Cantar las montañas. Craig Santos Perez

Tomado de Siwarmayu.com poesia en defensa de las montanas hawaianas al momento que el antropoceno es puesto en jaque por el covid19. Solidaridad.

 

Cantar las montañas. Craig Santos Perez

Craig Santos Perez es un poeta indígena Chamoru de la isla de Guåhan (Guam) en el Pacífico. Es el autor de cinco libros de poesía, co-editor de cinco antologías, y profesor en la Universidad de Hawái, campus de Manoa.

@craigsperez


“Chanting the Mountains” © Craig Santos Perez

“Cantar las montañas” © Traducción de Sophie M. Lavoie

Declaración del poeta:

Escribí este poema para el Día internacional de la montaña para crear conciencia sobre el valor ecológico y cultural de las montañas en las islas y las culturas del Pacífico, sobre todo porque no se percibe la zona como una región montañosa. El poema también responde a las amenazas constantes e históricas hacia las montañas en el Pacífico, como la minería, la deforestación, la urbanización, el militarismo y el turismo. Para Hawái en particular, compuse este poema en solidaridad con los pueblos originarios de las islas, quienes están protegiendo su montaña sagrada, Mauna Kea, del desarrollo y de la profanación por la industria astronómica colonialista que quiere construir el telescopio más grande del mundo en la cumbre de Mauna Kea. Los Hawaianos establecieron un campamento en el camino que lleva a la montaña para detener la construcción y han creado una escuela gratis allá con clases diarias, eventos, bailes, cantos y otros rituales. Con mi esposa, que es hawaiana, y nuestra familia fuimos al pie de la montaña el verano pasado para dar un recital de poesía y manifestar nuestra solidaridad. Yo leí “Cantar las montañas” por primera vez en esta ocasión. Las fotos muestran nuestra experiencia.

Para el Día internacional de la montaña, 11 de diciembre

Cantar las montañas

Di: “Las montañas son sagradas”

porque las montañas nacieron de la contracción de las placas tectónicas­—

porque las montañas viven en una cuarta parte de la superficie del planeta—

porque las montañas modelan el clima local y global—

Di: “Las montañas son sagradas”

porque las montañas alimentan árboles, animales y los cultivos de comida—

porque las montañas albergan los pueblos originarios, las minorías y los refugiados—

porque las montañas crean corredores para las especies migratorias—

porque mi familia vive en una montaña sumergida—

Di: “Las montañas son sagradas”

porque las montañas capturan la humedad de la atmósfera—

porque las montañas filtran los acuíferos y los manantiales—

porque las montañas abastecen agua dulce para la mitad de la raza humana—

Di: “Las montañas son sagradas”

porque cómo más vas a llamar a los lugares siempre mancillados

por corporaciones, ejércitos y naciones—

que talan, estallan, perforan, minan, extraen y contaminan—

que violentamente amputan las montañas—

que violentamente amputan montañas completas

Di: “Las montañas son sagradas”

porque decimos ¡basta!

Este es el centro de nuestra creación — ¡basta!

es donde sepultamos y honramos nuestros difuntos — ¡basta!

es donde hacemos peregrinajes, rituales y ofrendas — ¡basta!

ustedes están dañando a nuestros ancianos de la montaña

Di: “Las montañas son sagradas”

porque una vez hubo aquí una montaña—

porque una vez esta llaga profunda fue un hogar—

Di: “Las montañas son sagradas”

porque cómo más vas a llamar a los lugares que siempre están en peligro de extinción:

derretimiento de los glaciares y del casquete nevado, erosión severa e inundaciones,

erupciones y terremotos, reducción del rendimiento de la cosecha, del flujo del agua y de la biodiversidad,

guerras de tierra quemada y conflictos en las fronteras

Di: “Las montañas son sagradas”

porque a mi hija le gusta jugar en el parque del valle Mānoa,

rodeado de las montañas Koʻolau—

porque un día ella nos preguntará “¿Cuál es la montaña más alta del mundo?”

le vamos a decir, “Mauna Kea se eleva 30.000 pies desde el fondo del océano,

hogar de Papa y Wakea, Madre Tierra y Padre Cielo,

el lugar de origen de tus ancestros hawaianos”

Di: “Las montañas son sagradas”

porque le vamos a tener que contar de la violenta construcción

de observatorios masivos en la cumbre de Mauna Kea—

tendremos que explicar porque los científicos anhelan ver

a mil millones de años luz de distancia en el espacio pero niegan ver

lo sagrado de este lugar

Di: “Las montañas son sagradas”

porque también le vamos a contar de los protectores aloha ʻāina—

quienes lograron impedir el establecimiento del Telescopio de Treinta Metros—

Quienes se pararon firmes en la carretera de acceso agarrados de la mano, y cantaron:

“ku kiaʻi mauna”––

Di: “Las montañas son sagradas”

porque

Somos Mauna Kea

somos Lamlam

somos Nakauvadra

somos Popomanaseu

somos Taranaki

somos Uluru

somos Lata

somos Silisili

somos Panié

somos Orohena

somos Nemangkawi

somos Terevaka

somos Tabwemasana

somos Kao

somos Enduwa Kombuglu

somos Ngga Pulu

somos Giluwe

somos Haleakala

Di: “Las montañas son sagradas”

porque les vamos a enseñar a nuestros niños:

cuando sientes una amenaza,

Levanta la palma de tus manos, junta

tus pulgares y tus dedos índice

para formar un triángulo,

         así—

y recuerda: cuando nos alzamos

para defender lo sagrado, somos

tan fuertes como las montañas—

recuerda: cuando nos alzamos

para defender lo sagrado,

nuestras voces ascienden

hasta la cumbre

del cielo—


Sobre la traductora

Sophie M. Lavoie es profesora asociada del Departamento de Cultura & Estudios mediáticos de la Universidad de Nuevo Brunswick en Fredericton, Canadá (en el territorio nunca rendido de los Wolastoqiyik o malecitas). Enseña clases de lengua, literatura, cine y cultura. Ha publicado artículos académicos sobre literatura de mujeres centroamericanas y latinocanadienses, entre otros temas, en francés, inglés y en español en varias revistas. Fue cotraductora con Hugh Hazelton de El laberinto vertical de la poeta argentina Nela Rio hacia el inglés, tradujo el libro de poesía Nous sommes les reveurs de la poeta mi’kmaq Rita Joe hacia el francés, y acaba de salir Un parcours bispirituel, la traducción al francés de la autobiografía de Ma-Nee Chacaby, una indígena biespiritual cree y ojibwe.

Más sobre Craig Santos-Perez

“Praise Song For Oceania,” poem by Craig Santos Perez,
film by Justyn Ah Chong 
YES! Media: “The Pacific Written Tradition,” poem by Craig Santos Perez

http://craigsantosperez.com/

https://www.poetryfoundation.org/poets/craig-santos-perez

Más sobre Mauna Kea y TMT (Telescopio de Treinta Metros)

“Protect Mauna Kea”, Damian Jr. Gong Marley

Multimedia: “Reclaiming History”

Artículo: “The Fight for Mauna Kea Is a Fight Against Colonial Science,” Keolu Fox and Chanda Prescod-Weinstein

Chillico: el inquisidor inapelable de la risa. Hernán Hurtado Trujillo

Por Hernán Hurtado Trujillo.

Septiembre de 2019. Abancay, Apurímac, Perú

Tomado de http://siwarmayu.com/es/

version en ingles

http://siwarmayu.com/

César Aguilar Peña, conocido popularmente comoChillico, es uno de los humoristas gráficos más importantes del Perú. Es director de la Revista de Humor, Arte e Historieta Ch’illico, la única revista de humor gráfico vigente a nivel nacional por más de 25 años, afrontando dictaduras y abusos del poder. Irrumpió desde su natal Abancay, en los Andes, con un estilo propio y dominio técnico superior en cuanto al manejo plástico del dibujo en sus logrados trabajos, donde el color y el texto escrito se complementan para darles colorido y gran agudeza.  

La risa es una cualidad esencial del ser humano. Según Henry Bergson: “El hombre es el único animal que ríe”; sin el sentido del humor, la vida tendría una atmósfera fúnebre, viviríamos en un mundo de autómatas sin emoción, sin sangre, ni bicho que nos pique y cosquillee. Chillico, a través del humor gráfico seriamente planteado (lo más difícil de lograr) nos libera del caos de la corrupción política y social del país, nos arranca la tristeza, las tensiones, el miedo, la apatía, la amargura, con una inesperada carcajada. Chocando contra el sentido común, contra lo establecido, desmitifica la consagración de la huachafería, la mediocridad y el arribismo; fustiga el temor, el-qué-dirán; devela lo oculto, lo sombrío, lo malévolo, lo perverso y cínico que se disfraza de moralista para engañarnos. Sus caricaturas nos ayudan a reconstruir la realidad, a buscar coherencia en el caos; de su pincel irreverente ni lo divino se escapa, el espíritu se hace carne, hasta lo sublime revela el trasfondo ideológico del poder, representado por el pastor lobo y su rebaño de alienados corderos, resumiendo el concepto de poder pastoral de Foucault. Desde esta perspectiva preguntamos, ¿con qué finalidad un pastor alimenta y cuida a sus corderos? La respuesta nos devela el falso amor del pastor, que cuida, controla y guía el rebaño para comérselo. 

Su sensibilidad artística capta lo esencial de la vida, universalizando temas locales y nacionales. Caricaturiza el poder, ironizando las incoherencias y burradas cotidianas de políticos, como es el caso del expresidente “Tolero”, al que una indignada y asqueada llama le lanza un escupitajo. Después de auto-representarse como un cholo o “auténtico indígena” en campaña electoral, al ser elegido presidente, se corrompe y aliena adquiriendo gustos extranjeros. Del mismo modo, Chillico ironiza a Bolsonerón, y a “Tramp” (con esvástica de fondo), “preocupado” por la democracia de América Latina.

Su vasta producción constituye un tribunal de humor donde los lectores son los jueces quienes darán su sentencia final. Su humor no es un humor trivial ni chocarrero, es un humor mayor, de risa seria, es un humor liberador, emancipador, que nos ayuda a buscar una identidad propia y una vida digna. No solo nos libera de las tensiones y desajustes emocionales, nos ayuda a construir un mundo más humano y justo, donde podamos reírnos plenamente sin tarifa alguna y ser felices sin permiso de nadie.  

MÁS SOBRE CHILLICO

Los colores Tejidos del Tenaz. Siwarmayu

Si la Cultura Hip Hop y el Rap han tenido gran acogida las nuevas generaciones de los pueblos originarios al ser percibidas como movimientos contra hegemonicos, la otra parte es que tanto el Hip Hop y el rap son meganegocios. Algo que se deberia tomar en cuenta para la urgente discusion -sobre todo entre los jovenes- acerca de las dinamicas de identidad y representacion de este genero. La conversacion esta abierta, pero antes mejor ver al Tenaz, presentado por Siwarmayu.


Los colores tejidos del Tenaz

Por Alejandro Padilla a.k.a  Supay Kayampa (Illapa Iriwari)

Ecuador, país de América del Sur atravesado por volcanes, montañas, ríos, lagos y por el EKUATOR, la línea equinoccial, es pequeño en extensión, pero inmensamente variado en lo que lo conforma. Su fauna, su flora, sus colores, su paisaje cultural, su gente, su historia y su memoria, hacen de este pequeño terruño un espacio de mixturas y mestizajes, no ajeno a la globalización propuesta en especial por los medios masivos de comunicación y los nuevos paradigmas socio culturales instaurados por la modernidad contemporánea. Su población indígena ronda el 10% de la totalidad de habitantes. Es importante mencionar que su lucha histórica ha sido siempre una lucha por el territorio, la memoria, la lengua, y el uso tradicional de los recursos como el agua y la tierra. En Otavalo, cantón de la provincia de Imbabura, ubicada al norte del país, se encuentra Peguche. Esta comunidad alberga a indígenas o mejor dicho runas (ser humano en Kichwa), y entre ellos a uno en particular, quien a través de los colores y las manchas en las paredes perfeccionó el grafiti Hip Hop, al punto de realizar obras de hiperrealismo en los muros utilizando pintura spray. Bajo el seudónimo o nombre de calle, Tenaz tatúa la piel citadina y en la actualidad sus murales se pueden encontrar en gran parte del país. 

Álvaro Córdova (Tenaz), quien descubrió sus dotes y gusto por el dibujo a temprana edad, pudo percatarse que el dibujo y los colores eran algo que representaba su vida y un motor para su construcción como runa. En estos contextos, Tenaz fue construyendo su identidad desde el lugar que habita y desde su pertenencia a los pueblos nativos, los cuales históricamente han ocupado los últimos lugares de la jerarquía social y de castas en la conformación del Estado y la ciudadanía. Sin embargo, desde el levantamiento nacional indígena en la década de los años 90, las y los indígenas son considerados como actores sociales activos. El caso de los otavaleños es particular porque gracias al comercio de sus artesanías lograron llevar la cosmovisión runa al mundo entero, así como la globalización y sus tendencias hacia las comunidades de las que partieron.

Paralelamente, influencias como el Hip Hop, movimiento contrahegemónico y cultural que nació en los guetos de Nueva York en la década de los 70, comienza a tener fuerza y aceptación en el mundo, pues es un grito de rebeldía contra lo establecido. Es así que el Hip Hop Norteamericano llega y se posiciona en Ecuador y en todas sus comunidades. El Hip Hop siempre estuvo inmiscuido en la lucha social y dio voz a los que no la tenían. En ese sentido es un lenguaje universal que parte de la musicalidad y de la transmisión de ideas a través de mecanismos “artísticos”. El MC que relata los hechos cantando en rima. El grafitero y escritor que exterioriza sus ideas por medio de la pintura, el color y las letras deformadas. El Dj o arquitecto musical. El bboy y bgirl, códigos de los danzantes del Hip Hop. Y el quinto elemento: el conocimiento que articula todos estos y los contextualiza en un proceso histórico social y de lucha, principalmente racial y de clases. 

Tenaz pudo encontrar el Hip Hop en su búsqueda individual de identidad y de ganar su lugar en la comunidad. El respeto a sus ancestros es visible desde su propia estética al usar la larga trenza en su cabello; para él es la forma de conectarse con la madre tierra recordando y respetando el lugar de donde viene. Ya no utiliza la ropa tradicional otavaleña, como es el uso del sombrero y el pantalón blanco por ejemplo, sino que a cambio utiliza los códigos estéticos del Hip Hop: camiseta larga, pantalones anchos llenos de pintura, auriculares para escuchar música y a veces gorra. El grafiti permitió que este joven de Peguche, pudiera unir dos cosas que para él son estructurales: su pasión por la pintura y el dibujo y su memoria y cosmogonía indígenas. En nuestras conversas menciona: “Nunca te olvides de donde vienes y a dónde vas”, frase que tiene una connotación fuerte por entender las territorialidades y el espacio que se habita y transita. Este rasgo es particular en los murales que realiza y puede ser fácilmente decodificado en su lectura. El hiperrealismo que plasma en los murales proviene casi siempre de personas reales de las distintas comunidades indígenas. Su técnica, muy pulida, permite que las imágenes representadas a través de la línea, el color y lo cosmogónico destaquen y llamen la atención, tanto de la ciudadanía en general, como de los integrantes de la cultura Hip Hop. Para Tenaz, no hay una sensación más hermosa que ver las reacciones de la gente frente a sus murales, en especial las de los adultos mayores de la comunidad, quienes sonríen al ver nuestra cultura Kichwa retratada en las paredes, “esa felicidad contagia y motiva”. Lo que evocan sus miradas, es en parte sorpresivo, pues los adeptos al Hip Hop, por su condición de rebeldía y crítica hacia lo que los rodea, siempre fueron considerados como marginales y asociados a la delincuencia. Pese a esto, Tenaz demuestra todo lo contrario a través de sus composiciones y murales, y ejemplifica cómo puede existir una simbiosis entre lo andino y el Hip Hop.

Es indispensable para él, que el arte que realiza sea en las calles, y sean las paredes del espacio público la plataforma de sus murales. Así todos sin excepción tienen la oportunidad de verlo y generar una respuesta afectiva frente a lo que presencia el ojo del caminante. El muralismo que propone Tenaz es un muralismo popular y accesible para todos.  A pesar de esto, ha recibido propuestas de hacerlo en lienzo y tal vez vender cuadros, sin embargo la experiencia de que cualquiera lo vea se perdería y esto no es algo que Tenaz pretende. 

El Hip Hop y su grito de rebeldía siempre se mimetizará a las circunstancias emergentes y locales. Desde las realidades particulares de cada población, proveerá de los elementos para que los pueblos puedan seguir en la lucha. Casos como el de Otavalo, en donde hacen “Rap Shimi” (Shimi es el vocablo Kichwa para lenguaje) y enuncian sus líricas en su lengua materna, el Kichwa, renuevan al Hip Hop y revelan su función primaria: convertirse en una voz colectiva de los oprimidos, los subalternos, los otros y otras, para que sean escuchados y transformar su realidad impuesta y urbana. También retejer su relación con la naturaleza, los volcanes, las lagunas, las cascadas y el Apu (espíritu) de su montaña tutelar, el Imbabura. Esto se manifiesta con Tenaz y el elemento del grafiti al que se aferró por elección propia y en el que se desenvuelve con gran destreza.

Su actuar como grafitero muralista indígena y parte de la cultura Hip Hop, le hacen reflexionar sobre su miedo más grande: perder la oportunidad de seguir pintando, que la muerte le arrebate la posibilidad de seguir transmitiendo la memoria de su pueblo y el amor de manchar con colores. “Todo lo técnico respecto al grafiti es secundario y se aprende”, reflexiona. Hacer las cosas desde y con el corazón es fundamental para Tenaz y su crew Soberanos (SBRNS), oriunda de Peguche. 

PAZ, UNIDAD, AMOR Y SANO ESPARCIMIENTO

Alejandro Padilla a.k.a  Supay Kayampa (Illapa Iriwari). Militante activo de la cultura Hip Hop, activista e investigador de las ciencias sociales y del mundo cosmogónico andino. Runa equinoccial, que ve en las representaciones, imaginarios y el relato, una necesidad de despertar la memoria, recordar quienes somos y cuál es nuestro rol en este mundo, donde el pasado y el presente coexisten y se retroalimentan. Tenaz fue parte del circuito de invitados al programa radial Nunkeii Zulu, colectivo al que pertenece y que busca proponer e incidir desde el Hip Hop un cambio estructural en la sociedad quiteña.