Fredy Roncalla Pero hay un asunto de fondo: no importa las vueltas que des se impone el dualismo de la música andina y lo que observo es un intento de salir de ello, sin lograrlo del todo y con expectro muy amplio. Si uno compara los primeros álbumes de gaitan castro con los últimos la diferencia es notable. Curiosamente me parecen notables lis experimentos de ruby Palomino y el diálogo sutil Sotil entre la qachwa de provincias altas y la cumbia serrana. Uchpa es interesante y ha tenido éxito. Pero sin la dualidad básica del huayno no hay uchpa, o se queda en rock de los 70, muy bueno, por cierto
    Edit or delete this
    Write a reply…
  • Mario Cerrón Fetta No olvidemos la dialéctica, todo cambia, nada es eterno. El huayno tradicional es lo que es. Lo que hacen los jóvenes (fusión , que a veces acaba en confusión), también es válido. He escuchado muy buenas grabaciones. Existe fusión de huayno con otros géneros, lo podemos ver en el rock de los hermanos Pereyra de los años 60 hasta la actualidad , pasando por la cumbia tropical andina de los 70-80. Dejemos el huayno tradicional donde está y dejemos que los jóvenes hagan lo suyo, que como ya escribí, existen muy buenos trabajos…
    Delete or hide this
    • Bernardo Rafael Álvarez Claro, de eso debería tratarse: de gustos o disgustos. Lo demás (si se hace o no fusiones) es cuestión que tiene que ver con la libertad de hacer, de crear: el arte no puede estar sometido a administradores o a guachimanes con autoridad de autorizar o prohibir.
      Delete or hide this
    • Fredy Roncalla Yo no creo que la aseveración de Alicia Maguina haya sido una prohibición. En todo subscribo la de ella y la Hubert, más arriba. Sostengo también que si uno subraya el tema lo acusan de ser cerrado, o prohibír, como si estuviera yendo contra un tabú. O el tabú de la modernidad entre comillas, dadas así las cosa muy difícil plantearse el problema de fondo: la dialéctica, los aciertos y desaciertos entre la innovación y la tradición, de lo cual solo se ha tocado tangencialmente. En fin…
      Edit or delete this
    • Luis Deza Lucho Quequezana hace mixturas interesantes con la música andina. Pasa con mi gusto. Porque aqui se trata de gustos, ?Verdad?.
      Delete or hide this
  • Fredy Roncalla Curioso, hemos mencionado varios grupos de fusión y ningúno tradicional. En fin
    Edit or delete this
    • Bernardo Rafael Álvarez Es que lo que en este muro lo que está sometido a debate es precisamente el tema de la fusión. No significa que estemos obviando o desdeñando el folclor o a los grupos tradicionales. Ancash: el Conjunto Ancashino Atusparia. Arequipa: Los errantes de Chuquibamba. Puno: el conjunto Teodoro Valcarcel, y las bandas de sucuris, tarkadas y pinkulladas. Cajamarca: el cilulo de Celendín. Junin: la tunantada de Jauja, la danza de los Shapish. Etc
      Delete or hide this
    • Edit or delete this
    • Fredy Roncalla Ayer estuvimos con Manuelcha prado en casa de Zein zorrilla. Tocó “flor de lis glaciales” la suya es una innovación que ahonda la tradición, por lo menos en su primer momento. Ya a partir de síndrome colonial el espectro es más amplio. Problemático y creativo
      Edit or delete this
  • Fredy Roncalla Aquí el tabú intocable, excluyente, y silenciador, es la “modernidad e innovación “ y todo el que lo critique acusado de wachiman o pasatista.
    Edit or delete this
  • Fredy Roncalla Esta es una conversación interesante, como tal pido permiso para reproducirla en Hawansuyo Clara Maria Cavagnaro Omar Aramayo Pablo Andrés Landeo Muñoz Bernardo Rafael Álvarez Hubert Mendoza Mario Cerrón Fetta
    Edit or delete this
  • Luis Deza El tema del arte y el folklore es un asunto muy discutido. Para mi, como pintor dibujante, me lo aclaró el ballet moderno de Cuba en una presentación que vi en Lima en los años 80 en el teatro Municipal. Les cuento…
    Delete or hide this
    Write a reply…
  • Luis Deza El tema era. ” La evolución del baile en la historia cubana”.
    Delete or hide this
  • Luis Deza Sigo..
    Delete or hide this
  • Luis Deza En escena aparecieron dos grupos de hombres y mujeres mezclados, cada grupo tendría unos 15 participantes. En el lado izquierdo estaba un grupo que tenían ropas normales, ni antiguas ni modernas. En el grupo de la derecha estaban todos los participantes vestidos con mallas ajustadas al cuerpo como las que usan en el ballet moderno. Empezó la música y el grupo tradicional empezó a bailar de forma tradicional. Después de unas pocas notas, ese grupo paraba mientras la mísma música seguía, entonces el grupo con mallas ajustadas lo bailaban con una coreografía totalmente moderna e interpretativa de lo que el otro grupo habia bailado. Después el grupo tradicional bailaba y simultaneamente el grupo moderno copiaba e interpretaba el baile y la música con movimientos de danza moderna. Asi fueron contando todas las variedades de música y danzas de Cuba desde la época de los españoles hasta nuestros dias. Conclusión El folklore es la madre de todas las artes. Personalmente, yo uso las tradiciones andinas y las adapto con presentacion de historietas modernas. El folklore si no evoluciona corre el riesgo de estancarse. Pero es importante que hayan grupos que mantengan esas raíces lo más genuinamente posible.
    Delete or hide this
  • Fredy Roncalla Gracias Luis, coincidimos que el “ folklore” no es estático. Y tal vez hay quejar este concepto que tiende a ser percibido como tal. En una conversación anterior con Sylvia Falcón hemos propuesto la desfolklorizacion del folklore, te puedo mandar enlace aparte.
    Edit or delete this
  • Luis Deza Envíame ese enlace. Un abrazo Fredy.
    Delete or hide this
  • Fredy Roncalla Siguiendo con la cuestión de fondo , es decir de sistema musical, sería interesante conversar sobre la innovación el la primera etapa ( guitarra indígena) y la segunda etapa (síndrome colonial) de Manuelcha. De podría usar innovación centripeda y centrífuga? Que piensan Miguel Luis Alberto Salazar Mejía Diego Fernandez-Stoll Ercila Bustillos Camilo Pajuelo Gloria Caceres Rocio Barrientos Gallegos
    Edit or delete this
  • Miguel Flores Ya que me pasas la voz Fredy Roncalla, debo decir que para mi hay un problema de definiciones. Cada término define algo y creo que William John Thoms acuña el término en 1846 para referirse a la cultura que se transmite oralmente.,
    Delete or hide this
  • Miguel Flores A mi me parece que las definiciones no se deben estirar, sino que deben ser rígidas. Lo que se debe hacer es acuñar nuevos términos para definir aquello que sucede posteriormente, para identificar los desarrollos posteriores de aquello que ya se definió y que tiene partida de nacimiento y parámetros que lo circunscriben.
    Delete or hide this
  • Miguel Flores En mi caso, como yo he usado el folklore como insumo y me he permitido todo tipo de licencias, acuñé el término neo.folklore en los años 70 y toda la intelectualidad protestó y se rasgó las vestiduras… creo que el tiempo me permite decir que estuvimos en lo correcto con el término.
    Delete or hide this
  • Miguel Flores No se debe modificar el folklore, lo que hay que hacer es ser buenos músicos e interpretarlo (siguiendo una tradición) o re interpretarlo (explorando sus límites sociales y técnicos).
    Delete or hide this
  • Miguel Flores O sino, ser performers libres que afectamos trastocamos según las necesidades creativas de cada quien.
    Delete or hide this
    Write a reply…
  • Miguel Flores Al final prima el gusto del oyente / espectador o el del entendido. Cada quien tendrá su propio sesgo y capacidad intelectual.
    Delete or hide this
  • Edit or delete this
  • Miguel Flores Epa, wayki, solo es mi parecer.
    Delete or hide this
  • Fredy Roncalla Creo que para seguir con la nota de la innovación e improvisación dentro de la tradición podríamos terminar la conversa con una entrega del maestro César Urbina el Pelícano, a quien considero uno de los
    Mejores guitarristas y cantantes del wayno. Que sus sonidos digan lo que tienen que decir https://www.youtube.com/watch?v=uh4YH017YJE&feature=share
    Edit or delete this
  • Luis Deza Ese sonido del huayno me hace sentir el barro entre los dedos de pies descalzos subiendo la ladera y con sabor a chicha de jora de la abuela. Y conste que soy costeno con mis dos apellidos espanoles.
    Delete or hide this

El puente colgante de Sarhua. Salvador Palomino Flores

Con motivo de la reciente conversación de que si es posible o no hablar de filosofía andina, y de cuales son los roles de las “categorías” observadas por los investigadores, Salvador Palomino Flores, comparte generosamente un estudio clásico sobre el afamando puente de Sarhua, sobre  cuya defensa también ha escrito Elizabeth Canchari, una de las enunciadoras sarhuinas -desde Sarhua- mas interesantes del momento. Este articulo, abrió la reflexión sobre las implicancias epistémicas de la dualidad andina, pasando de la antropología simbólica a la una suerte de epistemología contra hegemónica, apoyada en categorías sobre las cuales hay que preguntarse si son o no esencialistas al mismo tiempo que ponen en el trasfondo la historia y sus actores colectivos e individuales. Este articulo abre una pequeña serie dedicada al tema desde el punto de vista de Sarhua y Salvador Palomino. Gracias Salvador.

sarhua 3

Un puente colgante en la comunidad andina de Sarhua (PERU): Su reconstrucción con técnicas tradicionales prehispánicas

ORGANIZACION SOCIAL DUAL DE SARHUA

La comunidad de Sarhua a la que nos referimos está ubicada al Suroeste de la confluencia de los ríos Pampas (Chuschi mayu) y Caracha (Qaracha o Sarhuamayu), a una altura de 3225 metros sobre el nivel del mar. El Censo Nacional de 1961 dio 2885 habitantes para todo el distrito y el profesor de la Escuela de varones de la Comunidad No 1027, Don Mauro Pacheco Araujo, en su recuento personal del año 1965 nos dio 1950 habitantes para la comunidad de Sarhua y 3470 para todo el distrito. Todos los pobladores de la comunidad de Sarhua están divididos en dos Ayllus o “mitades”, los Sawqa (que dicen significa naturales) y Qullana (que dicen significa extranjeros). Son mitades no localizadas geográficamente ya que los pobladores no viven separados en barrios, zonas o parcialidades como sucede en otras comunidades (Puquio o Huancasancos). Los miembros de ambos grupos tienen sus casas distribuidas indiferentemente en todo el pueblo y sólo tienen una separación ritual o ceremonial en ciertas ocasiones, como por ejemplo en sus asambleas comunales que se realizan en la plaza pública para discutir y solucionar sus problemas. En este caso se agrupan por Ayllus: Los Qullana toman la mitad izquierda de la plaza y los Sawqa la mitad derecha de la misma.

La pertenencia a cada ayllu es patrilinear: Los hijos de ambos sexos pertenecen al ayllu del padre, pero las hijas mujeres después del matrimonio pasan a conformar el ayllu de sus esposos. Los hijos naturales (de los no casados) generalmente adoptan el ayllu de la madre o de los abuelos que se encargan de su cuidado. Todos los forasteros que deciden radicar en la comunidad son obligados a formar parte del ayllu Qullana por ser extranjeros, pero si llegan a casarse pertenecen al ayllu de sus cónyuges. De acuerdo a la información de los mismos comuneros de Sarhua, algunas características simbológicas inherentes a cada mitad los identifica y los opone. Los del Ayllu Sawqa son los más munerosos y naturales del lugar; son también los mas ricos por tener más chacras de cultivo y más animales, pero son más agricultores que pastores – runas- que se traduce por “gentes” y habitantes del centro urbano, de alliq (derecha) en sus reuniones, etc., Los Qullana son en menor número, extranjeros o forasteros, venidos a vivir aquí desde otros sitios; son también más pobres, con pocos animales y terrenos y mas pastores que agricultores porque se dedican a cuidar a los animales de los Sawqa, no runas sino salvajes habitantes de las punas y de los ríos, de ichuq (izquierda) en sus reuniones, etc.

Esta característica de la comunidad de Sarhua, de dividir a sus habitantes en dos categorías opuestas-complementarias para formar luego la unidad social que representa a toda la comunidad, se refleja también en todo el resto de la cultura, por lo menos es así hasta donde llega el alcance de nuestra observación. Así vamos a encontrar que en la concepción del espacio geográfico, su ciclo anual, su religión, su política, cada una y todas las categorías están organizadas en sistemas duales a semejanza del modelo estructural de su organización social.

Aswanta liyiykuychik

19800333-puente-colgante-de-sarhua

sarhua1

Los caminos de la Poesía Quechua . Julio Noriega

Hace poco, en UyaBook tuvimos, a partir de una publicación de Atuqpa Chupan de unos poemas iniciáticos, una interesante conversación  acerca de si es conveniente promover a poetas quechuas que  recién empiezan el camino y aun no logran una voz  que vaya mas allá de  dividir motivos recorridos en versos yanqa yanqa. Esto lleva a pensar que si bien  el del quechua y las lenguas indígenas es uno de los territorios poéticos potencialmente mas fértiles del momento, hace falta  una reflexión critico  creativa, que  nos lleve a un florecimiento que rompa con las amarras de la subordinación. Tarea feliz para la cual ya contamos con reflexiones valiosas como la de Julio Noriega que comparte unos apuntes  sobre el tema  dados en una charla en Sn Marcos el pasado 17 de octubre. Nótese la importante reflexión en  torno a la autoría y  las trampas del ego  y el y colectivo. Chaytaqa allintan hamutananchik.

 

Los caminos de la Poesía Quechua

Julio Noriega

Knox College, USA.

 

  • Esta presentación se realiza gracias a la ayuda de tres trabajadores constantes en la investigación y difusión de literaturas indígenas en el Perú: Manuel Larrú, Gonzalo Espino y Dante González. Gonzalo y Manuel en el ámbito universitario, Dante en el de los libros. Manuel y Gonzalo como maestros de generaciones en aulas universitarias y en congresos académicos, Dante como editor de Pakarina y participante en ferias de libros y otros eventos. Pues, aprovecho esta oportunidad para felicitarlos por este honroso trabajo en beneficio de las lenguas y culturas indígenas.

 

  • Además, para mí, Gonzalo y Dante son consejeros de trabajo. Con ellos me es posible hablar de proyectos, discutir ventajas y desventajas de ciertas aventuras de investigación, en fin, gracias a estos dos amigos en el Perú y, a Fredy Roncalla fuera del Perú, me es posible también solucionar dudas y dilemas que nunca faltan. Así es que ahora estoy de nuevo en San Marcos, con vosotros, para hacer un alto y reflexionar sobre la poesía quechua y también para agradecerles, de manera muy especial, a todos por su asistencia y, a Manuel, Gonzalo y Dante, por ser los gestores y realizadores de este evento.

 

  • Los caminos de la Poesía Quechua intenta dar una idea del trayecto que ha seguido la poesía quechua del siglo XX y el de los primeros años del XXI; en este sentido, busca también resaltar algunos hitos, comentar aspectos que considero importantes y, sobre todo, contrastar cambios relevantes.

 

  • Empecemos con el ámbito de la poesía quechua. La poesía quechua en mi opinión ha conseguido instalarse en el ámbito de la escritura sin abandonar su ámbito oral. Cuando en 1993 publiqué mi antología de poesía quechua me sentí forzado a ponerle como título poesía quechua escrita, algo que ahora suena redundante porque creo que la poesía se ha establecido como tradición escrita y su referencia no se confunde ni se mezcla como antes con el canto. Ahora podemos decir que en quechua el canto es canto y poesía, poesía sin mediación alguna. Ya no es asunto en el que todavía la verdadera poesía quechua remitía al espacio poético del canto.

 

  • Es evidente que hasta hace poco, y tal vez para conseguir su reconocimiento en el campo de la escritura, la poesía quechua, por lo menos en el Perú, buscó realizarse, en cuanto a su difusión y desarrollo temático, completamente alejado del canto. Los compositores como Ranulfo Fuentes y Carlos Falconí se han difundido enteramente en el mundo del canto y nunca han formado parte de la poesía. Además, la poesía se ha mantenido totalmente alejado de los temas de la violencia política. Recién ahora, con Fredy Roncalla, que escribe poesía mientras escucha canciones en quechua y que hasta copia fragmentos de canciones en su poesía, y con el poeta quechua y compositor Carlos Huamán, la poesía y el canto quechuas van acortando distancias en cuanto a su creación, pero que conste, este acercamiento no es en cuanto a su difusión ni en cuanto al desarrollo del tema de la violencia política.

 

  • Otro aspecto interesante es notar que hasta el siglo XX la poesía quechua contaba con autores míticos y legendarios como los interesantes y aún misteriosos casos de Juan Wallparrimachi e Isidro Condori. Una especie de autor mágico el primero, un autor que a lo largo de casi dos siglos pasa, poco a poco, de tener un par de poemas a contar con casi dos docenas de poemas bajo su autoría. Y el segundo habría sido un amigo de Ángel Avendaño en la prisión del Cusco, un qorilazo, un wakachuta y monolingüe quechua que no sabía leer ni escribir, un nombre bajo el cual alguien como Avendaño u otro cualquiera habría escrito los poemas que se difundieron con su autoría. Ahora en cambio, desde finales del siglo anterior y principios de éste, los autores de poesía quechua son tan reales, tan de carne y hueso, cuya biografía suena algo menos misteriosa en comparación con la de los legendarios. Ya ni siquiera hay curas como Felipe Beltrán, casado con una india, y me imagino que creía en los indios más que en Dios.

 

  • También existe una forma de producción individual de poesía quechua que es polémica y tal vez algo sensible. El siglo XX está plagado de poetas con seudónimo. Como Andrés Alencastre, cuyo nombre real representaba, para mí, su identidad de hacendado blanco y Kilko Waraka, su seudónimo y su alter ego, que más bien remitía al papel de cuentero un quechua exquisito. Los poetas más actuales en cambio ya no necesitan de ningún seudónimo, prefieren su nombre propio y parecen estar muy cómodos y libres de contradicciones entre su identidad cultural quechua e hispana. Pero, yo sigo viendo que ese desdoblamiento de antes sigue presente, aunque de otra forma menos obvia y mucho más sutil y elaborada en algunos poetas quechuas. Me refiero a la presencia de una especie del yo quechua y el ego hispano o español. El yo se identifica con todo lo subversivo que significa escribir en quechua y el ego es, por el contrario, la obsesión por el renombre, la búsqueda de prestigio y reconocimiento, algo así como el deseo de ser la única estrella que brilla en el mundo académico y poético. Voy a pedir a la audiencia el favor de eximirme de citar ejemplos. Y de ser necesario puedo dar ejemplos de casos inversos. Gonzalo que es el único poeta modesto y humilde que conozco y Dante que tiene poemas en quechua y que rehúsa ser reconocido como poeta, tal vez porque sabe que el mundo quechua es más importante hacer cualquier otra cosa que oficiar de poeta.

 

  • Es inevitable en la poesía quechua hablar del monolingüismo, bilingüismo o inter-lingüismo diglósico. Sabemos que no hay poeta ni lector monolingüe quechua. En ambos casos se trata de estrategias de escritura y de lectura que de manera autodidacta ejercen hablantes bilingües del quechua y del español. En otras palabras, la poesía actual quechua excluye a los monolingües quechuas por no saber ni leer ni escribir, pero sí es escrita y leída, con limitaciones por cierto, por los bilingües, académicos en español pero analfabetos en quechua. Aclaro que no digo ágrafos sino analfabetos y, en este sentido, el quechua mismo es una lengua oral por excelencia. La solución vendría, por supuesto, con la escolarización del quechua, pero mientras tanto esta diglosia literaria es, a diferencia de la diglosia lingüística, rica, productiva y, sobre todo, creadora.

 

  • Finalmente, y creo que para bien, hay una continuidad en el aumento de publicaciones de antologías de poesía quechua que de haber circulado antes en versión monolingüe español, como recopilaciones de poesías quechuas traducidas al español y mayormente no contemporánea sino pasadista, ahora circulan en su gran mayoría en versión original quechua, acompañada de su traducción al español, es decir en versión bilingüe. Además, ahora tenemos antologías departamentales como la del Cusco y la mejor y última que acaba de aparecer, la de Huancavelica, preparada prolija y seriamente por el poeta quechua Isaac Huamán. Sin embargo, aún falta una antología comprensiva de la producción poética quechua en Ecuador y en la parte norte de Chile y Argentina. Por cierto, también hace falta una antología de poetas sanmarquinos, que hay tantos y tan buenos poetas y que puede superar a muchas otras de su género.

 

Lima, 17 de octubre de 2019.